Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Zonas sublevada y republicana en agosto y septiembre de 1936.


La represión en la zona republicana durante la guerra civil Española fue una sucesión de acciones violentas cometidas en el territorio del bando republicano durante la guerra civil española.12 Dichas acciones, al igual que las originalmente ocurridas durante la revolución bolchevique, eran cometidas por grupos de revolucionarios contra aquellos a los que percibían como sus enemigos de clase. En España, eso incluía tanto a empresarios, industriales, terratenientes y políticos de la derecha como a miembros y bienes de la Iglesia católica, a quien tradicionalmente las fuerzas de izquierda había visto siempre como alineada junto a las clases capitalistas y reaccionarias, y actuando como un factor necesario para la represión psicológica del obrero.2345

El número de religiosos católicos perecid, sin contabilizar los seglares católicos, se ubicaría en torno a los 6000 y 6800.67

El bando sublevado basó casi desde el principio sus razones para sublevarse en la existencia de esta represión, que atribuían al mismo Gobierno de la República, a los partidos que lo formaban y a los sindicatos que lo apoyaban. Pero los hechos más violentos no se iniciaron hasta después del golpe de Estado de julio de 1936 que dio lugar a la guerra.2345 En general, se considera que la represión en zona republicana, calificada globalmente por el bando sublevado como Terror Rojo, es el argumento definitivo de los sublevados para reprimir y privar de derechos a los perdedores de la Guerra Civil.89
 
Memoria y martirio de Ramón Acín, el Lorca aragonés
  • LUIS MARTÍNEZ
    Madrid
Viernes, 3 mayo 2019 - 02:12
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suerte) y Ramón García-Pantaletado, el nieto, le recuerda ahora que luce desde hace una semana en la cartelera Buñuel en el laberinto de las tortugas. Y lo hace no tanto emocionado por la memoria o compungido por la herida, que quizá también, como orgulloso de un reconocimiento que a su manera continúa el que ya le rinde desde 2005 la Fundación Ramón y Katia Acín.

Cualquiera que se acerque estos días a ver la película animada de Salvador Simó que recupera la historia de la producción y rodaje del mítico documental de 1933 Las Hurdes, tierra sin pan no tardará en reconocer verdadero tamaño de una injusticia grave: la del silencio. De repente, un héroe inesperado. En la sombra de una de las mayores personalidades que ha dado el siglo XX, se encontraba Ramón Acín, el «aragonés raro» que decía Gómez de la Serna, como verdadero responsable y hasta inspirador de una película provocadora, violenta, lacerante y mítica. «Creo», comenta el heredero, «que ellos tenían claro que iban sólo a contar lo que pasaba en Las Hurdes. Su intención no era salvar nada». Aunque quizá, cabría añadir, acabaron por salvarse a sí mismos. Por la cinta sabemos que Buñuel se encontraba en ese momento de su vida en el que todo se decide. Tras sus triunfos escandalosos de Un perro andaluz y La edad de oro el de Calanda se veía sin dinero, sin mecenas, sin nada. Y en ésas que apareció Acín,un hombre bueno y, por ello, mártir en un tiempo de malvados.

«Creo que es importante notar», puntualiza el nieto, «que el que se ve en la película es sólo uno de los Acín posibles. En este caso, el productor responsable». En efecto, Acín no cabe en una única definición. Y por ello tal vez su peligrosidad. El llamado Lorca aragonésrecibió el sobrenombre tanto por la coincidencia del evidente martirio como su personalidad siempre en llamas, siempre empeñado en convertir su propia existencia en una obra de arte. Fue pintor, caricaturista, escultor (ahí queda el monumento de las Una manola del Parque Miguel Servet de Huesca) y escritor ocasional en periódicos. Pero también, y quizá sobre todo, fue pedagogo, convencido de que la primera condición para un acto artístico es algo tan elemental como una sociedad justa; siempre entregado en, según sus palabras, «hacer de cada vida una obra de arte y de cada arte una vida». Su nieto asiente y corrige: «Le obsesionaba la educación y decía que no entendía cómo siendo como somos tan listos de niños acabemos tan […] de adultos».

Su biografía le hace nacer el 30 de agosto de 1888 en la totémica Casa de la Ena en Huesca, centro de todas las revoluciones venideras. Repasar su vida es recorrer todos los incendios del siglo XX. Tras intentar ser químico acabaría dibujando. Y lo haría en todas las modalidades posibles. Primero lo hizo en el Diario de Huesca donde firmaba como «Fray Acín» y luego hasta se atrevió a fundar dos revistas: La ira y Floreal. Una duraría dos números y la otra, un año. En los dos casos, el ansia de libertad y el corrosivo ácido aciniano (rémora sin duda de su frustrado pasado químico) lo podía todo. En Madrid, intimó con Ramón Gómez de la Serna, al que cedería el Torreón de Velázquez donde vivió. En París, hizo suyas las vanguardias artísticas siempre desde la íntima comprensión del ser humano. Aborreció el comunismo y abrazó el radical individualismo humanista de cierto anarquismo. Un artículo en el que reclama el indulto para su amigo Juan Bautista Acher Shum, escritor y dibujante condenado a gloria por la dictadura de Primo de Rivera, le llevó a la cárcel, y su participación en la sublevación de Jaca en diciembre de 1930, al exilio. Y entre tanto trajín, se casó con Conchita Monrás, con la que compartió experiencia, deseos y hasta dos hijas: Katia y Sol. Y entre tanto querer, alcanzó a desarrollar una obra difusa y encarnada en su personalidad donde la exaltación de la bondad convive con la solidaridad con el humillado, con el ofendido y con sus íntimas tragedias.


«Mi padre, que era un hombre de derechas, del régimen», continúa el nieto, «se empeñó en recuperar el cuerpo de su suegro de una fosa común. Le reconocieron por los lápices en el pijama», dice y sigue: «La historia de Europa es una historia de guerras fratricidas. Todo el debate sobre la Memoria Histórica está bien. Me interesa, pero relativamente. Lo que sí es fundamental es recuperar los restos de los perecid de las cunetas... Sabemos quién señaló a nuestro abuelo y mi progenitora, su hija, nunca deseó que se le juzgara. El reconocimiento es ya un castigo para los que le cancelar». Y ahí, Ramón García-Pantaletado, nieto de Ramón Acín, asesinado el 6 de agosto de 1936, lo deja. Contra el silencio.

«Amigo Buñuel», escribió Acín el 19 de enero de 1930 en El Diario de Huesca, «tornémonos nidos de gusanos antes que torcer nuestros comenzados caminos; caminos rectos, sencillos, henchidos de independencia y humanidad». Pues eso.
 
ANDALUCÍAAsí masacró el franquismo en Andalucía: diez hitos históricos que nadie puede negar
Andalucía contabiliza al menos 45.566 asesinados que acabaron tirados en 708 fosas comunes
La comunidad andaluza sufrió la represión poliédrica franquista con 50.000 exiliados, unos 100.000 esclavos o el robo y saqueo a unos 60.000 derrotados
La región vivió el mayor crimen de guerra del franquismo, La Desbandá, el ataque a población civil por tierra, mar y aire con apoyo de Hitler y Mussolini
El castigo, diseñado por Queipo, fue 'especial' con las mujeres y los colectivos gaies, con el paradigma de Federico García Lorca

Andalucía es la región más castigada por el franquismo. Las cifras: al menos 45.566 ejecutados por los golpistas y tirados en 708 fosas comunes, más de 50.000 refugiados, unos 100.000 trabajadores esclavos, más de 60.000 andaluces expoliados y que sufrieron depuración profesional…


Son datos comprobados, hitos históricos. Trabajos realizados desde las nueve universidades andaluzas confirman los números. Y desmienten a los negacionistas. O los archivos públicos, las bases de datos y las investigaciones de hispanistas como Paul Preston o Ian Gibson. Aquí están, en diez episodios históricos, las claves de la masacre franquista en Andalucía.

Exterminio masivo fundacional del franquismo
Los rebeldes tienen una estrategia clara: la pedagogía del terror. Los facinerosos, sabedores del fracaso del golpe de Estado, matan y saquean pueblo a pueblo. La aplicación de la violencia extrema copia las matanzas de las guerras coloniales en el norte de África.

Los "enemigos de España" quedan deshumanizados al estilo de las batallas del Rif. Y el exterminio del rival ideológico es clave por el efecto paralizante, que limita la capacidad de respuesta y frena la resistencia. Es La justicia de Queipo, como narra en su libro el historiador Francisco Espinosa Maestre.

Los discursos golpistas como pruebas

Emilio Mola: "Hay que sembrar el terror… Hay que dar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros. Nada de cobardías".

Francisco Franco: "Salvaré a España del marxismo cueste lo que cueste". Periodista: "¿Significa eso que tendrá que acabar a media España?". Franco: "He dicho a cualquier precio".

Juan Yagüe, el Carnicero de Badajoz: "Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted? ¿Qué iba a llevar 4.000 prisioneros rojos conmigo?".

Las fuerzas republicanas no registran un plan similar. Las matanzas contra derechistas ocurren como episodios de violencia incontrolada y, en ocasiones, como respuesta contra ataques rebeldes. El Gobierno de España nunca promueve el asesinato sistemático de golpistas.

Un dato. La provincia andaluza que estuvo en manos republicanas hasta el final, Almería, fue con una diferencia sensible la que menos perecid registró: 367. Pero la memoria histórica del franquismo tira de fake news: "Todos cancelar lo mismo". La frase es uno de los lugares comunes del franquismo sociológico. Aseveraciones que sirven para construir falsas equidistancias.

(imagen visible para usuarios registrados)Trabajo arqueológico en la fosa de Monturque (Córdoba). | JUAN MIGUEL BAQUERO
El terror: las fosas comunes
Andalucía fue la región más castigada por el exterminio masivo fundacional del franquismo. En 708 fosas comunes hay al menos 45.566 víctimas, según el Mapa de Fosas de la Junta de Andalucía. Con un ejemplo: el Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, sigue tirado en una fosa. La aplicación sistemática del terrorqueda certificada en cada excavación arqueológica, como han contado en los últimos años los anuarios Las huellas en la tierra y Que fuera mi tierra.

Los números atestiguan las matanzas golpistas. Y las cifras, comparadas, hablan por sí solas. La dictadura en Argentina sumó en torno a 30.000 perecid en total. Tres provincias andaluzas superan estos dígitos: Granada (11.388 víctimas estimadas), Huelva (10.199) y Sevilla (9.304). Chile acumuló en torno a 3.000 desaparecidos forzados. Málaga casi el doble (5.638), como Córdoba (5.059).

La mayoría de estos asesinatos fueron realizados contra población civil en lugares donde no hubo guerra. Personas que fueron detenidas y secuestradas de forma ilegal, en muchos casos torturadas, y al final ejecutadas sin juicio ni posibilidad de defensa.

(imagen visible para usuarios registrados)Derrotados por el fascismo, abocados al éxodo.
50.000 refugiados andaluces
En torno a 50.000 andaluces parten al exiliocomo derrotados en la guerra civil. Es una décima parte del número total en España. Huyen de la represión franquista. Y en muchos casos no regresan jamás.

Un libro, Los andaluces en el exilio del 39, radiografía este éxodo masivo. El texto, publicado por el Centro de Estudios Andaluces, está coordinado por el actual director general de Memoria Histórica del Gobierno, Fernando Martínez, con la participación de profesoras universitarias como Encarnación Lemus, Inmaculada Cordero o Leandro Álvarez Rey, entre otros.

Las páginas del exilio republicano andaluz atesoran miles de historias anónimas. Más allá de Antonio Machado, Luis Cernuda o Juan Ramón Jiménez. De Diego Martínez Barrio, María Zambrano, Victoria Kent o Manuel Chaves Nogales.

El éxodo desde Andalucía afecta a campesinos, amas de casa, maestras, médicos, políticos, periodistas, sindicalistas… Refugiados con destinos dispares: desde Gibraltar a Argentina y México, de Francia a Rusia. O unos 1.500 andaluces que acaban internados en campos de concentración nancy.

En la odisea de los vencidos caben todos estos retratos sin nombre. También los niños de la guerra empujados a una huida que les lleva a tierras americanas en barcos como el Morelia o el Winnipeg. Y el exilio interior: el abandono, el olvido, el miedo y el silencio que afecta, sobre todo, a las mujeres marcadas como 'rojas'.

(imagen visible para usuarios registrados)Federico García Lorca.
La represión 'especial' contra mujeres y gaies
Federico García Lorca, asesinado por sus ideas. Por poeta. Y por gai. Recibió dos disparos, según relató uno de sus verdugos. Sus huesos siguen tirados en una cuneta. La Junta de Andalucía ha aprobado una nueva búsqueda de la fosadonde yace junto a un maestro republicano y dos banderilleros anarquistas, una intervención arqueológica que amenaza el anuncio de la extrema derecha de derogar la ley de Memoria Histórica.

Lorca es "el desaparecido más llorado del mundo", cuenta Ian Gibson en una entrevista exclusiva para eldiario.es Andalucía. El hispanista ha trazado el rastro lorquiano en obras como El asesinato de García Lorca. La represión del franquismo contra los disidentes sensual cruzó la dictadura de cabo a regazo. Es la memoria LGTBi bajo Franco. Como testigo están los muros de la cárcel de Huelva.

