Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

SOCIEDAD
Internados franquistas: una red de adoctrinamiento y trabajos forzados que investigan en Argentina


MEMORIA HISTÓRICA+
El régimen de Franco fabricó una red de escuelas y sanatorios para menores de familias pobres como solución continuada contra el 'gen rojo'
Las colonias infantiles, la mayoría en manos de instituciones religiosas, servían para adoctrinar a internas sometidas, en algunos casos, a trabajos forzados
El relato de algunas internas sobre vejaciones y abusos ha sido incorporado a la querella argentina sobre crímenes cometidos por el franquismo


(imagen visible para usuarios registrados)Inauguración en 1933 del colegio 14 de Abril de Madrid, hoy llamado CEIP José Alopécico Sotelo.
Por Juan Miguel Baquero24 jul 2019 23:33

Aulas vestidas con el crucifijo y el retrato de Franco. Alumnos rezando el padrenuestro y cantando el himno falangista Cara al sol. Niñas sometidas a vejaciones. Y, cuando tocaba, explotación laboral. Los colegios y sanatorios de Franco estaban diseñados para someter y adoctrinar. Como una solución contra el 'gen rojo', prolongada en la dictadura. Como un experimento donde cultivar niñas esclavas.

Los internados franquistas dibujan una cruda realidad. Un escenario que dividía a sus actores entre ricos y pobres, ofreciendo una educación diferenciada. Con una mano en los libros para los descendientes de clase acomodada, de afines al régimen. Con la otra, señalando el camino de la servidumbre a los menores de familias excluidas, de los 'rojos'.

Las condiciones en estas "cárceles" eran "terribles", según denuncian las víctimas. Como ocurría, también, con los preventorios antituberculosos. Unas colonias infantiles que la dictadura puso en marcha como una suerte de "campos de concentración".

Los testimonios de alumnos e internas revelan vejaciones y malos tratos sistemáticos en centros, muchos, bajo tutela de instituciones religiosas. Abusos sensual, comida en mal estado, higiene insuficiente, censura en las cartas enviadas a sus casas... Y, también, trabajo forzado: desde limpiar edificios a lavar coladas o bordar ajuares para ricos.

La imputación forma parte de la única causa judicial abierta en el mundo contra los crímenes del franquismo, la Querella Argentina. Porque eran centros, coinciden las víctimas, fabricados para perpetuar la "venganza" contra los derrotados en la guerra civil. "Para anularnos solo necesitaban conocimientos facinerosos, y hacerse expertas en lavar cerebros infantiles con jabones de sumisión patriótica y estropajos clericales", define Victoria Madrera, interna en el Preventorio de Guadarrama.

(imagen visible para usuarios registrados)Victoria Madrera –izquierda– en el Preventorio de Guadarrama. | J.M.B.
Las 'rojas', a "lavar, planchar y tender"
La diferenciación entre niños ricos y pobres era una constante en la dictadura de Francisco Franco. Las condiciones higiénicas, alimenticias o educativas no eran las mismas. Ni el trato de los educadores o "cuidadoras". A las niñas de familias empobrecidas, marcadas como 'rojas', les esperaba la sumisión.

"Pelar patatas, fregar todo lo que dejaban los ejercitantes que iban a hacer los ejercicios espirituales… aquello era un hotel para ricos", resume Luz (nombre ficticio) su estancia en una residencia religiosa en Andalucía que hacía las veces de colegio para niñas de familias humildes.

"Nos metieron para limpiar, como camareras de piso", cuenta. Las pequeñas kellys del franquismo mantenían "todo reluciente, también la iglesia, la capilla… éramos 30 niñas usadas como mano de obra". El colegio franquista estaba dividido "entre ricas y pobres". "Las monjas nos levantaban bien temprano y teníamos que hacer la faena antes de ir a clase", rememora.

"Yo tenía 11 años, entré en el 63", dice Luz. Un ejemplo literario, basado en hechos reales, aparece en la novela Las tres bodas de Manolita de Almudena Grandes. En esas páginas está la historia de Isabel Perales, "una niña que cree la van a poner a estudiar y lo que hace es lavar, planchar y tender, con la particularidad de que lavaban con sosa y se comía las manos, la piel, la carne...", contaba la escritora a eldiario.es.

El escenario es la escuela de la calle Zabalbide de Bilbao. Allí, como en otros muchos colegios franquistas, las niñas ricas reciben educación y las pobres son amaestradas como sirvientas. Las hijas de los rojos siguen siendo explotadas. "Esas historias, las más salvajes, las más radicales, son las verdaderas", exponía Almudena Grandes.

Los "niños-presos" de Franco
Estas colonias infantiles "cobraban del Estado, los explotaban laboralmente y satisfacían con ellos sus instintos más violentos", escribían los autores del documental Los internados del miedo, Montse Armengou y Ricard Bells, como recogía Heraldo de Madrid. En esos espacios los menores eran convertidos, dicen, en "niños-presos".

"La infancia más vulnerable fue la gran víctima" durante décadas de un régimen franquista "que los abandonó a la suerte de unos centros" –la mayoría religiosos– dedicados a "sacar provecho" de los menores. En la cinta atestiguan "malos tratos físicos y psíquicos, abusos sensual, explotación laboral y prácticas médicas dudosas" sufridas por "miles de niños" hasta "bien entrada la democracia".

Con su trabajo, Armengou y Bells confeccionan "una base de datos con los escalofriantes relatos de centenares de niños". La coincidencia en las "prácticas violentas" solventaba la "ausencia de un documento que pudiera probar los malos tratos". Una "terrible experiencia" ampliada a la "cercanía generacional" de personas nacidas en las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado. La democracia, apuntan, amnistió aquellas prácticas con un velo de silencio.

(imagen visible para usuarios registrados)Victoria con trabajos realizados cuando era niña. | JUAN MIGUEL BAQUERO
"Cárceles" para niñas
Los golpistas fundaron el Patronato Nacional Antituberculoso durante la guerra civil. El propio Francisco Franco firmaba un decreto en diciembre de 1936 para su constitución, y luego fue un organismo autónomo del Ministerio de la Gobernación. Los sanatorios, repartidos por todo el país, tomarían velocidad de crucero a partir del final de la contienda.

Como los preventorios de Madrid, el Divina Pastona o el Doctor Murillo en Guadarrama. O el de La Sabinosa (Tarragona), Niño Jesús (Almería), Torremanzanas y Alcoy (Alicante). Y más, con lazaretos como el de Tarrasa (Barcelona), Agramonte en Tarazona (Zaragoza), La Barranca en Navacerrada (Madrid) o el de Sierra Espuña (Murcia).

Decenas de mujeres han denunciado las condiciones que sufrieron en estos internados de la dictadura. Edificios donde las niñas de familias pobres quedaban sometidas bajo un férreo sistema: corte de pelo y "desinfección" como bienvenida, higiene insuficiente, comida en mal estado, censura en las comunicaciones con las familias y malos tratos continuados. Y abusos sensual, según algunos testimonios.

Las menores, cuentan, eran reclutadas por vías diversas. Podían acceder a ellas a través de sus propios hogares y colegios, o bien por tener a familiares en contacto con la enfermedad de la tuberculosis. O atraídas por la propaganda de la Sección Femenina de Falange y desde los dispensarios médicos.

El "campo de concentración" de Guadarrama
Uno de los más célebres preventorios fue el de Guadarrama. "Un campo de concentración para niñas en el franquismo", relata Victoria Madrera (76 años). Victoria tenía 13 años cuando penó seis meses en 1956 en el centro ubicado en la sierra madrileña. Padeció, y fue testigo, de las vejaciones.

(imagen visible para usuarios registrados)Reaccionarioda del Preventorio de Guadarrama, actual residencia de mayores Virgen de la Cabeza. | ASOCIACIÓN PROHUÉRFANOS DE LA GUARDIA CIVIL
En aquella "cárcel" algunas internas eran obligadas a realizar trabajos. "Me ponían a coser, eran ajuares para ricas, supongo, nunca nos dijeron para quienes estábamos cosiendo", reconoce. "Manteles, servilletas", una pieza tras otra. "Nos ponían a las que sabíamos bordar". Todo con menores de edad y sin conocimiento de sus familias.

