La caza del lobo en La Rioja arranca el 4 de septiembre
En 2014 apenas una manada de lobos campaba por La Rioja. Hoy son ocho manadas reproductoras, dos parejas estériles y varios ejemplares solitarios los que se reparten los valles riojanos. La expansión del cánido ha ido acompañada de una factura ganadera abultada: desde 2004, más de 7.500 animales muertos en ataques y un millón de euros en indemnizaciones repartidas entre 55 explotaciones. Con estos números sobre la mesa, el Gobierno riojano ha dado luz verde a la caza del lobo a partir del 4 de septiembre.
La expansión en cifras
El salto es vertiginoso: en diez años se ha pasado de un único grupo reproductor a ocho, con dos parejas más sin cría y varios lobos solitarios. El 70% de la comunidad autónoma es monte, bosque o alta montaña, un hábitat ideal que explica la rápida colonización. Pero esa misma geografía es también pastizal de explotaciones ganaderas que ahora sufren el roce con el depredador.
El coste económico del conflicto
Las indemnizaciones pagadas desde 2004 superan el millón de euros, una media de casi 50.000 euros por año. Detrás de esa cifra están más de 55 ganaderías que han visto morir a sus reses. Para muchos, la caza controlada es la única salida; para otros, es un parche que no resuelve el problema de fondo —la gestión del territorio— y que amenaza la recuperación del lobo, especies protegida al sur del Duero pero no en el norte.
Posturas enfrentadas
Entre los partidarios del control poblacional predomina la idea de que, sin intervención, el lobo seguirá expandiéndose y los ataques no cesarán. Algunos apuntan incluso al uso de veneno como método ilegal que ya se da en la práctica. En la otra orilla, los conservacionistas alertan de que la caza puede fragmentar las manadas y aumentar los conflictos, además de poner en peligro una población que aún no es estable del todo. La decisión del Ejecutivo riojano inclina la balanza hacia la primera opción.
¿Es la caza selectiva la herramienta adecuada para contener a un depredador que ha multiplicado por ocho sus efectivos en apenas una década, o estamos ante una medida coyuntural que no aborda el fondo del problema? El 4 de septiembre comenzará a verse.