La violencia franquista tiene una versión 'especial' contra las mujeres. Un ejemplo: Carmen Luna fue una de las muchas abanderadas del naciente feminismo con el que los golpistas quisieron acabar. Luna fue ejecutada.

El paradigma de la represión está en las fosas, con casos como las niñas forzad y asesinadas en El Aguaucho. O los experimentos que el doctor Antonio Vallejo-Nájera aplicó contra presas republicanas en busca del "gen rojo", en la cárcel de Málaga. Franco impuso un doble castigo a la mujer: de las bases emancipadoras republicanas, al sumisa y devota patriarcal del fascismo. "Para la mujer hay un antes y un después de la II República", asegura la profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla, Inmaculada Cordero.

Las matanzas del Virrey de Andalucía
El exgeneral Gonzalo Queipo de Llano asumió la dirección de los golpistas en el sur del país. Y fruto de la encarnizada labor rebelde queda una tierra sembrada de fosas comunes. La memoria oral de los pueblos andaluces está plagada de episodios de barbarie.

Queipo ordena y anuncia, incluso por radio, una orgía de ejecuciones y abusa. Para el recuento de represaliados queda el exhaustivo trabajo, pueblo a pueblo, del investigador José María García Márquez, como Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla.

Cabe poca interpretación. Los discursos desde Radio Sevilla del autoproclamado Virrey de Andalucía dan fe del afán genocida: "Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos fistros lo que significa ser hombres de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos […]. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen".

(imagen visible para usuarios registrados)Los buques de guerra Canarias y Cervera, junto a aviones, durante La Desbandá. | ARCHIVO RAFAEL MOLINA
 
El mayor crimen de guerra: La Desbandá
Es el mayor crimen de guerra del franquismo: La Desbandá. Desde el 7 de febrero de 1937 una auténtica desbandada humana suma más de 300.000 refugiados que huyen del avance facineroso. Intentan evitar el violencia extremista golpista. La única salida posible es el camino de Málaga a Almería. Desde entonces se conocerá como 'la carretera de la gloria'.

La línea de costa va a ser una ratonera donde los rebeldes atacan a población civil por tierra, mar y aire. Para liquidar el ataque indiscriminado, los franquistas cuentan con apoyo de la Alemania de Adolf Hitler y de la Italia facineroso de Benito Mussolini. Con este episodio arranca el libro El país de la desmemoria.

El drama humanitario ocurre antes de Guernica y multiplica las cifras de perecid de cualquier otro ataque similiar en la guerra civil española. Los refugiados encuentran en el camino ayuda de las Brigadas Internacionales y, entre ellos, del médico canadiense Norman Bethune.

Los aliados de Franco
Franco gana la guerra gracias a sus aliados Hitler y Mussolini. Sin su apoyo, el relato histórico pudo ser muy distinto. Y Andalucía es un banco de pruebas del músculo bélico de los nacientes regímenes totalitarios que van a provocar la Segunda Guerra Mundial. Lo cuenta Paul Preston en El holocausto español.

La Desbandá es un claro ejemplo. Los bombardeos masivos e indiscriminados tendrán réplica en numerosas poblaciones españolas, como la conocida Guernica o Xátiva y, más tarde, durante el conflicto bélico internacional.

Los golpistas saben que hay dos provincias clave. Sevilla, para facilitar la hegemonía aérea. Y Cádiz, por la conexión marítima que garantiza el desembarco de las tropas africanistas, formadas por legionarios y regulares mercenarios ingenieros que siembran el terror aplicando tácticas de violencia extrema.

(imagen visible para usuarios registrados)Refugiados republicanos. | NORMAN BETHUNE/LA HUELLA SOLIDARIA
Robo y saqueo a los vencidos
Unos 60.000 andaluces son esquilmados por los golpistas de Franco. El robo a los vencidos es una práctica habitual que afecta a 12 de cada mil personas en la región. Una cifra multiplicada a lomos de cada familia. A nivel nacional, la media baja a 9 de cada mil.

Investigadores de las nueve universidades andaluzas participan en un trabajo de cinco años sobre la represión económica durante la guerra civil y la dictadura. La amenaza económica también funciona como una eficaz medida disuasoria en un país azotado por el hambre y la exclusión.

La rutina saqueadora impuesta por los franquistas es un ajuste de cuentas contra quienes consideran "causantes de los males de la patria". A "más culpables", mayor "justificación" tiene el golpe de Estado.

Los franquistas roban al menudeo, desde un reloj a una máquina de coser, y a lo grande, con ejemplos del expolio en la fortuna del dictador y el gallego Pazo de Meirás de Franco con su réplica en el andaluz Cortijo de Gambogaz de Queipo. Quedan como exponentes los trabajos del periodista Mariano Sánchez Soler, como Los Franco S.A., o del historiador Ángel Viñas, caso de La otra cara del caudillo.

Depuración profesional
Los facinerosos españoles ejercen una actividad represora poliédrica. De las matanzas fundacionales del franquismo a la tortura, el encarcelamiento, el robo de bienes o la depuración profesional. La represión "socioeconómica" queda registrada en los archivos de salas judiciales creadas al efecto por el régimen dictatorial.

Caso del Tribunal de Responsabilidades Políticas. Con la expulsión de sus trabajos, o a través de multas, el franquismo elabora un proceso de una "magnitud" extraordinaria que afecta "a todos los que militaron o tuvieron algún cargo de responsabilidad en alguno de los partidos o sindicatos que apoyaron al Frente Popular desde 1934", explica el libro La represión franquista en Andalucía, coordinado por Francisco Cobo Romero junto a Miguel Ángel del Arco o Javier Rodrigo y editado por el Centro de Estudios Andaluces.

La inhabilitación para trabajar afecta a todo tipo de personas. Desde obreros industriales a braceros. De las maestras republicanas a periodistas, jueces o los científicos que recoge la web Generaciones de Plata.

(imagen visible para usuarios registrados)Presos del franquismo en la construcción del 'canal de los presos'. | RMHSA (CGT)
Trabajadores forzados del franquismo
La explotación económica de los derrotados lleva a Franco al extremo de emplear, en toda España, a más de 400.000 presos políticos como trabajadores forzados. Solo en Andalucía hay 55 campos de concentracióndonde penan unos 100.000 trabajadores forzados del franquismo.

Decenas de empresas públicas y privadas –algunas cotizan en el IBEX 35– usan esta mano de obra gratuita gestionada a través del Patronato de Redención de Penas por el Trabajo.

El máximo exponente a nivel andaluz es el canal de los presos., como retrata el libro homónimo elaborado por investigadores como Gonzalo Acosta, Lola Martínez, Ángel del Río y José Luis Gutiérrez Molina. Una faraónica obra de ingeniería hidráulica que aporta la infraestructura necesaria para regar 80.000 hectáreas de tierra, antes de secano. Los terratenientes de la zona son los grandes beneficiados. El propio Queipo utiliza presos en Gambogaz.

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* Esta información está elaborada a partir de investigaciones de catedráticos y profesores de Historia Contemporánea como Encarnación Lemus (Universidad de Huelva), Inmaculada Cordero, Concha Langay Leandro Álvarez Rey (Universidad de Sevilla), Salvador Cruz Artacho (Universidad de Jaén), Encarnación Barranquero(Universidad de Málaga), Fernando Cobo Romero y Miguel Ángel del Arco Blanco(Universidad de Granada) y Fernando Martínez, catedrático de Historia de Contemporánea de la Universidad de Almería y director general de Memoria Histórica del Gobierno de España, entre otros.

También del trabajo de historiadores como Francisco Espinosa Maestre (con libros como La justicia de Queipo); los hispanistas Paul Preston (El holocausto español) e Ian Gibson (El asesinato de García Lorca) o José María García Márquez (Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla) y José Luis Gutiérrez Molina, Ángel del Río, Gonzalo Acosta Bono y Lola Martínez Macías (El canal de los presos).

Y con datos del Mapa de Fosas estatal y andaluz y el trabajo de los equipos arqueológicos de Andalucía. O de bases de datos como Todos (…) los nombres, Generaciones de Plata e Innovation and Human Rights, además del Centro de Estudios Andaluces y el Museo de la Autonomía de Andalucía, la revista Andalucía en la Historia y el archivo audiovisual Mujer y Memoria.
 
¿Y con el resto? ¿Hay que dejarlo o convertirlo en otra cosa?

Allí están los restos de muchos seres humanos, no se puede poner una artefacto artefacto peligroso y hacerlo saltar por los aires. Yo no sé qué sería lo mejor... Yo sí sé que desmantelaría la cruz porque esa cruz no es la cruz de Jesucristo, es un insulto al mensaje de amor fraternal de Jesucristo. Y hay que convertirlo en un lugar para la memoria.

Uno de los capítulos del libro está dedicado a Lorca. Cuenta cómo usted llegó en un primer momento a hacer una tesis doctoral sobre las raíces lorquianas, sobre la Vega, pero la vida le llevó por otros derroteros.

Yo estaba ya enamorado de la obra lorquiana y enamorado del hombre. Pero no fui a Granada con la idea de hacer lo que hice. Pasé muchos meses trabajando en la tesis, pero a la vez mucha gente que iba cogiendo confianza me hablaba de sus experiencias en Granada durante la guerra. Esto fue en el año 65, a Franco le quedaban todavía 10 años en el poder. Tomé la decisión, subrepticiamente, de empezar una investigación sobre las circunstancias del asesinato del poeta. Fue el inicio de mi carrera como escritor, el inicio de todo. Sigo fascinado con Lorca.

Y tantos años después, tantas obras después, tantos intentos después de encontrar el cuerpo del poeta sigue sin localizarse.

Han sido intentos fallidos con errores en la investigación previa. Yo sigo pensando que sus restos están muy cerca de donde buscaron la primera vez, pero debieron haber ampliado el espacio de búsqueda en el parque de Alfacar, dedicado a su memoria.

Manuel Castilla, que sigo pensando que fue el enterrador de Lorca, me mostró en su día el sitio exacto, al lado de un olivo. Años después, cuando hacían el parque, aparecieron restos justamente al lado de ese olivo y no se investigó.

En aquel momento [2009], Ernesto Antonio Molina Linares, segundo presidente de la Fruta Provincial de Granada por el PSOE, dijo que cuando vallaron el recinto encontraron restos que estorbaban, que los pusieron en un saco y los enterraron en otro lugar para que se pudieran recuperar más adelante. Esto nunca se ha investigado, y yo creo que hay que seguir buscando dentro del mismo recinto, con un georadar, que el lugar tampoco es tan grande.

(imagen visible para usuarios registrados)Ian Gibson durante la entrevista con eldiario.es / Foto: David Conde


¿Tiene algún dato más sobre la gloria de Lorca o sobre dónde está enterrado que todavía no ha contado?

Yo creo saber dónde está dentro del recinto. No te lo puedo decir porque esto implicaría a más gente y estamos esperando el momento. Pero yo sigo pensando, según las declaraciones de Ernesto Linares, que los restos están dentro del recinto y creo saber dónde. Pero como nadie me pregunta…

(mensaje citado en revisión)
¿Y si ahora alguien se lo propusiera daría esa información?

Desde luego que sí. Luego la derecha, cuando no se encontró nada, decía ‘¡pobre Gibson, que solo quería salir en la foto con la cabeza de Lorca!', como Hamlet con el cráneo de Yorick. Eso es una vileza. Yo no podría aguantar la vista de los restos de Lorca. Pero quiero saber dónde está, cómo murió.

¿Por qué es tan importante para usted?

Porque hay mil teorías, la familia no quiere saber nada, lo cual es un enigma. Les da igual. Federico es uno más. Hay mil versiones de dónde está y creo que la gente quiere saber dónde están los restos del poeta español más famoso de todos los tiempos, que sigue siendo leído y sus obras expuestas cada día en algún sitio del mundo. Es normal que queramos saber dónde está. ¡Es un desaparecido nuestro! Yo lo siento como un desaparecido mío, ¿comprendes? Como si fuera de mi familia, o mi abuelo, o mi hermano.

Estoy convencido de que no fue cancelado 'limpiamente'. Creo que probablemente lo torturaron, y por todo el hecho de ser lgtb y rojo no se iban a contentar con pegarle un […]. Yo creo que hubo tortura y eso se sabría si viéramos los restos.

¿Hay también desmemoria cultural?

Hay mucha desmemoria, es el tema de siempre. Siento insistir, pero si este país tuviera una derecha culta, tipo británica, otro gallo cantaría. Hay una incultura radical, el país es muy inculto todavía en comparación con lo que podría ser.

La derecha maltrata a la cultura, a los creadores y a los jubilados como yo, que no nos deja de ganar más de 9.000 euros con nuestro trabajo cuando estamos en la cumbre de nuestra creatividad. Esto solo lo hace una derecha malévola, y además con un presidente que para "desgracia suya no ve películas españolas porque lee novelas". ¡Hombre, por favor! Es tan […] que me produce vergüenza ajena.

En la presentación de su libro en Madrid estuvo acompañado de Pedro Sánchez, ¿por qué esta elección?

