Vamos ya por la página 11 de este interesante tema.
Veo que ahora mismo nos encontramos en un punto en el que llevamos, como ya mencioné en su momento, unas bajadas importantes en algunos valores relacionados con la inteligencia artificial, principalmente en sectores como el almacenamiento y los microchips, así como en buena parte del mercado de este entorno.
Se mantienen arriba las grandes, como Apple, Microsoft o Amazon, pero, aun así, parece que se atisba una corrección que podría ser incluso necesaria para darle un lavado de cara a este gran incremento bursátil de los últimos meses, o incluso años.
No sé si el detonante será, como comentó el OP, ese incremento de tipos y, por lo tanto, el encarecimiento de la propia deuda empresarial, pero parece que está siendo la excusa ahora mismo para justificar estas grandes bajadas.
Entendamos que la emisión de bonos corporativos está en un punto álgido y que el boom de la inteligencia artificial, y toda la moda que conlleva, está haciendo que muchos inversores privados consideren que este es el momento y el lugar para meter todos sus ahorros.
Bien, independientemente de si los tipos de interés siguen o no al alza, que parece que va a ser así, las deudas corporativas van a ser el lastre de los próximos balances empresariales, sobre todo de aquellas empresas que tengan un margen operativo bastante comprometido.
Veíamos recientemente, como también nos mostró el OP, problemas en megaempresas como Oracle, donde está costando colocar esa deuda privada. Esto simplemente es un ejemplo, pero tenemos muchas empresas medianas, que capitalizan entre 1.000 y 5.000 millones de dólares, con grandes dificultades para financiarse.
Entendamos que todo tiene un límite. Llevamos muchos meses con una colocación privada enorme. ¿Qué sucede? Que si un operador ve que la renta fija le está ofreciendo a largo plazo retornos superiores al 5 % y el bono privado corporativo está en un 6, un 7 o incluso un 8 %, parece que el riesgo no merece la pena y, por lo tanto, creo que se está dando un trasvase evidente de estos sectores bastante inflados hacia la renta fija.
Por otra parte, comentáis ahora, en estas últimas líneas, el tema de Bitcoin.
Desde siempre se especuló con que Bitcoin podría ser la alternativa al sistema financiero global, aunque los derroteros que fue tomando demostraron que el control que se ejerció, sobre todo en la entrada y salida de capitales, limitó el uso privado de este valor o de esta moneda.
¿Por qué? Porque todos, incluido yo, considerábamos en un primer momento que no iba a haber una intervención directa sobre lo que era Bitcoin como medio de pago. Pero el tiempo nos fue demostrando que la trazabilidad de las direcciones y el uso de inteligencias artificiales convirtieron lo que era una privacidad relativa en prácticamente una cuenta corriente gestionada individualmente.
¿Será Bitcoin esa fuente de financiación que se usará como colateral para futuros créditos o futuras decisiones económicas relevantes? No lo sé. Ahora mismo es casi seguro que no.
Ningún gobierno, salvo que tenga el propio control de la moneda, va a permitir que una moneda que no controla sea utilizada a nivel global para pagos internacionales.
Cuando digo el propio control de la moneda, me refiero a que tenga al menos un 20 o un 30 % del float total de la misma. Y cuando digo que no la controla, me refiero a su emisión.
A día de hoy, todos sabemos que el dólar es la moneda que genera beneficios directos e indirectos para el Gobierno y el Estado norteamericano, respaldado por su flota militar, su gran ejército y su megatecnología.
Se habla mucho del yuan, se habla mucho de monedas alternativas, pero a día de hoy todos vemos que el dólar sigue dominando la escena.
De aquí a diez años no pongo en duda que Bitcoin pueda seguir escalando puestos, pero no considero que vaya a ser ese agujero que absorba la deuda en su totalidad, aunque sí una parte, como hemos visto desde hace tiempo.
Un saludo.