El 33% de españoles que no puede irse de vacaciones: ni con dos salarios
El 33% de los españoles no puede irse de vacaciones. La cifra, publicada por El País, ha reabierto el debate sobre el modelo económico español. El caso de Luz Lorenzo, que con dos salarios no llega a fin de mes, es el ejemplo perfecto de que el problema no es solo el sueldo.
La vivienda, la inflación y los impuestos se comen cualquier subida salarial. Y mientras tanto, las terrazas de los destinos turísticos siguen llenas.
Dos salarios que no llegan a fin de mes
Luz Lorenzo, protagonista del reportaje de El País, reconoce que en su casa entran dos salarios pero que es imposible ahorrar para vacaciones. El alquiler, los servicios y la comida se llevan todo. Es la historia de muchos hogares españoles: el esfuerzo de dos trabajadores no basta para cubrir lo básico, y mucho menos para un capricho como viajar.
El SMI, la inflación y los impuestos: la tormenta perfecta
El debate sobre el Salario Mínimo Interprofesional ha vuelto a la palestra. Hay quien sostiene que la subida del 60% del SMI ha provocado una inflación que se come el aumento. Otros señalan que la inflación real ha superado el 100% en algunos productos de la cesta básica, lo que supondría una pérdida de poder adquisitivo del 40%. Las cifras oficiales, sin embargo, sitúan la inflación española entre las más bajas de la eurozona. ¿A quién creer? Los precios del supermercado son el termómetro que la mayoría usa. Y mientras tanto, el Estado sigue ahogando a trabajadores y empresas con impuestos. La anécdota del gestor que no declaró durante años y nunca fue inspeccionado ilustra la sensación de que el sistema fiscal castiga a los que cumplen.
Turismo de masas vs. turismo de calidad: la paradoja
Mientras el 33% no puede irse de vacaciones, las terrazas de los destinos turísticos están llenas. Pero no todos son turistas: muchos son locales que se quedan en su ciudad. La paradoja es que España quiere atraer turismo de calidad, es decir, turistas ricos, mientras que el turismo de chancleta y bocadillo de los trabajadores se considera masificación. El resultado: los españoles que no pueden permitirse un hotel se quedan en casa, y los que sí, se van al pueblo de los abuelos. Los chiringuitos de Torremolinos, vacíos un jueves por la noche, reflejan que el gasto turístico se ha reducido. Según los datos que circulan, el 74% de los españoles sí puede irse de vacaciones, pero el 15% vive a menos de 50 km de la playa, lo que reduce el número de los que realmente viajan lejos.
Pensiones y generaciones: el conflicto latente
El debate sobre las pensiones también ha salido a la luz. Hay quien considera que las pensiones son demasiado generosas y que los jubilados están saqueando a la generación productiva. Otros recuerdan que muchos pensionistas nunca han cogido un avión en su vida y que sus nietos, que han viajado por medio mundo sin trabajar, ahora les llaman boomers. La realidad es que el sistema de pensiones es una bomba de relojería que las generaciones futuras tendrán que pagar. Y la desconexión entre la universidad y el mercado laboral no ayuda: muchos graduados terminan con deudas de 258.000 dólares en Estados Unidos, mientras que en España el 50% estudia sin motivación concreta.
El futuro: ¿verano de resiliencia o de pobreza?
La pregunta es si esta situación es coyuntural o estructural. Los datos apuntan a que el 33% de españoles que no puede irse de vacaciones no es un fenómeno nuevo. Ya en el siglo XIX, los madrileños que no veraneaban eran llamados 'panchitos' por su piel pálida. Hoy, la diferencia es que el coste de la vida se ha disparado y el mercado laboral sigue precarizado. El 90% de los empleos los mantienen pymes y autónomos, que son los más castigados por la presión fiscal. Y mientras tanto, la ironía: Jordi Evole preparando un especial sobre la pobreza vacacional que emitirá el primer verano que no gobierne el PSOE. Si la tendencia continúa, el turismo de masas se convertirá en un lujo de minorías. Pero a la vista de los datos, lo más probable es que el verano que viene el debate se repita con las mismas cifras.