[Ríe] Porque le sigo, yo siempre he votado al PSOE, aunque no soy militante ni he tenido jamás el carné de ningún partido. Me gustan sus modales, su talante. Veo a los candidatos y es mi candidato. Nos vimos en una manifestación, me dijo que había leído varios libros míos y creo que lo dijo sinceramente. Y pensé que quería una presentación que conmoviera, que interesara, y que sería fantástico contar con él.

Podía contar con Antonio Martín Pallín [magistrado que también le acompañó en la presentación] porque le conozco desde hace años, y pensé que sería fantástico que Pedro presentara el libro porque despertaría mucho interés y que sería una provocación, yo soy muy provocador. Y como soy sanchista, seguidor de su campaña, pues le invité y él dijo que sí.

(imagen visible para usuarios registrados)Ian Gibson y Pedro Sánchez durante la presentación de 'Aventuras ibéricas' EFE


No cree que puede tener algo de culpa en la situación de división que se vive en el partido.

¿Él? Yo le veo como el único de ellos capaz de representar a España en Bruselas, es un hombre con idiomas, sofisticado, dialogante, que escucha al otro. El PSOE tiene que evolucionar, nunca más va a tener mayoría absoluta. Yo creo que Pedro es capaz de hablar con Podemos, y capaz de hablar con otros y eso es imprescindible. En el fondo lo que yo quiero es una coalición pogre y que parte del PSOE se abra a Podemos, son cinco millones de votantes, no todos son como Pablo Iglesias, que no me gustan sus modales en la Cámara, pero hay otro sector más comedido, y tiene que haber una unión, no rechazarlo de entrada.

No perdona a Pablo Iglesias que no apoyara el Gobierno de Pedro Sánchez.

Sí, no sé si tengo razón porque no soy politólogo. Pero me gustó la idea del gobierno con Ciudadanos y con Podemos, pero no fue posible porque Iglesias ya pensaba en el sorpasso nombrando ministros, en plan ególatra, y fue una decepción para mí porque creo que hubiera sido posible formar un gobierno de coalición y estaríamos legislando ya. Me cuesta trabajo perdonarle.

De todos los personajes con los que ha hablado en sus aventuras ibéricas, en trenes, cafés, en entrevistas, cuál fue el testimonio que le resultó más valioso, más útil o que le ha marcado por algún motivo.

No sé… he hablado con miles y miles de personas. En España, en mis investigaciones aquí, Ernesto Giménez Caballero, por ejemplo, aunque te parezca extraño. Cuando hice mi libro sobre José Antonio Primo de Rivera, hablando con él, el mayor teórico del fascismo de España, aprendí muchísimo. Recuerdo una de sus conversaciones… Fíjate, no me esperaba tu pregunta, pero ahora que lo pienso tal vez fue la persona que más me hizo comprender los orígenes del fascismo español.

Y con quién le gustaría, incluso viajando en el tiempo, haber podido tomarse una caña, con tapa, claro.

Con Indalecio Prieto.

¿Antes que con Lorca, incluso?

Lorca a lo mejor me consideraría un entrometido que ha hurgado demasiado en su vida privada. De vez en cuando me visita en sueños y en ellos hemos hablado un poco. Pero creo que Prieto sería el elegido.

Le preguntaría por cómo vivió aquel momento, en 1936, cuando el PSOE está dividido entre los prietistas y los caballeristas y no le dejan asumir la presidencia del Gobierno. Él sabía más que nadie lo que se tramaba. Y si él hubiera sido presidente del Gobierno, podría haber abortado la sublevación porque sabía del peligro de Franco. De modo que sí, me ratifico, elegiría a Prieto.

Cómo cree, con un adjetivo, que pasará a la Historia Mariano Rajoy.

Insulso.

Pedro Sánchez.

Muy prometedor.

Susana Díaz.

[Duda] Demasiado enfática.

Pablo Iglesias.

Perdedor [pausa] de una gran oportunidad

El juez Baltasar Garzón.

La víctima máxima.
 
MASACRE en Almonte (Huelva), los rocieros franquistas ASESINARON a un centenar de REPUBLICANOS en 1936
(imagen visible para usuarios registrados)La película “Rocío” continua censurada por el Tribunal Supremo desde 1984, su director, Fernando Ruiz Vergara, fue condenado a cárcel, fuerte multa e indemnización. El Tribunal, que nunca negó la veracidad de los hechos, censuró los fotogramas donde se responsabiliza a José María Reales Carrasco, terrateniente, bodeguero, fundador de la Hermandad de la Virgen del Rocío, del asesinato de 100 Republicanos almonteños, muchos de ellas siguen hoy desaparecidos en fosas comunes. Según el juez Luis Vivas Marzal, “es indispensable inhumar y olvidar…las generaciones posteriores convivan pacífica, armónica y conciliadamente…no avivar los rescoldos, no despertar rencores, odios y resentimientos adormecidos por el paso del tiempo..”.
La película había tenido excelentes críticas de políticos, escritores y poetas andaluces como Alfonso Guerra, Fernando Quiñones, José Caballero Bonald, Ian Gibson, Pilar Miró, Luis G. Berlanga, José Hierro o Antonio Gala. “Vergara fue la primera víctima de la impunidad del franquismo, amparada por la transición y el aparato judicial”, sostiene el historiador Francisco Espinosa en su libro Contra la República. Los sucesos de Almonte de 1932. Según José Luis Tirado, director de ‘El Caso Rocío. La historia de una película secuestrada por la Transición’: “La falsa Transición más que un periodo histórico significa una estrategia para que los poderes tácitos del Franquismo sigan durante el nuevo régimen”. La película escandalizó cuando denunció el centenar de víctimas tras el golpe militar de 1936: “En Almonte cancelar a Frasquita La Charamusca, Diego Cepeda Aragón Azuquita,..un total de 100 personas, 99 hombres y una mujer”. A determinados sectores de la derecha de Almonte les afectó la conexión que establece la película entre los fusilamientos del 36, el ejercicio del poder y la romería de El Rocío.
El Gobierno de la Segunda República acordó desterrar símbolos religiosos de los espacios públicos, aplicando el artículo 27 de la Constitución Republicana que definía la laicidad del Estado. En 1932 las derechas manipularon los sentimientos de los almonteños, y alentaron una algarada contra la decisión del ayuntamiento de retirar las imágenes de la Virgen del Rocío y del Sagrado Corazón de Jesús del salón de plenos del ayuntamiento. Los exaltados agraviaron a los concejales y al alcalde Francisco Villarán, frente al ayuntamiento el párroco invitó a asistir al Santo Rosario en desagravio de los hechos, agredieron al concejal Francisco Acevedo Salguero y al guardia municipal José Larios Ramírez. Se abrieron las bodegas de algunos de los señores del pueblo para repartir vino a las gentes, el gobernador civil de Huelva obligó a poner los cuadros retirados. El germen de estos episodios fue económico y político, y no religioso. Sin embargo las elecciones municipales de 1936 volvieron a dar el triunfo a los Republicanos y socialistas en Almonte.
La derecha nunca admitió la pérdida del poder político que sobrevino con la proclamación de la República. Era un sistema político en el que varias familias se alternaban en el poder desde hacía más de medio siglo. No podía desaparecer. Las élites locales y provinciales no soportaban ver a sus enemigos de clase (a simples obreros en muchas ocasiones) ocupando espacios políticos que siempre habían sido suyos y que consideraban parte de la herencia familiar. Y si grave fue la pérdida del poder político mucho peor fue cuando la amenaza pasó al terreno económico. Es aquí, aunque se disfrazara de afrenta a la Virgen, donde hay que buscar la clave de los sucesos de Almonte.
Detrás de este suceso subyace un problema agrario y de distribución de los montes de propios y las tierras del municipio. Hasta un 83% del término municipal de Almonte quedó en manos privadas a partir de las desamortizaciones del siglo XIX, perdiendo la población una inmensa cantidad de recursos públicos que utilizaba tradicionalmente para sobrevivir. La República animó a los municipios desde su implantación a una revisión del catastro para establecer qué terrenos pertenecientes al pueblo habían pasado a manos privadas, descubriendo tras estudios pormenorizados que había extensas apropiaciones ilegítimas que debían volver a propiedad municipal. En 1931 los ayuntamientos republicano-socialistas enviaron al Gobierno relaciones de las propiedades que les pertenecieron y listados de sus actuales propietarios en base a los archivos municipales, los registros de propiedad y los testimonios orales. Los selectos propietarios que habían acaparado inmensas cantidades de terreno ilegítimamente no estaban dispuestos a permitir el derrotero que tomaba la cuestión agraria. Ésta y no la decisión de quitar los azulejos del salón de plenos fue la causa de los “sucesos de Almonte”, un verdadero motín de carácter político, que tuvo lugar en el momento clave en que se discutía la Ley de Reforma Agraria.
La derecha terrateniente e integrista de Almonte instrumentalizó la devoción popular rociera para someter y humillar a las autoridades republicanas que aplicaron la legislación laica emanada de la Constitución republicana. Los amotinados se apoderaron de los atributos de mando de la autoridad civil y los entregaron a la Guardia Civil, cuerpo de carácter militar creado precisamente al mismo tiempo que se iniciaban las desamortizaciones, y que constituyó la verdadera salvaguarda del inmenso trasvase de propiedad realizado (el 20 % del territorio nacional). Fue la Guardia Civil quien llamó a Reales para que “pacificara” la situación, imponiendo de nuevo el crucifijo en las escuelas. Propiedad y religión, como siempre, unidas.
El 25 de julio de 1936 Almonte fue tomada por la columna Ramón de Carranza. Los falangistas esperaron en la carretera de Hinojos la llegada de los golpistas, que no encontraron ningún tipo de resistencia. Los 25 mineros que llegaron de Rociana a socorrer al pueblo fueron detenidos inmediatamente por las tropas sublevadas. Más de 100 personas fueron canceladas, muchas de ellas en la zona conocida como Rompecoches, en aplicación del Bando de Guerra, permaneciendo aún la mayoría en fosas comunes sin identificar ni dignificar en el viejo cementerio, donde en una primera fosa yacen cancelados procedentes de Hinojos, Huelva, La Palma, Bonares y Bollullos, en una clara estrategia de desarraigo de las víctimas de sus pueblos de origen. Los años de posguerra en Almonte fueron estremecedores, la precipitación del trabajo para los niños huérfanos, las coacciones de Falange, las burlas de los soldados a vecinos que vivían en silencio la tragedia de un ser querido asesinado. Doñana pasó a ser de nuevo lo que había sido antes del 14 de abril de 1931, un lugar de recreo para las clases ociosas.

