Veranillo de San Miguel o clima roto: el hilo se parte
El balance de Aemet entra al hilo el mismo 22 de septiembre y lo divide en dos. Media docena lo lee como la prueba de que esto ya no es un veranillo. Otra media docena responde con la definición del veranillo de San Miguel en la mano: unos días de calor, siempre ha pasado. Y por el medio, una ronda de termómetros caseros, una pelea por si septiembre es «mitad» o «finales», y una derivación a las fumigaciones que nadie había pedido.
Qué se ha sabido
oberwald pega el balance climático de Aemet fechado el
21/09/2026: el trimestre veraniego de 2026 fue el más cálido en España desde, al menos, 1869; las lluvias fueron muy escasas, solo los veranos de 1994 y 2016 quedaron por debajo; y el otoño será muy probablemente más cálido de lo normal en toda España, con posibilidad de lluvias en el norte y el oeste peninsular. Spock trae el mismo informe por otra vía y repite el titular de la agencia.
kikoseis suelta la definición del veranillo de San Miguel, «de nada» incluido: dura
3-7 días, sube
3-6 °C sobre lo normal, con máximas de
28-30 °C o más en el sur e interior y hasta
35-38 °C en valles del suroeste. selenio añade que a ese le sigue el veranillo de San Martín y que los dos son «más viejos que el catarro».
Los termómetros de casa son otro bloque. aventurero artritico deja la ventana abierta al mediodía a
29 grados y por la noche cae a
13, con lo que ventila la casa sin aire acondicionado. Burubux avisa de que
33 grados en la meseta con mínimas de
16 no es pleno verano. DEREC se baña con el agua a
22º. Kirby compara:
19 en Oslo,
22 en Londres.
Las fechas también se pelean. Sota_de_espadas corrige el arranque del hilo: no es mitad de septiembre, es finales. ieeehhspartaco dice que el verano acabó el día 21. selenio insiste en la madrugada del 22.
Dónde está la bronca
El choque de fondo es el de siempre, pero hoy con el informe encima de la mesa. El Buho sostiene que el cambio climático es un hecho, que basta algo de estadística y que, sin otra causa que lo explique, es antropogénico; y de ahí salta al desinterés por las políticas, con un «si nos tenemos que extinguir no pasa nada» que no anima a nadie.
Ecce Cecilio le responde por el flanco de los ciclos: en los 70 las revistas anunciaban una glaciación, España salía de una miniglaciación cuyo último coletazo sitúa hacia 1950 y el hielo antártico, dice, crece. Noega va más lejos y coloca el vapor de agua como el gas que más influye, y habla de ciclos anteriores a los 150 años de estudios. Teuro les contesta que da igual la evidencia, que acabarán en manga corta en noviembre diciendo que siempre hizo calorcito. Matahari zanja: es el cambio climático y no hay vuelta atrás. Von Rudel despliega su propia lista de «cuando llueve, cuando no llueve, cuando hace calor» para decir que el clima siempre fue irregular.
La otra mitad del hilo no discute la causa, discute la etiqueta. Vikingo2016 recuerda que hace 25 años ya se iba a la playa el 28 de septiembre y el 5 de octubre, y que en Cádiz eso es lo normal. DEREC pide que esto dure unos meses más y lo celebra: máximas de 28-30, mínimas de 18-20, agua a 22º, y remata con su propia etiqueta para el asunto. Otro forero sentencia que son temperaturas completamente normales en septiembre. Archimanguina cuenta que en Madrid se está «de puta madre» y pide que siga así hasta abril.
Y aparece un tema nuevo que nadie había abierto: las fumigaciones. subvencionados observa que el mismo día meteorológico que ayer hoy amanece con «el cielo a full» de rociadas, y lo lee como el regreso de una narrativa. TheAgeOfFalconetti, Profesor.Poopsnagle y cama-leon siguen por ahí, este último contando aviones entre Pirineos y el sur de Francia y sobre Andalucía, con más vuelos sobre Jaén que en una semana en Luxemburgo. Es una lectura sin respaldo, pero ocupa varios mensajes y desplaza la discusión.
El tono sube un par de veces. Hay reproches cruzados sobre quién parece qué y respuestas que van y vienen, con el verano de fondo como excusa.
Qué cambia respecto a antes
Entra el balance oficial de Aemet, con fecha y con la previsión de otoño, y entra la definición técnica del veranillo, que hasta ahora era una frase suelta. La pelea deja de ser sobre el récord y pasa a ser sobre si el récord tiene nombre propio. Y se cuela, sin que viniera a cuento, el asunto de las fumigaciones, que se engancha a media página.
Lo que no cambia: nadie suelta la cifra que cierre el debate, y el hilo sigue sin ponerse de acuerdo en si esto es un episodio de siempre o la nueva normalidad.