Sarna en Ceuta: el colapso sanitario que el Gobierno no acaba de ver
¿Cómo se controla un brote de escabiosis cuando miles de personas duermen en la calle? La pregunta lleva días flotando sobre Ceuta, donde la crisis migratoria se ha convertido en un problema de salud pública de primer orden. Pasada la urgencia inicial, los datos no invitan al optimismo: una doctora de la ciudad pidió ayuda entre lágrimas describiendo impétigo, sarna y otras enfermedades de contacto como «una catástrofe sanitaria». El Colegio Oficial de Médicos de Ceuta mantiene la denuncia de colapso, y los medios acumulan titulares sobre miles de personas deambulando por las calles cuando ya se superan las dos semanas de crisis.
El contagio que nadie ve venir
La sarna, o escabiosis, tiene un vector de propagación que a veces se simplifica. No son las prendas contaminadas el principal canal: el modo dominante es el contacto estrecho y repetido con la piel de un infectado. En un escenario de hacinamiento y sin infraestructura básica, las condiciones son perfectas para que el ácaro se multiplique. Quienes analizan la situación con algo de prospectiva recuerdan que la sarna ya llevaba años reapareciendo en instituciones de todo el país, y que la falta de respuesta temprana es lo que convierte un brote local en un problema estructural.
La política y su agenda propia
Mientras los médicos piden recursos, la respuesta institucional se mueve en otros plazos. La ministra de Sanidad, responsable de las competencias en Ceuta y Melilla, ha anunciado que visitará la ciudad «en las próximas semanas». Un calendario que choca con la urgencia sobre el terreno. También ha llamado la atención la polémica por las pulseras de urgencias del hospital: hay quien sostiene que generan un efecto llamada al interpretarse como una vía para solicitar asilo. Sea cierto o no, el debate desvía el foco del problema de fondo: la falta de recursos y de una estrategia sanitaria para una población que sigue sin ser atendida.
Quizá el plan sea esperar a que el verano alivie la transmisión cutánea. O quizá, como se ha apuntado, el próximo brote con una enfermedad más contagiosa y letal hará que miremos el Covid como lo que fue: un ensayo general. Mientras tanto, en Ceuta la sarna sigue picando, y la respuesta oficial sigue sin fecha.