 
SALVADOR VILA HERNÁNDEZ, REPUBLICANO, rector de la Universidad de Granada, CANCELADO por elementos franquistas en 1936
(imagen visible para usuarios registrados)Salvador Vila nació en Salamanca en 1904. Cursó brillantemente bachillerato obteniendo la Beca de San Bartolomé para realizar la carrera universitaria, doctorado, y ampliación de estudios en el extranjero. Se licenció en Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad de Salamanca donde tomó contacto con el arabismo, y fue alumno de Miguel de Unamuno al que le uniría desde entonces una gran amistad. Tras doctorarse en Madrid con máximas calificaciones, durante el curso 1928/29 amplió sus estudios en la Universidad de Berlín. Allí conoció a Gerda Leimdörfer de 20 años, hija del redactor-jefe del principal periódico judío de Berlín, el Berliner Zeitung am Mittag, muy relacionado con el Canciller Alemán Gustav Stresemann, Premio Nobel de la Paz 1926.
Salvador de familia católica y Gerda alubia laica, se casaron en Berlín en 1932 y al año nació su descendiente Ángel. Salvador se introdujo y se enriqueció de la vida cultural e intelectual berlinesa. De vuelta a España fue catedrático de Literatura Española en Baeza, profesor en la Facultad de Letras de la Universidad de Madrid, en 1933 obtuvo la cátedra de Cultura Árabe e Instituciones Musulmanas de la Universidad de Granada, en 1934 era profesor de la Escuela de Estudios Árabes de Granada, encargado de la sección de Derecho e Instituciones Religiondelamors, y en 1935 director de la Escuela de Estudios Árabes de Madrid. Vila se relacionaba con grandes intelectuales de la época, como Wenceslao Roces, Manuel de Falla y los arabistas Miguel Asín o Emilio García Gómez. Tenía un futuro intelectual prometedor en el ámbito de la educación y la cultura española.
En abril de 1936 fue nombrado rector interino de la Universidad de Granada por el Gobierno del Frente Popular. Con el golpe de estado, el gobernador civil franquista de Granada José Valdés Guzmán, cesó a Vila y repuso inmediatamente al rector anterior, el reaccionario Antonio Marín Ocete. Al iniciarse la sublevación Vila se encontraba en Salamanca, donde paseaba por la calles con Miguel de Unamuno como si nada sucediese a su alrededor, pero el 7 de octubre de 1936 una pareja de la Guardia Civil detuvo a Salvador y a Gera, que fueron trasladados a Granada y encarcelados. Ya no volvieron a verse.
Salvador Vila tenía 32 años cuando fue cancelado junto a otros 28 hombres, y arrojado a una fosa común en el Barranco granadino de Víznar en la madrugada del 22-23 de octubre de 1936, tras pasar la noche en la finca Las Colonias al mando del capitán Nestares, donde los cancelados percibían el frío de la noche, el silencio monstruoso, la llegada de camiones con prisioneros. En la Universidad de Granada la represión fue sangrante. También fueran asesinados José Palanco, profesor de Historia de España; Joaquín García Labella, de Derecho Político; Rafael García Duarte Salcedo, de Pediatría; Jesús Yoldi Bereau, profesor de Química; y José Mejías Manzano, de Medicina. No era casualidad, en el claustro universitario del 7 de abril de 1936, los 5 catedráticos cancelados habían defendido al acceso a Vila al rectorado reprobando al saliente Marín Ocete, que en 1939 acusó a Vila de marxista.
Manuel de Falla salvó la vida de Gerda detenida en la cárcel, que como en los tiempos de la reconquista fue obligada a cambio de su libertad “a abjurar del judaísmo, aceptar el bautismo, abrazar la fe cristiana y cambiar su nombre de pila por el de la Patrona de Granada, María de las Angustias”. La trágica historia no acaba aquí. Sus padres se instalaron en el carmen de San Cecilio huyendo de la persecución en Alemania, pero “volvieron a sentir la tensión y el terror del fascismo sufrido en su país y la nostalgia de su mundo perdido”: Desde la ciudad de la Alhambra fueron deportados a Alemania y el padre fue rápidamente internado en el campo de exterminio de Dachau. Su familia ya había sufrido la persecución en los primeros 30. Tanta desdicha diezmó a los Vila-Leimdörfer y arruinó las expectativas de los que quedaron vivos.
El 13 de diciembre, 2 semanas antes de su gloria, Unamuno se lamentaba así en una carta dirigida a su amigo Quintín de la Torre: “Los mastines, entre ellos algunas hienas, de esa tropa encarcelan e imponen multas, verdaderos robos, confiscaciones y luego juzgan y fusilan. También fusilan sin juicio alguno. Han asesinado sin formación alguna de causa a dos catedráticos de universidad, uno de ellos discípulo mío, y a otros. Qué cándido y que ligero anduve al adherirme al movimiento de Franco”.
Granada fue una de las primeras capitales en manos de los rebeldes y el terror que barría las calles tenía una finalidad ejemplificadora. El modelo del paredón fue seguido también por Federico García Lorca o el alcalde Montesinos. Finalizada la guerra, la difícil justificación de los asesinatos hizo que se optase por la desmemoria. La pérdida de centenares de intelectuales y científicos por exilio, sanción, asesinato, facilitó la entrada masiva de docentes franquistas que durante 40 años borraron el pasado. Sus herederos no están interesados en cuestionar aquellos hechos y la actual situación.
Ahora, una placa recuerda a Salvador Vila en el paraje bajo el que permanecen sus restos. Hasta la gloria de Franco no se colgó en el Salón de Rectores de la Universidad de Granada un retrato de Salvador Vila Hernández. Poco a poco se va recuperando la memoria de un hombre y un arabista ejemplar cuyos restos, entre los de tantos centenares de inocentes, yacen todavía en las fosas de Víznar.
 
ANDALUCÍAAsí masacró el franquismo en Andalucía: diez hitos históricos que nadie puede negar
Andalucía contabiliza al menos 45.566 asesinados que acabaron tirados en 708 fosas comunes
La comunidad andaluza sufrió la represión poliédrica franquista con 50.000 exiliados, unos 100.000 esclavos o el robo y saqueo a unos 60.000 derrotados
La región vivió el mayor crimen de guerra del franquismo, La Desbandá, el ataque a población civil por tierra, mar y aire con apoyo de Hitler y Mussolini
El castigo, diseñado por Queipo, fue 'especial' con las mujeres y los colectivos gaies, con el paradigma de Federico García Lorca

Andalucía es la región más castigada por el franquismo. Las cifras: al menos 45.566 ejecutados por los golpistas y tirados en 708 fosas comunes, más de 50.000 refugiados, unos 100.000 trabajadores esclavos, más de 60.000 andaluces expoliados y que sufrieron depuración profesional…


Son datos comprobados, hitos históricos. Trabajos realizados desde las nueve universidades andaluzas confirman los números. Y desmienten a los negacionistas. O los archivos públicos, las bases de datos y las investigaciones de hispanistas como Paul Preston o Ian Gibson. Aquí están, en diez episodios históricos, las claves de la masacre franquista en Andalucía.

Exterminio masivo fundacional del franquismo
Los rebeldes tienen una estrategia clara: la pedagogía del terror. Los facinerosos, sabedores del fracaso del golpe de Estado, matan y saquean pueblo a pueblo. La aplicación de la violencia extrema copia las matanzas de las guerras coloniales en el norte de África.

Los "enemigos de España" quedan deshumanizados al estilo de las batallas del Rif. Y el exterminio del rival ideológico es clave por el efecto paralizante, que limita la capacidad de respuesta y frena la resistencia. Es La justicia de Queipo, como narra en su libro el historiador Francisco Espinosa Maestre.

Los discursos golpistas como pruebas

Emilio Mola: "Hay que sembrar el terror… Hay que dar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros. Nada de cobardías".

Francisco Franco: "Salvaré a España del marxismo cueste lo que cueste". Periodista: "¿Significa eso que tendrá que acabar a media España?". Franco: "He dicho a cualquier precio".

Juan Yagüe, el Carnicero de Badajoz: "Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted? ¿Qué iba a llevar 4.000 prisioneros rojos conmigo?".

Las fuerzas republicanas no registran un plan similar. Las matanzas contra derechistas ocurren como episodios de violencia incontrolada y, en ocasiones, como respuesta contra ataques rebeldes. El Gobierno de España nunca promueve el asesinato sistemático de golpistas.

Un dato. La provincia andaluza que estuvo en manos republicanas hasta el final, Almería, fue con una diferencia sensible la que menos perecid registró: 367. Pero la memoria histórica del franquismo tira de fake news: "Todos cancelar lo mismo". La frase es uno de los lugares comunes del franquismo sociológico. Aseveraciones que sirven para construir falsas equidistancias.

(imagen visible para usuarios registrados)Trabajo arqueológico en la fosa de Monturque (Córdoba). | JUAN MIGUEL BAQUERO
El terror: las fosas comunes
Andalucía fue la región más castigada por el exterminio masivo fundacional del franquismo. En 708 fosas comunes hay al menos 45.566 víctimas, según el Mapa de Fosas de la Junta de Andalucía. Con un ejemplo: el Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, sigue tirado en una fosa. La aplicación sistemática del terrorqueda certificada en cada excavación arqueológica, como han contado en los últimos años los anuarios Las huellas en la tierra y Que fuera mi tierra.

Los números atestiguan las matanzas golpistas. Y las cifras, comparadas, hablan por sí solas. La dictadura en Argentina sumó en torno a 30.000 perecid en total. Tres provincias andaluzas superan estos dígitos: Granada (11.388 víctimas estimadas), Huelva (10.199) y Sevilla (9.304). Chile acumuló en torno a 3.000 desaparecidos forzados. Málaga casi el doble (5.638), como Córdoba (5.059).

La mayoría de estos asesinatos fueron realizados contra población civil en lugares donde no hubo guerra. Personas que fueron detenidas y secuestradas de forma ilegal, en muchos casos torturadas, y al final ejecutadas sin juicio ni posibilidad de defensa.

(imagen visible para usuarios registrados)Derrotados por el fascismo, abocados al éxodo.
50.000 refugiados andaluces
En torno a 50.000 andaluces parten al exiliocomo derrotados en la guerra civil. Es una décima parte del número total en España. Huyen de la represión franquista. Y en muchos casos no regresan jamás.

Un libro, Los andaluces en el exilio del 39, radiografía este éxodo masivo. El texto, publicado por el Centro de Estudios Andaluces, está coordinado por el actual director general de Memoria Histórica del Gobierno, Fernando Martínez, con la participación de profesoras universitarias como Encarnación Lemus, Inmaculada Cordero o Leandro Álvarez Rey, entre otros.

Las páginas del exilio republicano andaluz atesoran miles de historias anónimas. Más allá de Antonio Machado, Luis Cernuda o Juan Ramón Jiménez. De Diego Martínez Barrio, María Zambrano, Victoria Kent o Manuel Chaves Nogales.

El éxodo desde Andalucía afecta a campesinos, amas de casa, maestras, médicos, políticos, periodistas, sindicalistas… Refugiados con destinos dispares: desde Gibraltar a Argentina y México, de Francia a Rusia. O unos 1.500 andaluces que acaban internados en campos de concentración nancy.

En la odisea de los vencidos caben todos estos retratos sin nombre. También los niños de la guerra empujados a una huida que les lleva a tierras americanas en barcos como el Morelia o el Winnipeg. Y el exilio interior: el abandono, el olvido, el miedo y el silencio que afecta, sobre todo, a las mujeres marcadas como 'rojas'.

(imagen visible para usuarios registrados)Federico García Lorca.
La represión 'especial' contra mujeres y gaies
Federico García Lorca, asesinado por sus ideas. Por poeta. Y por gai. Recibió dos disparos, según relató uno de sus verdugos. Sus huesos siguen tirados en una cuneta. La Junta de Andalucía ha aprobado una nueva búsqueda de la fosadonde yace junto a un maestro republicano y dos banderilleros anarquistas, una intervención arqueológica que amenaza el anuncio de la extrema derecha de derogar la ley de Memoria Histórica.

Lorca es "el desaparecido más llorado del mundo", cuenta Ian Gibson en una entrevista exclusiva para eldiario.es Andalucía. El hispanista ha trazado el rastro lorquiano en obras como El asesinato de García Lorca. La represión del franquismo contra los disidentes sensual cruzó la dictadura de cabo a regazo. Es la memoria LGTBi bajo Franco. Como testigo están los muros de la cárcel de Huelva.

La violencia franquista tiene una versión 'especial' contra las mujeres. Un ejemplo: Carmen Luna fue una de las muchas abanderadas del naciente feminismo con el que los golpistas quisieron acabar. Luna fue ejecutada.

El paradigma de la represión está en las fosas, con casos como las niñas forzad y asesinadas en El Aguaucho. O los experimentos que el doctor Antonio Vallejo-Nájera aplicó contra presas republicanas en busca del "gen rojo", en la cárcel de Málaga. Franco impuso un doble castigo a la mujer: de las bases emancipadoras republicanas, al sumisa y devota patriarcal del fascismo. "Para la mujer hay un antes y un después de la II República", asegura la profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla, Inmaculada Cordero.

Las matanzas del Virrey de Andalucía
El exgeneral Gonzalo Queipo de Llano asumió la dirección de los golpistas en el sur del país. Y fruto de la encarnizada labor rebelde queda una tierra sembrada de fosas comunes. La memoria oral de los pueblos andaluces está plagada de episodios de barbarie.

Queipo ordena y anuncia, incluso por radio, una orgía de ejecuciones y abusa. Para el recuento de represaliados queda el exhaustivo trabajo, pueblo a pueblo, del investigador José María García Márquez, como Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla.

Cabe poca interpretación. Los discursos desde Radio Sevilla del autoproclamado Virrey de Andalucía dan fe del afán genocida: "Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos fistros lo que significa ser hombres de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos […]. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen".

(imagen visible para usuarios registrados)Los buques de guerra Canarias y Cervera, junto a aviones, durante La Desbandá. | ARCHIVO RAFAEL MOLINA

PRIMER BULO: LOS 45.000 "EJECUTADOS" Y LAS 708 "FOSAS"

Datos comprobados por las universidades andaluzas, dice...

Las universidades andaluzas no pueden comprobar nada pues, a mi juicio, son centros ideologizados donde se manipulan los datos para que cuadren con las consignas políticas de quienes las financian.

Los "hispanistas" son un grupo que se amoldó a la financiación pública al darse cuenta de lo crédulo que puede ser un pueblo.

HASTA 21 DE AGOSTO DE 2018
TOTAL EXHUMADOS 3.953 en 15 años

De los cuales pertenecen a MÁLAGA 2.840
(en principio eran 4.471 pero se han "perdido" 1.631), de los cuales hay identificados CERO, admitiéndose que hay una enorme cantidad no relacionados con gloria violentas en guerra o posguerra.

FUENTE: REVISIÓN DE LAS FOSAS EXHUMADAS EN ANDALUCÍA SOBRE EVIDENCIAS CONTRASTADAS. CUANTIFICACIÓN Y DISTRIBUCIÓN POR SESSO. J.M.GUIJO, A. FERNÁNDEZ., J.ROMÁN, E.VERA (2018)

POR LO TANTO, Y EN EL MEJOR DE LOS CASOS PARA LOS "MEMORIALISTOS", FALTAN 41.613 DESPUÉS DE 15 AÑOS DE TRABAJOS CON FINANCIACIÓN Y APOYO DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA, AYUNTAMIENTOS Y FRUTA.
 
El mayor crimen de guerra: La Desbandá
Es el mayor crimen de guerra del franquismo: La Desbandá. Desde el 7 de febrero de 1937 una auténtica desbandada humana suma más de 300.000 refugiados que huyen del avance facineroso. Intentan evitar el violencia extremista golpista. La única salida posible es el camino de Málaga a Almería. Desde entonces se conocerá como 'la carretera de la gloria'.