"Lo peor es que se ha quedado sin justicia, que es lo que te rebela. Ni en la democracia se ha hecho nada… y esto con niñas, por dios", denuncia Victoria. Algunas víctimas, personadas en la Querella Argentina contra los crímenes franquistas, consideran que los métodos usados en las colonias preventoriales de la dictadura contravenían los derechos humanos y de la infancia.

Una de estas niñas, Ángela Fernández, declaró en diciembre de 2013 en Buenos Aires ante la jueza que dirige la única causa abierta en el mundo contra el franquismo, María Servini de Cubría. La magistrada conoció las "torturas" en el sanatorio antituberculosos.

Victoria y Ángela coinciden en que estos centros servían como "venganza" contra los derrotados. "La forma de erradicar ese 'gen rojo' era apartar a los niños de sus familias para inocularles 'la nueva España'", declaraba, como recogía la Agencia Nacional de Noticas Jurídicas del Ministerio de Juscitia y Derechos Humanos de Argentina. Como Chus Gil y Paloma Fernández, internadas en 1971.

Y Alicia García Romera (70 años), que declaró en julio de 2015 ante el Juzgado de Instrucción número 14 de Madrid a petición de la jueza argentina. Era la primera de una serie de declaraciones en diversas sedes judiciales españolas, como señalaba entonces la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina (CeAQUA). Y relató idénticas vejaciones: comida insalubre, higiene escasa, desprecio y sometimiento. Alicia también estuvo en Guadarrama, en 1957. Tenía ocho años.
 
La violencia extrema contra las mujeres como venganza hombrista del franquismo desde el 18 de julio

MEMORIA HISTÓRICA+
La España de la conspiración golpista nunca perdonó que las mujeres rompieran durante la II República las reglas de juego patriarcales
Los rebeldes ejercieron una represión especial de género que parte del terror caliente durante la guerra civil: secuestro, vejaciones, tortura y asesinato
El régimen de Franco diseñó un modelo único de mujer a través de 40 años de dictadura que pasó del incipiente feminismo al sumisa y devota nacionalcatólico


(imagen visible para usuarios registrados)Fosa común en Monturque (Córdoba). | JUAN MIGUEL BAQUERO
Por Juan Miguel Baquero17 jul 2019 20:40

Fue un golpe maestro. La violencia extrema contra las mujeres sirvió al franquismo como venganza hombrista contra quienes osaron contravenir el orden patriarcal. En la guerra civil y en 40 años de dictadura. Con abusa, tortura, cárcel y ejecuciones desde el golpe de Estado del 18 de julio. Con imposición de un modelo único de mujer tras la victoria facineroso.

El paradigma de la pedagogía del terror está en las fosas comunes. La mayoría de los cuerpos arrojados a la tierra corresponden a hombres. En torno a ocho de cada diez. Pero también hay desaparecidas. Y los golpistas ejercían una represión especial sobre las mujeres.


La España de la conspiración golpista nunca perdonó que las mujeres rompieran las reglas de juego. Que transgredieran la feminidad tradicional durante la II República española. Muchas sufrieron las consecuencias desde el minuto uno. Era el modo de doblegar la incipiente lucha feminista para convertirla en sumisión. Para pasar de la reivindicación a la sumisión, de las calles al hogar.

"En la guerra se utilizó el cuerpo de la mujer como campo de batalla, como forma de castigar al enemigo", sostiene Encarnación Barranquero, profesora titular de Historia Contemporánea en la Universidad de Málaga (UMA). Y con una saña particular, reafirma. "Las mujeres sufrieron sin atenuantes los mismos castigos que los hombres pero hubo algunos específicos, como el rapado del cabello, la obligación de ingerir aceite de ricino y ser paseadas en público bajo los efectos, o la violencia sensual", enumera.

Más allá del terror caliente, enmarañado en el conflicto bélico, la violencia de género tenía un objetivo: imponer un modelo único de mujer. La dictadura de Francisco Franco ejerció una represión doble, de castigo y aleccionadora. De venganza primero y, en 40 años de régimen, de educación nacionalcatólica.

"Mi progenitora quería libertad para la mujer"
Rapado de pelo, aceite de ricino… vejaciones y más. Secuestro. Tortura. Abusa. Y gloria. Es lo que encontraron las 'niñas del Aguaucho'. Muchas menores de edad, caso de Coral García Lora (16 años) y su hermana Josefa (18), María Jesús Caro González (18), Josefa González Miranda (17) o Joaquina Lora Muñoz (18).

(imagen visible para usuarios registrados)Proyecto 'Madres e Hijas de la Transición Española'. | ARCHIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID
Eran jóvenes mujeres de Fuentes de Andalucía (Sevilla) que trabajaban como sirvientas de terratenientes y señoritos locales. En la República participaron en manifestaciones. Algunas secundaron huelgas. Otras cosieron banderas tricolores. Un día fueron apresadas por los falangistas, subidas a un camión y sometidas a vejaciones múltiples. Sus cuerpos sin vida acabaron desaparecidos para siempre.

La represión franquista asestó la mayor parte de los golpes contra la población masculina. Las cifras también cantan el peso de la balanza social. Algunas asesinadas pasaban por un tribunal. Otras muchas, ni eso. "Vemos que en los juicios militares un 10% de personas procesadas eran mujeres, canceladas entre un 3 y 5% según las áreas, con variaciones", relata Barranquero. "Son porcentajes generales", especifica la profesora de la UMA, con un matiz: "hay 727 asesinadas en la provincia de Sevilla de las que 12 estaban embarazadas, según nos dice José María García Márquez".

El caso de las 'niñas del Aguaucho' es un ejemplo de la violencia de género sistemática que ejecutó el fascismo español. Como el de La Luna, una feminista republicana ejecutada por Franco como castigo para todas las mujeres.

Carmen Luna denunciaba las injusticias en su pueblo, Utrera. Aleccionaba a los obreros y defendía los derechos sociales. Cuando la cancelar, los franquistas dejaron su cuerpo tirado en la puerta del cementerio un par de días. Como escarmiento, como aviso para navegantes.

"Mi progenitora quería la libertad para la mujer", cuenta Dalia Romero Luna al hablar de su progenitora, La Luna. "Mi progenitora era una rebelde, pero no para cancelar", justifica con un asimétrico acento francés y andaluz desde su casa en Mallemort, localidad cercana a Marsella (Francia), donde acabó exiliada.

Dalia suma más de un siglo de vida y tenía 18 años cuando empezó la guerra. El mismo año que los rebeldes ejecutaron a su progenitora como castigo ejemplarizante. "Los facinerosos la vigilaban (sobre todo en los meses previos a la sublevación armada) y por estas razones la cogieron y la asesinaron", dice. "A mí no me cancelar porque me escapé a zona republicana", culmina.

"Lo recuerdo todo", confiesa Dalia. "Mi progenitora vendía en la plaza del pueblo y tenía mucho contacto con la gente, les ayudaba y aconsejaba para que no se callaran, para que protestaran y reclamaran lo que era suyo", sostiene. La Luna quería "que el pueblo tuviera la cultura y la educación como una herramienta, que supiera defenderse y no agachara la cabeza para todo".

(imagen visible para usuarios registrados)Obra de teatro 'La Sección (mujeres en el fascismo español)'. | G. LELOUTRE
La doble represión de género
"El régimen de ellas, como de los curas, como de personas de clase media o alta, esperaban tener 'aliadas' de su causa", resume Encarnación Barranquero. "Que las mujeres hubieran sido militantes, activistas, mitineras, milicianas, era aún más grave para los vencedores que en el caso de los hombres", sostiene.

Por eso los franquistas cancelar a La Luna, para atemorizar y dejar claro el camino del silencio y la obediencia. Porque la mujer buscaba torcer el curso patriarcal de la historia. Como la República, que quiso transformar el país y cambiar el discurso social. El golpe facineroso contra la democracia frenó el nuevo paradigma.

