*Tema mítico* : Esto va a explotar en cualquier momento. estáis avisados (III)


No es lo mismo 1973 que ahora en 1973 el consumo de petróleo y gas era menos mucha gente había emigrado del campo a la ciudad y no consumía tanto había como máximo un coche por hogar una tv lavadora no móviles no tantos electrodomésticos la gente se remendaba la ropa.
 
El otro día me viene un familiar pidiéndome consejo sobre un fondo monetario que le habían ofrecido desde el banco. Batiburrillo de deuda de empresas "solventes" con más garantías que la deuda pública.

Te lo venden con el argumento que si quiebra el banco no pasa nada porque está fuera del balance. Total quitando comisiones y impuestos te queda un 1 y pico %.

Lo que no te dicen es que en realidad el que gana seguro es el banco porque se lleva una comisión sin asumir ningún riesgo.

Con que quiebre ese 1 y pico % de empresas ya estás palmando pasta. Lo miré así por encima y solo ver Volkswagen y BNP Paribas una aparté la vista de inmediato. A saber la de peña que hay metida en cosas es estas.
dile que confías más en Pepe la memecoin que en esa [vulgaridad], es más transparente desde luego

Hay deuda incobrable metida a patadas en EEUU tienen ya un problema serio, Blackrock y otros estan bloqueando retiros, estan cargados de monos financieros
 
"Banca" en general ya es sinónimo de expansión crediticia ilimitada (Con o sin banca central), lo único que conseguía refrenar a esta era el empleo directo del metal .... y ni tan siquiera.

Tampoco voy a cancelar en tratar de convencerle de lo contrario. Atiende a una necesidad la "teoría del equilibrio inherente bancario" competitividad mediante, la percepción de tratarse de un juego ecuánime de suma cero. Si no "Cree" y muestra convicción en ello ¿Qué le quedaría?. Nada, el nihilismo más absoluto o peor aún, obsesionarse con el empleo del metal o una sopa de "criptomonedas" a lo sumo.

Incluso señalar el rol del banco central como "prestamista de último recurso" es un mantra moderno. Se trata de algo que ya me llevaba escamando desde hace tiempo y al indagar sobre ello resulta que tal idea viene de un tal Walter Bagehot en su libro "Lombard Street". El mismo Walter Begehot editor de la revista "The economist" en la segunda mitad del siglo XIX, cuando se instauró el patrón oro internacional el cual ya tenía más de fiat que de oro. ....

Píenselo de primera mano por un momento, manteniendo cierto espíritu crítico, el banco central no es prestamista de último recurso como tal, todo parte de un sistema forzoso de reservas y se encuentra enmarañado todo el sistema bancario... como detalle perturbador, en la obra de Walter Señala que los tipos de interés del banco central tienen que ser altos o caros o como desee verlo. Disponibilidad alta, garantía absoluta, tipo de interés supuestamente alto.... yo a eso no lo llamaría prestamista de último recurso, lo llamaría otra cosa.

Pero bueno, yo qué sé, qué más da. Solo me pasaba por aquí.

Tiene razón en lo de Bagehot y la mitificación del prestamista de último recurso, pero creo que ese debate, siendo interesante, no es el principal.

Lo que realmente determina cómo funciona y hacia dónde va el sistema monetario es el riesgo de contraparte, si existe, en qué grado, y si es inevitable o se trata de una elección del sistema.

Si uno posee oro físico es efectivamente cero, no hay ninguna entidad que tenga que cumplir una promesa para que ese valor exista. En el momento en que se deposita ese oro y se acepta un certificado, aparece la primera capa de contraparte.

Con una cuenta bancaria tenemos múltiples capas invisibles, su banco le debe a usted, el banco central respalda a su banco, y el Estado respalda al banco central mediante su capacidad de recaudar y forzar curso legal.

Que esas capas sean invisibles significa que el sistema ha conseguido que las demos por garantizadas. Chipre, Grecia o Argentina son recordatorios de que esas garantías están ahí y tienen límites.

El prestamista de último recurso no es una función monetaria natural ni universal, es la respuesta institucional a haber acumulado demasiadas capas de riesgo de contraparte en el sistema.

El sistema victoriano de Bagehot, con su pirámide de crédito construida sobre reservas mínimas en el Banco de Inglaterra, la necesitaba desesperadamente.

Pero si se reduce el riesgo de contraparte lo suficiente, el prestamista de último recurso se vuelve irrelevante. No hace falta eliminarlo, simplemente deja de tener una función.

