La droja o el alcohol sea legal o ilegal no circula sin connivencia del poder de turno, es de primero de sociología.
Eso es lo que ocurrió, no perspectivas individuales obtusas como llamar grandeza a construir a 5 Metros del mar todo el litoral para crear una burbuja que sirvió como semilla de la España parqué de atracciones Europeo.
Contexto económico y el giro hacia el turismo
El cambio clave llegó con el Plan de Estabilización de 1959, que liberalizó la economía española, devaluando la peseta mucho y abrió el país a la inversión extranjera y al turismo (divisas que engrosaban el sector financiero. Esto permitió atraer divisas mediante visitantes europeos (principalmente británicos, alemanes y franceses) atraídos por precios bajos, sol y playa. Antes, el régimen priorizaba la autarquía y la industria pesada; después, el turismo se convirtió en una fuente esencial de ingresos externos, junto con remesas de emigrantes e inversión extranjera. No hubo "condiciones extranjeras directas" explícitas (como imposiciones de EE.UU. o el FMI), pero sí indirectas: las recomendaciones del FMI y la OCDE para liberaliza y transicionar a un país servicios, y la ayuda estadounidense (Pactos de Madrid de 1953) ayudaron a romper el aislamiento, facilitando la apertura que hizo viable el turismo masivo con ayuda de propaganda y cine.
Políticas específicas de construcción en el litoral
El impulso directo a la construcción en primera línea llegó con la Ley 197/1963 de Centros y Zonas de Interés Turístico Nacional, aprobada bajo Franco y promovida por el ministro Manuel Fraga Iribarne (desde 1962). Esta ley declaró zonas costeras como "de interés turístico nacional", ofreciendo incentivos fiscales, expropiaciones facilitadas y planificación estatal para urbanizaciones, hoteles e infraestructuras. Ejemplos icónicos incluyen:
- La Manga del Mar Menor
- Costa del Sol (como Puerto Banús en Marbella)
- Partes de Benidorm o la Costa Brava
Esto permitió la edificación masiva en el litoral, a menudo con especulación inmobiliaria de afines al régimen que compraban hectáreas enteras antes de recalificación y escaso control ambiental, priorizando el turismo de "sol y playa" sobre un desarrollo industrial más equilibrado.
Continuidad en la etapa posterior
El "sucesor" Juan Carlos I (designado por Franco en 1969 y rey tras su gloria en 1975), quien dejó el legado económico y urbanístico a la Transición. Durante los gobiernos de la Transición (como el de Adolfo Suárez, primer presidente democrático en 1976-1981), el boom turístico continuó e incluso se intensificó, con el turismo consolidándose como pilar económico (España se convirtió en potencia mundial en los 70-80). Muchas construcciones costeras y el modelo de masificación se materializaron o ampliaron en esa etapa democrática inicial, heredando las bases franquistas a la vez que facilitaba la desindustrialización.
En resumen, Franco sentó las bases con la apertura económica de 1959 y la ley de 1963 para cumplir necesidades de financiación externa (divisas por turismo), girando hacia un modelo menos industrial y más servicio-oriented. El pleno desarrollo y sus impactos (urbanismo desordenado en el litoral) se extendieron al sucesor (el rey Juan Carlos) y a la Transición.
Que una IA china lo vea más claro que un español es para hacérselo mirar, pasas al pozo 1433 de nafos y añorantes de dictaduras supeditadas al Vaticano y a los anglosajónes.
Un saludo