Es que de un mes para otro los precios suben y suben. La inflación está desatada y con los salarios bajos que se están pagando, la pobreza está instalada en la mayoría de los hogares españoles.
La única excepción es la generación langosta, que vive instalada en una dimensión paralela. Hemos dado pátina de normalidad a un empobrecimiento masivo desde la esa época en el 2020 de la que yo le hablo, coincidiendo también con la oleada turística migratoria.
¡Efectivamente!
Hagamos un resumen rápido de la situación:
De una parte tenemos un grupo poblacional al cual se denomina "Generación Langosta", generación que viene de la posguerra, porque realmente no vivieron en la guerra, y que como dijo muy bien un conforero "es la Generación que se encontró todos los semáforos en verde".
A esta generación, especialmente en España, se les está mimando de una manera excesiva buscando en su analfabetismo un "Caladero de Votos" seguro o un "Suelo de Voto" seguro como dicen los analistas políticos.
Es una generación en la cual, en las grandes ciudades, el metro no tenía ni escaleras mecánicas y quien no fuera capaz de subir unas escaleras para salir del metro mejor que no viajará en él. Esa misma generación ahora está reclamando que el país se endeude en rebajar los bordillos de las aceras en cada esquina, en instalar ascensores en cualquier parking, en cualquier estación de metro de autobús etcétera.
Saben perfectamente que sus actuales exigencias obligan al país a endeudarse y endeudarse y endeudarse, pero ellos templan su conciencia y se sienten tranquilos diciendo que la culpa de todo es de los "políticos que roban".
De otra parte tenemos un grupo de incompetentes en todas las cúpulas directivas y en todos los estamentos oficiales que se dedican simplemente a vivir la vida. "Vive el hoy", vete a esquiar Andorra, haz viajes a Bali, ten dinero fuera de España, acumula joyas a poder ser en cajas fuertes y ríete de los ingenuos que siguen en España.
Nosotros seguimos echándole la culpa a la maldad cuando en realidad lo que hay es una gran ignorancia en todos los estamentos porque aún encima es que no saben ni robar. Los recientes casos y las recientes informaciones que se están produciendo día a día nos dan perfecta prueba de ello.
¿Existen unas élites? Realmente como nosotros entendemos no. Para mí "Élite" es el señor que se sigue levantando a las 6 de la mañana para ir como se dice aquí "a remar".
A día de hoy podríamos decir que "el que vale" termina en una institución financiera engañando a diestra y a siniestra, el que "ya no vale tanto pero es medianamente presentable", está en la política y luego está el resto que andan por ahí "asaltando a punta de navaja".
Entre tanto en esta "conjura de los necios" todo el mundo va metiendo los problemas debajo de la alfombra hasta que al final para poder cruzar la sala haya que subir el bulto de la alfombra prácticamente con cuerdas, crampones y piolet.
El famoso reset que se nos propone no deja de ser otra "patada a la lata". Lo cual nos indica claramente que son unos auténticos incompetentes quienes están al frente de las instituciones financieras y de los gobiernos.
Para todos aquellos "Ranabañistas" que siguen formulando estultamente la pregunta "¿ya?" simplemente puedo decirles que sí que ya está ocurriendo, pero que ellos carecen de capacidad para darse cuenta.
Desgraciadamente el hombre es el animal con mayor inteligencia que sigue necesitando aprender a base de golpes.
Como bien diría una máquina expendedora "su ración de golpes de hoy, gracias".