La línea de costa va a ser una ratonera donde los rebeldes atacan a población civil por tierra, mar y aire. Para liquidar el ataque indiscriminado, los franquistas cuentan con apoyo de la Alemania de Adolf Hitler y de la Italia facineroso de Benito Mussolini. Con este episodio arranca el libro El país de la desmemoria.

El drama humanitario ocurre antes de Guernica y multiplica las cifras de perecid de cualquier otro ataque similiar en la guerra civil española. Los refugiados encuentran en el camino ayuda de las Brigadas Internacionales y, entre ellos, del médico canadiense Norman Bethune.

Los aliados de Franco
Franco gana la guerra gracias a sus aliados Hitler y Mussolini. Sin su apoyo, el relato histórico pudo ser muy distinto. Y Andalucía es un banco de pruebas del músculo bélico de los nacientes regímenes totalitarios que van a provocar la Segunda Guerra Mundial. Lo cuenta Paul Preston en El holocausto español.

La Desbandá es un claro ejemplo. Los bombardeos masivos e indiscriminados tendrán réplica en numerosas poblaciones españolas, como la conocida Guernica o Xátiva y, más tarde, durante el conflicto bélico internacional.

Los golpistas saben que hay dos provincias clave. Sevilla, para facilitar la hegemonía aérea. Y Cádiz, por la conexión marítima que garantiza el desembarco de las tropas africanistas, formadas por legionarios y regulares mercenarios ingenieros que siembran el terror aplicando tácticas de violencia extrema.

(imagen visible para usuarios registrados)Refugiados republicanos. | NORMAN BETHUNE/LA HUELLA SOLIDARIA
Robo y saqueo a los vencidos
Unos 60.000 andaluces son esquilmados por los golpistas de Franco. El robo a los vencidos es una práctica habitual que afecta a 12 de cada mil personas en la región. Una cifra multiplicada a lomos de cada familia. A nivel nacional, la media baja a 9 de cada mil.

Investigadores de las nueve universidades andaluzas participan en un trabajo de cinco años sobre la represión económica durante la guerra civil y la dictadura. La amenaza económica también funciona como una eficaz medida disuasoria en un país azotado por el hambre y la exclusión.

La rutina saqueadora impuesta por los franquistas es un ajuste de cuentas contra quienes consideran "causantes de los males de la patria". A "más culpables", mayor "justificación" tiene el golpe de Estado.

Los franquistas roban al menudeo, desde un reloj a una máquina de coser, y a lo grande, con ejemplos del expolio en la fortuna del dictador y el gallego Pazo de Meirás de Franco con su réplica en el andaluz Cortijo de Gambogaz de Queipo. Quedan como exponentes los trabajos del periodista Mariano Sánchez Soler, como Los Franco S.A., o del historiador Ángel Viñas, caso de La otra cara del caudillo.

Depuración profesional
Los facinerosos españoles ejercen una actividad represora poliédrica. De las matanzas fundacionales del franquismo a la tortura, el encarcelamiento, el robo de bienes o la depuración profesional. La represión "socioeconómica" queda registrada en los archivos de salas judiciales creadas al efecto por el régimen dictatorial.

Caso del Tribunal de Responsabilidades Políticas. Con la expulsión de sus trabajos, o a través de multas, el franquismo elabora un proceso de una "magnitud" extraordinaria que afecta "a todos los que militaron o tuvieron algún cargo de responsabilidad en alguno de los partidos o sindicatos que apoyaron al Frente Popular desde 1934", explica el libro La represión franquista en Andalucía, coordinado por Francisco Cobo Romero junto a Miguel Ángel del Arco o Javier Rodrigo y editado por el Centro de Estudios Andaluces.

La inhabilitación para trabajar afecta a todo tipo de personas. Desde obreros industriales a braceros. De las maestras republicanas a periodistas, jueces o los científicos que recoge la web Generaciones de Plata.

(imagen visible para usuarios registrados)Presos del franquismo en la construcción del 'canal de los presos'. | RMHSA (CGT)
Trabajadores forzados del franquismo
La explotación económica de los derrotados lleva a Franco al extremo de emplear, en toda España, a más de 400.000 presos políticos como trabajadores forzados. Solo en Andalucía hay 55 campos de concentracióndonde penan unos 100.000 trabajadores forzados del franquismo.

Decenas de empresas públicas y privadas –algunas cotizan en el IBEX 35– usan esta mano de obra gratuita gestionada a través del Patronato de Redención de Penas por el Trabajo.

El máximo exponente a nivel andaluz es el canal de los presos., como retrata el libro homónimo elaborado por investigadores como Gonzalo Acosta, Lola Martínez, Ángel del Río y José Luis Gutiérrez Molina. Una faraónica obra de ingeniería hidráulica que aporta la infraestructura necesaria para regar 80.000 hectáreas de tierra, antes de secano. Los terratenientes de la zona son los grandes beneficiados. El propio Queipo utiliza presos en Gambogaz.

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* Esta información está elaborada a partir de investigaciones de catedráticos y profesores de Historia Contemporánea como Encarnación Lemus (Universidad de Huelva), Inmaculada Cordero, Concha Langay Leandro Álvarez Rey (Universidad de Sevilla), Salvador Cruz Artacho (Universidad de Jaén), Encarnación Barranquero(Universidad de Málaga), Fernando Cobo Romero y Miguel Ángel del Arco Blanco(Universidad de Granada) y Fernando Martínez, catedrático de Historia de Contemporánea de la Universidad de Almería y director general de Memoria Histórica del Gobierno de España, entre otros.

También del trabajo de historiadores como Francisco Espinosa Maestre (con libros como La justicia de Queipo); los hispanistas Paul Preston (El holocausto español) e Ian Gibson (El asesinato de García Lorca) o José María García Márquez (Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla) y José Luis Gutiérrez Molina, Ángel del Río, Gonzalo Acosta Bono y Lola Martínez Macías (El canal de los presos).

Y con datos del Mapa de Fosas estatal y andaluz y el trabajo de los equipos arqueológicos de Andalucía. O de bases de datos como Todos (…) los nombres, Generaciones de Plata e Innovation and Human Rights, además del Centro de Estudios Andaluces y el Museo de la Autonomía de Andalucía, la revista Andalucía en la Historia y el archivo audiovisual Mujer y Memoria.

SEGUNDO BULO : LA DESBANDÁ.

"¿ Cuántos murieron ? Eso tampoco se sabe con certeza, aunque las estimaciones más fiables están entre las 5.000 y las 10.000 víctimas mortales. La memoria oral, tan necesaria para los historiadores, es también caprichosa, y aquí falta la memoria documental para completarla, porque las defunciones no se inscribieron en los registros civiles. "La cuestión es cómo se contabilizaba eso. Porque la gente que se moría en el camino no iban a registrarlos", señala Encarnación Barranquero.

Hay quien dice que muchos cuerpos fueron arrojados al mar, y otros siguen en las cunetas esperando que alguien los desentierre. Algunos supervivientes explicaban cómo encontraron cuerpos amontonados entre los cañaverales. También hay testimonios de quienes cuentan lo difícil que era recorrer el camino por la noche sin pisar los cadáveres. Muchos refieren haber visto en primera persona idéntica escena dantesca: un bebé mamando sobre el cuerpo inerte de su progenitora. Probablemente ocurriera, pero es improbable que todos los que relatan la anécdota la vivieran."


ENCARNACIÓN BARRANQUERO Historiadora y profesora UMA.

La historiadora y profesora de la UMA Encarnación Barranquero, que empezó a estudiar la matanza en 1.987, siempre ha estimado que el número de desplazados está entre 100.000 y 150.000. Fue el Socorro Rojo Internacional quien aseguró que había atendido a 100.000 malagueños llegados a Almería. Sin embargo, la historiadora advierte de la dificultad de establecer una cifra precisa ante la ausencia de registros, el bombardeo posterior de Almería y el caos de la huida.

Al fin y al cabo, todas las cifras salen de la observación visual de los testigos directos, como la de Norman Bethune, el médico canadiense que socorrió a las familias que huían. Pero Bethune salió desde Almería el día 10, tres días después de que comenzara el éxodo, de modo que su perspectiva nunca fue completa.


No hay datos, se reconoce que todo son estimaciones. Bethune nunca fue testigo directo de ningún bormardeo, ataque o acción de guerra. Cuando llegó a Almería, la Brigada Mixta de Roberto Gallo había cerrado el frente en Calahonda-Castell.

La verdadera historia es la huída de los 13.000 milicianos acompañados de sus familias o de civiles usados como escudos humanos al renunciar a la resistencia de la plaza de Málaga. El mismo Queipo de Llano nos demostró que la huída no podía ser los masiva como la propaganda roja se dedica a vocear.

Queipo de Llano niega también que la huida sea tan masiva : "El gobernador de Almería, un perfecto marxista, dice (...) de Málaga han huida 250.000 personas que no han querido sufrir la opresión facineroso. La coladura es de calidad, pues para esa evacuación hubiesen necesitado 10.000 camiones, poniendo a cada vehículo 25 personas y si a cada camión le damos 25 metros de carretera resulta que hubiesen necesitado 250 kilómetros para la caravana; es decir que cuando el primer camión hubiese pasado 40 milómetros más allá de Almería, el último estaría aún en la ciudad de Málaga".

Todo una trola de proporciones épicas.
 
Memoria y martirio de Ramón Acín, el Lorca aragonés
  • LUIS MARTÍNEZ
    Madrid
Viernes, 3 mayo 2019 - 02:12
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suerte) y Ramón García-Pantaletado, el nieto, le recuerda ahora que luce desde hace una semana en la cartelera Buñuel en el laberinto de las tortugas. Y lo hace no tanto emocionado por la memoria o compungido por la herida, que quizá también, como orgulloso de un reconocimiento que a su manera continúa el que ya le rinde desde 2005 la Fundación Ramón y Katia Acín.

Cualquiera que se acerque estos días a ver la película animada de Salvador Simó que recupera la historia de la producción y rodaje del mítico documental de 1933 Las Hurdes, tierra sin pan no tardará en reconocer verdadero tamaño de una injusticia grave: la del silencio. De repente, un héroe inesperado. En la sombra de una de las mayores personalidades que ha dado el siglo XX, se encontraba Ramón Acín, el «aragonés raro» que decía Gómez de la Serna, como verdadero responsable y hasta inspirador de una película provocadora, violenta, lacerante y mítica. «Creo», comenta el heredero, «que ellos tenían claro que iban sólo a contar lo que pasaba en Las Hurdes. Su intención no era salvar nada». Aunque quizá, cabría añadir, acabaron por salvarse a sí mismos. Por la cinta sabemos que Buñuel se encontraba en ese momento de su vida en el que todo se decide. Tras sus triunfos escandalosos de Un perro andaluz y La edad de oro el de Calanda se veía sin dinero, sin mecenas, sin nada. Y en ésas que apareció Acín,un hombre bueno y, por ello, mártir en un tiempo de malvados.

«Creo que es importante notar», puntualiza el nieto, «que el que se ve en la película es sólo uno de los Acín posibles. En este caso, el productor responsable». En efecto, Acín no cabe en una única definición. Y por ello tal vez su peligrosidad. El llamado Lorca aragonésrecibió el sobrenombre tanto por la coincidencia del evidente martirio como su personalidad siempre en llamas, siempre empeñado en convertir su propia existencia en una obra de arte. Fue pintor, caricaturista, escultor (ahí queda el monumento de las Una manola del Parque Miguel Servet de Huesca) y escritor ocasional en periódicos. Pero también, y quizá sobre todo, fue pedagogo, convencido de que la primera condición para un acto artístico es algo tan elemental como una sociedad justa; siempre entregado en, según sus palabras, «hacer de cada vida una obra de arte y de cada arte una vida». Su nieto asiente y corrige: «Le obsesionaba la educación y decía que no entendía cómo siendo como somos tan listos de niños acabemos tan […] de adultos».

Su biografía le hace nacer el 30 de agosto de 1888 en la totémica Casa de la Ena en Huesca, centro de todas las revoluciones venideras. Repasar su vida es recorrer todos los incendios del siglo XX. Tras intentar ser químico acabaría dibujando. Y lo haría en todas las modalidades posibles. Primero lo hizo en el Diario de Huesca donde firmaba como «Fray Acín» y luego hasta se atrevió a fundar dos revistas: La ira y Floreal. Una duraría dos números y la otra, un año. En los dos casos, el ansia de libertad y el corrosivo ácido aciniano (rémora sin duda de su frustrado pasado químico) lo podía todo. En Madrid, intimó con Ramón Gómez de la Serna, al que cedería el Torreón de Velázquez donde vivió. En París, hizo suyas las vanguardias artísticas siempre desde la íntima comprensión del ser humano. Aborreció el comunismo y abrazó el radical individualismo humanista de cierto anarquismo. Un artículo en el que reclama el indulto para su amigo Juan Bautista Acher Shum, escritor y dibujante condenado a gloria por la dictadura de Primo de Rivera, le llevó a la cárcel, y su participación en la sublevación de Jaca en diciembre de 1930, al exilio. Y entre tanto trajín, se casó con Conchita Monrás, con la que compartió experiencia, deseos y hasta dos hijas: Katia y Sol. Y entre tanto querer, alcanzó a desarrollar una obra difusa y encarnada en su personalidad donde la exaltación de la bondad convive con la solidaridad con el humillado, con el ofendido y con sus íntimas tragedias.


