Churchill no eligió entre Imperio y guerra: la oferta de paz era una burla
El planteamiento es provocador: Gran Bretaña podía haber conservado su Imperio si Churchill hubiera aceptado la paz con Alemania. La tesis se sostiene sobre dos supuestas ofertas —una alemana de no agresión y otra estadounidense de ayuda a cambio de liquidar las colonias— y sobre la idea de que el primer ministro británico prefirió la guerra por puro ultraimperialismo. El problema es que la cronología no encaja. En 1939 el primer ministro era
Neville Chamberlain, no Churchill, y fue Hitler quien rompió los acuerdos firmados al anexionarse Moravia en marzo de ese año. Cuando Churchill llegó al poder, en mayo de 1940, la invasión de Polonia ya había cerrado cualquier vía diplomática.
¿Qué ofreció realmente Hitler a Gran Bretaña en julio de 1940?
El discurso de Hitler del
19 de julio de 1940 se cita a menudo como la gran oferta de paz. La transcripción disponible —en alemán e inglés— muestra lo contrario: una acusación a Gran Bretaña y Francia de orquestar la guerra y una burla, no una propuesta negociable. No hay condiciones concretas, no hay canales diplomáticos, no hay gesto verificable.
Hay quien sostiene que Hitler ofreció la paz de forma oficial en dos ocasiones y que las ofertas eran honestas. En contra pesa el detalle de que el
Führer desautorizó públicamente a Rudolf Hess cuando este voló a Escocia en mayo de 1941 para negociar por su cuenta, y que los conspiradores del atentado de julio de 1944 tuvieron que actuar a escondidas para poder negociar con los aliados occidentales. Si Hitler hubiera estado dispuesto a pactar, no habría hecho falta matarle para intentarlo.
El Imperio ya estaba en liquidación antes de la guerra
La premisa de que Churchill sacrificó un Imperio viable no se sostiene. El Imperio británico estaba en fase de demolición por presión de
Estados Unidos, que exigía comercio libre, y por el empuje soviético. Habría caído igual, entrara o no Gran Bretaña en la guerra. La máxima histórica de Londres era impedir que un solo poder dominara Europa, y Alemania estaba construyendo una
Kriegsmarine para superar a la Royal Navy en diez años, según el Plan Z aprobado en enero de 1939.
Los hechos que Londres manejaba en 1939 eran tres: Hitler había roto el pacto de Munich, había aprobado el rearme naval y se había aliado con la URSS justo cuando Japón combatía contra ella en Manchuria. ¿Qué evidencia tenía Churchill de que Alemania no le quería como enemigo?
La maniobra de Hess y el frente que Hitler no quería
Rudolf Hess, criado en Egipto y admirador del Imperio británico, voló a Escocia en un
Me-110 que nunca había pilotado antes. Cayó a 20 kilómetros de la mansión del Duque de Hamilton, de noche y con un caza británico persiguiéndole. La precisión fue notable. La interpretación más extendida es que se creía en una misión histórica: convencer a los británicos de que Alemania no les quería como enemigos antes de abrir el frente soviético.
Hitler leyó la carta que Hess le dejó al día siguiente de su partida. La Directiva 21 para Barbarroja es de diciembre de 1940, así que Hess estaba al corriente de los planes. Pudo intentar cerrar un frente antes de abrir otro. Hitler le desautorizó en público y le declaró loco.
Lo que Churchill no podía firmar
La tesis del artículo que originó la discusión —que Churchill sacrificó el Imperio por ultraimperialismo— se apoya en una premisa falsa: que existía una oferta de paz creíble sobre la mesa. No la había. Lo que había era un dictador que había incumplido todos los tratados firmados en la década anterior y que acababa de repartirse Polonia con Stalin.
En el otro extremo, la ayuda estadounidense llegó con condiciones: liquidación del sistema colonial y devolución de préstamos. Churchill no eligió entre conservar el Imperio y perderlo. Eligió entre combatir y aceptar un orden europeo dominado por Alemania. La predicción con reservas: si Londres hubiera aceptado cualquier paz en 1940, el Imperio habría durado algo más, pero bajo tutela alemana y con Estados Unidos esperando su turno. La historia no ofrece segundas vueltas para comprobarlo.