La doble represión de Franco sobre la mujer tenía un objetivo: imponer un modelo patriarcal. Un tipo único de ser mujer. La maquinaria franquista arrasó con las bases emancipadoras para la mujer que apenas iniciaba la etapa republicana. Y para este plan había tres pilares: la Iglesia, el sistema educativo y la Sección Femenina.

"El niño mirará al mundo, la niña mirará al hogar", resumía uno de los aparatos propagandísticos de la rama femenina de Falange Española, la revista Consigna dirigida por Pilar Primo de Rivera. En el papel social, la mujer debía estar en un segundo plano.

(imagen visible para usuarios registrados)Sección Femenina de Sevilla (1940-1945). | ICAS-SAHP, FOTOTECA MUNICIPAL DE SEVILLA, FONDO GALÁN
Del feminismo al sumisa y devota
El franquismo quería a las mujeres vestidas con recato, sumisas y virtuosas. La "salud sarracena" de la población recaía sobre ellas: "el atuendo femenino debía ser reflejo de la mujer virtuosa y modesta", escribe Lucía Prieto, profesora de la Universidad de Málaga (UMA), en la revista Andalucía en la Historia.

Porque los años de posguerra sirvieron de ensayo para la sarracena nacional católica en una sociedad ya dominada por el silencio y el miedo. En un país, sobre todo en los años 40, marcado por el hambre, la represión y la miseria. Y porque "para la mujer hay un antes y un después de la II República", asegura Inmaculada Cordero, profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla.

El franquismo acabó imponiendo esta doble venganza sobre la mujer. El escarmiento adoctrinador devolvió a las mujeres al hogar y a la tradición. Justo los límites que la dictadura había diseñado para ellas. Por eso la dictadura echó a las mujeres del ámbito público. Y la lucha femenina en España, como narra el espacio digital Mujer y Memoria, está bañada por el "sumisa y devota" franquista.
 
Sin duda. En combate no eran eficaces, pero atacar a mujeres, niños y ancianos indefensos, en eso eran infalibles.
 
Esta es la historia de unos que fueron a por lana y salieron trasquilados..

Y Franco sería muy malo y todo lo que queráis pero las siglas del PSOE deberían ser ilegales en este país.
 
El PNV y las masacres rojas en Bilbao
El PNV y las masacres rojas en Bilbao – Valentina Orte
(...)
Durante los 11 meses de dominación rojo separatista se cometieron en Vizcaya numerosos asesinatos. Se realizaron, principalmente en el alto de Castrejana, numerosos crímenes y también algún simulacro de fusilamiento; también en la carretera a Santander, o en el alto de Enécuri. En algunos casos el asesinato se llevó a cabo en plena calle, como ocurrió a D. Eladio Ugalde en la calle Espartero. Estudiando la incivil por partidos judiciales, se ve desde luego que la gran mayoría de los asesinatos se llevaron a cabo en Bilbao, debido no solamente al mayor número de habitantes sino principalmente a que en Bilbao se realizaron los asaltos a las cárceles. Figuran luego en número decreciente Sestao, Derio, Durango, Guernica, Valmaseda y Marquina.
Los elementos rojos querían desahogar la cólera latente producida por sus derrotas militares, con venganzas en la llamada “quinta columna” y sobre todo con tormentos y crímenes sobre los patriotas presos que indefensos estaban en primer término a su disposición. En mil ocasiones y de mil maneras se había hecho circular la amenaza de llevar a cabo despiadadas represalias en las cárceles, si la aviación Nacional efectuaba bombardeos. Es por ello perfectamente explicable el estado de constante temor en que vivían los detenidos, hasta el punto de que en cuanto sonaban las sirenas se confesaban los que podían hacerlo por tener la suerte de que algún sacerdote sufriera también cautiverio a su lado, o hacían los otros la confesión general preparándose a morir.
El 25 de septiembre de 1936, aproximadamente a las 10 de la mañana, la aviación Nacional bombardeó la ciudad de Bilbao. Dispuestos a realizar la venganza largamente meditada, los guardianes de los presos comenzaron desde que sonaron las sirenas los preparativos para llevar a cabo sus designios incivil. Además desde que el bombardeo cesó, gran número de hombres y mujeres de la más baja calaña, se dirigieron vociferando hacia los muelles de la ría próximos a la factoría de Altos Hornos, a cuya altura se hallaban fondeados los barcos “Altuna-Mendi” y “Cabo Quilates”, convertidos en prisiones en las que sufrían cautiverio, sometidos a vejaciones materiales y sarracena cruelísimas, gran número de patriotas bilbainos y donostiarras, trasladados éstos al ser evacuado San Sebastián, en el vapor Aránzazu-Mendi. Desde la orilla, los grupos vociferaban contra los presos e instigaban a los guardianes, para que no dejaran un preso con vida, y algunos componentes de dichos grupos consiguieron entrar en los barcos a los que se trasladaron utilizando gabarras.
En el barco prisión Cabo-Quilates, los guardianes fueron seleccionando los presos destinados al sacrificio y los condujeron a una bodega libre en donde permanecieron esperando la hora del martirio. En las primeras horas de la noche, comenzó la matanza, siendo llamados los presos uno a uno con varios pretextos (declarar ante el Juez, pelar patatas…) con el fin de que subieran a cubierta en donde eran inmediatamente asesinados. Como los que quedaban en la bodega oían los disparos, los gritos y el caer de los cuerpos, llegó un momento en que se negaron a obedecer la orden de que fueran subiendo, pero entonces se les disparó desde arriba matando a varios, hiriendo a otros, a los que luego se remató, y obligando a los restantes a cumplir la orden. Así perecieron las siguientes víctimas:
�
BILBAO BARCO PRISIÓN CABO QUILATES​
Apellidos​
Nombre​
Cargo​
Fecha asesinato​
ABUIN ABUINJOSÉ MARÍACEDA
02/10/1936​
AGUILÓ MESTREBUENAVENTURARequetés
25/09/1936​
AGUIRRE CAUSOJUAN JOSÉ
02/10/1936​
AGUIRRE MENOYOMARCELINORequeté
02/10/1936​
AGUIRRE RESPALDIZAANDRÉSsacerdote diocesano
02/10/1936​
ALBA LORENTELUISRequetés
02/10/1936​
ALONSO PÉREZBERNARDINORequeté
25/09/1936​
ALONSO SIXTOMANUELRequetés
25/09/1936​
ALTUARENA LANDOJOMARTÍNsacerdote diocesano
25/09/1936​
ANTÓN LLORENTEFERMÍNRequeté
02/10/1936​
ARMENTIA AGUADOFAUSTINOsacerdote diocesano
02/10/1936​
BALPARDA Y DE LAS HERRERÍASGREGORIO
31/08/1936​
BAÑUELO GARCÍAABEL M
25/09/1936​
BARRIE Y SÁNCHEZ-CUETOJORGEF E
25/09/1936​
BASALDÚA PINEDOJOSÉ MARÍACEDA
15/10/1936​
BILBAO SUÁREZRICARDORequeté
25/09/1936​
BOO SOBRINORAFAELRequeté
02/10/1936​
CASTAÑO GONZÁLEZRAIMUNDO JOAQUÍNReligioso/a
01/10/1936​
CASTAÑOSDOMINGOReligioso/a
CLOS DEL SAGRARIOMARCELINO
25/09/1936​
DÍAZ DE ACEBEDO LARRAZÁBALRAMÓNRequeté
25/09/1936​
ECHEVARRÍA RUIZCÁNDIDORequeté
25/09/1936​
ELOSUA GÓMEZEMILIO
02/10/1936​
ESTEBAN ESTEBANDANIELsacerdote diocesano
FERNÁNDEZ DEL VALANTONIORequeté
25/09/1936​
FERNÁNDEZ ANDRÉSSOTERORequeté
02/10/1936​
GADEA CABRERIZOEVARISTOCEDA
25/09/1936​
GALLO RUIZDARÍO
29/09/1936​
GANUZA Y GONZÁLEZRUFINOsacerdote diocesano
30/10/1936​
GOGÉNOLA ARTECHEJUAN CRISÓSTOMORequeté
25/09/1936​
GÓMEZ DE SEGURA ZÚÑIGASERAPIOsacerdote diocesano
02/10/1936​
GÓMEZ SEGURASERAPIOsacerdote diocesano
02/10/1936​
GÓMEZ-GUADALUPE Y BERMEJOPABLOCEDA
25/09/1936​
GONZÁLEZ APODACAHILARIO
26/09/1936​
GONZÁLEZ BARAJAQUIRINO
25/09/1936​
GONZÁLEZ CASTAÑORAIMUNDO JOAQUÍNReligioso/a
03/10/1936​
GONZÁLEZ MELÉNDEZELÍAS
25/09/1936​
GONZÁLEZ MIRANDAÁNGELF E
02/10/1936​
GONZÁLEZ MIRANDABENITOF E
02/10/1936​
GONZÁLEZ MUROARMANDOCEDA
25/09/1936​
GONZÁLEZ SOLÍSJOSÉ MARÍAReligioso/a
03/10/1936​
GUADILLA GARCÍAAUGUSTO
02/10/1936​
GUTIÉRREZ BARQUÍN SAINZ DE LA MAZAGABINORequeté
02/10/1936​
HUERTAS LARALUIS
25/09/1936​
IBARRA DE ORIOLFERNANDO JOSÉCEDA
25/09/1936​
IBARRA VILLABASORAMÓN
25/09/1936​
IBARRA VILLABASOJUAN ANTONIOF E
25/09/1936​
IBARRA ZAPATA DE CALATAYUDEMILIOCEDA
25/09/1936​
IÑARRITU URIGÜENJULIÁNRequeté
01/10/1936​
ISASI GORBEAFAUSTINO
25/09/1936​
IZAGUIRRE LETURIAGAJOSÉ
JIMÉNEZ FERNÁNDEZAUGUSTOCEDA
25/09/1936​
LANDA ACHAILDEFONSO
02/10/1936​
LANDALUCE IPIÑAJUAN MANUEL
02/10/1936​
LANDALUCE LARRACOECHEAJUAN
02/10/1936​
LARREA ENDEIZAMARIANORequeté
25/09/1936​
LARRUCEA DE LÁMBARRIJOSÉ DERequeté
31/08/1936​
LARRUCEA Y SAMANIEGOJAVIERMilitar
31/08/1936​
LARRUCEA Y SAMANIEGOCARLOS
31/08/1936​
LASARTE LASARTETOMÁS
02/10/1936​
LOBÓN PALOMINOMARIANOCEDA
25/09/1936​
LÓPEZ DE LA TORRE RUIZ DE AGUIRREJOSÉRequeté
25/09/1936​
LUIS GARCÍAÁNGEL DERequeté
25/09/1936​
LUMBRERAS ZUBEROMATÍASsacerdote diocesano
25/09/1936​
MAISÓN IBÁÑEZ DE GARAYOGLICERIOsacerdote diocesano
25/09/1936​
MARTÍNEZ Y DÍAZGERARDORequeté
25/09/1936​
MÉNDEZ INCOGNITOJOSÉCEDA
29/09/1936​
MIERA ARRUGAETABENITO
25/09/1936​
MIGUEL ÁLAVAMANUEL DEsacerdote diocesano
02/10/1936​
NICOLÁS Y GARCÍASILVESTREseglar
02/10/1936​
OLASO ALDAYMANUEL
25/09/1936​
OLASO ALDAYEMILIORequetés
25/09/1936​
OLIVARES YARZALORENZO
08/09/1936​
ORTIZ DE LA RIVA Y ARANAJULIÁN
25/09/1936​
OSORIO LARROSARAMÓN
25/09/1936​
OSORIO LARROSAVICENTEMilitar
25/09/1936​
PÉREZ AMÉZAGAJOSÉRequeté
25/09/1938​
PIQUERO SIMÓNEMILIORequeté
25/09/1936​
POLANCO FERNÁNDEZJOSÉ MARÍAF E
02/10/1937​
POLO BRAVOJOAQUÍNRequeté
02/10/1936​
PORTILLO GONZÁLEZLUISCEDA
02/10/1936​
R0PADO MERINORICARDOCEDA
25/09/1936​
RANERO MÚGICAMARIANO ANDRÉSsacerdote diocesano
02/10/1937​
RÓDENAS IRAOLASALVADOR
02/10/1937​
ROJADO MERINORICARDO
25/09/1936​
ROJAS LUCASEMILIO
25/09/1936​
ROJÍ ZUAZOEMILIOF E
25/09/1936​
ROLDÁN DELGADODELFÍNRequeté
25/09/1936​
ROMERO MIGUELANDRÉSsacerdote diocesano
ROSAENZ DELGADODELFÍN
25/09/1936​
ROSAENZ Y HUETOCÁNDIDORequeté
25/09/1936​
SAINZ DE ZAMORAPEDRO
25/09/1936​
SOLOZÁBAL ECHEVARRÍAFÉLIX
25/09/1936​
TOBALINA ORÁAJUANGuardia Civil
02/10/1937​
UGARTE ARTERAFRANCISCOsacerdote diocesano
18/11/1938​
URBISTONO ZALBIDERAIMUNDORequeté
URRIZA BERRAONDOÁNGELsacerdote diocesano
02/10/1936​
VARONA ESTÉBANEZCARLOS
25/09/1936​
YÁRRITU URIGÜENJULIÁN
YBARRA Y DE LA REVILLAFERNANDO MARÍACEDA
25/09/1936​
 