«Mi padre, que era un hombre de derechas, del régimen», continúa el nieto, «se empeñó en recuperar el cuerpo de su suegro de una fosa común. Le reconocieron por los lápices en el pijama», dice y sigue: «La historia de Europa es una historia de guerras fratricidas. Todo el debate sobre la Memoria Histórica está bien. Me interesa, pero relativamente. Lo que sí es fundamental es recuperar los restos de los perecid de las cunetas... Sabemos quién señaló a nuestro abuelo y mi progenitora, su hija, nunca deseó que se le juzgara. El reconocimiento es ya un castigo para los que le cancelar». Y ahí, Ramón García-Pantaletado, nieto de Ramón Acín, asesinado el 6 de agosto de 1936, lo deja. Contra el silencio.

«Amigo Buñuel», escribió Acín el 19 de enero de 1930 en El Diario de Huesca, «tornémonos nidos de gusanos antes que torcer nuestros comenzados caminos; caminos rectos, sencillos, henchidos de independencia y humanidad». Pues eso.

Como siempre se ocultan los datos claves. NO, LORCA NO FUÉ UN ACTIVISTA Y REVOLUCIONARIO ANARQUISTA.

En febrero de 1919, junto con otros compañeros de la Agrupación Libre de Huesca, funda la revista decenal Floreal, que se publicará hasta 1920. Asimismo, desde finales de 1919 hasta 1922, Acín colabora con el semanario sindicalista leridano Lucha Social, dirigido por su amigo Joaquín Maurín. En diciembre de 1919 se celebra en Madrid el II Congreso de la CNT, al que acude Acín como delegado sindical del Alto Aragón. En el verano de 1920, junto con Maurín y Andrés Nin, desarrolla una intensa campaña de propaganda y organización sindical por los pueblos leridanos y oscenses.

En junio de 1931 asiste en Madrid al III Congreso de la CNT y aprovecha la ocasión para exponer sus obras en el Ateneo.

En 1933 es encarcelado en varias ocasiones por su actividad revolucionaria. En julio de 1935 participa en la celebración en Huesca del II Congreso de la Técnica de la Imprenta en la Escuela. El 11 de junio de 1936 muere su hermana Enriqueta y con este motivo Acín publica en prensa un emotivo artículo. En la noche del 18 de julio de 1936 una multitud de oscenses se dirige al gobierno civil en demanda de armas para hacer frente a la sublevación militar, el gobernador de Huesca se entrevista con Acín y otros líderes antifascistas asegurándoles que todo está bajo control. Al día siguiente Huesca es tomada por los sublevados.
 
ANDALUCÍAAsí masacró el franquismo en Andalucía: diez hitos históricos que nadie puede negar
Andalucía contabiliza al menos 45.566 asesinados que acabaron tirados en 708 fosas comunes
La comunidad andaluza sufrió la represión poliédrica franquista con 50.000 exiliados, unos 100.000 esclavos o el robo y saqueo a unos 60.000 derrotados
La región vivió el mayor crimen de guerra del franquismo, La Desbandá, el ataque a población civil por tierra, mar y aire con apoyo de Hitler y Mussolini
El castigo, diseñado por Queipo, fue 'especial' con las mujeres y los colectivos gaies, con el paradigma de Federico García Lorca

Andalucía es la región más castigada por el franquismo. Las cifras: al menos 45.566 ejecutados por los golpistas y tirados en 708 fosas comunes, más de 50.000 refugiados, unos 100.000 trabajadores esclavos, más de 60.000 andaluces expoliados y que sufrieron depuración profesional…


Son datos comprobados, hitos históricos. Trabajos realizados desde las nueve universidades andaluzas confirman los números. Y desmienten a los negacionistas. O los archivos públicos, las bases de datos y las investigaciones de hispanistas como Paul Preston o Ian Gibson. Aquí están, en diez episodios históricos, las claves de la masacre franquista en Andalucía.

Exterminio masivo fundacional del franquismo
Los rebeldes tienen una estrategia clara: la pedagogía del terror. Los facinerosos, sabedores del fracaso del golpe de Estado, matan y saquean pueblo a pueblo. La aplicación de la violencia extrema copia las matanzas de las guerras coloniales en el norte de África.

Los "enemigos de España" quedan deshumanizados al estilo de las batallas del Rif. Y el exterminio del rival ideológico es clave por el efecto paralizante, que limita la capacidad de respuesta y frena la resistencia. Es La justicia de Queipo, como narra en su libro el historiador Francisco Espinosa Maestre.

Los discursos golpistas como pruebas

Emilio Mola: "Hay que sembrar el terror… Hay que dar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros. Nada de cobardías".

Francisco Franco: "Salvaré a España del marxismo cueste lo que cueste". Periodista: "¿Significa eso que tendrá que acabar a media España?". Franco: "He dicho a cualquier precio".

Juan Yagüe, el Carnicero de Badajoz: "Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted? ¿Qué iba a llevar 4.000 prisioneros rojos conmigo?".

Las fuerzas republicanas no registran un plan similar. Las matanzas contra derechistas ocurren como episodios de violencia incontrolada y, en ocasiones, como respuesta contra ataques rebeldes. El Gobierno de España nunca promueve el asesinato sistemático de golpistas.

Un dato. La provincia andaluza que estuvo en manos republicanas hasta el final, Almería, fue con una diferencia sensible la que menos perecid registró: 367. Pero la memoria histórica del franquismo tira de fake news: "Todos cancelar lo mismo". La frase es uno de los lugares comunes del franquismo sociológico. Aseveraciones que sirven para construir falsas equidistancias.

(imagen visible para usuarios registrados)Trabajo arqueológico en la fosa de Monturque (Córdoba). | JUAN MIGUEL BAQUERO
El terror: las fosas comunes
Andalucía fue la región más castigada por el exterminio masivo fundacional del franquismo. En 708 fosas comunes hay al menos 45.566 víctimas, según el Mapa de Fosas de la Junta de Andalucía. Con un ejemplo: el Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, sigue tirado en una fosa. La aplicación sistemática del terrorqueda certificada en cada excavación arqueológica, como han contado en los últimos años los anuarios Las huellas en la tierra y Que fuera mi tierra.

Los números atestiguan las matanzas golpistas. Y las cifras, comparadas, hablan por sí solas. La dictadura en Argentina sumó en torno a 30.000 perecid en total. Tres provincias andaluzas superan estos dígitos: Granada (11.388 víctimas estimadas), Huelva (10.199) y Sevilla (9.304). Chile acumuló en torno a 3.000 desaparecidos forzados. Málaga casi el doble (5.638), como Córdoba (5.059).

La mayoría de estos asesinatos fueron realizados contra población civil en lugares donde no hubo guerra. Personas que fueron detenidas y secuestradas de forma ilegal, en muchos casos torturadas, y al final ejecutadas sin juicio ni posibilidad de defensa.

(imagen visible para usuarios registrados)Derrotados por el fascismo, abocados al éxodo.
50.000 refugiados andaluces
En torno a 50.000 andaluces parten al exiliocomo derrotados en la guerra civil. Es una décima parte del número total en España. Huyen de la represión franquista. Y en muchos casos no regresan jamás.

Un libro, Los andaluces en el exilio del 39, radiografía este éxodo masivo. El texto, publicado por el Centro de Estudios Andaluces, está coordinado por el actual director general de Memoria Histórica del Gobierno, Fernando Martínez, con la participación de profesoras universitarias como Encarnación Lemus, Inmaculada Cordero o Leandro Álvarez Rey, entre otros.

Las páginas del exilio republicano andaluz atesoran miles de historias anónimas. Más allá de Antonio Machado, Luis Cernuda o Juan Ramón Jiménez. De Diego Martínez Barrio, María Zambrano, Victoria Kent o Manuel Chaves Nogales.

El éxodo desde Andalucía afecta a campesinos, amas de casa, maestras, médicos, políticos, periodistas, sindicalistas… Refugiados con destinos dispares: desde Gibraltar a Argentina y México, de Francia a Rusia. O unos 1.500 andaluces que acaban internados en campos de concentración nancy.

En la odisea de los vencidos caben todos estos retratos sin nombre. También los niños de la guerra empujados a una huida que les lleva a tierras americanas en barcos como el Morelia o el Winnipeg. Y el exilio interior: el abandono, el olvido, el miedo y el silencio que afecta, sobre todo, a las mujeres marcadas como 'rojas'.

(imagen visible para usuarios registrados)Federico García Lorca.
La represión 'especial' contra mujeres y gaies
Federico García Lorca, asesinado por sus ideas. Por poeta. Y por gai. Recibió dos disparos, según relató uno de sus verdugos. Sus huesos siguen tirados en una cuneta. La Junta de Andalucía ha aprobado una nueva búsqueda de la fosadonde yace junto a un maestro republicano y dos banderilleros anarquistas, una intervención arqueológica que amenaza el anuncio de la extrema derecha de derogar la ley de Memoria Histórica.

Lorca es "el desaparecido más llorado del mundo", cuenta Ian Gibson en una entrevista exclusiva para eldiario.es Andalucía. El hispanista ha trazado el rastro lorquiano en obras como El asesinato de García Lorca. La represión del franquismo contra los disidentes sensual cruzó la dictadura de cabo a regazo. Es la memoria LGTBi bajo Franco. Como testigo están los muros de la cárcel de Huelva.

La violencia franquista tiene una versión 'especial' contra las mujeres. Un ejemplo: Carmen Luna fue una de las muchas abanderadas del naciente feminismo con el que los golpistas quisieron acabar. Luna fue ejecutada.

El paradigma de la represión está en las fosas, con casos como las niñas forzad y asesinadas en El Aguaucho. O los experimentos que el doctor Antonio Vallejo-Nájera aplicó contra presas republicanas en busca del "gen rojo", en la cárcel de Málaga. Franco impuso un doble castigo a la mujer: de las bases emancipadoras republicanas, al sumisa y devota patriarcal del fascismo. "Para la mujer hay un antes y un después de la II República", asegura la profesora de Historia Contemporánea en la Universidad de Sevilla, Inmaculada Cordero.

Las matanzas del Virrey de Andalucía
El exgeneral Gonzalo Queipo de Llano asumió la dirección de los golpistas en el sur del país. Y fruto de la encarnizada labor rebelde queda una tierra sembrada de fosas comunes. La memoria oral de los pueblos andaluces está plagada de episodios de barbarie.

Queipo ordena y anuncia, incluso por radio, una orgía de ejecuciones y abusa. Para el recuento de represaliados queda el exhaustivo trabajo, pueblo a pueblo, del investigador José María García Márquez, como Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla.

Cabe poca interpretación. Los discursos desde Radio Sevilla del autoproclamado Virrey de Andalucía dan fe del afán genocida: "Nuestros valientes legionarios y regulares han demostrado a los rojos fistros lo que significa ser hombres de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos […]. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen".

(imagen visible para usuarios registrados)Los buques de guerra Canarias y Cervera, junto a aviones, durante La Desbandá. | ARCHIVO RAFAEL MOLINA

Emilio Mola: "Hay que sembrar el terror… Hay que dar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros. Nada de cobardías".

Vaya, parece que Mola coincidió con los "demócratas" :

Claridad, 24 de julio de 1.936, p, 3:

“La guerra civil es tal vez la más dura de todas. Es una guerra a gloria. Las blanduras, los enternecimientos y las consideraciones secundarias se pagan muy caros. Para reducir el número de víctimas y hacer menos irreparables las ruinas, hay que ser inflexible. Una medida enérgica a tiempo evita tener que verter más tarde ríos de sangre. Un bombardeo sin contemplaciones es, en ocasiones, la garantía de que no tendrá que destruirse un pueblo entero. No puede quedar un enemigo a retaguardia. Es preciso paralizar la acción de los que aún quedan ocultos. Nosotros tenemos descendientes, compañeras y madres. ELLOS no han pensado en este detalle. Borremos también nosotros de nuestro pensamiento el detalle de que ELLOS tienen asimismo descendientes, compañeras y madres.

Mundo Obrero, 10 de agosto de 1.936, portada:

“El crimen de los traidores no tiene perdón. LA CONSIGNA ES: EXTERMINIO”.

24 de agosto, portada:

“¡ FIRMES, HASTA EXTERMINARLOS !”

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Francisco Franco[/B]: "Salvaré a España del marxismo cueste lo que cueste". Periodista: "¿Significa eso que tendrá que acabar a media España?". Franco: "He dicho a cualquier precio".

Vayamos a los originales del asunto :

Esta fue la versión del Chicago ( 28-07-1.936 )

"You will have to shoot half of Spain", I said. He shook his head, smiled and then, looking at me steadily: "I said at whatever cost." [«Tendrá que cancelar a media España», dije. Entonces giró la cabeza, sonrió y mirándome firmemente dijo: «He dicho que al precio que sea».]