El dinero digital cambia la naturaleza del problema.

Hasta ahora, por muy distorsionado que esté el sistema, el ciudadano siempre ha tenido una válvula de escape aunque sea parcial.

El efectivo sigue siendo un pasivo del banco central, sigue siendo fiat, y su poder adquisitivo depende enteramente de las decisiones del emisor soberano, en ese sentido el riesgo de contraparte de fondo permanece intacto.

Pero el efectivo sí elimina una capa específica de riesgo, la del intermediario bancario. No protege de una devaluación, pero sí de un corralito.

Con CBDCs incluso esa protección parcial desaparece, resultando en una exposición total a todas las capas de contraparte, sin escapatoria posible.

Riesgo de contraparte total y concentrado en el Estado emisor, visibilidad completa de transacciones, capacidad de aplicar tipos negativos sin posibilidad de fuga al efectivo, condiciones programables del dinero, bloqueo selectivo...

El sistema que ya estaba enmarañado se convierte en un circuito cerrado.

¿Qué necesita entonces el sistema monetario que venga?

Algo que históricamente nunca se ha conseguido mantener, una separación clara entre la capa monetaria base y la capa crediticia.

La capa base debería funcionar con riesgo de contraparte mínimo o nulo, como medio de liquidación donde el valor se transfiere sin depender de que un tercero cumpla una promesa.

Sobre esa capa base, una capa de servicios financieros donde el crédito exista, porque el crédito es útil, pero que sea optativo, transparente y con riesgo explícitamente asumido por quien lo elige.

Que quien quiera rendimiento o apalancamiento lo busque sabiendo exactamente qué riesgo de contraparte asume y con quién.

Y que si una entidad crediticia quiebra, quiebre ella y quienes voluntariamente le confiaron sus fondos, sin arrastrar al sistema de pagos ni requerir rescates.

En ese esquema, el prestamista de último recurso se vuelve innecesario. El contagio se contiene porque las capas están separadas, y el ciudadano conserva la capacidad de mantener valor fuera del circuito crediticio si así lo decide.

Esta idea no es nueva ni marginal. En plena Gran Depresión, un grupo de economistas de la Universidad de Chicago propuso separar las funciones monetaria y crediticia del sistema bancario exigiendo un respaldo del 100% para los depósitos. Irving Fisher reclamó que el plan eliminaría las corridas bancarias, estabilizaría los ciclos crediticios y reduciría drásticamente la deuda tanto pública como privada.

La propuesta fue archivada, pero en 2012 dos economistas del FMI la revisitaron con herramientas modernas de modelado y encontraron evidencia a favor de las cuatro ventajas que Fisher había predicho.

Sin embargo, el Chicago Plan proponía que toda la creación monetaria recayese en el banco central. En la era digital, eso se traduce directamente en CBDCs, el mismo monopolio monetario que hoy tienen los bancos privados, pero concentrado en el Estado y con capacidad de vigilancia y control total. El diagnóstico era correcto, pero la receta sustituye un problema por otro potencialmente peor.

Lo que el Chicago Plan no tenía hace casi 100 años era una infraestructura técnica viable para implementar esa separación sin depender de las mismas instituciones que pretendía reformar.

La tecnología para construir esto hoy existe, por primera vez en la historia.

Redes descentralizadas, liquidación sin intermediarios, tokenización de activos, contratos inteligentes que hacen explícitas las condiciones del crédito, infraestructura que ya funciona en mayor o menor grado.

Lo que no existe es la voluntad política para implementarlo, porque separar dinero de crédito elimina el mecanismo por el cual el sistema actual extrae rentas.

La confusión deliberada entre dinero y crédito es la fuente de beneficio más grande y más opaca que existe en la economía moderna.

Así que cuando se dice que da igual lo que venga porque el sistema siempre ha estado distorsionado, yo diría que precisamente por eso importa más que nunca.

Estamos en el momento histórico donde se decide si el nuevo sistema monetario digital cierra definitivamente la posibilidad de separar dinero de crédito, haciendo el riesgo de contraparte universal y obligatorio, o si por el contrario esa separación se consigue por primera vez.

Que la respuesta no sea obvia es lo que debería preocuparnos.
 
Última edición:
Tiene razón en lo de Bagehot y la mitificación del prestamista de último recurso, pero creo que ese debate, siendo interesante, no es el principal.

Lo que realmente determina cómo funciona y hacia dónde va el sistema monetario es el riesgo de contraparte, si existe, en qué grado, y si es inevitable o se trata de una elección del sistema.

