FTX es una cosa muy rara. Ya solo el nombre del CEO es llamativo. Nos toman el pelo. Sam Bankman-Fried "Sam banquero frito", no me digas más.
Ese joven y su novia montando una engaña ponzi de manual con grandes inversores como Tiger Global Management, el Plan de pensiones para maestros de Ontario, Grupo SoftBank, BlackRock, Lightspeed Venture Partners, Temasek, y Capital de Sequoia. La verdad, quizás soy muy suspicaz pero no me creo nada.
BlackRock no da puntada sin hilo. Si no habla con la presidenta Von der Leyen, que dos meses después que Zelenskyy recurriera a BlackRock para obtener asesoramiento sobre la recuperación de Ucrania, propone expropiar los fondos congelados a Rusia para pagar la factura del fiestón.
¿Qué confianza puede tener el mundo en el euro, si cuando les apetece a los dirigentes europeos, te lo pueden expropiar?
En fin, a lo nuestro, no creo que BlackRock se haya dejado robar a cambio de nada y menos por esos jóvenes. Aquí hay más. Ya se verá. O quizás no.