Imagina q eres un hombre americano q te llamas Madison, llega 1984 y se estrena la película Splash, al guionista se le ocurre ponerle a la protagonista un nombre de hombre, madison, personaje interpretado por daryl Hannah, la película tiene mucho éxito y muchos padres le ponen el nombre de Madison a sus hijas, el fenómeno va a más y hoy en día prácticamente no se le pone a ningún niño porque se ha convertido en nombre de niña, y ahí estás tú con un nombre mujer el resto de tu vida.
Es el caso más extremo pero hay muchos más, Ashley, meredith, Leslie, aubrey, y Taylor no tanto pero va por el mismo camino.
El caso contrario no existe, ningún nombre de mujer ha sido robado por los hombres, porque ningunos padres le ponen a su descendiente un nombre de niña, pero no tienen problema de ponerle a su hija un nombre de niño.