Si uno posee oro físico es efectivamente cero, no hay ninguna entidad que tenga que cumplir una promesa para que ese valor exista. En el momento en que se deposita ese oro y se acepta un certificado, aparece la primera capa de contraparte.

Con una cuenta bancaria tenemos múltiples capas invisibles, su banco le debe a usted, el banco central respalda a su banco, y el Estado respalda al banco central mediante su capacidad de recaudar y forzar curso legal.

Que esas capas sean invisibles significa que el sistema ha conseguido que las demos por garantizadas. Chipre, Grecia o Argentina son recordatorios de que esas garantías están ahí y tienen límites.

El prestamista de último recurso no es una función monetaria natural ni universal, es la respuesta institucional a haber acumulado demasiadas capas de riesgo de contraparte en el sistema.

El sistema victoriano de Bagehot, con su pirámide de crédito construida sobre reservas mínimas en el Banco de Inglaterra, la necesitaba desesperadamente.

Pero si se reduce el riesgo de contraparte lo suficiente, el prestamista de último recurso se vuelve irrelevante. No hace falta eliminarlo, simplemente deja de tener una función.

El dinero digital cambia la naturaleza del problema.

Hasta ahora, por muy distorsionado que esté el sistema, el ciudadano siempre ha tenido una válvula de escape aunque sea parcial.

El efectivo sigue siendo un pasivo del banco central, sigue siendo fiat, y su poder adquisitivo depende enteramente de las decisiones del emisor soberano, en ese sentido el riesgo de contraparte de fondo permanece intacto.

Pero el efectivo sí elimina una capa específica de riesgo, la del intermediario bancario. No protege de una devaluación, pero sí de un corralito.

Con CBDCs incluso esa protección parcial desaparece, resultando en una exposición total a todas las capas de contraparte, sin escapatoria posible.

Riesgo de contraparte total y concentrado en el Estado emisor, visibilidad completa de transacciones, capacidad de aplicar tipos negativos sin posibilidad de fuga al efectivo, condiciones programables del dinero, bloqueo selectivo...

El sistema que ya estaba enmarañado se convierte en un circuito cerrado.

¿Qué necesita entonces el sistema monetario que venga?

Algo que históricamente nunca se ha conseguido mantener, una separación clara entre la capa monetaria base y la capa crediticia.

La capa base debería funcionar con riesgo de contraparte mínimo o nulo, como medio de liquidación donde el valor se transfiere sin depender de que un tercero cumpla una promesa.

Sobre esa capa base, una capa de servicios financieros donde el crédito exista, porque el crédito es útil, pero que sea optativo, transparente y con riesgo explícitamente asumido por quien lo elige.

Que quien quiera rendimiento o apalancamiento lo busque sabiendo exactamente qué riesgo de contraparte asume y con quién.

Y que si una entidad crediticia quiebra, quiebre ella y quienes voluntariamente le confiaron sus fondos, sin arrastrar al sistema de pagos ni requerir rescates.

En ese esquema, el prestamista de último recurso se vuelve innecesario. El contagio se contiene porque las capas están separadas, y el ciudadano conserva la capacidad de mantener valor fuera del circuito crediticio si así lo decide.

Esta idea no es nueva ni marginal. En plena Gran Depresión, un grupo de economistas de la Universidad de Chicago propuso separar las funciones monetaria y crediticia del sistema bancario exigiendo un respaldo del 100% para los depósitos. Irving Fisher reclamó que el plan eliminaría las corridas bancarias, estabilizaría los ciclos crediticios y reduciría drásticamente la deuda tanto pública como privada.

La propuesta fue archivada, pero en 2012 dos economistas del FMI la revisitaron con herramientas modernas de modelado y encontraron evidencia a favor de las cuatro ventajas que Fisher había predicho.

Sin embargo, el Chicago Plan proponía que toda la creación monetaria recayese en el banco central. En la era digital, eso se traduce directamente en CBDCs, el mismo monopolio monetario que hoy tienen los bancos privados, pero concentrado en el Estado y con capacidad de vigilancia y control total. El diagnóstico era correcto, pero la receta sustituye un problema por otro potencialmente peor.

Lo que el Chicago Plan no tenía hace casi 100 años era una infraestructura técnica viable para implementar esa separación sin depender de las mismas instituciones que pretendía reformar.

La tecnología para construir esto hoy existe, por primera vez en la historia.

Redes descentralizadas, liquidación sin intermediarios, tokenización de activos, contratos inteligentes que hacen explícitas las condiciones del crédito, infraestructura que ya funciona en mayor o menor grado.

