Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Mercenarios franquistas ASESINARON en 1936 a ANDRÉS SILVA LOBATO, militante COMUNISTA, y a 7 COMPAÑEROS más en el cementerio de san Fernando (Cádiz)
(imagen visible para usuarios registrados)En San Fernando, y en cada rincón de España, los golpistas del 18 de julio de 1936 no dejaron evidencias documentales de sus crímenes cometidos durante el Terror Caliente. El grado de estulticia de los matones no llegaba al punto de dejar constancia escrita de tales asesinatos. Contaban con la complicidad, comprensión y el silencio expreso de los suyos, las cúpulas rebeldes de la Armada e Infantería de Marina, guardias civiles y carabineros sublevados, entusiastas falangistas, fanáticos sacerdotes condenadores de cuerpos, personas de orden que apoyaron un régimen que protegía sus privilegios de clase dominante, aunque ello implicara hacer daño, acabar con y hacer desaparecer los cuerpos. Y contaron también con el paralizante miedo que provocó el terror desparramado por las callejuelas del pueblo.
Pero a pesar de la ausencia documental a veces afloran evidencias que señalan a los incivil de manera inequívoca. Es el caso del asesinato de Andrés Silva Lobato, trabajador de la Sociedad Española de Construcciones Navales, que, según informaba Enrique García Escribano, Agente Jefe de la Comisaría de Investigación y Vigilancia de San Fernando, en junio de 1937, había sido vocal del Comité Local del Partido Comunista de la ciudad, y en enero de 1936 formó parte del comité que organizó un acto electoral presidido por Esteban Salamero Bernal, y que tuvo autorización gubernativa.
Y eso era un crimen para los salvadores de la Patria. Pertenecer a un partido del Frente Popular y señalarse abiertamente, implicó una bala en el corazón junto al muro suroeste del cementerio de San Fernando, un tiro de gracia en la cabeza y una patada al borde de la fosa común para que el cuerpo rodara hasta el fondo. Los rojos, esos disolventes de la patria, no merecían otra cosa.
El 2 de septiembre de 1936 detuvieron a Silva Lobato por orden del teniente coronel Ricardo Olivera Manzorro, Comandante Militar de la Plaza y máximo responsable de la represión desplegada en San Fernando desde el 18 de julio. Encerraron a Silva Lobato en la prisión de partido de San Fernando y le abrieron un expediente procesal incompleto. Eran tantos los detenidos en ese mes de septiembre que muchos de los datos quedaron en blanco. Ese mismo día, Olivera Manzorro ordenó trasladarlo al Penal Naval Militar de la Casería de Osio: “A la presentación de este escrito se servirá V. entregar al detenido Andrés Silva Lobato para ser trasladado al Penal de la Casería”, le ordenaba al director de la prisión de partido.
Al amanecer, 2 días después, lo sacaron junto a 7 compañeros más, Pedro Arroyo Utrera, Francisco Cosme Alonso (taxista), Juan Espinosa de los Monteros Pérez (capitán de Infantería de Marina), Félix Fernández Coco (fresador), Ángel León Ciordia (empleado del ayuntamiento), Juan Valverde Colón (conserje) y Francisco Villegas Oliva (maestro carpintero), y los fusilaron junto al muro del cementerio de la ciudad. A todos ellos les aplicaron lo que las nuevas autoridades llamaron Ley de Guerra, una burda excusa para eliminar sin complejos cualquier asomo de disidencia. Mola había anunciado en sus directivas, que el golpe habría de ser en extremo violento. Y lo cumplieron con creces.
El cura que presenció el asesinato de Andrés apenas anotó que vivía en la calle Jesús de San Fernando, que era feligrés de la Iglesia Mayor y que le aplicaron la Ley de Guerra. No indica si confesó o recibió sacramentos. Silva Lobato fue tirado de forma irrespetuosa en la fosa común que abrieron los represores en la zona civil del cementerio municipal. Su viuda, Petra Barroso Medina, progenitora de 5 huérfanos, no logró inscribir la gloria de su marido hasta junio de 1945…Un perecid y 6 víctimas vivas.
Entre julio de 1936 y marzo de 1937, mientras Ricardo Olivera Manzorro fue comandante militar de la Plaza de San Fernando, y máxima autoridad en la ciudad, se cometieron cerca de 200 asesinatos con la estética de fusilamientos judiciales. El 6 de marzo de 1937 el teniente coronel Ricardo Olivera Manzorro fue nombrado, por el Excmo. Ayuntamiento, Descendiente Predilecto de la Ciudad de San Fernando debido a la “acertada y patriótica actuación desde el instante mismo en que diera comienzo en nuestra querida España el Glorioso Movimiento Nancy, evitando con su rápida y decidida intervención en la histórica tarde del 18 de julio, que en San Fernando no imperase ni siquiera por unos minutos el terror marxista que tan dolorosas consecuencias tuvo en las poblaciones que fueron más tarde liberadas por el Glorioso Ejército Salvador”.
El único terror que imperó en San Fernando fue el que impusieron los militares y facinerosos que tomaron el poder. Fue el terror que exterminó a Andrés Silva Lobato, a sus 7 compañeros de paredón y a los cerca de 200 cancelados en San Fernando que siguen sin memoria y sin dignidad.
 
A la oligarquía internacional nunca le interesó la extinción total del comunismo y todas sus extensiones. Controlado, es una rama de destrucción de sociedades muy útil, aunque sea la enésima versión edulcorada de cara a la galería. Es una doctrina que atrae a quienes no han logrado pogre y a quienes actúan sin escrúpulos.
 
Una cuadrilla falangista asesinó a 3 republicanas la noche del 29 de diciembre de 1936 en Candeleda (Ávila)
(imagen visible para usuarios registrados)Cinco mujeres fueron sacadas de sus hogares por un grupo falangista, mandado por Ángel Vadillo, apodado “501” porque se le atribuyen 501 asesinatos en los pueblos de la zona. Llovía y el aire helado de la sierra les calaba los huesos. En el camión donde las habían subido ellas no tenían frío. Sabían que iba camino de la gloria. La mayor era Virtudes de la Puente Pérez: 53 años. Su delito, según los vecinos, ser protestante. A Pilar Espinosa Carrasco, de 43, la cancelar por estar suscrita y leer “El Socialista” y enseñar a leer a sus vecinos. Pilar y Virtudes eran simpatizantes Republicanas. Valeriana Granada, de 26 años, estaba embarazada de varios meses. Completaban el grupo la hija de Pilar, Obdulia Camacho de 14 años, y la hija de Valeriana, Heliodora de 2.
Al poco de arrancar el camión los falangistas echaron del camión a las 2 niñas de vuelta a casa, que salvaron así la vida. Obdulia llevaba a su sobrina de 2 años en brazos. El marido de Valeriana luchaba en el frente nacional, obligado por el ejército rebelde, pero una dirigente falangista denunció a Valeriana, y acabó a la vez con 2 vidas: la de la progenitora y la del descendiente que llevaba dentro. Contaba el hombre al que mandaron enterrarlas en la fosa común, y que estaba presente en la matanza, que al morir Valeriana, el feto se movió en su vientre. El enterrador desde entonces, comentaban en el pueblo, ni hablaba ni comía hasta que murió.
En la curva del Esparragal Obdulia y Heliodora, empapadas de miedo y frío fueron testigos mudos de la barbarie. Escucharon los gritos de terror de sus madres, las súplicas para que no las cancelar, los tiros, hasta que todo quedó en silencio. Silencio que han guardado durante décadas. Pero cuando abrieron la boca, contaron y no pararon: La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) exhumó los restos de las 3 mujeres en 2002, era la primera fosa que se abría en Candeleda.
Periódicos internacionales y televisiones captaron las imágenes y contaron al mundo la barbarie y la sinrazón de este país que tiene, aún hoy, a sus perecid por millares en las cunetas. La alcaldesa de Poyales del Hoyo, Damiana González del Partido Popular, sobrina del 501, se opuso a ceder un espacio en el cementerio público, lo que se consiguió tras la mediación de Iñaqui Gabilondo desde la Cadena Ser. Incluso el The New York Times recogió el momento.
En junio del 2010 se intentó reunir en un panteón del cementerio de Poyales del Hoyo a las 3 mujeres hoyancas, Virtudes, Pilar y Valeriana con otras 7 víctimas recuperadas en 2010 de una fosa común a un kilómetro de Candeleda: La tumba con los 3 nombres está memorializada con una figura de la paloma de la paz; les fueron añadidos 9 años después los restos de los 7 exhumados en el 2010 en la Curva del Avión, y fueron puestos sus nombres en la misma lápida en el 2011:
Virtudes de la Puente Pérez. 53 años.
Pilar Espinosa Carrasco. 43 años.
Valeriana Granada. 26 años. Embarazada de varios meses.
Tomasa de la Peña García. 62 años.
Régulo Martín Plaza. 36 años.
Francisco Martín Vélez. 69 años.
Ceferino Gómez Díaz. 82 años.
Benjamín Gómez de la Peña. 24 años.
Tomás Retamal Sánchez. 32 años.
Emilio García Hornillos. 34 años.
Ha costado décadas comenzar a cerrar las heridas que abrió la Guerra Civil y la posterior represión. El avance es demasiado lento para permitir frenazos y retrocesos. Pero se producen. Una de esas heridas se cerró en 2002, en la curva del Esparragal, Ávila, gracias al trabajo de la ARMH y de otros foros: las víctimas fueron exhumadas y enterradas en una tumba del cementerio municipal de Poyales a pesar de la oposición de Damiana González, del PP.
Este monolito en Candeleda fue profanado la misma noche de las elecciones municipales de 2011, cuando fue elegido nuevo alcalde de Poyales del Hoyo Antonio Cerro Valverde del Partido Popular. El 30 de julio de 2011 ordenó abrir el panteón, destrozar la tumba y profanar los restos de las personas que allí descansaban memorializadas, homenajeadas y dignificadas. Ordenó retirar a las víctimas asesinadas por el franquismo y trasladarlas a un osario común, junto a otros restos, volviendo de nuevo al olvido, sin ninguna referencia a sus nombres o las fechas en las que fueron asesinadas, sin el permiso ni la presencia de los descendientes, que tanto habían luchado para que sus seres queridos descansaran en una tumba digna. Nadie tomó la decisión, nadie la autorizó.
Sin embargo, hay quienes siguen clamando que es profanación sacar al dictador del valle de Cuelgamuros. Los defensores del franquismo están empeñados en encerrar este país en un futuro cada vez más triste y oscuro.

