El presidente de Corea del Sur ha pedido públicamente a los ciudadanos que se aferren a la vida y llamen al 109 si lo están pasando mal. La petición llega después de que el KOSPI, el principal índice bursátil del país, haya caído casi un 20% en los últimos días.
El presidente de Corea del Sur ha salido a pedir a la población que no se rinda. «살아야지요. 어떻게든 사셔야 합니다», escribió. En español: hay que vivir, de un modo u otro hay que vivir. Y añadió un recurso concreto para quien lo esté pasando mal: llamar al 109, la línea de prevención del suicidio del país.
Qué ha dicho el presidente y a qué teléfono llamar
El mensaje no se queda en el ánimo. Ofrece una herramienta: el 109. Quien llame encontrará a alguien con quien buscar, en palabras del propio presidente, una razón para seguir vivo. La frase que cierra su mensaje es esa: juntos encontraremos el camino, la razón para vivir.
El contexto no es casual. El KOSPI, el índice de referencia de la bolsa surcoreana, acumula una caída cercana al 20% en los últimos días. Cuando el mercado se desploma, el golpe no se queda en las pantallas: toca nóminas, ahorros y proyectos personales.
El apalancamiento, una herramienta de doble filo
En Corea del Sur el apalancamiento tiene una fama particular. Se usa mucho. Y no solo entre profesionales: hay quien lo ve como una de las pocas vías para salir de la ruta que va del estudio al gran conglomerado, esa carrera que muchos viven como una condena.
Pedir prestado para invertir multiplica las ganancias si el mercado sube. También multiplica las pérdidas si cae. Con el KOSPI perdiendo casi una quinta parte de su valor en pocos días, quienes entraron apalancados se enfrentan a pérdidas que pueden superar lo que pusieron.
Por qué un presidente habla de esto
Que el jefe del Estado coreano dedique un mensaje a pedir que la gente llame a un teléfono de ayuda dice mucho del momento. No es una cuestión menor ni un gesto protocolario: es una señal de que el desplome bursátil se está leyendo también como una emergencia humana.
La relación entre crisis financiera y salud mental está documentada. Las caídas bruscas de mercado se asocian a picos de estrés, ansiedad e ideación suicida en los países afectados. Por eso el mensaje presidencial apunta directamente a quien está pensando en medidas drásticas.
Un teléfono que ya existía
El 109 no se creó para esta crisis. Es la línea de prevención del suicidio que Corea del Sur tiene en funcionamiento. El presidente no anuncia una medida nueva: recuerda que está ahí y pide usarla.
Corea del Sur arrastra una de las tasas de suicidio más altas del mundo entre los países desarrollados. La presión académica, laboral y financiera se ha señalado repetidamente como factor. En ese contexto, un desplome del 20% en el KOSPI no es solo una noticia de mercados.
Si estás pasando por un momento difícil o conoces a alguien que lo esté, habla con un profesional sanitario o llama a la línea de atención psicológica de tu país. En España es el 024.