El Supremo tumba a Rodway por la vía civil, pero la ley de marcas abre una rendija
Eduardo Rodríguez Rodway, último fundador vivo de Triana, se ha topado con un revés judicial el 22 de julio de 2026. El Tribunal Supremo inadmitió su recurso de casación, dejando firme la sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla (SAP 288/2024) y cerrando la vía civil en su pelea por el legado del grupo. La inadmisión no entra al fondo, pero tiene una lectura: los tribunales no le dan la razón, al menos por esta vía.
El caso guarda un inquietante paralelismo con Los Iberos. La Oficina Española de Patentes y Marcas acaba de rechazar una reclamación contra Marcos García Montes por el uso de la marca, reconocer que su utilización puede inducir a error sobre su relación con el grupo. El uso de esa marca empezó en 2016.
La puerta que deja la inadmisión
Quienes han estudiado el caso subrayan un detalle: la ley de marcas ha cambiado en estos años. Rodway podría reclamar sin ser titular registral. Juan Reina, miembro de la formación actual, habla de batalla terminada, pero eso es un tanto optimista. El recorrido por la OEPM es incierto, sobre todo después de lo visto con Los Iberos.
El eco de los puristas
Entre los aficionados, la cosa está clara: pagar una entrada por ver a Triana sin Jesús de la Rosa se antoja, como mínimo, discutible. El mercado de la música en vivo, sin embargo, no entiende de purezas. Y los tribunales, tampoco.
¿Aceptará Rodway el envite o explorará la nueva vía que le ofrece la ley de marcas? El legado sigue sin escriturar del todo, y esa rendija puede ser más ancha de lo que parece.