Relación de personas asesinadas en Poyales del Hoyo entre agosto y septiembre de 1936 por elementos de extrema izquierda revolucionaria. Entre ellos miembros de la familia Vadillo:

Bernardo Jiménez de la Fuente
Saturio Rodríguez Sánchez
Francisco Rodríguez Sánchez
Victoriano Peralto Valverde
Pedro de la Fuente Serrano
Macario Camacho Vadillo
Eloy Garrido Hernández
Cesáreo Jiménez Corrales
Isaac Jiménez Martín
Juan Jiménez Vélez
Ismael Santos Rodríguez
Mauricio Jiménez Fuentes
Braulio Manzano Hebras
Policarpo Peralto Vadillo
Linos Martín Sánchez
Eusebio Pérez Suárez
Gregorio Rodríguez Sánchez
Javier Peralta Vadillo
Isidoro Pérez de la Fuente

La alcaldesa hizo bien en protestar por la inhumación de los cómplices y malos en el cementerio de la localidad. Hay que entender que, dejando aparte el tono lacrimógeno del artículo, estamos ante un ajuste de cuentas cuando el pueblo cambió de bando y se pudieron capturar a los responsables de la represión en el pueblo y en la zona de Arenas de San Pedro en general.
 
Mercenarios franquistas ASESINARON en 1936 a ANDRÉS SILVA LOBATO, militante COMUNISTA, y a 7 COMPAÑEROS más en el cementerio de san Fernando (Cádiz)
(imagen visible para usuarios registrados)En San Fernando, y en cada rincón de España, los golpistas del 18 de julio de 1936 no dejaron evidencias documentales de sus crímenes cometidos durante el Terror Caliente. El grado de estulticia de los matones no llegaba al punto de dejar constancia escrita de tales asesinatos. Contaban con la complicidad, comprensión y el silencio expreso de los suyos, las cúpulas rebeldes de la Armada e Infantería de Marina, guardias civiles y carabineros sublevados, entusiastas falangistas, fanáticos sacerdotes condenadores de cuerpos, personas de orden que apoyaron un régimen que protegía sus privilegios de clase dominante, aunque ello implicara hacer daño, acabar con y hacer desaparecer los cuerpos. Y contaron también con el paralizante miedo que provocó el terror desparramado por las callejuelas del pueblo.
Pero a pesar de la ausencia documental a veces afloran evidencias que señalan a los incivil de manera inequívoca. Es el caso del asesinato de Andrés Silva Lobato, trabajador de la Sociedad Española de Construcciones Navales, que, según informaba Enrique García Escribano, Agente Jefe de la Comisaría de Investigación y Vigilancia de San Fernando, en junio de 1937, había sido vocal del Comité Local del Partido Comunista de la ciudad, y en enero de 1936 formó parte del comité que organizó un acto electoral presidido por Esteban Salamero Bernal, y que tuvo autorización gubernativa.
Y eso era un crimen para los salvadores de la Patria. Pertenecer a un partido del Frente Popular y señalarse abiertamente, implicó una bala en el corazón junto al muro suroeste del cementerio de San Fernando, un tiro de gracia en la cabeza y una patada al borde de la fosa común para que el cuerpo rodara hasta el fondo. Los rojos, esos disolventes de la patria, no merecían otra cosa.
El 2 de septiembre de 1936 detuvieron a Silva Lobato por orden del teniente coronel Ricardo Olivera Manzorro, Comandante Militar de la Plaza y máximo responsable de la represión desplegada en San Fernando desde el 18 de julio. Encerraron a Silva Lobato en la prisión de partido de San Fernando y le abrieron un expediente procesal incompleto. Eran tantos los detenidos en ese mes de septiembre que muchos de los datos quedaron en blanco. Ese mismo día, Olivera Manzorro ordenó trasladarlo al Penal Naval Militar de la Casería de Osio: “A la presentación de este escrito se servirá V. entregar al detenido Andrés Silva Lobato para ser trasladado al Penal de la Casería”, le ordenaba al director de la prisión de partido.
Al amanecer, 2 días después, lo sacaron junto a 7 compañeros más, Pedro Arroyo Utrera, Francisco Cosme Alonso (taxista), Juan Espinosa de los Monteros Pérez (capitán de Infantería de Marina), Félix Fernández Coco (fresador), Ángel León Ciordia (empleado del ayuntamiento), Juan Valverde Colón (conserje) y Francisco Villegas Oliva (maestro carpintero), y los fusilaron junto al muro del cementerio de la ciudad. A todos ellos les aplicaron lo que las nuevas autoridades llamaron Ley de Guerra, una burda excusa para eliminar sin complejos cualquier asomo de disidencia. Mola había anunciado en sus directivas, que el golpe habría de ser en extremo violento. Y lo cumplieron con creces.
El cura que presenció el asesinato de Andrés apenas anotó que vivía en la calle Jesús de San Fernando, que era feligrés de la Iglesia Mayor y que le aplicaron la Ley de Guerra. No indica si confesó o recibió sacramentos. Silva Lobato fue tirado de forma irrespetuosa en la fosa común que abrieron los represores en la zona civil del cementerio municipal. Su viuda, Petra Barroso Medina, progenitora de 5 huérfanos, no logró inscribir la gloria de su marido hasta junio de 1945…Un perecid y 6 víctimas vivas.
Entre julio de 1936 y marzo de 1937, mientras Ricardo Olivera Manzorro fue comandante militar de la Plaza de San Fernando, y máxima autoridad en la ciudad, se cometieron cerca de 200 asesinatos con la estética de fusilamientos judiciales. El 6 de marzo de 1937 el teniente coronel Ricardo Olivera Manzorro fue nombrado, por el Excmo. Ayuntamiento, Descendiente Predilecto de la Ciudad de San Fernando debido a la “acertada y patriótica actuación desde el instante mismo en que diera comienzo en nuestra querida España el Glorioso Movimiento Nancy, evitando con su rápida y decidida intervención en la histórica tarde del 18 de julio, que en San Fernando no imperase ni siquiera por unos minutos el terror marxista que tan dolorosas consecuencias tuvo en las poblaciones que fueron más tarde liberadas por el Glorioso Ejército Salvador”.
El único terror que imperó en San Fernando fue el que impusieron los militares y facinerosos que tomaron el poder. Fue el terror que exterminó a Andrés Silva Lobato, a sus 7 compañeros de paredón y a los cerca de 200 cancelados en San Fernando que siguen sin memoria y sin dignidad.