Última edición:
El PNV y las masacres en Bilbao, 4

En la prisión instalada en la Casa Galera, el asesinato de los presos se efectuó en forma y circunstancias idénticas a las de los Ángeles Custodios. En esta cárcel sufrieron el martirio 54 detenidos. Uno de estos murió a manos de un grupo de personas que le dieron varios hachazos en un portal en donde, al huir de la prisión, había conseguido refugiarse. Otro, Javier de Ybarra Bergé, recuerda cómo los tenían con escasez de comida y que mientras veían comer a los gudaris hasta saciarse, la comida que les sobraba preferían echársela a los gorrinos. También, una vez que logró fugarse de la cárcel, su odisea por los montes a campo través, teniendo que sortear constantemente las partidas de milicianos, dispuestos a pagar su fracaso y frustración con cualquier adversario que se cruzara en su camino, así, escondiéndose en cuevas de día y avanzando penosamente, solo guiado por su instinto, durante varios días hasta lograr encontrarse con las fuerzas nacionales.

…

En la prisión del Carmelo, los presos se parapetaron en las celdas, y utilizando botellas y ladrillos, impidieron la matanza general, habiendo perecid cuatro de ellos sorprendidos fuera de las celdas y otro cuando valientemente defendía el acceso a la escalera. También aquí los asaltantes peine en el interior gracias a la complicidad de la guardia exterior que les franqueó el paso y aunque el Jefe de la cárcel cerró con llave la verja de entrada, esta fue violentada.

