El PSOE de Ceuta rompe la disciplina y llama a desobedecer a Sánchez
Una dirección regional que llama a sus militantes a saltarse la orden del secretario general. El líder del PSOE en Ceuta ha pedido de forma pública y explícita a todos los socialistas de España que «no hagan caso» a Pedro Sánchez y acudan a la manifestación convocada. El mensaje, lanzado a través de una intervención que ha circulado entre los seguidores del comunicador Iker Jiménez, ha abierto una brecha interna de consecuencias impredecibles.
La lectura política no admite medias tintas. Las próximas elecciones en Ceuta están a la vuelta de la esquina y el partido arriesga quedarse sin representación. El dirigente ceutí, según los análisis que circulan, estaría jugando una carta personal: desmarcarse de la dirección nacional para conectar con un electorado que ve en Sánchez la personificación de la traición a las siglas. Si sale bien, salva el escaño; si sale mal, habrá firmado su defenestración política.
Traición y contradicción: las corrientes de fondo
Las reacciones en el entorno de la noticia muestran tres corrientes. La primera, mayoritaria, considera que el presidente del Gobierno ha traicionado a sus votantes, especialmente en materia migratoria. La segunda, más radical, va un paso más allá: da igual quién mande, todos los partidos han traicionado a la ciudad autónoma. Y la tercera, más templada, ve en el gesto del líder ceutí una mera estrategia electoralista, un intento de sobrevivir a la debacle en las urnas. Ninguna de las tres defiende a la dirección nacional.
Lo que nadie esperaba es que la rebelión viniera desde una plaza tan pequeña. La pregunta ahora es si la cúpula expulsará al díscolo o dejará correr el expediente para no regar la cizaña. Los precedentes apuntan a que la disciplina suele imponerse. Pero en Ceuta, las urnas hablan más alto que los comités, y el año electoral ya está encima.