"En San Fernando, y en cada rincón de España, los golpistas del 18 de julio de 1936 no dejaron evidencias documentales de sus crímenes cometidos durante el Terror Caliente. El grado de estulticia de los matones no llegaba al punto de dejar constancia escrita de tales asesinatos."

"El único terror que imperó en San Fernando fue el que impusieron los militares y facinerosos que tomaron el poder. Fue el terror que exterminó a Andrés Silva Lobato, a sus 7 compañeros de paredón y a los cerca de 200 cancelados en San Fernando que siguen sin memoria y sin dignidad."


Siguen sin memoria ni dignidad porque no aparecen. La única estulticia, inutilidad e incompetencia es la de los que pretenden hacernos creer sus historias cuando las evidencias van demostrando la manipulación, exageración y la mentira.

Si no había pruebas documentales, ¿cómo saben que había 200 "represaliados"? Fácil: se lo inventaron, como suele ser habitual.

Se han recuperado de la fosa del cementerio de San Fernando unos 60 cuerpos de los cuales aproximadamente el 60% parece ser que tienen signos de violencia. De éstos, que no han sido identificados por lo que no se sabe nada de su origen, tan sólo se tiene constancia de su "talla". Por tanto no pueden asegurar si son "represaliados", caídos en combate o simplemente personas sin recursos inhumados en la fosa común del cementerio.


Valgan como ejemplo del "trabajo científico" desarrollado las declaraciones de Guijo, director del proyecto:


"Otra cuestión que también se ha sacado de los primeros análisis de los cuerpos exhumados es su talla, y su comparación con los restos exhumados en la fosa común de Puerto Real. "En San Fernando son sujetos más altos", comentó el experto, que también saca estos datos en relación a las fosas rurales. "No sé si tiene que ver porque hubiera muchos militares", reconoció. La idea, planteó, es poder hacer un análisis comparativo. "Tenemos elementos de valor para hacer un retrato de la sociedad del año 36, su calidad de vida, el hambre que pasaban...", expuso."

En resumen, que
no tienen una idea clara de lo que están haciendo... Pero siempre hay crédulos que aceptan todo sin cuestionarlo...
 
(mensaje citado en revisión)

Sólo decir que no hubo guerra en la zona de Ordes y eso echa por tierra cualquier veracidad al artículo. "Testimonios orales" poco fiables para encubrir una realidad totalmente contraria al contenido del artículo.

Esto es lo que nos ocultan una vez más los defensores de la "memoria": SÍ HUBO GUERRA EN ORDES:

"A esa significada actividad política pogre se unió la resistencia que opusieron los republicanos ordenses al golpe militar. Entre el 19 y el 24 de julio, colocaron explosivos en un puente, cavaron trincheras, armaron a la población y defendieron el pueblo con escopetas. El Comité del Frente Popular creía que las tropas rebeldes llegarían desde Santiago y protegieron la carretera de entrada a la localidad, aunque finalmente los soldados tomaron la ciudad desde A Coruña, plaza que había tardado más en sumarse a la sublevación militar, lo que despistó a los defensores."

"Armados con dinamita, por aquí pasaron los mineros de Lousame, quienes habían partido de Noia para recorrer después Santiago, Ordes y A Coruña con el objetivo de frenar a los militares sublevados. A ellos se sumaron milicianos del pueblo y frentepopulistas de Compostela, quienes también se desplazaron en camiones hasta la capital provincial, aunque tuvieron que recular cuando vieron que estaba tomada. "Muchos ordenses regresaron a sus casas y otros se escondieron por temor a represalias. El régimen tenía objetivos a los que liquidar para que escarmentasen, porque en Ordes hubo una revolución".
 
Casi 100 REPUBLICANOS fueron CANCELADOS por los franquistas en Valle de Abdalajís (Málaga)
(imagen visible para usuarios registrados)Al comenzar la guerra de España, el Valle de Abdalajís cayó en zona republicana. Su sierra formó parte de la línea de frente, y fue la “muralla” que defendió Málaga del avance de las tropas franquistas entre julio de 1936 y febrero de 1937, cuando, bajo las directrices italianas una columna de unos 3.000 hombres procedente de Antequera estableció el control y el dominio del bando nancy sobre la carretera entre Antequera y el Valle de Abdalajís, la zona de Villanueva de Cauche y Ardales. Aunque avanzando muy lentamente, el 7 de febrero de 1937 el Valle de Abdalajís cayó en manos rebeldes.
La represión franquista en éste pueblo fue atroz con casi 100 cancelados. Muchos Republicanos se refugiaron en la sierra, como la partida de “Los Pataletes” (José y Juan Castillo Vera), naturales de Álora (Málaga) y con bases en la Sierra del Hacho. Con la gloria de los 2 hermanos (José, el 31 de enero de 1947, en un enfrentamiento cerca de Alora, y Juan, unas semanas más tarde en una emboscada en el término de Antequera) la partida se disolvió, y mientras algunos, que llevaban en la montaña 8 y 9 años, decidieron entregarse, los demás se incorporan a otras partidas.
También Diego “El de la Justa”. Este guerrillero representa un caso más de la huida a la Sierra, producto de la injusticia social de aquellos tiempos. Originario de Teba (Málaga), Diego, un simple trabajador del campo sin una adscripción política definida, tuvo que huir a la sierra tras una fruta a cuenta de unos terrenos con el cacique Pablo Ramos. La peregrinación laboral de “Diego el de la Justa” en su época de jornalero, le había permitido anudar buenas relaciones con muchos cortijeros, pues tenía fama de hombre trabajador y servicial, lo cual le permitió más tarde disponer de innumerables ayudas y de puntos de apoyo durante algo más de 9 años de vida guerrillera en la Sierra. Cayó junto con varios de sus hombres, en combate en plena Sierra de Ortégicar a fines de mayo de 1949, cercado por las fuerzas facinerosos después de una gran operación anti-guerrillera, en la que se desplegó un gran número de efectivos de la Guardia Civil.
Tras la guerra, y a lo largo de la dictadura se instaló en el pueblo fuertemente castigado por la guerra un gran vacío social que afectó a todas las relaciones vecinales. Los daños materiales fueron numerosos, destrozos provocados durante la guerra en la Iglesia, en gran parte de las infraestructuras de comunicación del pueblo, en un gran número de viviendas que fueron saqueadas o destruidas. Además, las gloria que acarreó la Guerra y la posterior dictadura, muchas de ellas silenciadas aún hoy en día.
Existen varias fosas comunes en el pueblo que, aunque reconocidas algunas de ellas, no han sido aún excavadas para la recuperación de cuerpos, y han llevaron al pueblo a una situación de difícil convivencia diaria. Esta situación queda retratada fielmente en la película “Le mur des oubliés“, película de producción francesa dirigida por Joseph Gordillo, descendiente de un vallestero, Premio “Fuera Fronteras” en el Festival del Documental Clermont-Ferrand. A esto hay que unir las dificultades económicas y sociales que acompañaron a la dictadura en todo el país.
Al igual que las primeras elecciones generales del 15 de junio de 1977, las primeras elecciones municipales (1979) fueron ganadas por el PCE (Partido Comunista de España), lo que evidenciaba una ideología política similar a la del resto de municipios del interior norte de la provincia, donde ganaron los partidos PSOE Y PCE.
Memoria Histórica de Málaga, tiene registradas las siguientes 69 personas canceladas por los franquistas en Valle de Abdalajís:
Francisco Alba Ruiz, Luis Alba Vega, Francisco Arreza Rodriguez, Pedro Barranco Castro, Jose Bejar Fernandez, Cristobal Bravo Gomez, Cristobal Bravo Rabaneda, Isidro Bravo Rabaneda, Lorenzo Bravo Rabaneda, Teodoro Bravo Rabaneda, Juan Calderon Ramos, Antonio Carnicas Barranco, Fernando Carrion Gallego, Sebastian Casado Moreno, Francisco Castillo Bravo, Jose Castillo Bravo, Josefa Castillo Chamizo, Jose Castillo Conejo, Ildelfonso Castillo Guerrero, Francisco Castillo Muñoz, Juan Castillo Perez, Francisco Conejo Guerrero, Jose Galvan Alba, Antonio Garcia Castillo, Antonio Garcia Delgado, Fernando Gomez Martin, Jose Gonzalez Rabaneda, Antonio Gonzalez Vega, Francisco Gordillo Alba, Antonio Huescar Jimenez, Antonio Jimenez Diaz, Antonio Jimenez Muñoz, Vicente Jimenez Muñoz, Antonio Lopez Jimenez, Juan Lopez Jimenez, Juan Martin Martin, Antonio Medina Moreno, Antonio Mendez Lago, Antonio Muñoz Garcia, Lorenzo Muñoz Garcia, Miguel Muñoz Hidalgo, Jose Muñoz Lago, Juan Muñoz Lago, Juan Muñoz Muñoz, Lorenzo Pacheco Gutierrez, Jose Perez Calderon, Maria Perez Garcia, Antonio Perez Real, Francisco Pozo Muñoz, Jose Quintero Roman, Antonio Rabaneda Perez, Jose Ramirez Perez, Maria Ramirez Perez, Francisco Ramirez Ramos, Jose Ramos Ramos, Manuel Rico Rebollo, Remedios Romero Romero, Josefa Rosa Muñoz, Francisco Ruiz Castillo, Juan Ruiz Mendez, Bartolome Sanchez Gomez, Francisco Sanchez Martin, Francisco Sanchez Rabaneda, Juan Sanchez Bueno, Juan Sanchez Guerrero, Juan Siena Vega, Jose Torres Mejias, Cristobal Trujillo Lopez, Maria Vega Martinez.
 