…
 
Última edición:
El PNV y las masacres rojas en Bilbao, 5

En el Cementerio de Derio se produjeron los siguientes asesinatos:
�
CEMENTERIO DE DERIO​
Apellidos​
Nombre​
Cargo​
Fecha asesinato​
AGUIRRE ARAQUIZBERNABÉ
14/01/1937​
ANGLADA ESPAÑAJOSÉMilitar
19/11/1936​
AUSÍN BOLLOQUILUIS
19/11/1936​
DÍAZ ACEBEDO LARRAZABALRAMÓNRequetés
25/09/1936​
EYNALTENWOLFGANG
04/11/1936​
GARCÍA POMÉSVICENTE
19/11/1936​
GUDDE RONDELLOTHAR
04/11/1936​
LUCIO VALLESPÍNMANUELMilitar
10/12/1936​
MARTÍNEZ ARIASFEDERICO
19/11/1936​
MARTÍNEZ PICÓJUAN JOSÉCEDA
18/12/1936​
MOSQUERAJUAN RAMÓN
19/11/1936​
PÉREZ EXPÓSITOCÁNDIDO
13/01/1937​
QUINTANA MORELLJUANCEDA
04/01/1937​
QUIROGA POSADAJAVIER
13/01/1937​
RAMOS MOSQUERAJUAN LUIS DEMilitar
18/12/1936​
RUIZ DE ERENCHUN Y AGUIRREFÉLIXAcción Católica
14/01/1937​
VELARDE GONZÁLEZALEJANDROMilitar
18/12/1936​
WAKONIGG HUMMERGUILLERMO
19/11/1936​
Los asesinados en la cárcel de Sestao lo fueron a manos de individuos quienes, armados y enmascarados, peine libremente en dos ocasiones en dicha cárcel.
�
CÁRCEL DE SESTAO​
Apellidos​
Nombre​
Cargo​
Fecha asesinato​
AGUSTINO DEL PUEYOJULIOCEDA
26/10/1936​
ARIAS VÁZQUEZMANUELRequetés
18/06/1937​
CALVÍN PARDOVALENTÍNRequetés
22/10/1936​
DORRONSORO BERAZACIRILO
FERNÁNDEZ MARTÍNEZJULIÁN
GALDEANO ALDAYCARMELO
LÁZARO GORLIZALFONSORequetés
28/06/1939​
LÓPEZ DE DICASTILLOARCADIO
04/09/1936​
LÓPEZ DE DICASTILLOJOSÉ LUISRequetés
09/09/1936​
MINGO MARÍNEMILIANORequetés
26/10/1936​
MIRAVALLES MARTELOFERNANDORequetés
27/09/1936​
PEÑA MONTOYAFRANCISCORequetés
26/10/1936​
RICOY RODRÍGUEZJOSÉRequetés
18/07/1937​
SÁNCHEZ MONTOYAJULIÁNRequetés
27/09/1936​
VESGA PÉREZBENITORequetés
28/09/1936​
 
Última edición:
El PNV y las masacres en Bilbao, 6

Los asaltos y matanzas en las prisiones fueron llevados a cabo principalmente por fuerzas del Ejército republicano, constando la participación activa de varias compañías de los batallones “Asturias”(séptimo de la U.G.T.), “Fulgencio Mateos” y “Malatesta”, perfectamente uniformadas, con armamento completo y a las órdenes de sus jefes. Fueron estos los que se hicieron cargo “manu militari” de las prisiones mientras duraron los asesinatos. Capitanes de milicias actuaron como jefes en las prisiones de los Ángeles Custodios, Carmelo y Casa Galera y el Comandante del batallón “Malatesta” dirigió los asesinatos en la prisión de Larrinaga. Pero en unión de estas fuerzas regulares, tomaron también parte en los asaltos gran número de paisanos. Y lo que es más de notar, se vieron entre los grupos asaltantes muchas mujeres que incitaban al asesinato, y algún testigo presencial de los luctuosos hechos manifiesta que si en algún momento los hombres parecían dudar entre llevar o no a cabo tal ferocidad, ellas les animaban, emulando a (les tricoteuses de Robespierre.
Después de las matanzas, se organizó el saqueo y pillaje de las ropas y objetos propiedad de los reclusos, siendo también desvalijados los cadáveres. Los milicianos entregaban los objetos robados a las mujeres que esperaban en los rastrillos, dándose el caso de que hubo miliciano, que salió de la cárcel llevando cuatro abrigos.
La amenaza de los asesinatos en masa era pública y comentadísima en Bilbao. Y, sobre todo, recuérdese que ya el 25 de septiembre anterior habían tenido lugar matanzas de presos en los barcos prisión. Pues bien, a pesar de todo ello, no se adoptó absolutamente ninguna medida de precaución. Algunos funcionarios de prisiones habían dado cuenta al titulado Director General de Prisiones de Euzkadi, (José Arechalde y Arámburu)[21] del peligro que se cernía sobre los reclusos, contestando “que no se tomase ninguna medida que él sabía lo que había que hacer”, habiéndosele llamado la atención por última vez un par de días antes de los asaltos. Cuando ya los asaltantes estaban dentro de la cárcel de Larrinaga un funcionario de prisiones llamó por teléfono a la DGS, dando cuenta de lo que ocurría, recibiendo la contestación de “que se cerrasen bien las puertas y así no pasarían”. Se llamó entonces por teléfono al Presidente del Gobierno Vasco (José Antonio Aguirre y Lecube) y éste dijo que se pusiera al aparato el Comandante del batallón “Malatesta” que se había hecho cargo de la cárcel, diciendo éste lisa y llanamente en la conversación telefónica que “cuando el pueblo se convenciese de que no quedaba un facineroso vivo en la cárcel, cesarían las matanzas”. En vista de que los crímenes continuaban, algunos funcionarios de prisiones se dirigieron rápidamente utilizando un automóvil a hablar personalmente con el dicho Presidente del Gobierno Vasco, al que exagerando la ya enorme tragedia dijeron que habían sido asesinados en la Cárcel de Larrinaga 300 presos, preguntando el Presidente“¿tantos?” y entonces llamó al Secretario de Guerra y ordenó que cesara inmediatamente “lo de Larrínaga”, haciéndose así a los pocos minutos. De lo que se deduce que si el interés por parar los asesinatos lo hubieran ejercido antes, no hubieran “hecho desaparecer” a tantos inocentes.
Los asaltos a las cárceles fueron llevados a cabo por fuerzas regulares de milicias bajo el mando de sus oficiales, así es que la responsabilidad alcanza a una multitud de individuos que difícilmente pudieron ser reconocidos por sus víctimas. En los barcos-prisión, los crímenes se llevaron a cabo en unos casos por los guardianes, en otros por grupos de milicianos que peine del exterior, y en otros por la propia marinería de la escuadra republicana, anclada en Bilbao. Como tristemente célebres por su crueldad en la intervención en los martirios y asesinatos en los barcos-prisión se recuerda a Vicente León (a) “León”, “Porru”, Greño, Muela, “El Gabarrero”, José Luis Larrea, un apodado “El Choca”, los hermanos Ormaechea y otros. El sacerdote José Echeandía –que fue testigo de los hechos- culpa en “La Persecución roja en el País Vasco” a los milicianos de la UGT, a los del Batallón Malatesta y a la muchedumbre. Antonio Moreno en su Historia de la persecución religiosa en España 1936-1939 acusó a milicianos del UGT-7 “Asturias”, del UGT-1 “Fulgencio Mateos” y del “Malatesta”. Según las últimas investigaciones[22], “cuando cesó el ataque, a primeras horas de la tarde, se formó una manifestación espontánea que aglutinó a un enorme gentío entre el que se encontraban numerosos milicianos de todas las ideologías. La muchedumbre enfervorizada portaba el cadáver de un aviador alemán que saltó en paracaídas al ser derribado su aparato. La manifestación pasó por delante de la sede de Gobernación, en la Sociedad Bilbaína, donde el consejero peine Telesforo Monzón pidió a los participantes la disolución de la misma. Sin embargo, numerosos manifestantes decidieron continuar y marchar hacia las cárceles de Larrinaga, Carmelo, los Ángeles Custodios y Casa Galera, que fueron finalmente asaltadas a las 5 de la tarde. Dado el aviso por los funcionarios de prisiones, las autoridades obraron con torpeza y lentitud. El consejero de Defensa desplazó al lugar algunos oficiales y milicianos jeltzales (entre ellos Francisco Gorritxo) para restablecer el orden, con dudosos resultados. La Ertzaña llegó tarde y con escasos medios, mostrando una vez más la misma inutilidad que se hizo patente durante toda la guerra. El batallón UGT-7 “Asturias” ofreció a Defensa su 2ª compañía para acabar con la masacre, pero fue peor el remedio, pues sus componentes se debatieron entre la inhibición y la participación en la matanza que debían evitar. Los consejeros Monzón (PNV), Astigarrabía (PCE) y Gracia (PSOE) se personaron tardíamente en el lugar de los sucesos, entre las 8 y 9 de la tarde, poniendo fin a la masacre”.
Ante la difusión en televisión de documentales culpabilizando de estas masacres exclusivamente a miembros de la CNT, éstos han lanzado escritos y comunicados protestando contra lo que llaman “manipulación histórica” que consideran “campaña de difamación”: “Comprendemos que los historiadores nacionalistas del PNV, que patrimonializan el ente EITB en beneficio de su partido y de su ideología, rehúyan acusar al PSOE o a la UGT en relación a aquellos hechos, para evitar confrontaciones indeseables en la actual situación política. Pero no vamos a aceptar que sea a costa de manipular la Historia y en menoscabo de nuestra organización.
La persistencia en la difusión de tan graves acusaciones será entendida como una campaña de difamación contra nuestra organización. Del mismo modo consideramos ofensivo y tendencioso que, a la vez que se narran los luctuosos hechos protagonizados en la cárcel de Tolosa por “incontrolados” contra presos de derechas, se expongan imágenes de un coche blindado con inscripciones de CNT y FAI. El mensaje subliminal es claro y sin embargo, los ejecutores de esta sarracina pertenecían, según la mayoría de los testimonios, a otras fuerzas políticas con las que el PNV no se quiere malquistar en la actualidad
”.[23]
La realidad fue que el Gobierno Vasco no tuvo tiempo de juzgar a los culpables por la entrada de los nacionales en Bilbao, pero tenemos los innumerables testimonios de la Causa General y de los excautivos como el P. Echeandía para saber que todos (unos por acción, otros por omisión), participaron en semejante masacre que se podrán lanzar unos a otros pero que jamás podrán negar por mucho que quiten placas hasta de los cementerios. No conviene olvidarlo.
 
