El malestar que vació la cumbre de los BRICS: Xi y Sudáfrica se retiran
El aperitivo de bienvenida de una cumbre de los BRICS celebrada en India quedó señalado como protagonista involuntario de la jornada. Según el relato difundido del incidente, el presidente chino, Xi Jinping, abandonó de urgencia la reunión aquejado de un malestar, y el primer ministro indio, Narendra Modi, preguntó en directo si se encontraba bien. Al poco, el presidente de Sudáfrica suspendió su agenda por motivos de salud. Dos bajas en una foto de familia que se prometía histórica.
¿Qué se sabe del malestar en la cumbre?
La versión que circula es corta y poco detallada: indisposición de uno de los mandatarios presentes, retirada de la sala y cambio de agenda de otro. No hay parte médico público ni confirmación oficial de qué provocó el cuadro. Lo que sí quedó registrado es la reacción del anfitrión, que preguntó en voz alta por el estado de su homólogo chino, un gesto poco habitual en la coreografía diplomática de este tipo de cumbres.
La broma que atravesó toda la discusión posterior apuntó a quien no cayó enfermo: uno de los asistentes con pasado en los servicios de inteligencia soviéticos, al que se atribuyó —sin ninguna prueba— haber llevado su propia comida desde casa.
El agua del grifo y el aperitivo: qué dicen los viajeros
Buena parte del relato posterior se apoyó en experiencias personales de estancias en India. Un viajero describe tres meses en hoteles de cinco estrellas con un arroz blanco que calificó de gris; otro recuerda la parada obligada en una cadena de comida rápida como un hallazgo. Se mencionan ingresos hospitalarios, sepsis y problemas digestivos prolongados tras consumir agua de grifo o vegetales apenas escaldados.
Conviene separar el testimonio del diagnóstico. Los trastornos gastrointestinales del viajero son frecuentes y responden a múltiples causas: agua no tratada, hielo, alimentos crudos y, simplemente, el cambio de dieta. Ninguno de esos factores está confirmado como origen del malestar de la cumbre.
El riesgo de generalizar sobre un país entero
Una parte del comentario derivó desde el caso concreto hacia generalizaciones sobre el conjunto de la población india que no se sustentan en ningún dato y que este medio no respalda. La crítica a la seguridad del agua o a los estándares sanitarios de determinadas zonas es legítima y se apoya en indicadores de salud pública; convertirla en un juicio sobre un colectivo es otra cosa.
Con India superando los 1.400 millones de habitantes, el país más poblado del mundo, la discusión sobre agua potable, saneamiento y seguridad alimentaria deja de ser una anécdota de viaje y pasa a ser infraestructura. El aperitivo de una cumbre lo hizo visible. La cifra de fondo, mientras tanto, no se movió.