Entiendo que te sorprenda que no todo el mundo pensemos igual que tú.
No tienes ni idea de lo que significa esa palabra. Tanto usarla "democráticamente" la habéis vaciado de contenido.
Vergüenza os debiera de dar, pero para eso hay que tenerla, de sacar los perecid de la guerra civil a relucir en cuanto podéis. Pero solo los perecid supuestamente republicanos tienen derecho. El resto, demócratas o no, da exactamente igual. Los miles cancelados, los miles perecid en cunetas o los miles de torturados y asesinados en las chekas, dan igual.
Las personas inteligentes aprenden de los errores, la masa borrega, no.
Si tenemos que hablar de la guerra civil, es precisamente para que algo tan espantoso no vuelva jamás a ocurrir. Y no valorar a los perecid según sus ideas políticas. El dolor para las familias es el mismo.
Me das pena. Y lo peor de todo, NO TIENES UN GRAMO DE DEMÓCRATA.
 
Última edición:
FORCADELL QUIERE QUE SE “PIDA PERDÓN POR EL FUSILAMIENTO DE COMPANYS”. NOSOTROS QUE LA GENERALITAT PIDA PERDÓN POR CASI 9.000 CATALANES ASESINADOS BAJO SU MANDATO
15 octubre, 2016sinnombreHISTÒRIA I RELATS, POLÍTICA NACIONALISTA Y NOTÍCIAS 5 comentarios

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Anarquistas asesinados bajo el mandato de Companys.

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell (que no tiene ni idea de historia), ha pedido que se anule el juicio sumarísimo que condenó a gloria al presidente de la Generalitat republicana, Lluís Companys, y ha reclamado al gobierno español pida perdón por su fusilamiento.
“Estamos aquí para pedir al gobierno español que pida perdón por el fusilamiento del presidente Companys, el único presidente cancelado por el fascismo en Europa”, ha dicho Forcadell, después de hacer la tradicional ofrenda floral en su tumba, en el foso de la cantera de Montjuïc.
Nosotros reclamamos que la Generalitat pida perdón a los casi 9.000 asesinados bajo el mandato de Lluí Companys.
He aquí el listado de más de 8.000 catalanes asesinados bajo la responsabilidad del President. El listado es incompleto, pues cientos de cadáveres nunca pudieron ser encontrados o identificados.

Clique aquí: lista por provincias de catalanes asesinados bajo el mandato de Companys.
 
Que sí, que el PSOE actual es como el de Largo Caballero. Por cierto, el PP nunca ha querido que se investiguen los crímenes que cometió el franquismo, y Rajoy no quiso destinar dinero a su investigación. Que ya sé que hay cosas más importantes, pero su intención de dificultar su investigación está clara.
 
En las 2 fosas de Parasimón, Lena (Asturias), fueron arrojados 22 REPUBLICANOS ASESINADOS por los franquistas en 1937
(imagen visible para usuarios registrados)Luis Cienfuegos Suárez tenía 42 años en 1937, estaba casado con Amadora Fernández, con quien tuvo 5 descendientes, María Luisa, Maruja, Paco, Pepe y Ángeles. Vivía en Santibáñez de Murias, en el concejo de Aller, Asturias y era originario de Parana, en el Concejo vecino de Lena. Era afiliado a Izquierda Republicana y a la Federación de Trabajadores de la Tierra de la UGT. En la guerra estuvo en el Batallón de milicias socialista 226 “Manuel Llaneza”. Pasó a trabajar en el ayuntamiento de Aller como “empleado de arbitrios” en el Fielato, una “aduana” de la época entre concejos. Los franquistas entraron en Asturias en octubre del 37.
Cienfuegos fue detenido en su casa, llevado a la “cárcel” de Moreda y al cabo de unos días montado en un camión para ser trasladado al penal de San Marcos (León), pero poco antes del puerto de Una manola, fue bajado junto a unos 22 compañeros y asesinado por los guardias civiles y los falangistas que los llevaban. Los cuerpos quedaron tirados en el campo y fueron vecinos del pueblo los que al día siguiente cavaron 2 fosas separadas por unos 100 metros y los enterraron.Un testigo presencial vio cómo lo fusilaban allí mismo, tras ser detenido en Moreda, se llama Celestino García. Su relato no nos deja indiferentes:
“Tenía 16 años, acercándome a los 17, iba un aciago día a caballo, del que no recuerdo la fecha, camino de la Mortera (Una manola), para recoger leña, cuando me di cuenta que detrás de mi, venía un camión. Al alcanzarme y una vez a mi altura, uno de los ocupantes de la cabina, de los que armados iban me dijo, ¿chaval a donde vas?, se lo expliqué y me contestó, ¡pues camina delante o detrás! Yo estimulé al animal y me fui delante del vehiculo, me olía lo que pasaba. Llegado al lugar, me acerque hasta donde había un montón de leña, un poco alejado de la cuadra, en un sitio conocido como Parasimón y me dispuse a cargarlo en el caballo.
Cuando esto hacía, comenzaron a sonar disparos, poco a poco arrastrándome, siempre procurando ir bien escondido, me situé en un lugar donde se veía todo lo que estaba ocurriendo. Lo que allí sucedió fue atroz, había 2 grupos de personas, uno de 10 y otro un poco más apartado de 12, pero ambos cercanos a la cuadra que allí existía, hombres atados de pies y manos a tiros los asesinaron. Y una vez que dejaron de disparar, con cuchillos, machetes y navajas, les cortaron los rostros desfigurándolos, para que así no pudiesen ser reconocidos con facilidad.
Los malos se fueron, con el terreno debidamente despejado de “animales de dos patas” bajé rápidamente al pueblo de Una manola, se lo hice saber al maestro, que era como el representante de la autoridad, y este reunió un grupo de hombres, que con las debidas herramientas se fueron al lugar de los crímenes. Abrieron 2 grandes fosas, enterrando cada grupo junto y en el mismo lugar donde se encontraban los cadáveres.
Los homicidas, algunos al irse, según me dijo la mujer que con ellos habló, una del pueblo, bajaron a pie, antes que el camión, al pasar cerca de la cuadra, donde esa mujer se encontraba ordeñando y atendiendo a sus vacas, uno le pidió un poco de leche. Al dárselo en un vaso la mujer vio que tenía su calzado manchado de sangre y se lo hizo saber, a lo cual el individuo riéndose al tiempo que causaba la risa de sus compañeros le contesto ¡normal, es que venimos de cancelar castrones!
”.
No fue esta la única vez que Celestino fue testigo de los crímenes facinerosos. Ese mismo año, en la “curva del coto”, en la carretera del puerto, vio llegar un camión seguido de 3 coches. Pararon en la curva, se apearon algunos guardias civiles, e hicieron bajar del camión a unos 40 prisioneros, hombres jóvenes. Les hicieron caminar hasta la parte baja del muro de la carretera, y allí les ataron los pies y les hicieron cavar su propia fosa. A saltos, con los pies atados, les arrimaron al muro justo sobre la fosa, alineados, los ametrallaron cayendo al interior de agujero.
La familia de Luis Cienfuegos impulsó la investigación de la fosa. Los familiares se han constituido en la Asociación de Familiares y Amigos “Fosa de Parasimón” para gestionar la exhumación de la Fosa, recuperar la Memoria, dignificar el lugar, y reclamar Justicia y Reparación. Dos arqueólogos elaboraron un informe preliminar que ha localizado a la perfección la línea de fusilamiento y el lugar en el que se pueden encontrar las víctimas. Las excavaciones han dado resultados positivos, los primeros restos ya están apareciendo. En el Concejo de Lena en Asturias hay 26 fosas comunes localizadas, y 500 enterrados.
 