Última edición:
El PNV y las masacres rojas en Bilbao, 9

13] Militante de Acción Nacionalista Vasca llegó a ser Consejero de Agricultura, Comisario de Abastos y Armamento en el Gobierno de Euzkadi durante la Segunda República. Se exilió enFrancia, aunque pasó un tiempo en México. Hasta 1979, mantuvo su puesto de consejero en el exilio (como consejero de Agricultura hasta 1952, sin cartera desde entonces). En recuerdo a su trayectoria al frente de la Consejería, se estableció por el Gobierno Vasco los Premios Gonzalo Nárdiz de etología.
[14] Médico, responsable del área de radiología del Hospital de Basurto. Aparte de su labor profesional, Espinosa fue muy activo en los círculos republicanos de la política vizcaína. Elegido concejal del ayuntamiento de Bilbao el 12 de abril de 1931 en las listas de la Conjunción Republicano Socialista. Con el advenimiento de la República fue nombrado miembro de la comisión gestora de la Fruta de Vizcaya. Más tarde fue Gobernador Civil de Burgos y deLogroño. Con la constitución de Unión Republicana, en 1934, Espinosa fue elegido su presidente en Vizcaya. Al estallar la Guerra Civil, fue nombrado comisario de Comunicaciones en la Junta de Defensa de Vizcaya creada en agosto de 1936. Tras la aprobación del Estatuto de Autonomía, Espinosa se integró en el gobierno presidido por José Antonio Aguirre, como consejero de Sanidad. Promovió la creación de la facultad de Medicina en la Universidad Vasca, creada por el Gobierno Vasco, en el Hospital de Basurto.
[15] La llamada “embajada rusa”, en la que trabajaba el personal diplomático, de “inteligencia” y los asesores militares soviéticos, se estableció en un piso del nº 35 de la calle Alameda de Recalde
[16] Teniente Coronel de Infantería del Ejército Republicano durante la Guerra Civil, y posteriormente asesor militar de la Unión Soviética. Tras la caída del frente del Norte fue ascendido a Teniente coronel, siendo nombrado jefe de Operaciones del Ejército de Levante y dirigiendo operaciones desde Valencia hasta el fin de la guerra en que se exilió a Rusia. Asesor militar de la URSS prestó servicios en el extranjero, siendo conocido por su papel de consejero militar junto al ejército cubano durante la oleada turística de Bahía de Lechons, y participando como asesor bélico enviado por el gobierno soviético en otros conflictos como la Guerra de las Arenasentre Jovenlandia y Argelia (asesorando al ejército argelino), y como asesor junto al gobierno de Hanoi en la Guerra de Vietnam. Regresó a España en 1977. Aquejado de una enfermedad incurable, Ciutat regresó a Cuba a solicitud de Fidel y Raúl Castro poco después de instalarse en España, falleciendo en la citada isla caribeña. Sus restos descansan en el panteón de las Fuezas Armadas Revolucionarias del cementerio de Colón en La Habana.Se le conoció también como Algazel (nombre masónico), Pavel Pablovich Stepanov (nombre ruso) y en Cuba Ángel Martínez Riosola, “Angelito.
[17] Se integró en la guasonería, tal vez porque la Orden del Gran Arquitecto parecía ofrecer, gracias a su influencia política y a sus contactos, ciertas oportunidades de ascenso o evidentes mejoras en la profesión (cambios de destino, traslados de arma o cuerpo, etc.)El triángulo Goethe de Bilbao, perteneciente a la Gran Logia del Centro de España, uno de los organismos federados en el Gran Consejo Federal Simbólico del Grande Oriente Español, recomendó vivamente a la logia Altuna, nº 15 de San Sebastián, en plancha del 18 de agosto de 1932, “al profano Francisco Ciutat de Miguel, natural de Madrid, de veintidós años de edad y profesión militar, que desea pertenecer a nuestra augusta Orden y al que por este triángulo se admitió su solicitud”, destacando que, además, los informes practicados por los propios guasones sobre su conducta profana habían resultado positivos y, por lo tanto, se le consideraba digno de pertenecer a la guasonería.
[18] Es manifiesto el interés de la guasonería por controlar la enseñanza, la justicia y las fuerzas armadas. En Francia, por ejemplo, el «affaire des fiches» puso de manifiesto hasta qué punto se ascendía a oficiales guasones y, por el contrario, se bloqueaba la promoción de los católicos. En cualquier caso, siempre actuaban con un gran corporativismo primando su fraternidad.
[19] No se fiaban de la izquierda no nacionalista, por ello el comandante Artolozaga recomendaba hacerse con el mayor potencial militar posible de cara a un posible enfrentamiento con la izquierda no nacionalista, en caso de que se opusieran a una posible independencia vasca. Para el estudio de dicho proyecto de independencia realizaron a principios de 1937 una serie de reuniones.
[20] Se sigue en este trabajo lo expuesto en la Causa General.
[21] Este cargo, Director General de Prisiones y Venancio Aristeguieta Azpiroz, Inspector General de Prisiones, (junto a Monzón responsables de las masacres de los presos vizcaínos), salieron huyendo en la primera quincena de junio ante el avance de los nacionales.
[22] José Luis de la Granja, El resultado final, en República y Guerra Civil en Euskadi, 1990.
[23] Comisión de la Memoria Histórica de la CNT -Secretaría de Prensa y Propaganda- CNT de Bilbao
 
Última edición:
Cierto, no podemos olvidar que los asesinatos fuera de combate durante la represión causaron un número muy elevado de víctimas españolas.

se justo, en combate tampoco cancelar a tantos, fueron las bombas de la legión condor y las tropas ingenieros quienes se llevaron la palma. los italianos recibieron más que dieron.
 
