El eterno debate ahorro vs consumo no es más que discutir si está bien que los intereses suban, o si se tienen que mantener bajos. En una economía en crecimiento los tipos de interés están altos. En una economía que ya no puede crecer más porque ya no hay manera por mucho que se invierta de aumentar más la productividad, y que ya no le quedan sectores ni países emergentes donde invertir rinda algo, los tipos de interés están bajos y tienden a 0, lo cual no es más que la consecuencia de que la tasa de ganancia tiende a 0. No es que todo esté burbujeado por los papelitos de BCE-FMI & CO y por eso no merece ahorrar para invertir, sino que la economía real está estancada y no queda más oportunidad de negocio que especular con papelitos, en lo cual las élites tienen evidentemente ventaja.
Esto que dices es un desatino tras otro.
No se trata de un debate sobre si deben subirse o bajarse los intereses.
Y mucho menos es cierto que la crisis es la causa de que las élites se dediquen a especular con papelitos, sino que es justamente lo contrario, existe crisis PORQUE las élites llevan décadas especulando con papelitos.
Han distorsionado la señal básica que en un mercado no intervenido proporcionan los tipos de interés LIBREMENTE FIJADOS entre creadores de capital y consumidores de capital. Los primeros proporcionan a su costa la savia que permite a una economía aumentar la producción futura, sin el sacrificio actual de bienes no consumidos NO PUEDE EXISTIR LA INVERSIÓN EN BIENES DE CAPITAL que aumentará la cantidad de bienes futuros disponibles. Los segundos hacen un uso actual de capital con la esperanza de acertar en las necesidades de bienes futuros.
Ahora bien, ¿cómo se consigue coordinar el ahorro de los unos, cuya preferencia temporal es más baja hacia el consumo actual, y las necesidades de capital de la economía?
Sin duda alguna, el banco central y el gobierno, no pueden coordinar tal cosa. Está más allá de lo que personas inteligentes y éticas pueden lograr, e infinitamente más allá de lo que un sistema corrupto y gestionado por los peores puede alcanzar.
La única forma de hacerlo más o menos coherente es premiando a aquellos que sacrifican consumo actual, por medio del pago de un interés sobre el capital prestado, y premiando/castigando a los usuarios de ese consumo en función de su acierto para cubrir las necesidades futuras.
Cualquier otra forma de asignación del capital creado previamente con ahorro, produce un desajuste entre la oferta de capital existente y las necesidades futuras de consumo. Y eso es lo que llamamos CRISIS.
Quizás con unos ejemplos pueda entenderse mejor.
Pongamos que la empresa A se dedica a la creación de zapatos. Toma prestado cierta cantidad de dinero del banco y lo invierte en el diseño de nuevas máquinas que le permiten aumentar la producción y la calidad de fabricación. A los 4 años, la demanda de zapatos se duplica por un aumento de la población, lo que lleva a la empresa A a un fuerte incremento de ventas. Dado que han producido algo útil para la sociedad, el premio se logra en la forma de beneficio empresarial.
Ahora bien, el beneficio es mucho más que un premio obtenido por la fabricación de buen producto. Es un premio a la creación y el diseño de esas máquinas concretas que le permitieron crear un producto mejor a menor coste. El premio consiste en la propiedad de uso de ese capital, que seguirá siendo usado en la misma forma y producirá en el futuro, si las cosas no se tuercen, un beneficio mayor.
Date cuenta de que en el intercambio, los consumidores también se han beneficiado del ahorro. Las máquinas de nuevo diseño JAMÁS HABRÍAN EXISTIDO SI ALGUIEN NO HUBIERA RESTRINGIDO SU CONSUMO PREVIAMENTE.
En este mismo ejemplo, ahora supongamos que hay una catástrofe (rayos cósmicos, un ataque extraterrestre o que por fin el clima inunde todas las áreas costeras en 5 horas) y muere el 20% de la población.