Que sí, que el PSOE actual es como el de Largo Caballero. Por cierto, el PP nunca ha querido que se investiguen los crímenes que cometió el franquismo, y Rajoy no quiso destinar dinero a su investigación. Que ya sé que hay cosas más importantes, pero su intención de dificultar su investigación está clara.
Son las familias cuya riqueza viene del saqueo a los perdedores las que impiden esa investigación. Descendientes de quienes se beneficiaron de aquello.
 
Que sí, que el PSOE actual es como el de Largo Caballero. Por cierto, el PP nunca ha querido que se investiguen los crímenes que cometió el franquismo, y Rajoy no quiso destinar dinero a su investigación. Que ya sé que hay cosas más importantes, pero su intención de dificultar su investigación está clara.

Para ser justos tampoco se gastó un céntimo el PP en investigar los crímenes que cometieron comunistas y socialistas, y que Franco tampoco realizó dicha investigación en su famosa Causa General. Supongo que en el caso de Franco por falta de medios, ya que los asesinados por los republicanos eran miles.
 
Casi 100 REPUBLICANOS fueron CANCELADOS por los franquistas en Valle de Abdalajís (Málaga)
(imagen visible para usuarios registrados)Al comenzar la guerra de España, el Valle de Abdalajís cayó en zona republicana. Su sierra formó parte de la línea de frente, y fue la “muralla” que defendió Málaga del avance de las tropas franquistas entre julio de 1936 y febrero de 1937, cuando, bajo las directrices italianas una columna de unos 3.000 hombres procedente de Antequera estableció el control y el dominio del bando nancy sobre la carretera entre Antequera y el Valle de Abdalajís, la zona de Villanueva de Cauche y Ardales. Aunque avanzando muy lentamente, el 7 de febrero de 1937 el Valle de Abdalajís cayó en manos rebeldes.
La represión franquista en éste pueblo fue atroz con casi 100 cancelados. Muchos Republicanos se refugiaron en la sierra, como la partida de “Los Pataletes” (José y Juan Castillo Vera), naturales de Álora (Málaga) y con bases en la Sierra del Hacho. Con la gloria de los 2 hermanos (José, el 31 de enero de 1947, en un enfrentamiento cerca de Alora, y Juan, unas semanas más tarde en una emboscada en el término de Antequera) la partida se disolvió, y mientras algunos, que llevaban en la montaña 8 y 9 años, decidieron entregarse, los demás se incorporan a otras partidas.
También Diego “El de la Justa”. Este guerrillero representa un caso más de la huida a la Sierra, producto de la injusticia social de aquellos tiempos. Originario de Teba (Málaga), Diego, un simple trabajador del campo sin una adscripción política definida, tuvo que huir a la sierra tras una fruta a cuenta de unos terrenos con el cacique Pablo Ramos. La peregrinación laboral de “Diego el de la Justa” en su época de jornalero, le había permitido anudar buenas relaciones con muchos cortijeros, pues tenía fama de hombre trabajador y servicial, lo cual le permitió más tarde disponer de innumerables ayudas y de puntos de apoyo durante algo más de 9 años de vida guerrillera en la Sierra. Cayó junto con varios de sus hombres, en combate en plena Sierra de Ortégicar a fines de mayo de 1949, cercado por las fuerzas facinerosos después de una gran operación anti-guerrillera, en la que se desplegó un gran número de efectivos de la Guardia Civil.
Tras la guerra, y a lo largo de la dictadura se instaló en el pueblo fuertemente castigado por la guerra un gran vacío social que afectó a todas las relaciones vecinales. Los daños materiales fueron numerosos, destrozos provocados durante la guerra en la Iglesia, en gran parte de las infraestructuras de comunicación del pueblo, en un gran número de viviendas que fueron saqueadas o destruidas. Además, las gloria que acarreó la Guerra y la posterior dictadura, muchas de ellas silenciadas aún hoy en día.
Existen varias fosas comunes en el pueblo que, aunque reconocidas algunas de ellas, no han sido aún excavadas para la recuperación de cuerpos, y han llevaron al pueblo a una situación de difícil convivencia diaria. Esta situación queda retratada fielmente en la película “Le mur des oubliés“, película de producción francesa dirigida por Joseph Gordillo, descendiente de un vallestero, Premio “Fuera Fronteras” en el Festival del Documental Clermont-Ferrand. A esto hay que unir las dificultades económicas y sociales que acompañaron a la dictadura en todo el país.
Al igual que las primeras elecciones generales del 15 de junio de 1977, las primeras elecciones municipales (1979) fueron ganadas por el PCE (Partido Comunista de España), lo que evidenciaba una ideología política similar a la del resto de municipios del interior norte de la provincia, donde ganaron los partidos PSOE Y PCE.
Memoria Histórica de Málaga, tiene registradas las siguientes 69 personas canceladas por los franquistas en Valle de Abdalajís:
Francisco Alba Ruiz, Luis Alba Vega, Francisco Arreza Rodriguez, Pedro Barranco Castro, Jose Bejar Fernandez, Cristobal Bravo Gomez, Cristobal Bravo Rabaneda, Isidro Bravo Rabaneda, Lorenzo Bravo Rabaneda, Teodoro Bravo Rabaneda, Juan Calderon Ramos, Antonio Carnicas Barranco, Fernando Carrion Gallego, Sebastian Casado Moreno, Francisco Castillo Bravo, Jose Castillo Bravo, Josefa Castillo Chamizo, Jose Castillo Conejo, Ildelfonso Castillo Guerrero, Francisco Castillo Muñoz, Juan Castillo Perez, Francisco Conejo Guerrero, Jose Galvan Alba, Antonio Garcia Castillo, Antonio Garcia Delgado, Fernando Gomez Martin, Jose Gonzalez Rabaneda, Antonio Gonzalez Vega, Francisco Gordillo Alba, Antonio Huescar Jimenez, Antonio Jimenez Diaz, Antonio Jimenez Muñoz, Vicente Jimenez Muñoz, Antonio Lopez Jimenez, Juan Lopez Jimenez, Juan Martin Martin, Antonio Medina Moreno, Antonio Mendez Lago, Antonio Muñoz Garcia, Lorenzo Muñoz Garcia, Miguel Muñoz Hidalgo, Jose Muñoz Lago, Juan Muñoz Lago, Juan Muñoz Muñoz, Lorenzo Pacheco Gutierrez, Jose Perez Calderon, Maria Perez Garcia, Antonio Perez Real, Francisco Pozo Muñoz, Jose Quintero Roman, Antonio Rabaneda Perez, Jose Ramirez Perez, Maria Ramirez Perez, Francisco Ramirez Ramos, Jose Ramos Ramos, Manuel Rico Rebollo, Remedios Romero Romero, Josefa Rosa Muñoz, Francisco Ruiz Castillo, Juan Ruiz Mendez, Bartolome Sanchez Gomez, Francisco Sanchez Martin, Francisco Sanchez Rabaneda, Juan Sanchez Bueno, Juan Sanchez Guerrero, Juan Siena Vega, Jose Torres Mejias, Cristobal Trujillo Lopez, Maria Vega Martinez.

En primer lugar es mentira que 100 republicanos fueran cancelados en el Valle de Abdalajís según los datos oficiales de la Junta de Andalucía. Ésto es habitual en las informaciones manipuladas que aparecen en este hilo.

Desde el 18 de julio de 1.936 hasta el 7 de febrero de 1.937, en el pueblo de Valle de Abdalajís se produjeron asaltos, saqueos y robos, tales como:

- Destrucción de edificios o símbolos religiosos (la Parroquia y el Convento Asilo de los Pobres o de los Desamparados).
- Destrucción de la fábrica de aceite, de la de harina y la panificadora, robándose todo el trigo y la harina almacenados.
- Se asaltaron y robaron todas las tiendas.
- Se asaltaron y saquearon el Ayuntamiento, el Cuartel de la Guardia Civil y las Escuelas Nacionales.
- Se asaltaron y saquearon todas las casas de las personas de derechas del pueblo.