EL EXTERMINIO MASIVO franquista. Los responsables duermen tranquilos y las VÍCTIMAS aún claman justicia desde las entrañas de la tierra
(imagen visible para usuarios registrados)
Parte del objetivo de la transición fue que no se transformara el orden que levantó el Exterminio masivo sociológico y jurídico franquista. El objetivo del franquismo en lo sociológico fue la destrucción de la identidad del pueblo español, y en lo jurídico fue destruir parcialmente el grupo nacional español. Querían transformar España a través del terror. Las élites militares y políticas que prepararon el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 tenían un “plan sistemático de destrucción” del adversario. La Justicia debe revisar documentos militares del franquismo para ver el papel que tuvo el terror en la transformación social que acometieron.
El Gobierno español impide la discusión y la apertura de las causas para que un Tribunal analice las evidencias, escuche a los testigos, y tome pruebas históricas del caso.Gabriel Jackson desglosa el número de gloria: “100.000 en los campos de batalla; 10.000 por las incursiones aéreas; 50.000 por enfermedades y desnutrición (durante la guerra civil); 20.000 por represalias políticas en la zona republicana, hasta 50.000 según Paul Preston; 200.000 por represalias franquistas durante la guerra; 200.000 prisioneros republicanos perecid por ejecución o enfermedades de 1939 a 1943”. Paul Preston calcula 180.000 desaparecidos en fosas clandestinas a los que hay que sumar las ejecuciones con sentencia y las gloria en la cárcel por torturas, enfermedad o malos tratos. Charles Foltz, corresponsal de Associated Press en Madrid durante la Segunda Guerra Mundial, publicó en 1948 la obra “The masquerade in Spain” sosteniendo que el número de ejecutados o perecid en prisión entre 1939 y 1944, según el Ministerio de Justicia, asciende a 192.684. Antony Beevor especula que “la represión franquista durante la guerra y la posguerra causaría 200.000 víctimas
España es el único país europeo con más de 120.000 desaparecidos y unas leyes que garantizan la impunidad de los responsables. Naciones Unidas reclama a las autoridades españolas que elaboren un “plan nacional de búsqueda de desaparecidos”, anule la ley de Amnistía de 1977 y enjuicie a los autores e implicados en el exterminio sistemático de fuerzas políticas de izquierdas perpetrado entre julio de 1936 y noviembre de 1975. El principio de jurisdicción universal reconoce la competencia de cualquier tribunal para encausar a los responsables de delitos contra la humanidad. Son crímenes que nunca prescriben por su especial gravedad. La España de la Transición no hizo justicia, y los responsables continuaron en sus puestos, a veces condecorados y homenajeados.
Otra cuestión que no se está abordando ha sido la apropiación sistemática de menores que se calcula en no menos de 30.000 casos. Esto es importante porque atraviesa con el terror a toda la segunda generación, generando dudas sobre sus orígenes. Esta actitud es conforme a los 20 años de pacto de silencio de la Transición. Debe revisarse a pesar de que aún hoy exista mucha insistencia en que no hay que mirar para atrás.
 
LA VENTANA
MEMORIA HISTÓRICA
"El estado español debe pedir perdón y asumir su responsabilidad"
El periodista Carlos Hernández, autor de 'Deportado 4.443', denuncia que la democracia española haya tardado más de 40 años en reparar la memoria de los españoles que lucharon contra Hitler
(imagen visible para usuarios registrados)
Supervivientes del campo de concentración de Mauthausen (Austria), en 1945. / GETTY

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este viernes —con 80 años de retrat—una lista de más de 4.000 nombres que recoge la identidad de los españoles que fallecieron en los campos de concentración de Mauthausen y Gusen. Un reconocimiento oficial al que los escasos supervivientes de ese pavor le otorgan más valor que a cualquier homenaje.

"Eduardo Scott, un gaditano que pasó cuatro años y medio en Mauthausen y logró sobrevivir, me decía que, quedando ya tan pocos, el mejor homenaje es que se conozca la verdad de lo que realmente ocurrió. Cuál fue nuestra historia y cuáles fueron nuestros nombres. Por eso hoy me he emocionado al ver toda esa lista", ha explicado el periodista Carlos Hernández en La Ventana.

Hernández ha investigado muchos de los nombres de esa lista y, de hecho, recreó en Twitter la experiencia de su propio tío abuelo, Antonio Hernández. Una historia que luego convirtió en una novela gráfica: Deportado 4.443.

MÁS INFORMACIÓN
En su opinión, "lo más sangrante" es que Franco les declarase "apátridas" y que la democracia española haya tardado más de 40 años en reparar esa circunstancia, tratándose de hombres y mujeres que lucharon contra Hitler. Algunos supervivientes, de hecho, han perecid con nacionalidad francesa.

Hernández ha aplaudido el gesto de este viernes, pero recuerda que se trata solo de "un primer paso" porque la lista publicada en el BOE es un recuento parcial. "Falta incluir muchos nombres que están documentados, y alrededor de otros medio millar más de españoles fallecidos en otros campos", ha dicho.

El periodista ha denunciado además que España sea "el único país del mundo civilizado" con monumentos dedicados a genocidas y incivil de guerra, como Queipo de Llano o el propio dictador Franco. "El estado español debe pedir perdón y asumir su responsabilidad", ha dicho. "También las empresas que hoy cotizan en el Ibex 35 y que en su momento usaron a presos del franquismo para enriquecerse, como detalla Isaías Lafuente en su libro Esclavos por la patria".
 
Arturo Barea y la forja de la propaganda.

(imagen visible para usuarios registrados)

Unos historiadores dicen que a Arturo Barea Ogazón lo recomendó su amigo Antonio Mije, otros que fue un tal Velilla, no se ponen de acuerdo. En lo que sí coinciden es que el puesto de censor se lo dieron los comunistas.

El caso es que le mandaron a entrevistarse con Luis Rubio Hidalgo, un tipo que, según dicen quienes lo trataron, era engreído, taimado y oportunista.

Luis Rubio acababa de ser nombrado Jefe de la Oficina de Prensa y Propaganda del Ministerio de Asuntos Exteriores y ofreció a Barea un puesto de censor nocturno de prensa extranjera.

El puesto no era baladí porque era por la noche cuando los corresponsales extranjeros telegrafiaban sus crónicas para que pudieran publicarse en los diarios matutinos de Europa y América. Además, por la noche había menos cola porque los diplomáticos no solían usar el servicio en el que tenían prioridad.

Arturo Barea se defendía en francés, pero de inglés andaba muy justito. Aunque podía leer y traducir, su nivel de comprensión oral dejaba bastante que desear.

(imagen visible para usuarios registrados)
Arturo Barea era huérfano de padre y de origen humilde, pero un tío suyo pagó su educación en un colegio de curas, tenía 39 años al estallar la guerra.
Los comunistas desconfiaban de los españoles que habían aprendido idiomas en el extranjero porque la gente viajada solía tener dinero y escaseaban los que estuvieran a favor de la dictadura del proletariado. Sin embargo Arturo Barea era de fiar: descendiente de una lavandera y afiliado a la UGT, se había criado en una humilde buhardilla del Avapiés.

Barea aceptó encantado el puesto de censor. Después de varias iniciativas frustradas, al fin tenía la oportunidad de poner su particular granito de arena en la lucha contra el fascismo.

Trabajando en la oficina de prensa y propaganda.

Un coche oficial del Ministerio lo llevaba todas las noches al edificio de la Telefónica en la Gran Vía.

Hoy día, cualquiera manda un mensaje a Londres o Nueva York, pero en aquella época sólo podía hacerse desde las oficinas de la International Telephone and Telegraph (ITT) de donde partía el cableado que hacía posible las comunicaciones internacionales de Madrid.

La oficina de Información y Propaganda ocupaba la planta quinta y en la cuarta estaba la sala de prensa de los corresponsales extranjeros.

La misión asignada a Barea era muy simple: no permitir que se publicase nada que hiciera dudar del éxito rotundo de las fuerzas leales al Gobierno de la II República.

Pero la tarea no era fácil por culpa de la cruda realidad: durante los tres primeros meses de conflicto, los rebeldes avanzaron 600 km llegando hasta las puertas de Madrid procedentes de Sevilla y haciendo un rodeo por Extremadura.

(imagen visible para usuarios registrados)
La prensa madrileña anuncia la rendición de los golpistas en el Alcázar de Toledo.
(mensaje citado en revisión)
El gobierno proporcionaba a la prensa unos partes de guerra más dirigidos a mantener la sarracena que a proporcionar información verídica y por tanto solían estar en contradicción con la realidad.