Lo que no existe es la voluntad política para implementarlo, porque separar dinero de crédito elimina el mecanismo por el cual el sistema actual extrae rentas.

La confusión deliberada entre dinero y crédito es la fuente de beneficio más grande y más opaca que existe en la economía moderna.

Así que cuando se dice que da igual lo que venga porque el sistema siempre ha estado distorsionado, yo diría que precisamente por eso importa más que nunca.

Estamos en el momento histórico donde se decide si el nuevo sistema monetario digital cierra definitivamente la posibilidad de separar dinero de crédito, haciendo el riesgo de contraparte universal y obligatorio, o si por el contrario esa separación se consigue por primera vez.

Que la respuesta no sea obvia es lo que debería preocuparnos.
100% de acuerdo en eso. Recuerdo haber expuesto lo mismo con un patrón oro tokenizado donde puedes elegir retirarlo y tenerlo en casa, dejarlo en depósito con un ligero interés negativo por los gastos de custodia o prestarlo a crédito con remuneración y asumiendo los riesgos. Se podría incluso pedir avales.
 
Tiene razón en lo de Bagehot y la mitificación del prestamista de último recurso, pero creo que ese debate, siendo interesante, no es el principal.

Lo que realmente determina cómo funciona y hacia dónde va el sistema monetario es el riesgo de contraparte, si existe, en qué grado, y si es inevitable o se trata de una elección del sistema.

Si uno posee oro físico es efectivamente cero, no hay ninguna entidad que tenga que cumplir una promesa para que ese valor exista. En el momento en que se deposita ese oro y se acepta un certificado, aparece la primera capa de contraparte.

Con una cuenta bancaria tenemos múltiples capas invisibles, su banco le debe a usted, el banco central respalda a su banco, y el Estado respalda al banco central mediante su capacidad de recaudar y forzar curso legal.

Que esas capas sean invisibles significa que el sistema ha conseguido que las demos por garantizadas. Chipre, Grecia o Argentina son recordatorios de que esas garantías están ahí y tienen límites.

El prestamista de último recurso no es una función monetaria natural ni universal, es la respuesta institucional a haber acumulado demasiadas capas de riesgo de contraparte en el sistema.

El sistema victoriano de Bagehot, con su pirámide de crédito construida sobre reservas mínimas en el Banco de Inglaterra, la necesitaba desesperadamente.

Pero si se reduce el riesgo de contraparte lo suficiente, el prestamista de último recurso se vuelve irrelevante. No hace falta eliminarlo, simplemente deja de tener una función.

El dinero digital cambia la naturaleza del problema.

Hasta ahora, por muy distorsionado que esté el sistema, el ciudadano siempre ha tenido una válvula de escape aunque sea parcial.

El efectivo sigue siendo un pasivo del banco central, sigue siendo fiat, y su poder adquisitivo depende enteramente de las decisiones del emisor soberano, en ese sentido el riesgo de contraparte de fondo permanece intacto.

Pero el efectivo sí elimina una capa específica de riesgo, la del intermediario bancario. No protege de una devaluación, pero sí de un corralito.

Con CBDCs incluso esa protección parcial desaparece, resultando en una exposición total a todas las capas de contraparte, sin escapatoria posible.

Riesgo de contraparte total y concentrado en el Estado emisor, visibilidad completa de transacciones, capacidad de aplicar tipos negativos sin posibilidad de fuga al efectivo, condiciones programables del dinero, bloqueo selectivo...

El sistema que ya estaba enmarañado se convierte en un circuito cerrado.

¿Qué necesita entonces el sistema monetario que venga?

Algo que históricamente nunca se ha conseguido mantener, una separación clara entre la capa monetaria base y la capa crediticia.

La capa base debería funcionar con riesgo de contraparte mínimo o nulo, como medio de liquidación donde el valor se transfiere sin depender de que un tercero cumpla una promesa.

Sobre esa capa base, una capa de servicios financieros donde el crédito exista, porque el crédito es útil, pero que sea optativo, transparente y con riesgo explícitamente asumido por quien lo elige.

Que quien quiera rendimiento o apalancamiento lo busque sabiendo exactamente qué riesgo de contraparte asume y con quién.

Y que si una entidad crediticia quiebra, quiebre ella y quienes voluntariamente le confiaron sus fondos, sin arrastrar al sistema de pagos ni requerir rescates.