Además, se encarcelaron a 11 vecinos de derechas, entre ellos
el alcalde democráticamente elegido José García Gutiérrez y dos concejales del ayuntamiento. Todos ellos fueron sentenciados a gloria por el Tribunal del Frente Popular del pueblo y trasladados a Málaga por la patrulla de la FAI capitaneada por Pedro Rodríguez Espejo (Pedro el de la FAI) para ser ejecutados en Málaga.

Obviamente a los responsables de semejantes actos incivil se les aplicó la justicia, como al tal Pedro el de la FAI o a Juan Muñoz Muñoz, pero fue en Málaga capital y no en el Valle. LOS RESPONSABLES ESTÁ CLARO QUIÉNES FUERON por mucho que quieran ocultar la historia. La inmensa mayoría de los de la lista no murieron en el Valle. Es parte de la táctica de duplicar supuestas víctimas situándolas en lugares diferentes.

En cuanto al grupo denominado maquis que aparece en el artículo y que no tiene relación con Valle de Abdalajís, sólo añadir algunas andanzas de Diego el de la Justa en su lucha por la democracia:

"Entre las diversas aventuras y desventuras de estos hombres, se les atribuyen el secuestro del descendiente de un vecino de Teba llamado José Jesús Lora Vera, del que desconocemos la fecha, el secuestro del descendiente de José Lara Jiménez, propietario de un cortijo en Peñarrubia en febrero de 1946, el secuestro de Manuel Parro Matos, propietario de un cortijo en Ardales en mayo de ese mismo año, el 27 de junio el asesinato del médico Antonio Ferrera Valencia, en Ardales, el secuestro de Juan Bernal Matos, en Ardales el 5 de mayo de 1947, el asesinato del propietario Juan Luis Martín Machuca, en Campillos el 20 de junio de 1947 a quien también le incendiaron un carro con gavillas y el secuestro de Pedro Caravantes Cardoso el 16 de julio de ese mismo año en Ardales por el que recibieron 125.000 pesetas. Como curiosidad de este último acto, disponemos de la carta en la que pedían el rescate, que dice así:

"Su esposo está en manos de los guerrilleros de la sierra, si no entrega usted la cantidad de 30.000 duros, su esposo será apiolado a machetazos. Si usted no manda el dinero completo, su esposo será apiolado a machetazos. Si usted hace la torpeza de dar cuenta a la guardia civil u alguna otra fuerza del estado,
su esposo será apiolado a machetazos y toda su familia. Si usted le pone alguna señal al dinero que entregue, su esposo será apiolado a machetazos."

Los luchadores de la libertad y la democracia resulta que no pasaban de cuatreros, secuestradores y malos. Es comprensible que la Guardia Civil buscara y abatiera a tal grupo de incivil para tranquilidad de las personas honradas fueran del bando que fueran.


Ésta es la verdadera historia. Éstos fueron de verdad los rojos.
 
Son las familias cuya riqueza viene del saqueo a los perdedores las que impiden esa investigación. Descendientes de quienes se beneficiaron de aquello.

Sobre los hechos violentos ocurridos durante la Guerra Civil y la represión en ambos bandos, creo que la historiografía debe estudiarlos con rigor y sin simplificaciones. ¿Qué opinas tú de los 300 menores de edad asesinados en Paracuellos? ¿Crees que se les debe hacer justicia?
 
En las 2 fosas de Parasimón, Lena (Asturias), fueron arrojados 22 REPUBLICANOS ASESINADOS por los franquistas en 1937
(imagen visible para usuarios registrados)Luis Cienfuegos Suárez tenía 42 años en 1937, estaba casado con Amadora Fernández, con quien tuvo 5 descendientes, María Luisa, Maruja, Paco, Pepe y Ángeles. Vivía en Santibáñez de Murias, en el concejo de Aller, Asturias y era originario de Parana, en el Concejo vecino de Lena. Era afiliado a Izquierda Republicana y a la Federación de Trabajadores de la Tierra de la UGT. En la guerra estuvo en el Batallón de milicias socialista 226 “Manuel Llaneza”. Pasó a trabajar en el ayuntamiento de Aller como “empleado de arbitrios” en el Fielato, una “aduana” de la época entre concejos. Los franquistas entraron en Asturias en octubre del 37.
Cienfuegos fue detenido en su casa, llevado a la “cárcel” de Moreda y al cabo de unos días montado en un camión para ser trasladado al penal de San Marcos (León), pero poco antes del puerto de Una manola, fue bajado junto a unos 22 compañeros y asesinado por los guardias civiles y los falangistas que los llevaban. Los cuerpos quedaron tirados en el campo y fueron vecinos del pueblo los que al día siguiente cavaron 2 fosas separadas por unos 100 metros y los enterraron.Un testigo presencial vio cómo lo fusilaban allí mismo, tras ser detenido en Moreda, se llama Celestino García. Su relato no nos deja indiferentes:
“Tenía 16 años, acercándome a los 17, iba un aciago día a caballo, del que no recuerdo la fecha, camino de la Mortera (Una manola), para recoger leña, cuando me di cuenta que detrás de mi, venía un camión. Al alcanzarme y una vez a mi altura, uno de los ocupantes de la cabina, de los que armados iban me dijo, ¿chaval a donde vas?, se lo expliqué y me contestó, ¡pues camina delante o detrás! Yo estimulé al animal y me fui delante del vehiculo, me olía lo que pasaba. Llegado al lugar, me acerque hasta donde había un montón de leña, un poco alejado de la cuadra, en un sitio conocido como Parasimón y me dispuse a cargarlo en el caballo.
Cuando esto hacía, comenzaron a sonar disparos, poco a poco arrastrándome, siempre procurando ir bien escondido, me situé en un lugar donde se veía todo lo que estaba ocurriendo. Lo que allí sucedió fue atroz, había 2 grupos de personas, uno de 10 y otro un poco más apartado de 12, pero ambos cercanos a la cuadra que allí existía, hombres atados de pies y manos a tiros los asesinaron. Y una vez que dejaron de disparar, con cuchillos, machetes y navajas, les cortaron los rostros desfigurándolos, para que así no pudiesen ser reconocidos con facilidad.
Los malos se fueron, con el terreno debidamente despejado de “animales de dos patas” bajé rápidamente al pueblo de Una manola, se lo hice saber al maestro, que era como el representante de la autoridad, y este reunió un grupo de hombres, que con las debidas herramientas se fueron al lugar de los crímenes. Abrieron 2 grandes fosas, enterrando cada grupo junto y en el mismo lugar donde se encontraban los cadáveres.
Los homicidas, algunos al irse, según me dijo la mujer que con ellos habló, una del pueblo, bajaron a pie, antes que el camión, al pasar cerca de la cuadra, donde esa mujer se encontraba ordeñando y atendiendo a sus vacas, uno le pidió un poco de leche. Al dárselo en un vaso la mujer vio que tenía su calzado manchado de sangre y se lo hizo saber, a lo cual el individuo riéndose al tiempo que causaba la risa de sus compañeros le contesto ¡normal, es que venimos de cancelar castrones!
”.
No fue esta la única vez que Celestino fue testigo de los crímenes facinerosos. Ese mismo año, en la “curva del coto”, en la carretera del puerto, vio llegar un camión seguido de 3 coches. Pararon en la curva, se apearon algunos guardias civiles, e hicieron bajar del camión a unos 40 prisioneros, hombres jóvenes. Les hicieron caminar hasta la parte baja del muro de la carretera, y allí les ataron los pies y les hicieron cavar su propia fosa. A saltos, con los pies atados, les arrimaron al muro justo sobre la fosa, alineados, los ametrallaron cayendo al interior de agujero.
La familia de Luis Cienfuegos impulsó la investigación de la fosa. Los familiares se han constituido en la Asociación de Familiares y Amigos “Fosa de Parasimón” para gestionar la exhumación de la Fosa, recuperar la Memoria, dignificar el lugar, y reclamar Justicia y Reparación. Dos arqueólogos elaboraron un informe preliminar que ha localizado a la perfección la línea de fusilamiento y el lugar en el que se pueden encontrar las víctimas. Las excavaciones han dado resultados positivos, los primeros restos ya están apareciendo. En el Concejo de Lena en Asturias hay 26 fosas comunes localizadas, y 500 enterrados.
En la guerra estuvo en el Batallón de milicias socialista 226 “Manuel Llaneza”. Pasó a trabajar en el ayuntamiento de Aller como “empleado de arbitrios” en el Fielato, una “aduana” de la época entre concejos. Los franquistas entraron en Asturias en octubre del 37.

