Esto es una opinión.
Esto es una ficción y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
Compañero “ElSombrererocdelainternec”, te has tenido que dar una buena trabajada para buscar algo que creí que se había perdido en el cambio del “amstrad cpc 464” al “amstrad cpc 128” y después al 8088 y finalmente a lo que tenemos ahora, que lo mismo es “Pentium 133”.
Me alegra su preocupación por mi persona y por mi salud mental, que es algo de lo que ya escribí por aquella época, y que mis actuales vecinos dudaban de mi cordura y era llamada “la española”, y mira tú, que mi forma de ser hizo que actualmente no paguemos el recibo de la luz y tengamos pleno empleo en el pueblo y ganas por pillar solar en el polígono industrial, además de una cooperativa eléctrica, un campo de tiro, agricultura horizontal, un río que ya no causa problemas al pueblo y un largo etcétera que ha conseguido el pueblo gracias a esta persona.
¿No será usted de esos que trabajan en la cuesta de las perdices?, porque si no lo es, pues lo mismo empiezo a preocuparme por usted y esa manía que está usted adquiriendo sobre mi persona. O tal vez pertenece a “la iglesia de la calentólogia” del IPCC y quiere quemarme en la hoguera cual bruja porque se ha enterado que añadimos CO₂ a nuestros ambientes de cultivo horizontal, y no hay mayor herejía que la alimentación de las plantas con CO₂.
Querido compañero “ElSombrererocdelainternec”, en cuanto a crear situaciones por escuchar, o mejor dicho, leer opiniones y ficciones en un foro, me hace pensar que usted opina que la gente es influenciable cual niño menor de siete años. Como ya he dicho otras veces, los consejos y las opiniones son como una caja de bombones y cada cual selecciona los que le gustan. Tengo una hija y una sobrina bastante jóvenes, una cantidad de socios de mis niñas más jóvenes aún, y conozco todos los años cientos de jóvenes de todas las edades en las clases de mis niñas, y he comprobado que cada cual tiene sus opiniones y que les importa un pimiento lo que les cuente, pues cada cual saca sus conclusiones. Vamos, que es como toda la vida: los mayores cuentan sus vivencias y opiniones, y a los más jóvenes les resbala o se la trae al pairo. Claro que lo mismo los jóvenes que conozco son todos “alfas y betas” y usted solo está hablando de “omegas”.
Para influir en las personas tienes que demostrar que tienes razón, y en esto de la climatología como mucho se puede predecir a unos días vista y cuesta abajo y con el viento a favor. En cuanto a si más de uno se ha preparado una mochila de 72 horas por culpa mía, me alegro por ello, además de que mis consejos suelen ser muy sensatos en cuanto a tamaño y coste, salvo que usted sea de los que prefieren que la población dependa mucho de la ayuda de terceros.
Verá usted, más de una persona que me ha leído y que ha colocado su mochila de 72 horas en su coche me han agradecido que gracias a esa mochila pudieron dar de comer y beber a sus descendientes cuando se quedaron atrapados en medio de una ventisca durante tres días hasta que llegaron las quitanieves. Yo no obligué a esas personas a llevar la mochila, solo les informé que sería interesante que las llevaran, pero no manipulé u obligué a nadie a seguir el consejo. Esa es la diferencia entre un “altruista” y una “egoísta”: el primero te convence de que alguien te vendrá a ayudar y la segunda te informa que lo de la ayuda está muy bien pero que lo mejor es prepararse para lo peor, por si esa ayuda no llega o llega muy tarde.
Y lo siento por su religión, admito opiniones contrarias a las mías, las que hagan falta. Ahora, lo que no admito son chantajes sarracena contra la libertad de las personas y sus libres decisiones porque unos cuantos “altruistas” se sientan en la obligación de cuidar de sus semejantes y de sus “bolsillos”. En mis tiempos, las mujeres nos colocábamos el monedero en el sujetador y en el bolso solo el pintalabios y la compresa. Eran tiempos muy peligrosos, y como no éramos unas insensatas sabíamos que de noche todos los gatos son pardos y que los delincuentes se multiplicaban de noche, por lo que tomabas una copa o dos y llamabas a tu padre o a la vecina para que le dijera a tu padre que pasara a recogerte. Ahora, cuatro personas han decidido que la noche no es peligrosa y que se puede volver a casa solas y que si te pasa algo la culpa no es tuya. Claro que sí, a partir de ahora hay que convencer a las gacelas para que se paseen delante de los leones, pues la culpa de que las devoren no es suya sino de los leones. Pues lo siento por sus ideales, pero yo prefiero personas libres y que conozcan las consecuencias de sus actos a personas manejadas por “altruistas”. Supongo que el haberme criado en un internado de monjitas paulinas no tiene nada que ver.
En cuanto a mis consejos de 15 soberanos de oro y 100 kilos de arroz, ni son un descalabro para la economía de una casa, más bien al contrario, ambas son situaciones que como el vino mejoran con el tiempo. Los soberanos hoy en día ya valen 1500 euros más que cuando lo aconsejé, y ambas cosas no van a dar la felicidad, pero no veas como calman los nervios.
Por cierto, hace un tiempo ya que dejé de utilizar botellas de agua de “Bezoya”, actualmente utilizo bidones azules alimenticios de 120 litros, trabajo a lo grande.
Y sí, voy a seguir posteando en el hilo por mucho que moleste o les parezca que estoy equivocada a los “calentólogos”.
Más o menos va a ser así.
"Discutir con Jarella va a ser como montar en bicicleta estática..... Sudas, te cansas, te esfuerzas y al final no te lleva a ningún lado"
Esto no quiere decir que si un día veo nuevos datos que muestran que estoy equivocada no cambie de opinión; de hecho si el sol vuelve a ponerse en marcha en condiciones pues cambiaré de opinión, pero de momento no veo calentamiento global por ningún sitio y sí una pérdida muy grande de energía por parte del planeta.
Lo dejo aquí.
Pues eso, un saludo a todos
Si por un casual está sucediendo, ha sucedido o sucede algo parecido a lo anterior, es pura casualidad, pues el relato anterior es fruto de la mente de la autora que tiene mucha imaginación. 8322