En ese esquema, el prestamista de último recurso se vuelve innecesario. El contagio se contiene porque las capas están separadas, y el ciudadano conserva la capacidad de mantener valor fuera del circuito crediticio si así lo decide.

Esta idea no es nueva ni marginal. En plena Gran Depresión, un grupo de economistas de la Universidad de Chicago propuso separar las funciones monetaria y crediticia del sistema bancario exigiendo un respaldo del 100% para los depósitos. Irving Fisher reclamó que el plan eliminaría las corridas bancarias, estabilizaría los ciclos crediticios y reduciría drásticamente la deuda tanto pública como privada.

La propuesta fue archivada, pero en 2012 dos economistas del FMI la revisitaron con herramientas modernas de modelado y encontraron evidencia a favor de las cuatro ventajas que Fisher había predicho.

Sin embargo, el Chicago Plan proponía que toda la creación monetaria recayese en el banco central. En la era digital, eso se traduce directamente en CBDCs, el mismo monopolio monetario que hoy tienen los bancos privados, pero concentrado en el Estado y con capacidad de vigilancia y control total. El diagnóstico era correcto, pero la receta sustituye un problema por otro potencialmente peor.

Lo que el Chicago Plan no tenía hace casi 100 años era una infraestructura técnica viable para implementar esa separación sin depender de las mismas instituciones que pretendía reformar.

La tecnología para construir esto hoy existe, por primera vez en la historia.

Redes descentralizadas, liquidación sin intermediarios, tokenización de activos, contratos inteligentes que hacen explícitas las condiciones del crédito, infraestructura que ya funciona en mayor o menor grado.

Lo que no existe es la voluntad política para implementarlo, porque separar dinero de crédito elimina el mecanismo por el cual el sistema actual extrae rentas.

La confusión deliberada entre dinero y crédito es la fuente de beneficio más grande y más opaca que existe en la economía moderna.

Así que cuando se dice que da igual lo que venga porque el sistema siempre ha estado distorsionado, yo diría que precisamente por eso importa más que nunca.

Estamos en el momento histórico donde se decide si el nuevo sistema monetario digital cierra definitivamente la posibilidad de separar dinero de crédito, haciendo el riesgo de contraparte universal y obligatorio, o si por el contrario esa separación se consigue por primera vez.

Que la respuesta no sea obvia es lo que debería preocuparnos.

Es muy interesante el post

Lo que voy a decir va a parecer una "boutade a epater a la bourgeois", pero no es la intención.

Para hacer eso hay que suprimir el crédito al consumo por completo o casi por completo.

Que es el gran mal de todos estos años que hemos vivido

Del hipotecario no hablo porque tambien esta viciado pero ya viene retroalimentado por la propia función de consumo que su precio sube por su demanda y la demanda sube por el precio y se retroalimenta y eso se traslada a su valor de tasación o mercado.

Si alguien quiere fiar dinero que sea el propio establecimiento de consumo, no el sistema bancario porque basicamente estamos financiando ese credito todos los de la nación, vía Oferta Monetaria.

De todos modos eso sucederá con el Sustancia ilegal que viene

Esto de Irán soy muy cauteloso, porque no es algo (parece) preparado por el sistema financiero en las sombras (o sí.... quien sabe)

El sistema debe saltar via colapso bancario porque el sistema vea el momento que debe dejarlo caer.
 
(mensaje citado en revisión)
Los políticos no parecen preocuparse por el desempleo. Manipulan las estadísticas y, desde la oposición, intentan aprovecharse de los recursos públicos. Gran parte de la población acepta estos relatos sin cuestionarlos. Al terminar su mandato, muchos se trasladan a países sin acuerdos de extradición para disfrutar de sus bienes, dejando los problemas internos a otros. ¿Dónde está el hermano de Sánchez?
 
Estarán comprando armas con él, como en la guerra civil
Demasiado tarde para comprar armas PODIAN HABER COMPRADO CASAZ RUSOS EN 2018 CON MISILES DE UNA PORTADA DE CASI 400KM LO QUE HABRIA IMPEDIDO LOS ATAQUE DE LOS F 35 Y F 22 DESDE OTRAS NACIONES


Pero pensaban ser los más listos con su producción interna que tiene cómo minimo 20 años de retrat por lo menos en el tema de la aviación
 
no se a vosotros

pero a mi no se que me da mas miedo de todo esto

que pase-el petroleo disparandose, bloqueo de fondos,bombardeos,,,

o que pasa en un viernes a ultima hora
Mientras las cosas pasen un viernes a última hora o en finde, es buena señal: Significa que lo tienen controlado.
Lo hacen a propósito para que afecte poco a los mercados.
 