Vamos a ver cómo se desarrollaron los hechos en la zona de Aller:

El final de una guerra en el concejo de Aller

El pasado domingo, día 11 de diciembre, LA NUEVA ESPAÑA publicó un artículo titulado "La Guerra Civil duró un mes más en Aller que en el resto de Asturias". Tras la lectura del mismo, sorprende la osadía de quienes tratan de menospreciar la memoria de otros que también fueron víctimas de aquel conflicto, concretamente los perseguidos por las autoridades republicanas en el valle de Aller. Aunque la mayor parte de los actores de aquel drama han desaparecido, muchos de sus familiares aún están vivos. Estos conocen de primera mano cómo sus seres queridos hubieron de padecer una persecución implacable. Los recuerdos, aunque difuminados por el paso del tiempo, quedan corroborados con un amplio fondo documental generado por ambos bandos en conflicto.

En el citado artículo, se apunta que el Ejército Popular llevó a cabo en el concejo de Aller una resistencia "heroica", comparándola incluso con la defensa que se hizo en Filipinas de la posición de Baler. El "Leónidas" artífice de esta hazaña fue el comunista Silvino Morán Fueyo. Durante los últimos años, algunos han tratado de "recuperar la memoria" de este individuo. Para ello se han dedicado a hacer apología de un auténtico malo, ensalzando su más que cuestionable capacidad militar, e incluso hay quienes no han tenido ningún reparo en justificar los actos incivil en los que participó.

En el haber de este personaje y en el de las fuerzas a sus órdenes, hablamos del Batallón de Infantería número 241, figuran, entre otros actos, el asesinato a sangre fría de hombres, mujeres y niños, la extorsión, el secuestro y la destrucción injustificada de bienes públicos y privados, además del saqueo sistemático de caudales y haciendas.

La represión republicana en Aller alcanzó unos niveles de dureza y crueldad difíciles de hallar en otras comarcas del Principado, mucho más, teniendo en cuenta que sus pueblos no tuvieron que sufrir los rigores de hallarse en primera línea de un frente de combate. En los quince meses que duró la Guerra Civil en Asturias, el número de víctimas en el concejo alcanzó una cifra que oscila entre los 190 señalados en la Causa General y los 207 incluidos en un informe local. El motivo de tal ensañamiento quizá pudiera hallarse en la importante representación que, por aquel entonces, tenían en Aller diversas asociaciones católicas, tales como sindicatos, agrupaciones juveniles y grupos de oración, manifestación evidente de lo arraigada que estaba la fe cristiana entre sus vecinos. También es preciso referir que la mayor parte de las víctimas fue gente de origen y condición muy humilde, dedicada a obtener su sustento y el de sus familias en la dura vida de la mina y del campo.

Un número considerable de los asesinatos provocados por la represión republicana en el concejo de Aller fue protagonizado por Silvino Morán Fueyo y el Batallón de Infantería número 241. Esta unidad del Ejército Popular se dedicó con frecuencia a practicar labores de "limpieza" de la retaguardia. Sería imposible hacer aquí y ahora una reseña de todos los crímenes en los que intervinieron, por ello nos limitaremos a citar tres, más que significativos:

1) El martirio de un sacerdote y dos mineros, llevados al sacrificio en Nembra el 21 de octubre de 1936. Estos fueron beatificados el 8 de octubre del presente año, en la Catedral de Oviedo. Los autores materiales, a los pocos días de perpetrar el crimen, se alistaban en la Compañía de Ametralladores del Batallón "Silvino Morán".

2) La explosión del Fielato de Riofrío, ocurrida el 15 de julio de 1937 en San Isidro, donde perecieron 28 prisioneros detenidos por orden del teniente alcalde del Ayuntamiento de Aller y que habían sido llevados allí a realizar trabajos forzados. Se encargaban de la custodia de estos hombres fuerzas del Batallón 241. Actualmente, hay quien afirma, sin ninguna clase de respeto o consideración hacia las víctimas, que lo ocurrido fue una fatalidad derivada de la "negligencia de los fallecidos". Esto es, no sólo pretenden convencernos de que los vigilantes dejaron a los prisioneros a cargo de sustancias explosivas, sino que, además, estos les prendieron fuego de manera accidental. Por casualidades de la vida, ninguno de los centinelas a quienes se había confiado la custodia de los presos resultó perecid en la explosión...

3) El asesinato de siete miembros de una misma familia de Piñeres, entre los que se incluían una niña de 3 años, Inmaculada, y otro niño de 5, Jesús, además de cuatro mujeres (Elena, Sagrario, Rosa y Josefa, la primera de ellas de tan sólo 17 años de edad) y de un anciano, Antonio. Esta humilde familia fue sacada de la paz de su hogar el 21 de octubre de 1937, trasladada en un vehículo hasta Collanzo y asesinada sin piedad en Santibáñez. Fueron perecid a cuchilladas y rematados a tiros. Entre los implicados en la matanza figuran, una vez más, varios soldados del Batallón 241. Es preciso señalar que aquel día se derrumbaba el frente de Asturias. Nadie en su sano juicio puede considerar que ésta sea una acción militar digna de consideración, ni mucho menos que sea festejada, como algunos han pretendido.

La liberación del concejo de Aller tuvo lugar el 23 de octubre de 1936 y fue llevada a cabo por dos columnas que, procedentes del Norte y el Sur, convergieron sobre Cabañaquinta. Desde San Isidro, fuerzas de la Columna Sagardía emprendieron el descenso del puerto, hallando totalmente destruida una serie de tramos de la carretera que conduce a Felechosa. Es por ello que esta Columna hubo de realizar el trayecto a pie, al tiempo que los vehículos hubieron de acceder al Principado por el puerto de Una manola, incorporándose a su agrupación en Moreda. Aquel mismo día, 23 de octubre, otras fuerzas del Ejército Nacional accedían al valle de Aller, pero en esta ocasión por el Norte. Al caer la noche, dos Compañías de fusiles y una sección de ametralladoras de la Tercera Bandera de la Legión salían de Mieres y ocupaban en las horas siguientes Moreda y Cabañaquinta, regresando al punto de partida dos días más tarde. No parece que la actividad bélica del Batallón "Silvino Morán" fuese frenética, ni mucho menos que la defensa fuese épica. Basta señalar que entre las fuerzas del tercio no se produjo, durante aquellos tres días de operaciones, ninguna baja en acción de guerra.

Nadie puede dudar que muchos de los que vivieron aquellos dramáticos días se comportaron con valor, honradez y justicia. Estos ejemplos y no otros son los que debiéramos preservar, recordar y nunca olvidar. Pero lo que en ningún caso es valiente, ni honrado, ni justo es tratar de distraer nuestra atención situando en un plano de igualdad a víctimas y verdugos, disfrazando a auténticos lobos con pieles de cordero.


Sigue sorprendiendo esta caterva de apologistas (más bien apolo... jetas) de la violencia y del terror, embarcados en un crucero de desmemoriados sin rumbo que buscan, hoy igual que ayer, aprovecharse del sufrimiento humano y de sus debilidades para manipular a los bienintencionados, a los generosos, a los justos.

FUENTE : https://mas.lne.es/cartasdeloslectores/carta/25883/final-guerra-concejo-aller.html

AMÉN ...
 
Sobre los hechos violentos ocurridos durante la Guerra Civil y la represión en ambos bandos, creo que la historiografía debe estudiarlos con rigor y sin simplificaciones. ¿Qué opinas tú de los 300 menores de edad asesinados en Paracuellos? ¿Crees que se les debe hacer justicia?
Sí, contrarios a los esclavistas, clasistas y explotadores tradicionales. Usted en la peli de Espartaco seguro que iba con Craso, ¿a que no me equivoco?
 
