El silencio de los alfas: por qué los hombres con éxito no presumen de conquistas
¿Qué diferencia a un alfa de un simple follatontas? Según una corriente de análisis que circula en círculos económicos y sociológicos, los hombres que realmente tienen éxito con las mujeres no cuentan sus andanzas. Para ellos, es rutina, no trofeo. Mientras tanto, se observa una asimetría llamativa: mientras algunas mujeres solteras acumulan entre 4 y 100 parejas sexuales al año, los hombres apenas registran de 0 a 10.
El pacto de silencio de los alfas
La clave, se argumenta, está en un pacto tácito: los alfas no buscan activamente. De vez en cuando dan un like en Tinder y esperan. Su atractivo no necesita publicidad. Frente a ellos, los 'discípulos' –menos atractivos pero más insistentes– utilizan técnicas de seducción para compensar. El resultado es un desequilibrio que algunos explican por la hipergamia femenina y la llegada de inmigración masculina y turistas que compiten en el mercado de citas.
Hipergamia versus discreción
El término 'hipergamia' (mujeres que buscan parejas de estatus superior) aparece como explicación del porqué siempre acaban con los mismos. Pero otra opinión señala que un hombre de verdad no valora como proeza el acceso a 'uno de los seres más sencillos y facilones que ha dado la naturaleza'. Presumir de ligues, dice esta corriente, es de betas.
Un fenómeno con nombres conocidos
Ejemplos arquetípicos como Julio Iglesias, el exrey Juan Carlos I o Bertín Osborne ilustran el perfil del alfa clásico: discreción en sus conquistas, pero un rastro que trasciende. La ironía es que, mientras algunos claman contra el 'pacto de silencio', otros lo ven como la norma de los que verdaderamente dominan la manada.
Con estos mimbres, el debate sobre la distribución del éxito sexual y sus códigos no hace más que comenzar. Quién calla, otorga.