PP y PSOE se disputan la paternidad de la censura digital a menores
¿Quién lo propuso primero? El Partido Popular registró en noviembre una enmienda —la 256— para prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. Ahora que el Gobierno de Sánchez anuncia una medida similar, los populares acusan de copia. Pero detrás de la pelea partidista, el debate real es otro: ¿protección o control?
Ambos partidos coinciden en el fondo. La enmienda del PP, incluida en su plan de protección al menor, establecía el mismo límite de edad. El Ejecutivo socialista lo ha recogido y lo presenta como iniciativa propia. La diferencia es de fechas y de relato, no de sustancia.
Lo que algunos análisis señalan es que la medida encaja en una agenda más amplia de control digital. La figura del «consentimiento verificable» suena a registro estatal de tutelajes, y la normalización de que el acceso a la red sea un privilegio revocable por el Estado no es baladí. Con el precedente de las amenazas de multas de hasta 60.000 euros por no pincharse en la pandemia, el cinismo político alcanza cotas difíciles de superar.
Al final, da igual quién lo haya pensado primero. La cuestión es que ambos partidos empujan en la misma dirección: meterle mano a la vida digital de la gente. Y los menores son solo la excusa perfecta.