La demanda de zapatos disminuye en la misma medida, y la empresa, que no es capaz de cubrir los costes financieros de las nuevas máquinas porque vende un 20% menos, QUIEBRA.
La quiebra de la empresa de zapatos ultramoderna, da paso a otras empresas que estaban de capa caída, PERO QUE SEGUÍAN PRODUCIENDO CON LOS MÉTODOS TRADICIONALES, es decir, con máquinas mucho menos sofisticadas, que permiten cubrir la nueva demanda.
La quiebra de la empresa de zapatos implica, además de una mala previsión de las necesidades futuras, que deja de tener la propiedad de uso del capital anteriormente asignado, ya que la liquidación, en un mundo capitalista salvaje, implica LA LIQUIDACIÓN DE SUS ACTIVOS, incluidas las máquinas.
El capital será derivado a otros usos para los que la demanda sea más efectiva.
Ahora supongamos que vivimos en un mundo de bajos tipos de interés y crédito fácil. La misma empresa A, que se dedica a la fabricación de zapatos, obtiene el mismo préstamo del banco, pero además obtiene otro por la misma cantidad de otro banco, lo cual le permite diseñar nuevas máquinas que duplican con creces la producción del ejemplo anterior.
En los siguientes años, debido al aumento de la población, logran vender muy bien la mitad de la producción (cantidad que es la misma que vendían bien en el ejemplo anterior, que era a su vez el doble que la demanda previa) pero el resto de la producción de zapatos queda en stock y finalmente deciden disminuir la productividad (sea porque paran las máquinas o porque despiden personal, o ambas cosas) dado que las ventas no superan los costes financieros de los dos préstamos.
Como estamos en un mundo de tipo cero, el coste real para la empresa no es demasiado oneroso, además logran que un tercer banco, cerca de la fecha de vencimiento de los dos primeros, les otorgue otro préstamo que iguala su cuantía, con lo cual logran devolver el principal y mantenerse unos años más vendiendo una producción que en el fondo es la misma que en el primer ejemplo, pero con la mitad de las máquinas paradas.
Llegado a este punto, creo que se entiende bien qué es lo que no está haciéndose bien en la economía del segundo caso.
Existen máquinas y operarios PARADOS, porque no encuentran compradores para los productos que crean. Y no lo hacen porque algo produjo un desajuste entre el ahorro que existía unos años antes y el uso que se le dio en forma de un capital que NO ERA NECESARIO. Además, mientras que en el primer caso, si se revela que hubo una mala asignación de capital, caso del exterminio poblacional, el capitalismo de libre mercado es capaz, por medio de ensayo y error, es decir por medio del premio dado a los que previeron correctamente las necesidades futuras, y del castigo dado por quiebras a los que lo hicieron incorrectamente, de reasignar los recursos en la dirección CORRECTA. Siempre es así, lo que no significa ni mucho menos que el capitalismo no produzca malas asignaciones, sino que su tendencia natural es a CORREGIRLAS.
Ahora, piensa en el mundo en que vivimos, con cientos, miles de empresas a punto de la quiebra y que son sostenidas por la decisión de los gobiernos de no dejarlas quebrar, por medio de liquidez infinita y tipos muy bajos que eliminan sus costes financieros.
El problema de este mundo de empresas sostenidas artificialmente, no es tan solo que asignan mal los recursos que la sociedad ha puesto a su servicio, sino que lamentablemente impiden que nuevas ideas sean llevadas a cabo por empresarios que, en las condiciones normales, buscarían resolver los problemas de la gente, por supuesto a cambio de un beneficio.
El capital real NO ES INFINITO y el gobierno NO PUEDE MULTIPLICARLO BAJO NINGUNA DE LAS MANERAS.
Lo único que consiguen es crear CICLO económico y malas asignaciones que en caso de hacerse permanentes, llevarán a las economías a terminar como Japón.