El Xokas llama «hijos de puta» a los votantes del PSOE
Un streamer con más de ocho millones de seguidores entre Twitch y YouTube, El Xokas, ha calificado de «hijos de puta» a los votantes del PSOE en un tuit que se ha viralizado. El mensaje, difundido por una cuenta que se hace llamar Me llaman Jimmy, ha desatado una tormenta de reacciones en la que la mayoría de los comentarios no solo respaldan al creador de contenido, sino que consideran que se ha quedado corto. La cifra que maneja el propio tuit es contundente: casi ocho millones de españoles votaron al PSOE, y según el autor del mensaje, todos ellos son «hijos de puta».
Quién es El Xokas y por qué insulta a los votantes del PSOE
El Xokas es uno de los streamers más seguidos de España. Acumula alrededor de 4,2 millones de seguidores en Twitch y 2,7 millones de suscriptores en su canal principal de YouTube, a los que se suman 1,2 millones en su canal de Shorts. En total, más de ocho millones de seguidores, aunque muchos son los mismos en distintas plataformas. El tuit original, publicado por la cuenta @Me llaman Jimmy, reproduce una imagen del streamer y lo señala como «uno de los referentes actuales de la juventud».
El insulto no es una simple salida de tono. En el contexto de la discusión, varios mensajes interpretan que El Xokas responde a una campaña que el gobierno habría orquestado contra él. «El que le hizo una campaña en contra al tío este fue el gobierno; cierto que fue cosa de Ireno y su troupe de desquiciadas, pero era parte del gobierno de coalición. Ahora el Xocas se toma la revancha», señala un comentario. La teoría, no confirmada, es que el streamer devuelve el golpe a quienes le atacaron desde el poder.
«Se ha quedado corto»: la respuesta mayoritaria
La reacción del público es abrumadoramente favorable al streamer. «Gravemente dice. Muy corto se queda», resume un mensaje. «Sin ni siquiera escuchar esos insultos, ya te aseguro que se ha quedado corto», añade otro. La idea que se repite es que el insulto no es tal, sino una descripción ajustada de la realidad. «No os insulta, os describe», sentencia un comentario. «Más que insultar yo creo que los ha definido correctamente», apunta otro.
El argumento de fondo es que los votantes del PSOE son responsables últimos de las políticas del gobierno y, por tanto, merecen el calificativo. «No dice ninguna mentira. Los votantes han dado el poder a la gentuza que nos gobierna. Los votantes socialistas. Son los responsables últimos. Y lo han vuelto a hacer. Siempre escogen mal. Y su criterio es pésimo», sostiene un mensaje. La acusación se extiende a todos los partidos: «8 no, bastantes más. Sumad a los 8 del PP, a los 3 de sumar, a los 3 de vox, a los indepes, a los del pnv etc etc. La mitad de españa son unos enanos mentales que creen que deciden algo».
El corte de lazos familiares y sociales
La conversación deriva hacia las consecuencias prácticas del voto. «Yo he cortado la amistad con mi padre porque su pareja vota al PSOE aún a sabiendas de todo esto que está pasando. A los votantes hay que insultarlos, que tengan miedo», escribe un participante. La propuesta de romper relaciones con votantes socialistas se repite: «Y si un amigo tuyo te dice que va a votar al PSOE, esa persona no es tu amigo, tienes que sacarlo de tu vida lo antes posible».
No todos comparten esa estrategia. «Yo con la familia y amigos no hablo de política...ni de fútbol», apunta un mensaje que marca distancia. «Llamar a 8 millones de personas hijo de puta no es muy inteligente...por pura estadistica habra unos 100 que lo busquen para matarle», advierte otro, señalando el riesgo de la escalada verbal. La discusión oscila entre quienes ven en el insulto una herramienta de presión legítima y quienes temen sus consecuencias.
La tesis de la «desnazificación» y el voto como patología
Una corriente del debate va más allá del insulto y propone medidas de depuración política. «Hay 8 millones de españoles a los que hay que desnazificar del PSOE igual que hicieron en Alemania tras acabar la WWII», se llega a escribir. La comparación con la Alemania de posguerra es una de las más extremas que aparecen en la discusión, y se apoya en la idea de que el PSOE ha convertido el voto en una adhesión cuasi-religiosa.
Otra línea argumental sostiene que los votantes socialistas son personas con un historial de malas decisiones vitales. «Conozco gente de toda la vida, familiares y conocidos, a la que siempre la vida le fue mal, porque siempre tomaron decisiones incorrectas, una y otra vez, decisiones que otros no hubieran tomado, y esas mismas personas fueron corriendo a votar a Podemos en cuanto aparecieron», relata un mensaje. La conclusión que extrae es que el voto al PSOE es un síntoma de incompetencia personal. «Una tía mía a la que la cabeza no le dio más que para fregar retretes toda su vida laboral, vota PSOE», ejemplifica.
El perfil del votante socialista según el debate
La caracterización del votante del PSOE que se repite en los mensajes es la de alguien que vive del presupuesto público. «Jubilados. Funcionarios. Chupopteros paguiteros. Asociaciones y chiringuitos diversos. Charos menopausicas (que guapo es Pedro). Y a todos ellos les une vivir de la mamandurria publica, por eso al que trabaja le estan sableando su nomina», enumera un comentario. La tesis del voto interesado, ligado a la nómina pública o a la subvención, es una de las más repetidas.
Frente a esa visión, algunos mensajes introducen matices. «El votante del pdoe se mueve únicamente por el odio. El odio a la ultraderecha. Cuanto mayor es su odio mas superior moralmente se condidera», sostiene otro. La motivación no sería el interés económico, sino el rechazo al adversario político. «La primera legislatura tuvieron el beneficio de la duda, porque votaron al necio de Sánchez creyéndose que tal vez podría llegar a reconvertirse en un presidente honrado. Pero la segunda legislatura no, son subnormales todos, los 8 millones, no hay excepción», zanja un tercero.
El alcance real del voto socialista y las dudas sobre el censo
La cifra de ocho millones de votantes es puesta en duda por algunos mensajes. «No hay 8 millones de votantes PSOE. La mitad son muertos de un censo electoral inflado», afirma un comentario que cuestiona la limpieza del censo. «Yo pienso que son menos y se hizo fontanería fina con las elecciones. Ahora que los que tienen paguitas y enchufes, esos si, esos no fallan ir a votarles», añade otro. Las sospechas sobre el censo y el supuesto pucherazo aparecen sin aportar pruebas.
El impacto del streamer se mide también en su capacidad de movilización. «Una persona que no es un politico que pueda movilizar 4 millones de seguidores, cuidado», advierte un mensaje. La comparación con otros creadores de contenido aparece: «Seguro que algún otro youtuber/streamer podría hacer algo parecido con motivos (Rubius por ejemplo). Y esa gente tienen millones de seguidores, muchos ya en edad de votar». La irrupción de los streamers en el debate político es, quizá, el fenómeno de fondo que el insulto de El Xokas deja al descubierto.
¿Es el insulto de El Xokas una simple bravata de un creador de contenido o el síntoma de una fractura política que ya no se mide en escaños, sino en seguidores? La respuesta, como el propio tuit, queda abierta.