Son conocidas en España entera las dudas acerca de he shook his head. Si se trató de "giró o sacudió la cabeza" o de "negar con la cabeza". Si fuera la segunda, qué duda cabe que el juez Garzón no tendría plan. La versión del News Chronicle (29-07-1936) confirma la segunda:

"Question: That means that you will have to shoot half Spain? General Franco shook his head, Disbelief: incredulidad" smiling disbelief, but said: "I repeat, at whatever cost." [Pregunta: ¿Significa eso que tendrá que acabar a media España?" El general Franco negó con la cabeza, sonriendo incrédulamente, pero dijo: Lo repito: a cualquier precio.
"

Cuando se contempla el contexto, aparece la manipulación en todo su esplendor ...

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Juan Yagüe[/B], el Carnicero de Badajoz: "Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted? ¿Qué iba a llevar 4.000 prisioneros rojos conmigo?".

La presunta cita aparece en el artículo publicado por J.T. Whitaker “Prelude to World War. A witness from Spain”, Foreing Affairs; an American Quaterly Review, 1.942, PUBLICADO SEIS AÑOS DESPUÉS DE LAS SUPUESTAS DECLARACIONES y mucho después de que Jay Allen se inventara los 4.000 en su artículo - fábula «Slaughter of 4,000 at Badajoz, City of pavor» en el Chicago Tribune.

Y sólo decir que mientras Yagüe estuvo en Badajoz del 14 al 18 de agosto, Whitaker llegó a España en septiembre de 1.936. Impresionante leyenda ...

RESUMEN : Manipulación, mentiras ... Memoria histérica ...
 
MASACRE en Almonte (Huelva), los rocieros franquistas ASESINARON a un centenar de REPUBLICANOS en 1936
(imagen visible para usuarios registrados)La película “Rocío” continua censurada por el Tribunal Supremo desde 1984, su director, Fernando Ruiz Vergara, fue condenado a cárcel, fuerte multa e indemnización. El Tribunal, que nunca negó la veracidad de los hechos, censuró los fotogramas donde se responsabiliza a José María Reales Carrasco, terrateniente, bodeguero, fundador de la Hermandad de la Virgen del Rocío, del asesinato de 100 Republicanos almonteños, muchos de ellas siguen hoy desaparecidos en fosas comunes. Según el juez Luis Vivas Marzal, “es indispensable inhumar y olvidar…las generaciones posteriores convivan pacífica, armónica y conciliadamente…no avivar los rescoldos, no despertar rencores, odios y resentimientos adormecidos por el paso del tiempo..”.
La película había tenido excelentes críticas de políticos, escritores y poetas andaluces como Alfonso Guerra, Fernando Quiñones, José Caballero Bonald, Ian Gibson, Pilar Miró, Luis G. Berlanga, José Hierro o Antonio Gala. “Vergara fue la primera víctima de la impunidad del franquismo, amparada por la transición y el aparato judicial”, sostiene el historiador Francisco Espinosa en su libro Contra la República. Los sucesos de Almonte de 1932. Según José Luis Tirado, director de ‘El Caso Rocío. La historia de una película secuestrada por la Transición’: “La falsa Transición más que un periodo histórico significa una estrategia para que los poderes tácitos del Franquismo sigan durante el nuevo régimen”. La película escandalizó cuando denunció el centenar de víctimas tras el golpe militar de 1936: “En Almonte cancelar a Frasquita La Charamusca, Diego Cepeda Aragón Azuquita,..un total de 100 personas, 99 hombres y una mujer”. A determinados sectores de la derecha de Almonte les afectó la conexión que establece la película entre los fusilamientos del 36, el ejercicio del poder y la romería de El Rocío.
El Gobierno de la Segunda República acordó desterrar símbolos religiosos de los espacios públicos, aplicando el artículo 27 de la Constitución Republicana que definía la laicidad del Estado. En 1932 las derechas manipularon los sentimientos de los almonteños, y alentaron una algarada contra la decisión del ayuntamiento de retirar las imágenes de la Virgen del Rocío y del Sagrado Corazón de Jesús del salón de plenos del ayuntamiento. Los exaltados agraviaron a los concejales y al alcalde Francisco Villarán, frente al ayuntamiento el párroco invitó a asistir al Santo Rosario en desagravio de los hechos, agredieron al concejal Francisco Acevedo Salguero y al guardia municipal José Larios Ramírez. Se abrieron las bodegas de algunos de los señores del pueblo para repartir vino a las gentes, el gobernador civil de Huelva obligó a poner los cuadros retirados. El germen de estos episodios fue económico y político, y no religioso. Sin embargo las elecciones municipales de 1936 volvieron a dar el triunfo a los Republicanos y socialistas en Almonte.
La derecha nunca admitió la pérdida del poder político que sobrevino con la proclamación de la República. Era un sistema político en el que varias familias se alternaban en el poder desde hacía más de medio siglo. No podía desaparecer. Las élites locales y provinciales no soportaban ver a sus enemigos de clase (a simples obreros en muchas ocasiones) ocupando espacios políticos que siempre habían sido suyos y que consideraban parte de la herencia familiar. Y si grave fue la pérdida del poder político mucho peor fue cuando la amenaza pasó al terreno económico. Es aquí, aunque se disfrazara de afrenta a la Virgen, donde hay que buscar la clave de los sucesos de Almonte.
Detrás de este suceso subyace un problema agrario y de distribución de los montes de propios y las tierras del municipio. Hasta un 83% del término municipal de Almonte quedó en manos privadas a partir de las desamortizaciones del siglo XIX, perdiendo la población una inmensa cantidad de recursos públicos que utilizaba tradicionalmente para sobrevivir. La República animó a los municipios desde su implantación a una revisión del catastro para establecer qué terrenos pertenecientes al pueblo habían pasado a manos privadas, descubriendo tras estudios pormenorizados que había extensas apropiaciones ilegítimas que debían volver a propiedad municipal. En 1931 los ayuntamientos republicano-socialistas enviaron al Gobierno relaciones de las propiedades que les pertenecieron y listados de sus actuales propietarios en base a los archivos municipales, los registros de propiedad y los testimonios orales. Los selectos propietarios que habían acaparado inmensas cantidades de terreno ilegítimamente no estaban dispuestos a permitir el derrotero que tomaba la cuestión agraria. Ésta y no la decisión de quitar los azulejos del salón de plenos fue la causa de los “sucesos de Almonte”, un verdadero motín de carácter político, que tuvo lugar en el momento clave en que se discutía la Ley de Reforma Agraria.
La derecha terrateniente e integrista de Almonte instrumentalizó la devoción popular rociera para someter y humillar a las autoridades republicanas que aplicaron la legislación laica emanada de la Constitución republicana. Los amotinados se apoderaron de los atributos de mando de la autoridad civil y los entregaron a la Guardia Civil, cuerpo de carácter militar creado precisamente al mismo tiempo que se iniciaban las desamortizaciones, y que constituyó la verdadera salvaguarda del inmenso trasvase de propiedad realizado (el 20 % del territorio nacional). Fue la Guardia Civil quien llamó a Reales para que “pacificara” la situación, imponiendo de nuevo el crucifijo en las escuelas. Propiedad y religión, como siempre, unidas.
El 25 de julio de 1936 Almonte fue tomada por la columna Ramón de Carranza. Los falangistas esperaron en la carretera de Hinojos la llegada de los golpistas, que no encontraron ningún tipo de resistencia. Los 25 mineros que llegaron de Rociana a socorrer al pueblo fueron detenidos inmediatamente por las tropas sublevadas. Más de 100 personas fueron canceladas, muchas de ellas en la zona conocida como Rompecoches, en aplicación del Bando de Guerra, permaneciendo aún la mayoría en fosas comunes sin identificar ni dignificar en el viejo cementerio, donde en una primera fosa yacen cancelados procedentes de Hinojos, Huelva, La Palma, Bonares y Bollullos, en una clara estrategia de desarraigo de las víctimas de sus pueblos de origen. Los años de posguerra en Almonte fueron estremecedores, la precipitación del trabajo para los niños huérfanos, las coacciones de Falange, las burlas de los soldados a vecinos que vivían en silencio la tragedia de un ser querido asesinado. Doñana pasó a ser de nuevo lo que había sido antes del 14 de abril de 1931, un lugar de recreo para las clases ociosas.


Ya te repites. Post #451. Ve renovando el archivo ...
 
(mensaje citado en revisión)

Sobre este asunto se han publicado distintas informaciones a lo largo del tiempo. meparto:

CANAL UNIVERSIDAD DE GRANADA

“Lorca no es mártir de nada ni fue perseguido en los 40 con los falangistas”

26/10/2.009

“Lorca no es mártir de nada ni fue perseguido en los 40 con los falangistas”.

El profesor de la Universidad de Granada y hasta hace poco compañero de Luis García Montero, ha vuelto a suscitar polémica en torno a la figura de García Lorca. Tras denunciar a su compañero de Departamento por un artículo en “El País”, donde Montero lo acusaba de llamar facineroso a Lorca, y tras abandonar éste la Universidad, Fortes vuelve a sus argumentos controvertidos

En una entrevista en la edición andaluza de El Mundo, José Antonio Fortes expresa su convicción de que al poeta de Fuente Vaqueros “no se le puede considerar mártir de nada”. Para Fortes lo que ocurrió se sintetiza en un “crimen político por razones políticas”.

La fosa de Lorca y la farsa

También da su opinión sobre la exhumación de cadáveres en la fosa donde supuestamente yacería Lorca. Cree que “discutir si está o no allí la tumba es una farsa tremenda”. Prosigue afirmando que “con un mínimo de conocimiento histórico, ¿en qué cabeza cabe que haya una fosa para tres o cuatro cadáveres? ¿Cómo van a desenterrar y encontrar allí colocaditos a Lorca o a Arcollas o a Galadí, si aquello era un canceladreo y mataban a cientos de personas cada día?”. “Eso lo sabía todo el mundo, incluido quien encontrase el cadáver la mañana del 20 de agosto. Además esa zona es de animales salvajes”, afirma dejando entrever que hubiera sido devorado por estos.

Lorca populista

Finaliza la entrevista calificando a Lorca de “populista”. “Lorca era un populista, como había muchos, más o menos conocido”. “La generación del 27 era apenas una anécdota entonces”. Y prosigue defendiendo que “la obra de Lorca no estaba perseguida en los 40, cuando mandaban los falangistas”.

--OO--

Juzgan al exsecretario de la Fundación García Lorca, acusado de engañar 1,8 millones

La Fiscalía solicita para Juan Tomás Martín cinco años de prisión por un delito continuado de engaña.

PEDRO DE TENA | 2.018-04-19

“¡Ay, dinero, dinero!, sin manos y sin ojos debería haberse quedado el que te inventó”, decía la zapatera prodigiosa siguiendo la antigua tradición que consideraba al dinero como un mal en sí mismo. En el caso del legado de Lorca y su Fundación, el dinero ha sido el causante de un gran escándalo que ha […] la llegada de las obras del poeta a su ciudad natal, Granada.

El que fuera secretario de la Fundación Federico García Lorca está siendo juzgado por la sección quinta de la Audiencia de Madrid, acusado de haber engañado 1.818.322,84 euros a esta entidad tras haber alterado en su beneficio los honorarios profesionales que estaban recogidos en el contrato. La Fiscalía solicita para él cinco años de prisión por un delito continuado de engaña.

En su escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el fiscal relata que el acusado, actuando como administrador de la sociedad mercantil Desarrollo del Territorio y Sociedad del Conocimiento SL, firmó un contrato de prestación de servicios con la Fundación Cultural Federico García Lorca presidida por la sobrina del poeta Laura García Lorca.

El Año Lorca y los escándalos de una Fundación

El Ayuntamiento de Granada, gobernado por el PSOE, en pleno ambiente preelectoral, ha impulsado que 2.018 sea el Año Lorca, haciéndolo coincidir con la llegada a la ciudad del legado del poeta del Centro García Lorca a partir de la recepción de los primeros papeles, fotos y manuscritos en febrero y marzo. En junio debería estar completamente trasladado a Granada.

Se supo en 2015 que la Fundación García Lorca tenía 12 millones de euros pendientes de pagar o justificar de los 27 que obtuvo para la construcción de un centro especial para el poeta Federico García Lorca en Granada donde iba a cobijarse su legado.

El acuerdo secreto: que paguen los españoles

El pasado día 20 de diciembre de 2.017 se firmó un acuerdo “histórico” según el consejero de Cultura, Miguel Ángel Vázquez, y el propio alcalde socialista de Granada, Francisco Cuenca, sostenido por Ciudadanos, para el pago de las deudas.

Casi inmediatamente se deslizaba la sospecha hacia un acuerdo confidencial firmado que incluye, según El Mundo, la subrogación por las administraciones públicas de la deuda que la Fundación que lleva el nombre del poeta mantenía con CaixaBank.
 
