Si te preocupas de aumentar un poco tu comprensión lectora y enterarte bien de lo que se habla comprenderás que lo que estás diciendo no tiene sentido. Dentro de la numismática hay miles de tipos de monedas. Dentro de las pujas hay miles de posibilidades de que el precio de remate sea por debajo del valor del oro del día. Todo depende de si pujas contra inversores o contra coleccionistas. Hay muchos ejemplos: Te hago un sencillo copiar pegar de lo que no has aprendido por dejar leer cuando sufriste esa repentina indignación. En este ejemplo se ve cómo logras una moneda por un precio a una bullion con posibiñidad de ser vendida a dos grupos de personas.
1.- Oro español del s. XIX – Reinados de Isabel II y Restauración
Estas monedas se acuñaron durante el siglo XIX, y tienen dos grandes ventajas que permiten obtenerlas a precios muy competitivos, cercanos a su precio de spot:
- Son monedas que se encuentran en estados de conservación muy buenos.
- Se acuñaron en grandes cantidades. Sólo de 25 pesetas de Alfonso XII se acuñaron unos 35 millones de unidades.
- Es relativamente sencillo encontrar estas monedas en subastas públicas ofreciéndose por algunos dólares menos o pocos dólares más que su precio a spot incluso en estados de conservación altos.
Tan sólo hace falta un poco de paciencia para conseguir monedas de 25 pesetas de Alfonso XII por
precios de oro de inversión. Por ejemplo, las monedas de Isabel II también se consiguen de forma sencilla, aunque tendremos que pagar una pequeña prima sobre su precio al peso. Lo bueno es que si las adquirimos por el precio del oro más el 7 por ciento, en el futuro podremos venderlas aproximadamente por ese montante. Mismo resultado que con una Filarmónica austríaca o un Kangaroo australiano.