Foro económico: herencia, inglés y fuga de jóvenes
El hilo se parte en dos. Unos sostienen que los jóvenes se quedan por la herencia familiar; otros, que el inglés no garantiza nada. En medio, un cálculo que compara el sueldo real con el Ingreso Mínimo Vital y una discusión sobre si los que se van son los mejores o solo los que chapurrean idiomas.
Qué se ha sabido
Un participante que dice estar en Suiza cuenta que en su trabajo le han ofrecido fichar a gente para su equipo. Se lo comentó a jóvenes de su anterior empleo y todos le respondieron lo mismo:
«Como en casa en ningún sitio, aquí tengo mi herencia, mis papis, y no me falta de nada». Ese mismo forero define la herencia como «papimonio» y aclara que no es solo un papel cuando los padres mueren.
Otro usuario pega un cálculo con fuentes: sueldo medio de una pareja en España,
2x17.575 = 35.150 euros brutos al año;
alquiler medio de un piso de 50 m² en la Comunidad de Madrid,
23,4x50x12 = 14.040 euros anuales; abono transporte,
2x49,2x12 = 1.180,8 euros; comida,
2x2.873 = 5.746 euros. Capacidad de gasto real por persona al mes:
590,96 euros. El Ingreso Mínimo Vital para alguien que vive con sus padres sin trabajar:
733,60 euros. Conclusión que extrae:
733,60 > 590,96.
Un forero enlaza una noticia de El Diario de Madrid sobre el pesimismo juvenil en el mercado laboral de 2030. También se comparte un vídeo de YouTube que se comenta sin aportar más datos.
Otro participante relata que en los últimos años ha visto a jóvenes mudarse al este de Europa por trabajo remoto y luego publicar en LinkedIn loas al país de acogida. Dice que, tras unas copas, reconocen que la realidad no es tan idílica.
Dónde está la bronca
La disputa central es si la herencia explica que los jóvenes no se independicen. Un forero defiende que sí:
«El día que se toquen las herencias, pues se acaba todo». Otro matiza que la herencia se puede cobrar igual y que los jóvenes pueden alquilar el piso heredado y marcharse.
El segundo choque es sobre el inglés. Un participante sostiene que saber inglés no garantiza éxito profesional, y pone como ejemplo a norteamericanos y británicos que viven en caravanas. Otro responde que no es lo mismo un español que habla inglés que un nativo:
«El español ha llegado al inglés como parte de un proceso de capacitación». Un tercero añade que la mayoría de los jóvenes solo lo chapurrean.
Hay quien responsabiliza a los colegios bilingües de crear expectativas falsas:
«Pues se irán a fregar platos».
Otro frente es la comparación generacional. Un forero recuerda que en los 90 los jóvenes podían permitirse un coche, tenían novia y vivienda. Se le responde que lo único que tienen ahora es más tontería.
Aparece una discusión sobre el perfil de los que se van. Un participante afirma que los que sirven se marchan y que en el foro se ridiculiza esa realidad con el mantra
«Como en España no se vive en ningún sitio».
También hay quien sostiene que las nuevas generaciones no tienen ilusión por el país y que el sistema capitalista ya no ata al varón joven como antes, cuando el coche y las discotecas lo llevaban a emparejarse y comprar un piso.
Un usuario pregunta a otro cuánto ahorra al mes. El interpelado responde:
«Nada, vivo entre mi coche y casa padre, y trabajos sueltos y ayuda de comida».
Qué cambia respecto a antes
Entra con fuerza el concepto de «papimonio» como explicación de la permanencia en casa de los padres. Se da por superado que el inglés sea la llave automática para emigrar con éxito. La predicción de que la emigración sería masiva no se cumple en este tramo: sigue siendo un goteo. Aparece un nuevo asunto: el papel de la empresa como sustituto del Estado y la familia. Un forero lo resume:
«La empresa es el nuevo estado, el que te lo da todo y es tu familia».
Un cálculo que desmonta el relato del esfuerzo
El desglose que pega un usuario compara el sueldo real de una pareja con el IMV. Con
590,96 euros de capacidad de gasto por persona al mes frente a
733,60 euros del IMV, la conclusión que extrae es que trabajar no compensa. Varios foreros dan por bueno el cálculo y lo usan para explicar por qué los jóvenes no se independizan.