DEFCON 2

Crédito privado, el sector opaco, apalancado, ilíquido, por donde empiezan las crisis.

Vamos a ver los spreads de crédito, cuánto tarda en contagiar a todo el sistema bancario y cuánto tarda la Fed en responder con la impresora.

Faltaba el catalizador o evento geopolítico para acelerar el colapso y ya lo tenemos con el petróleo.

Ha comenzado la demolición controlada del sistema.

Deflación -> Hiper -> Reset

EEUU ejecutando lo que propuso Miran en su paper de 2024.

"Nuestros ingresos son en riales, nuestros gastos son en dólares"
Manifestantes iraníes, enero 2026

Podrían haberlo dicho en cualquier moneda fiat.
Solo es cuestión de tiempo.


Cuando dices esto de "deflación" te refieres a la devaluación del dolar o a verdadera deflación de activos?

Saludos
 
Demasiado tarde para comprar armas PODIAN HABER COMPRADO CASAZ RUSOS EN 2018 CON MISILES DE UNA PORTADA DE CASI 400KM LO QUE HABRIA IMPEDIDO LOS ATAQUE DE LOS F 35 Y F 22 DESDE OTRAS NACIONES


Pero pensaban ser los más listos con su producción interna que tiene cómo minimo 20 años de retrat por lo menos en el tema de la aviación
los cazas en la guerra actual son un bluf si te enfrentas a un pais como usa,,ni los rusos los utilizan en ucrania
ningun caza seria capaz de acercarse a un portaviones
 
Cuando dices esto de "deflación" te refieres a la devaluación del dolar o a verdadera deflación de activos?

Saludos

Buena pregunta y es importante aclararlo.

Me refiero a deflación de activos financieros (Wall Street) y es lo que está empezando ahora.

Liquidación forzada por pánico y margin calls. Los activos caen en términos nominales porque el crédito que los sostenía se evapora.

Fondos de crédito privado que cierran puertas a retiros (Blue Owl, BlackRock, Blackstone,...) tienen que vender activos ilíquidos a descuento (a 70, 60 o 50 centavos por dólar), marcando el nuevo 'precio de mercado'.

Otros fondos tienen que revalorizar sus carteras igual, lo que redunda en más pérdidas, más pánico, más redenciones y más ventas forzadas.

Es una espiral de destrucción de valor nominal en la que caen las valoraciones de fondos de crédito privado, las acciones (especialmente tecnológicas y de crecimiento apalancado), los bonos corporativos de alto rendimiento, inmobiliario comercial, productos estructurados...

Esto es destrucción de crédito, no de moneda.

El dinero 'desaparece' porque el apalancamiento que lo multiplicaba se contrae.

Históricamente el dólar SUBE en esta fase, la anomalía actual es que aún con guerra con Irán y petróleo disparado +30%...solo ha subido un 1%, mostrando la agonía del refugio.

Todo esto el ciudadano medio no lo ve, solo escucha noticias de que el mercado baja, y en la calle no veremos deflación pura en precios de consumo, veremos algo peor que es la estanflación.

Subiendo gasolina y combustibles, alimentos, seguros, alquileres...

Bajando o manteniéndose el empleo con despidos en sectores financiados por crédito privado, los salarios reales que suben menos que la inflación, el valor de los activos, vivienda, carteras, planes de pensiones..., acceso a crédito, menos construcción.

Sube el precio de lo que necesitas mientras baja el valor de lo que tienes.

Las señales en la calle pueden tener un retrat de semanas o meses pero serán potentes con despidos y quiebras de PYMEs que no pueden refinanciar, crédito más caro y escaso...

Cuando lleguen las colas en los cajeros será la señal de que ya estamos en la transición hacia la respuesta de la impresora y la hiper posterior.

Y como muestra de que ya van preparando al personal, la recomendación de tener efectivo en casa 'por si acaso'. Que lo recomiende el Banco de Suecia, un país donde el efectivo no debe llegar ni al 1%, es muy significativo.

Es el patrón clásico de colapso monetario:

1. Deflación breve iniciada por evento crediticio, liquidación forzada, destrucción de colateral, espiral de margin calls. Cash is king con activos reales y cripto cayendo también por liquidez.

El TODO ROJO de 2020 pero más severo. Será breve, meses como mucho, porque políticamente es insostenible pero es inevitable por la magnitud monstruosa de activos inflados.