(mensaje citado en revisión)
Por poner un ejemplo: fuentes oficiales anunciaron hasta en 11 ocasiones la inminente toma del Alcázar de Toledo.

En la última, invitaron a todos los corresponsales a cubrir el momento en que los dinamiteros encenderían la mecha que haría saltar la fortaleza por los aires, pero fue un fiasco. La explosión voló una de las torres, pero cuando se despejó la pole comprobaron que los facinerosos seguían disparando desde las que quedaron en pie y continuaron llegando a Madrid unidades milicianas que se batían en retirada.

Los corresponsales no creían en los comunicados oficiales y se buscaban la vida para transmitir a sus redacciones la realidad de lo que estaba pasando.

En París, Londres o Nueva York estaban hartos de crónicas que informaban de retiradas estratégicas que asegurarían una posterior victoria y presionaban a sus corresponsales para que contrastaran la información que llegaba del otro lado.

(imagen visible para usuarios registrados)
Redacción de un periódico canadiense en los años 30.
Los periodistas intentaban colar a los censores gato por liebre y buscaban fórmulas para decir la verdad de lo que veían y oían en la calle: retiradas en desbandada, refugiados y colas de racionamiento.

Había dos censuras: una para la prensa española y otra para lo que se publicaba en el extranjero.

Los artículos que aparecían en los periódicos anarquistas y comunistas españoles contenían información que hubiera interesado en el exterior, pero la censura prohibía a los corresponsales extranjeros citarlos o reproducirlos.

Cada día que pasaba, el trabajo de Barea se hacía más y más estresante porque se le colaba demasiada información y sus jefes le presionaban.

Engañando a la censura.

(mensaje citado en revisión)
Aprovechando su bajo nivel de inglés, los periodistas recurrían al sencillo truco de cambiar el sentido de las frases para que al inocente Arturo Barea le parecieran inocuas.

El procedimiento era el siguiente:

Las noticias debían ir acompañadas de su correspondiente traducción al español. Una vez que el censor ponía su sello en la copia traducida, el corresponsal quedaba habilitado para transmitir.

Posteriormente el periodista hacía cola hasta que le llegaba el turno de dictar el mensaje a su oficina en el extranjero. A su lado se situaba Arturo Barea, que debía permanecer alerta, para evitar que se cursase algo que no constara en la copia traducida.

Arturo Barea tenía el pie apoyado en un pedal que cortaba la transmisión si el periodista intentaba leer algún párrafo tachado por la censura o añadía algo que no figuraba en la traducción.

  • Quizás te interese también: La forja de un rebelde y dos libros más. (Reseña del libro autobiográfico de Arturo Barea.)
Cuando los artículos iban escritos a máquina, se exigía copia duplicada; en cambio no se exigía si iban escritos a mano. Los periodistas preferían entregar escritos a mano porque así podían intercalar una o dos líneas, después de que fueran sellados y aprobados por el censor.

Otro truco era dictar deprisa añadiendo u omitiendo algún adverbio negativo que cambiaba totalmente el sentido de lo escrito.

Los primeros meses se permitía al periodista mandar algún mensaje personal junto con los artículos y así frases como “necesito más dinero para gastos” o “digan a mi familia que estoy bien y a salvo” eran en realidad notas en clave.

Los corresponsales pronto aprendieron que debían poner al principio la información más inocente y dejar la verdadera noticia disimulada en medio del texto de la crónica.

Al principio en las redacciones creían que se trataba de mala praxis periodística. No tenía lógica dejar lo más sensacionalista para el final, pero pronto se dieron cuenta de que se trataba de un método de trabajo obligado por las circunstancias.

(imagen visible para usuarios registrados)
Largo Caballero, recién nombrado Presidente del Gobierno, asiste a la rendición del Alcázar.
Conforme las tropas rebeldes se acercaban a Madrid, Arturo Barea estaba más y más presionado por sus jefes.

En su fuero interno consideraba contraproducente ocultar la realidad de lo que estaba pasando, pero desobedecer las consignas acarreaba ser acusado de derrotista, o peor aún: traidor a la causa del pueblo.

Al principio, al acabar de dictar el artículo, dejaban hablar al corresponsal con la agencia, pero lo acabaron prohibiendo porque los periodistas utilizaban una jerga difícil de entender para un españolito con bajo nivel de inglés.

“Los peces rellenitos se disponen a salir disparados” supuso para el corresponsal Edward Knoblaugh la primicia mundial de que el Gobierno se disponía a huir a Valencia.
Nunca se lo perdonaron.

Resulta sorprendente que el ínclito historiador Paul Preston, sólo dedica dos citas a éste periodista en su "Idealistas bajo las balas". Dos citas que, uno que es muy mal pensado, cree que tienen como único objetivo hacernos creer que Knoblaugh, el periodista que dio la primicia mundial de la huida del Gobierno a Valencia, era un periodista de poca valía profesional. Por ahí no busques... que ya he buscado yo.

Los corresponsales díscolos no son bien tratados por Preston, y da la casualidad que tampoco fueron bien tratados por el Gobierno de la República: recibían con retrat las invitaciones para asistir a las conferencias de prensa, sus crónicas se “perdían” en el despacho del censor bajo una pila de papeles, no les llegaban a tiempo los salvoconductos y a los cupones de gasolina les faltaba algún sello reglamentario y no podían trasladarse en coche al frente.
(mensaje citado en revisión)
Los corresponsales de “la vieja guardia” [en la jerga periodística eran los que estaban destinados en Madrid antes de la guerra] tenían buen conocimiento del español y un amplio círculo de informadores y contactos que los convertían en sujetos incómodos para el gobierno y por lo que parece, también resultan "incómodos" para Preston.

La mayoría acabó abandonando la zona republicana y fueron sustituidos por jóvenes entusiastas [usualmente izquierdistas] buscando la primicia que diera fama a su carrera profesional, éstos si que son verdaderos "idalistas bajo las balas" para algunos.

  • Quizás te interese también: Ksawery Pruszynski, el corresponsal más friki de la guerra civil. Otro periodista olvidado por Preston.
Primeros bombardeos sobre Madrid.

Normalmente estaba prohibido informar de las bajas leales, pero la política cambió cuando empezaron los bombardeos sobre Madrid.

Además de destruir infraestructuras militares y de comunicaciones, los bombardeos causaron la gloria de civiles en una magnitud que no se había vivido en ninguna guerra anterior. También se ensayaban, por primera vez en la historia, bombardeos que tuvieran una "actuación desmoralizadora" sobre la población.

(imagen visible para usuarios registrados)
Izquierda: progenitora con su descendiente en el entierro de Durruti. Derecha: misma foto utilizada en un organización incivil de propaganda, se han borrado los puños alzados.
Tras los primeros bombardeos, los periodistas comprobaron que la censura era menos rigurosa si informaban de la gloria de civiles, cuantos más mejor. Los periodistas se convirtieron entonces en los “contables del terror” y el número de perecid de cada bombardeo empezó a depender de la imaginación de cada corresponsal.

Un caso paradigmático es el bombardeo de Guernica: de los 2.000 perecid que llegó a publicar el periódico comunista L'Humanité, la historiografía actual sitúa la cifra entre 150 y 250.

Si un comunicado oficial anunciaba un “deliberado y feroz bombardeo a un hospital” el corresponsal, para no tener problemas, debía omitir la presencia próxima de un emplazamiento de artillería o de un depósito de municiones.
(mensaje citado en revisión)
Hasta que amaneció un día en el que los estampidos sonaron diferente, ya no era la aviación, esta vez se trataba de cañonazos.

(imagen visible para usuarios registrados)
El edificio de la Telefónica se convirtió en objetivo militar. En la misma línea de tiro y unas calles más abajo, se ubicaba el edificio de la Dirección General de Seguridad (C/ Victor Hugo, 4).
 

Estadísticas del foro

Temas
2.057.898
Mensajes
58.399.225
Miembros
191.046
Último miembro
LaguneroIntrepido

El blog de burbuja.info

-
-
Volver