(mensaje citado en revisión)
Ese o esa lo pasó siendo funcionaria, con el sueldo asegurado, supuestamente para que se puedan enfrentar a situaciones similares sin que el político de turno les perjudique la vida.
Pero la mayoría, cuando las mafias locales van a por ti, debemos enfrentarnos con todo este sistema expropiatorio corrupto. Los que lo hemos sufrido hemos constatado la maraña que es la administración y la justicia. Cómo debes valorar hasta dónde llegan los tentáculos del mafioso (es lo más difícil) antes de emprender ninguna defensa para poder tener una mínima posibilidad de éxito enfrentándote a ellos.
Yo viví una situación donde un alcalde de pueblo y su tropa, en connivencia con un empresario, intentaron perjudicarme una finca. Primero, para empezar a luchar tuve que largarme de la ciudad, después investigar hasta dónde esa gente tenía tentáculos y solo una vez claro hasta dónde llegaban, agotar todos los trámites administrativos por orden en todas las esferas donde tenían mano, hasta llegar a las que podíamos competir en igualdad y cierta justicia. Fueron 15 años de trámites, montones de dinero, amenazas, venganzas y desprecio hasta que, evidentemente, un juez al que no accedían, acabó aplicando la ley y condenándolos. Lo curioso era cómo funcionarios que ni cortaban ni pinchaban, colaboraban con ellos gustosamente en cualquier pequeña cosa que pudieran, desde perder documentos, hasta no atenderte o simplemente tratarte despectivamente en una triste ventanilla municipal. Eso fue en un pueblucho, con solo salir de las comunidades autónomas los tentáculos de las mafias burocráticas ya llegan hasta arriba y luchar se hace casi imposible.
Una vez condenados, no pasó nada, el pueblo pagó las costas y las indemnizaciones, pero los políticos y funcionarios, a los que el juez tachó de prevaricadores y temerarios, salieron totalmente indemnes, no era un tema mediático así que ni les afectó políticamente.
Esta es la España vaciada. Vaciada de inversión y actividad. Donde el subsidio es la industria predominante.