2. Hiper breve como resultado de la respuesta desesperada con impresión sin límite para 'salvar el sistema'.

Pero esta vez la confianza ya está rota y el dinero nuevo en lugar de atesorarse, se gasta o huye inmediatamente. La velocidad del dinero se dispara y el fiat pierde un 50-70% de poder adquisitivo en meses.

3. Reset inevitablemente negociado desde posiciones de debilidad y que puede ser de varias formas:

- Reset hacia el control total, con CBDCs obligatorias, prohibición de alternativas, crédito social financiero...

- Reset con activos neutrales, con oro y criptos como reservas parciales, llevando a un sistema multipolar con competencia monetaria.

- Ambos en paralelo, un sistema oficial represivo y una economía paralela descentralizada que crece en la sombra.

Yo apuesto por esta última opción, un equilibrio donde el estado controla lo que puede y la gente escapa por donde puede.

Lo que ocurre hoy en Argentina, Turquía, Nigeria...con la diferencia de que esta vez no será solo en países 'fallidos' sino global, con el primer mundo descubriendo lo que el tercer mundo ya sabe de sobra, que se necesita un plan B monetario.
 
esta guerra tiene muy mala pinta, y peor la va a tener cada día que pase si no acaba pronto. La única solución posible sin que rompamos mucho más la taberna es que Trump se la envaine y mande volver la tropa a casa.
la otra, continuar con la guerra hasta la victoria total, esto puede ser un pavor
y como los iraníes con misiles consigan alcanzar un gran buque de guerra estadounidense, y ya ni hablamos si logran hundir o mandar al dique seco un portaviones, nos vamos a reír viendo subir el precio del petróleo
y desde mi humilde punto de vista es más factible que ocurra esto, a que los estadounidenses desembarquen tropas y hagan como en Irak
 
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Es muy interesante el post

Lo que voy a decir va a parecer una "boutade a epater a la bourgeois", pero no es la intención.

Para hacer eso hay que suprimir el crédito al consumo por completo o casi por completo.

Que es el gran mal de todos estos años que hemos vivido

Del hipotecario no hablo porque tambien esta viciado pero ya viene retroalimentado por la propia función de consumo que su precio sube por su demanda y la demanda sube por el precio y se retroalimenta y eso se traslada a su valor de tasación o mercado.

Si alguien quiere fiar dinero que sea el propio establecimiento de consumo, no el sistema bancario porque basicamente estamos financiando ese credito todos los de la nación, vía Oferta Monetaria.

De todos modos eso sucederá con el Sustancia ilegal que viene

Esto de Irán soy muy cauteloso, porque no es algo (parece) preparado por el sistema financiero en las sombras (o sí.... quien sabe)

El sistema debe saltar via colapso bancario porque el sistema vea el momento que debe dejarlo caer.

Solo un matiz respecto al crédito al consumo, creo que no es necesario suprimirlo, con que deje de ser una función del sistema monetario sería suficiente.

Si separamos las capas de dinero y crédito, el crédito al consumo puede seguir existiendo, pero quien lo ofrece asume el riesgo con su propio capital o con fondos que alguien le ha prestado voluntariamente sabiendo el riesgo.

Se acabó la creación de crédito respaldada implícitamente por toda la oferta monetaria.

A efectos prácticos sería lo mismo, habría mucho menos crédito al consumo porque sin la subvención implícita del sistema, financiar una televisión a 36 meses dejaría de ser rentable para el prestamista.

Pero la diferencia conceptual es importante porque no es prohibición, es que el precio real del riesgo se hace visible.
 
Por cierto. En una semana es viernes 13, por si queremos ser más pesimistas.
El siguiente viernes a ese, es de vencimientos trimestrales. (Hora bruja y toda la fanfarria).
De ahí que estén insistiendo tanto en las 2 semanas de conflicto (o eso creo yo). A saber la cantidad de derivados que no pueden rollear en esta situación.
Saludos.
 
los iraníes han entendido que es mucho más fácil, factible e igual de provechoso hundir un petrolero que un portaviones americano, cortar el comercio de petróleo y gas que derribar 100 aviones de guerra. Irán es un cadáver en coma, igual que lo es Ucrania, pero si Rusia y China mantienen el coma iraní, como Estados Unidos mantiene el ucraniano, la economía mundial se hunde. Europa, los países del Golfo y la Asia industrial van a quedar arrasadas; el resto ya era un vertedero antes... El juego de EE.UU., rusos y chinos no es ganar, es perder un ojo confiando en que el oponente pierda los dos... El resto perderemos hasta la esperanza.
 
