Hay algo que no entiendo; su el ahorro decide quedarse dentro, ¿Cómo es que el yen se devalúa y el tipo de interés del bono japonés no deja de subir? ¿No debería ser al contrario si el capital fluye de vuelta a Japón?
Buena pregunta.
Hay que separar tres cosas que se mezclan:
1. Stock y flujo. El ahorro japonés acumulado fuera de Japón es de unos 3,7 billones de dólares en activos extranjeros.
El "quedarse dentro" no significa que repatrien ese stock de golpe, eso sería el escenario apocalíptico tipo 1987.
Lo que pasa es que el flujo marginal, las decisiones de reinversión trimestre a trimestre, deja de salir.
Es el cambio en el margen lo que mueve precios, no el stock total. Por eso el Bund sube (falta el comprador marginal) sin que el yen se dispare (el stock no vuelve aún).
2. El yen no se devalúa "porque el capital sale", se devalúa por diferencial de tipos reales.
Mientras la Fed esté en 3,50-3,75% y el BoJ en 0,75%, hay 275-300 puntos básicos de incentivo para tener dólares en vez de yenes, y aunque el inversor japonés institucional ya no necesite salir, el especulador global y el tesorero corporativo japonés siguen prefiriendo dólares.
El yen es débil por diferencial de carry vivo, no por flujo de capital, y ese diferencial solo se cierra cuando el BoJ sube, que es justo lo que el JGB está descontando.
3. El JGB sube precisamente porque el mercado anticipa la subida del BoJ en junio o julio.
Con inflación importada de Ormuz, PPI servicios al 3,1%, presión política de Takaichi, y un yen que no para de caer, tienen que mover ficha.
El JGB 10 años a 2,5% es el mercado avisando al BoJ de que va tarde.
En resumen, el yen débil y el JGB subiendo son el mismo fenómeno visto desde ambos lados. El mercado descuenta que el BoJ va a subir tipos (sube el JGB) pero todavía no ha subido (yen sigue débil).
Cuando suba, cuestión de meses, entonces sí veremos al yen apreciarse de golpe y ahí empieza la fase ruidosa.
El evento improbable sería que Takaichi obligue al BoJ a no subir, ahí el JGB rompe el 3% y el yen se va a 170.
Pero eso es ya zona de crisis abierta de balanza de pagos, y los bancos centrales nunca admiten estar ahí hasta que ya están dentro.