3.600 bajas diarias: el coste oculto de la guerra en Ucrania
La guerra de Ucrania lleva más de tres años y las cifras de bajas siguen siendo un tabú. Un artículo de la revista Parameters, firmado por Katie Crombe y John Nagl, estima que el ejército ucraniano debe reponer una media de 3.600 bajas diarias. La cifra, si se extrapola, supera el millón de bajas al año. Pero ¿es realista? El debate está servido.
La cifra que divide: 3.600 bajas al día
El artículo de Parameters, publicado en el Vol. 53, nº 3, sostiene que quien combata del lado ucraniano debe prepararse para reponer un promedio de 3.600 bajas cada día. Bajas no son solo muertos: incluyen heridos, mutilados y desaparecidos. Algunos analistas consideran la cifra exagerada, señalando que incluye heridos leves que vuelven al servicio. Otros, sin embargo, la ven conservadora, dado que el frente tiene 1.200 kilómetros y la artillería rusa dispara miles de proyectiles al día.
Desaparecidos y muertos: el iceberg de la guerra
La Cruz Roja ha cifrado en unos 400.000 los desaparecidos ucranianos, aunque la cifra ha sido matizada por presiones de la OTAN. Los desaparecidos suelen representar entre el 10% y el 15% de las pérdidas totales, lo que llevaría a más de 2,5 millones de bajas. Otras fuentes, como datos filtrados por hackers, hablan de 1,7 millones de pérdidas irrecuperables entre muertos, mutilados, prisioneros y desertores. Las estimaciones de muertos oscilan entre 400.000 y 700.000, con algunos análisis que no descartan acercarse al millón.
La movilización forzosa: el termómetro del desgaste
Kyrylo Budanov, jefe de la oficina presidencial ucraniana, ha declarado que Ucrania colapsará si no moviliza más de 30.000 hombres al mes. Esa cifra, multiplicada por los meses de guerra, da un total de pérdidas que supera los dos millones. La movilización forzosa, con reclutadores en las calles, indica que el desgaste es real. Algunos analistas señalan que el problema no son solo los muertos, sino los heridos que no vuelven, los desertores y las bajas psicológicas.
Comparaciones históricas y el debate sobre la realidad
El debate enfrenta a quienes creen que las cifras son enormes pero plausibles en una guerra de desgaste, y a quienes las consideran exageradas. Se comparan con guerras mundiales, donde decenas de miles morían a diario en Verdún o el Somme. También se señala que la economía rusa no ha colapsado, lo que sugiere que la guerra sigue siendo sostenible para Moscú. La pregunta es si Ucrania puede aguantar el ritmo.
Con estas cifras sobre la mesa, la pregunta es incómoda: ¿cuánto tiempo puede sostener Ucrania un ritmo de bajas así sin que la sociedad se rompa? Nadie parece tener una respuesta clara.