los cazas en la guerra actual son un bluf si te enfrentas a un pais como usa,,ni los rusos los utilizan en ucrania
ningun caza seria capaz de acercarse a un portaviones
Los casa rusos no tienen nada que envidiar a los de USA, en Ucrania los F 16 se emplean a cuenta gota y han perdidos a varios ya

Cuando tienes misiles navales que pueden alcanzar una velocidad superior a mach 8 no necesitas que los aviones se acerquen a un portaviones

Los portaviones son tumbas flotantes para Rusia China y quizá otras naciones
 
Los casa rusos no tienen nada que envidiar a los de USA, en Ucrania los F 16 se emplean a cuenta gota y han perdidos a varios ya

Cuando tienes misiles navales que pueden alcanzar una velocidad superior a mach 8 no necesitas que los aviones se acerquen a un portaviones

Los portaviones son tumbas flotantes para Rusia China y quizá otras naciones
Lo vamos a saber en breve, no pensemos que está todo dicho en ese sentido porque las cartas no se juegan de una en una, más aún cuando esto puede durar meses, incluso con todo colapsando.
De la misma forma entra dentro de lo probable que saboreemos las mieles de la cartilla de racionamiento antes de lo esperado, quién sabe.
La semana que viene va a ser decisiva, ahora mismo Trump está valorando la "destrucción total" de Irán (o eso he leído por ahí). Diría que todos entendemos a qué se refiere, es una locura más pero tampoco se podía esperar otra cosa del imperio.
 
Lo vamos a saber en breve, no pensemos que está todo dicho en ese sentido porque las cartas no se juegan de una en una, más aún cuando esto puede durar meses, incluso con todo colapsando.
De la misma forma entra dentro de lo probable que saboreemos las mieles de la cartilla de racionamiento antes de lo esperado, quién sabe.
La semana que viene va a ser decisiva, ahora mismo Trump está valorando la "destrucción total" de Irán (o eso he leído por ahí). Diría que todos entendemos a qué se refiere, es una locura más pero tampoco se podía esperar otra cosa del imperio.
Iran no tiene los misiles que deberian de tener para hundir un portavion PODRAN CAUSAR ESTRAGOS PERO NO HUNDIRLOS
 
Iran no tiene los misiles que deberian de tener para hundir un portavion PODRAN CAUSAR ESTRAGOS PERO NO HUNDIRLOS
No estoy para nada seguro de lo que dices, en realidad, nadie sabe qué tiene Irán o qué podría tener mañana.
Y no olvides los drones marítimos, ahí radica todo, diría yo. Si Irán tiene tantos como Shaheds guardados... Van listos. A mí me extraña muchísimo que hayan cerrado Ormuz sin minar... Ahí lo dejo sin ser experto en nada, aunque quizás por eso se me da bien pensar en diagonal.
Subestimar a Irán es lo que ha hecho y hace el Imperio ahora mismo y mira cómo estamos.
Es más, empieza a ser evidente que no hemos visto todo y que están esperando a que vayan con lo rellenito.
EEUU se está cerrando el lazo y se va a poner hasta la pegatina de "Felicidades", es lo que pasa cuando te engordas, que te vuelves lento y predecible.
 
No estoy para nada seguro de lo que dices, en realidad, nadie sabe qué tiene Irán o qué podría tener mañana.
Y no olvides los drones marítimos, ahí radica todo, diría yo. Si Irán tiene tantos como Shaheds guardados... Van listos. A mí me extraña muchísimo que hayan cerrado Ormuz sin minar... Ahí lo dejo sin ser experto en nada, aunque quizás por eso se me da bien pensar en diagonal.
Subestimar a Irán es lo que ha hecho y hace el Imperio ahora mismo y mira cómo estamos.
Es más, empieza a ser evidente que no hemos visto todo y que están esperando a que vayan con lo rellenito.
EEUU se está cerrando el lazo y se va a poner hasta la pegatina de "Felicidades", es lo que pasa cuando te engordas, que te vuelves lento y predecible.
Puede que esté en el error pero Irán también pecó de ego, pensando que sus aviones y misiles serían muy avanzados.
Si en 2018 hubieran comprado varios Su-35 y misiles de largo alcance, USA e Israel lo hubieran tenido mucho más complicado con lo de tirar misiles desde otras naciones hacia Irán.
Pecaron de prepotentes los iraníes y ahora lo están pagando caro.
Espero que tengan una buena sorpresa para un portaviones pero no me hago muchas ilusiones.
 

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