No hay ningún estudio nuevo que demuestre que el Homo sapiens apareció en el norte de África o en Oriente Próximo. La afirmación procede de un tuit que especula con la coexistencia con el Homo naledi y se apoya en una teoría del genetista David Reich.
La idea de que el Homo sapiens no nació en el África subsahariana circula con fuerza en redes. Un tuit de la cuenta Highly Compelling lo resume así: resulta «casi imposible» que nuestra especie evolucionara en el África subsahariana junto al Homo naledi, y eso apoyaría la teoría del genetista David Reich sobre un origen en el Mediterráneo oriental o el norte de África. El mensaje no cita ningún estudio nuevo ni aporta datos propios.
Qué dice realmente el tuit
La publicación parte de una premisa arqueológica: los fósiles de Homo naledi aparecieron en la cueva de Rising Star, en Sudáfrica, y se han datado entre hace 335.000 y 236.000 años. El tuit da por hecho que esa convivencia temporal y geográfica con los primeros sapiens sería incompatible. Es una inferencia, no una prueba. Que dos especies compartieran un continente no impide que una de ellas surgiera allí.
La teoría de Reich y lo que la evidencia sostiene
David Reich es un genetista de la Universidad de Harvard conocido por sus trabajos sobre ADN antiguo. Su hipótesis de un origen más septentrional es una propuesta discutida, no un consenso. La evidencia fósil mayoritaria sitúa los restos de sapiens más antiguos en yacimientos africanos como Jebel Irhoud, en Marruecos, con unos 300.000 años, y Omo Kibish, en Etiopía, con cerca de 195.000 años. Ninguno de esos hallazgos zanja el debate sobre el lugar exacto.
Por qué importa y qué falta
El origen de nuestra especie sigue abierto y los titulares que lo resuelven en un tuit no ayudan. La afirmación de que «no apareció en el África subsahariana» es una hipótesis atribuida, no un resultado publicado. Conviene tratar estas afirmaciones con cautela y acudir a la literatura científica revisada antes de darlas por buenas.