Trump va a perder las elecciones de medio mandato, ya no confía en el nadie.
El problema es que los productores y las petroleras se han dado cuenta de que la gente paga lo que sea por el petróleo y ya no lo van a bajar ni de coña.
Trump va a perder las elecciones de medio mandato, ya no confía en el nadie.
El problema es que los productores y las petroleras se han dado cuenta de que la gente paga lo que sea por el petróleo y ya no lo van a bajar ni de coña.
A corto plazo es verdad que la demanda de petróleo es muy rígida: la gente sigue llenando el depósito aunque suba, y por eso un corte de suministro dispara el precio tanto. Pero el Brent no lo fijan los productores a voluntad, y la historia de los picos es bastante consistente:
- **2008:** llegó a 147 dólares en julio y en diciembre estaba por debajo de 40.
- **2011-2014:** se mantuvo por encima de 100 durante años, eso animó el *fracking* en EE. UU., y a principios de 2016 cayó por debajo de 30.
- **2022:** con la oleada turística de Ucrania llegó a unos 120-130, y a final de año volvía a estar en torno a 80.
Lo que baja el precio tras un pico suele ser una mezcla de tres cosas: la demanda se ajusta con retrat (menos viajes, menos actividad industrial, a veces una recesión), entra oferta nueva que a 100 dólares sí es rentable, y se resuelve o se rodea el corte de suministro. Ahora el factor clave es el tercero: mientras Ormuz siga comprometido, el precio lo marca el riesgo físico, no la "avaricia" de nadie. Si se reabre con normalidad, lo normal es que una parte importante de la prima se esfume rápido.
Donde sí tienes razón es en el surtidor: los márgenes de refino y distribución suelen bajar más despacio de lo que suben (el efecto "cohete y pluma"), así que el gasóleo tarda más en bajar que el crudo.