Una publicación en TikTok que muestra una ecografía de un feto masculino y anuncia un aborto por el sexo del bebé ha superado los 418.000 me gusta. El caso, difundido en redes, reabre el debate sobre la selección de sexo y el papel de las plataformas.
El caso que ha circulado en redes
Una ecografía muestra un feto. El texto que la acompaña anuncia que la madre ha decidido interrumpir el embarazo al conocer que el bebé es un niño. La publicación, difundida en TikTok, ha superado los 418.000 me gusta. La cifra no es un detalle menor: convierte un caso individual en un fenómeno de alcance masivo.
El contenido ha circulado también en X, donde se ha replicado el dato de los likes. No hay confirmación independiente sobre la identidad de la persona ni sobre el lugar donde se habría realizado la ecografía. Tampoco consta que el aborto se haya llevado a cabo.
Qué dice la ley sobre el sexo del feto
En España, la Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva regula la interrupción voluntaria del embarazo. La norma no permite abortar por selección de sexo. La ecografía se realiza dentro del plazo legal, pero el motivo declarado no puede ser el sexo del feto.
La selección de sexo está prohibida en la mayoría de países europeos. En India y China se aprobaron leyes específicas para frenar el aborto selectivo por sexo, una práctica con consecuencias demográficas documentadas. La diferencia es que allí el patrón dominante ha sido el contrario: eliminar fetos femeninos.
Por qué importa la cifra de likes
418.000 me gusta no son una encuesta. Son una métrica de alcance. Una publicación que anuncia un aborto por el sexo del feto obtiene más interacción que muchas campañas institucionales. Eso plantea una pregunta incómoda sobre qué se amplifica en las plataformas.
El algoritmo de TikTok prioriza el tiempo de visualización y la interacción. Un contenido que genera reacción, sea de apoyo o de rechazo, se distribuye más. La cifra no mide aprobación, pero sí visibilidad. Y la visibilidad, en un tema así, tiene consecuencias.
Cualquier decisión sobre un embarazo es personal y médica. La información sobre salud reproductiva debe consultarse con profesionales sanitarios y con la normativa vigente.