La INCIVIL REPRESIÓN FRANQUISTA del magisterio REPUBLICANO vallisoletano
(imagen visible para usuarios registrados)La maestra de Quintanilla de Abajo (Valladolid) Ángela Alonso fue castigada en diciembre de 1939 por ‘revelar secretos de la maternidad’ a su alumnado. La profesora de pedagogía Aurelia Gutiérrez Blanchard, muy implicada en la renovación educativa de la 2ª República y defensora de las corrientes de la nueva escuela europea, fue asesinada extrajudicialmente el 24 de agosto de 1936. El profesor de Aritmética y primer alcalde republicano de Valladolid, Federico Landrove Moiño, murió en un penal de Segovia. En 1938, cuando ya estaba perecid, embargaron todos sus bienes. Su descendiente, Federico Landrove López, catedrático de Derecho Procesal, fruta y abogado de estado, fue cancelado tras un consejo de guerra el 15 de agosto de 1936.
Tras el golpe facineroso de 1936, las élites de la Iglesia y del Ejército dispuestas a dominar el país consideraron al magisterio como una amenaza. Las cifras de historiadores e investigadores para todo el territorio español sitúan en decenas de miles los docentes represaliados. Las detenciones a maestros, maestras, profesores de instituto y de universidad se fueron sucediendo de manera sistemática y planificada desde la sublevación militar y hasta años después del final de la Guerra Civil. La 2ª República había universalizado la educación, laica y gratuita, otorgándole un lugar preeminente dentro de sus políticas sociales, y el nuevo estado franquista no iba a tolerar una sociedad formada y conectada con Europea, tal y como fomentaba el proyecto educativo republicano.
Sólo en la provincia de Valladolid, más de dos centenares de profesoras y profesores fueron asesinados, encarcelados, inhabilitados y desterrados por el franquismo. La investigadora vallisoletana Chusa Izquierdo estudia desde hace años la represión franquista en la provincia y, en concreto, las prácticas represoras hacia el magisterio. Su trabajo arroja luz en el apartado de la represión física. ‘Había estudios parciales sobre la depuración administrativa, pero faltaba la parte de asesinatos extrajudiciales y judiciales y los casos de encarcelamientos’, señala Izquierdo. La asociación con la que colabora, “Colectivo contra el olvido”, ha logrado que la Universidad de Valladolid acoja un acto de reconocimiento a estos profesores y profesoras represaliados.
‘Aquí no se había producido ninguna rehabilitación sarracena de los docentes, y llevábamos tiempo pidiendo que la universidad acoja en su seno a aquellos a los que un día expulsó’, explica Asunción Esteban, profesora de Historia de la Universidad de Valladolid y miembro de Colectivo contra el olvido, asociación que trabaja asuntos relacionados con la memoria histórica dentro de la universidad. ‘El distrito universitario de Valladolid era muy grande, acogía nueve provincias, incluidas las del País Vasco, y fue el rectorado el encargado de estudiar los casos de profesores depurados y firmar los expedientes’, recuerda Esteban.
Sobre una plantilla de mil docentes con la que contaba Valladolid al final de la Segunda República, 216 fueron sometidos a procesos de depuración que incluían sanciones administrativas, inhabilitaciones, destierro a otras provincias, cárcel, consejos de guerra y fusilamientos extrajudiciales. ‘El 5 de septiembre del 36 ya empezaron a salir listas de profesores sancionados’, detalla Izquierdo. ‘En ciudades de retaguardia como Valladolid, que cae desde el principio en el lado de los militares sublevados, la represión física se produce a lo largo de la guerra y unos años después’, añade la investigadora. Las sanciones administrativas se prolongaron hasta principios de los años 50.
La 2ª República basó su modelo educativo en un sistema laico, gratuito, obligatorio y con libertad de cátedra. Incorporó además el funcionariado de la clase docente y se legisló para facilitar la enseñanza a la ciudadanía más empobrecida. También se reguló el bilingüismo desde la escuela primaria, se suprimió la obligatoriedad de la enseñanza religiosa y se tuvieron en cuenta las nuevas tendencias pedagógicas que llegaban de Europa. ‘Se dignificó sobre todo la figura del maestro’, puntualiza Asunción Esteban. ‘Querían cambiar la sociedad desde la enseñanza, y por eso se cebaron con ellos tras el golpe de estado’, añade. ‘Es importante que la gente conozca que toda esa educación se sustituyó por la doctrina nancy-católica desconectada de Europa, y que hemos padecido durante décadas. Y más ahora que volvemos a hablar de la educación religiosa en las aulas. Sin memoria no hay conciencia y no se puede contrastar con el pasado; por eso quieren que nos olvidemos de que en un momento tratamos de hacer una sociedad más justa’, concluye Esteban.
Una parte importante de los docentes represaliados compartía su compromiso social y político con el proyecto Republicano. Además del desempeño del magisterio, muchos fueron alcaldes o concejales en sus pueblos y ciudades. ‘Las acusaciones contra ellos eran de todo tipo porque abarcaban también su pertenencia a sindicatos y partidos de izquierda’, aclara Chusa Izquierdo. También, se les señalaba por propagar ideas marxistas en el aula o por no cumplir deberes religiosos.
La trayectoria del vallisoletano Juan Moreno Mateo es un ejemplo de vida dedicada a la docencia y a la política. Fue uno de los impulsores del partido republicano Radical Socialista, concejal y gestor en la fruta. Antes de la proclamación de la 2ª República ya defendía la importancia de la enseñanza laica, y luchó por lograr derechos y privilegios para maestros. Tras el golpe de estado permaneció escondido unos días y después partió hacia A Coruña, donde lo hallaron perecid, según informes policiales a los que ha tenido acceso Izquierdo. ‘Alguien lo debió reconocer y lo cancelar, pero no se sabe nada más’, matiza.
Las detenciones a maestras se basaban, además, en su conducta social. ‘Aparte de su compromiso social y educativo, se les acusaba de estar solteras o separadas, de ir a bailes o a teatros, de tener sarracena relajada’, explica Izquierdo. Más de la mitad de la plantilla docente de los pueblos, en el caso de la provincia de Valladolid, eran mujeres. El 30% sufrió procesos de depuración. ‘Sus historias revelan mujeres valientes en ese momento que se atrevieron a defender la educación republicana y a usar las aulas para enseñar’, precisa la investigadora.
Fue el caso de María Álvarez Carro, la maestra de Carpio, afiliada a Acción Republicana y muy involucrada en la vida social y política del momento. Le acusaron de actitud laicista, de pertenecer al Frente Popular y de mantener una ‘conducta pésima’. En diciembre de 1939 se confirmó su separación definitiva del servicio, pero María había sido asesinada en el verano de 1936, según testimonios orales recogidos por Izquierdo.
 
Además la República dejó de ser un estado democrático en Octubre de 1934, cuando los partidos de izquierda dieron un golpe de estado y se salieron de la legalidad; ahí comenzó la guerra civil. La derecha trajo la república y la izquierda la asesinó. En cualquier caso, yo no la echo de menos. Fue un estado fallido desde el origen, con unas izquierdas golpistas y dictatoriales.

Sí, contrarios a los esclavistas, clasistas y explotadores tradicionales. Usted en la peli de Espartaco seguro que iba con Craso, ¿a que no me equivoco?

Mire, usted defiende una postura muy ideologizada, pero puedo poner aquí fotos de perecid, casos de desaparecidos y cancelados, lo que usted quiera, y no cambiará nada. La II República fue convertida por la izquierda en un estado caótico, antidemocrático, anárquico y mafioso, abocado al fracaso irremediablemente. Pero hay algo que no se explica y de una importancia tal que es demoledor: de haber ganado la guerra la república, o de no haber existido el alzamiento, la izquierda antidemocrática de la II República nos hubiera metido de cabeza en la II Guerra Mundial con unas consecuencias devastadoras para un país ya devastado. Son ustedes infantiles y su infantilismo nos llevará de nuevo a problemas entre españoles. Hay que pasar página de una vez.
 
Hay historias supuestamente "acádemicas" para todos los gustos.

Nacida en la post guerra me pasé la infancia escuchando historietas de la GC, en un barucho que tenían mis padres, un padre comunista total e influyente, una progenitora hija de GC y voluntaria de la falange, clientes del barucho, extraperlistas, agricultores, obreros etc. en una de las zonas más rojas de España.

Por supuesto había más denuncias, en las conversaciones, de rojos que, gente de derechas, mi progenitora estaba en absoluta minoría, pero hay algo que me llama la atención, no se hablaba de fosas comunes en las cunetas, los ajusticiados por Franco eran normalmente llevados a prisión y se les hacía un juicio, la izquierda dirá que era una pantomina de juicio, aún aceptando eso que da para debate porque en realidad se condenaba a gloria al que antes había apiolado incivil, no en el frente sino a inocentes de la población civil, el caso es que, a los que condenaban a gloria, eran sacados de su celdas por la mañana temprano, los llevaban a un cementerio, los ponían en fila en una pared interior del cementerio y los fusilaban y allí mismo eran enterrados en una fosa común escavada con antelación, como digo, nadie hablaba de cunetas, en cambio la izquierda sí que sacaba a gente de su domicilio, los llevaban a cualquier camino discreto y los asesinaban.
 

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