La desvergüenza y complicidad del Estado español con la ocultación de los crímenes del fascismo

Vicenç Navarro


Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra
La desatención, cuando no ocultación, de los crímenes realizados por el régimen dictatorial facineroso que gobernó España durante casi cuarenta años (1939-1978) constituye un escándalo internacional desconocido, y también ocultado, por los grandes medios de información, que se han hecho cómplices de esta desvergüenza e ignominia. Aquel régimen asesinó a más de 400.000 personas civiles. Y todavía hoy hay más de 2.000 fosas comunes sin exhumar, y más de 88.000 personas asesinadas desaparecidas, sin que el Estado se haya responsabilizado de exhumar y encontrar a tales desaparecidos, convirtiendo a España en el país del mundo, después de Camboya, donde hay un mayor porcentaje de personas desaparecidas por motivos políticos y cuyos cuerpos no se han encontrado. No hay ningún otro país en el mundo donde no haya habido un enjuiciamiento contra responsables de tanta represión al terminar la dictadura.
Esta situación ha sido denunciada sistemáticamente por el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que ha exigido que se derogue la Ley de Amnistía del año 1977 y que se lleve a los tribunales a los responsables de tantos asesinatos y crímenes contra la humanidad, crímenes cuya dimensión es tal que varios historiadores extranjeros lo han definido como exterminio masivo. Y para oprobio y vergüenza nacional, los responsables de tanto dolor, el dictador General Franco y el fundador del partido facineroso, el señor José Antonio Primo de Rivera, tienen, todavía hoy, uno de los mayores mausoleos al fascismo que existe hoy en Europa, el Valle de los Caídos, construido por prisioneros políticos antifascistas, donde hay enterrados 33.847 cadáveres de personas, que incluyeron aquellas que lucharon frente a tal régimen sangriento, y cuyos cuerpos fueron desplazados a dicho mausoleo construido para honrar al dictador, sin el permiso de sus familiares.
Y todos los aparatos del Estado, desde la monarquía hasta las ramas ejecutivas y legislativas, así como la judicial, son cómplices de este ocultamiento e insensibilidad hacia los derechos humanos de tantas y tantas víctimas españolas. En realidad, el aparato judicial inhabilitó al único juez, el señor Baltasar Garzón, que intentó abrir un sumario para investigar y depurar tantos crímenes en contra de la humanidad. La hipocresía, pomposidad, arrogancia y cinismo de tales aparatos del Estado, en su proclama de defensores de los derechos humanos y protectores de las víctimas, carece de credibilidad. Y la comunidad internacional es consciente de ello.
La querella argentina
Tal olvido y complicidad es uno de los muchos indicadores de lo inmodélica que fue la Transición de la dictadura a la democracia en España, transición que se hizo bajo el tutelaje y supervisión de las fuerzas conservadoras que controlaban el Estado facineroso, tutelaje y supervisión que dejaron su imprimátur en el producto de aquella transición, es decir, una democracia enormemente limitada y de bajísima calidad. El Partido Popular, heredero de aquellas fuerzas (fundado por ministros de la dictadura), ha sido el máximo agente (junto con el Ejército y la Iglesia –ambos herederos del Ejército y de la Iglesia que existieron durante aquel régimen-, y el mundo empresarial) en esta ocultación y protección de los responsables de aquel régimen. Un caso claro de ello son las enormes dificultades que ha puesto para que se enjuicie a aquellos responsables.
El día 14 de abril del año 2010 –el mismo día que se proclamó la II República Española hacía 79 años- se presentó en Buenos Aires lo que ha pasado a conocerse como la querella argentina por parte del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, de Darío Rivas e Inés García Holgado –dos personas con familiares asesinados por el régimen facineroso-, y más de veinte organizaciones en defensa de los derechos humanos. Familiares de otros desaparecidos se han sumado a la querella y más tarde también lo ha hecho el partido político catalán ERC, que ha exigido el enjuiciamiento a los responsables del asesinato del President de la Generalitat de Catalunya, el señor Lluís Companys.
La jueza argentina, María Servini de Cubría, lleva el caso y, como parte del proceso, se ha desplazado a España para interrogar a las personas a las que se acusa de tales crímenes, lo cual no ha podido realizar debido a la oposición de la judicatura española y del gobierno Rajoy. Como consecuencia de la investigación realizada bajo la dirección de tal juez, 19 personas han sido fruta por la justicia argentina. Tales personajes incluyen varios exministros de aquel régimen, tales como Rodolfo Martín Villa, Antonio Carro, Licinio de la Fuente (ya fallecido), Antonio Barrera de Irimo (también fallecido), Alfonso Osorio, José Utrera Molina y Fernando Suárez. Todos ellos están protegidos por el Estado español, pero no fuera de España. En realidad, todos ellos pueden ser detenidos en el extranjero a petición de la justicia argentina, tal como le ocurrió al General Pinochet en el Reino Unido.
Las fuerzas democráticas deben gratitud a la jueza argentina, que está haciendo lo que la mal llamada “justicia” española debería haber hecho. Y otros partidos, además de ERC, deberían añadirse a esta querella, y muy en especial aquellos partidos como el PSOE y el PCE, que tuvieron gran número de miembros asesinados por aquel régimen facineroso. Es más, se ha constituido una coordinadora española para apoyar tal querella (CEAQUA).
Pero también debería haber una movilización a lo largo del territorio español, exigiendo que se haga justicia con las víctimas del violencia extremista facineroso, pasando resoluciones a nivel municipal y autonómico para exigir el enjuiciamiento de los responsables de las víctimas de tal violencia extremista existentes en cada municipio y comunidad autónoma. Es de aplaudir, en este sentido, la aprobación por parte del plenario del Ayuntamiento de Tarragona, en el pasado mes de marzo, de que establecerá una querella inicial para aclarar el asesinato de 62 personas con residencia en la ciudad -algunas asesinadas en la cárcel de Pilats (ver el excelente artículo La querella argentina en El Triangle del 25.05.16)-. La recuperación de la memoria histórica no es ni más ni menos que la corrección de la versión sesgada de la historia de España que, en su versión oficial, ha querido olvidar esta historia a fin de ocultar a los victimizadores de las víctimas silenciadas. Así de claro.
 
Denuncian a España ante la ONU por ocultar crímenes del franquismo

Memoria histórica
Las ONG Trial International y Women’s Link Wolrdwide han presentado ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el "primer caso" sobre desapariciones forzadas del régimen franquista

Las organizaciones acusan a de poner "un velo" a los delitos de Franco al presentar ante la ONU la detención ilegal y asesinato en agosto de 1936 de un matrimonio, Margalida Jaume y Antonio Alomar

Juan Miguel Baquero

Denuncian a España ante la ONU por ocultar crímenes del franquismo. Las ONG Trial International y Women's Link Worldwide, en colaboración con la asociación local Memoria de Mallorca, han presentado el "primer caso" relacionado con crímenes del franquismo ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas: la desaparición forzada de un matrimonio, Margalida Jaume y Antonio Alomar.
Las organizaciones señalan al Estado español “por dibujar un velo” que tapa los delitos cometidos en "la era franquista", desde el golpe de Estado a la gloria del dictador Francisco Franco en 1975. Y "desean incitar a las autoridades españolas para que finalmente arrojen luz sobre los delitos pasados".

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A Margalida Jaume Vandrel y Antonio Alomar Mas nadie volvió a verles desde agosto de 1936. Un grupo de falangistas los detuvo en Manacor (Mallorca). Quedaron detenidos de forma ilegal y sufrieron humillaciones y tortura durante su cautiverio.
Días después, Antonio y Margalida fueron ejecutados. Hoy siguen desaparecidos. Nunca aparecieron sus restos óseos. Y su hija y su nieta, Francisca Alomar Jaume y Bartolomea María Riera Alomar, los siguen buscando.
Al presentar el caso ante la ONU, las ONG apelan al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos del que "España es parte". Un texto que obliga a los países firmantes a "organizar la búsqueda exhaustiva de sus ciudadanos desaparecidos, castigar a los autores de abusa masivas de derechos humanos y reparar efectivamente a las víctimas".
La impunidad del franquismo

"44 años después de la caída de la dictadura, familiares y sobrevivientes aún esperan justicia: ya es hora de que España arroje luz sobre los crímenes de su pasado", señalan los colectivos en un comunicado. Son "décadas de incertidumbre para miles de víctimas", subrayan.
"La Ley de Amnistía española de 1977 impide la investigación de los delitos cometidos durante la Guerra Civil", apunta la abogada de Women's Link Worldwide, Teresa Fernández. Esta ONG logró que la justicia argentina investigue la represión específica del franquismo contra las mujeres.
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Consejo de Derechos Humanos de la ONU. | EFE
Este muro tapa los crímenes del franquismo y garantiza la impunidad del régimen de Franco. "Como resultado”, continúa, las víctimas "solo pueden volver a los mecanismos supranacionales para buscar la verdad y la justicia". La letrada afea también el compromiso del país en la apertura de fosas comunes: "El presupuesto para la búsqueda de los desaparecidos también es ampliamente insuficiente".

El Gobierno de Pedro Sánchez ha recuperado la partida dedicada a Memoria Histórica en los Presupuestos Generales del Estado de 2019 con una cifra récord: 15 millones de euros, después de dos legislaturas marcadas por el "cero euros" de Mariano Rajoy. Las cuentas, que deben ser aprobadas por el Congreso de los Fruta, destina 3 millones a abrir fosas comunes.
Las desapariciones forzadas, "práctica sistemática"

Las "desapariciones forzadas" fueron "una práctica sistemática durante la Guerra Civil española y bajo la dictadura de Franco", explican las organizaciones denunciantes. Y las mujeres tenían un tratamiento 'especial' en la ejecución de estos crímenes contra la humanidad.
"Las mujeres estaban particularmente en riesgo de sufrir esta violencia, ya fuera para sofocar su propio activismo o en represalia por las opiniones políticas de sus familiares", sostienen. Quienes osaron romper "el modelo femenino tradicional sostenido por el nacionalismo católico también corrieron el riesgo de represalias, que generalmente consistieron en violencia sensual".
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Trabajo arqueológico en la fosa de Puerto Real (Cádiz). | JUAN MIGUEL BAQUERO
Como ocurrió con Margalida Jaume, detenida en agosto del 36 junto a su marido Antonio Alomar. Ella estaba embarazada de siete meses. Un testigo vio cómo al menos uno de los falangistas la violó: "Nunca me había gozado a una embarazada", dijo.
Antonio y Margalida tenían dos hijas, Antonia (11 años) y Francisca (8). La hija más joven de la pareja, ahora con 90 años, "todavía no sabe lo que les pasó". Ninguna institución pública informó jamás sobre el paradero de sus padres.
El caso también está denunciado en la conocida como Querella Argentina junto a otros episodios de represión específica del franquismo contra las mujeres. Ahora, junto con su sobrina, y con el apoyo de dos ONG, "ha decidido llevar su lucha al siguiente nivel: el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDH)".
 
Verdugos conocidos: la represión facineroso en Montijo en 1936

Un escrito anónimo dejado en la puerta del autor detalla los nombres y los apellidos de la represión franquista en las calles de Montijo.


La historia que se va a contar aquí, aunque parezca entresacada de una novela de terror, es tan real como la vida misma, y tan cierta y lúgubre como la gloria que acaba con ella.
El pasado 28 de agosto, a media mañana, alguien depositó en el buzón de mi casa un sobre autoadhesivo blanco de tamaño cuartilla, sin remitente ni destinatario. Al abrirlo entresaqué del mismo 9 folios numerados en 17 páginas, doblados por la mitad, con un texto impreso a doble cara, sin autoría ni firma que pudiera identificar quién lo había redactado. Sin embargo, el encabezamiento del pliego, en letra Broadway versal, no dejaba lugar a dudas acerca de su contenido:

“LA ESCUADRA zainA DE MONTIJO
Ejecutores de unos 120 fusilamientos irregulares”
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Cabecera del texto anónimo.

Con numerosas referencias bibliográficas y acompañado de diversas fotografías, el escrito anónimo que llegó a mis manos esa mañana de finales de agosto, mientras las campanas de la iglesia parroquial repicaban a rabiar anunciando la llegada de la imagen de la Virgen desde su ermita al pueblo, contiene el nombre y los apellidos, en ocasiones el mote por el que se les conocía, de una treintena de vecinos de Montijo, todos ellos hombres, acusados de haber participado, de una forma u otra, en el asesinato de más de 120 personas de esta localidad de Badajoz durante los primeros meses de la guerra provocada por el golpe militar de 1936 contra la República española.
Como se dice en el texto nada más comenzar su lectura, “hasta hoy se ha escrito y publicado sobre la represión llevada a cabo por los golpistas contra la República y sobre la organización de la Falange en Montijo. Ya ha llegado el momento de que se diga quiénes fueron aquellos bárbaros y qué motivo les llevó a hacer lo que hicieron, para que la Historia los condene y ponga en su lugar”.
El hecho de ser elegido para la recepción anónima de este documento no era casual. Sospecho que dos motivos movieron a quien lo echó en mi buzón. El primero es mi significación pública en diversas ocasiones exigiendo al Gobierno de este municipio el cumplimiento íntegro de la Ley de Memoria Histórica. A día de hoy una de las calles sigue con el nombre de quien fuera fundador y secretario local de Falange Española en el pueblo al inicio de la guerra, a pesar de la recomendación para su retirada hecha por la Fruta de Badajoz en su relación de vestigios franquistas para esta provincia. El Gobierno municipal, del PSOE, se niega a su retirada con el argumento de que, una vez pasada la dura represión de 1936, este falangista de primera hora se dedicó a hacer obras pías y a socorrer a familias depauperadas, al mismo tiempo que se enriquecía como director del Monte de Piedad.
(mensaje citado en revisión)
El otro motivo era la fecha, tan significativa. Se cumplían 82 años del inicio de los asesinatos facinerosos en Montijo, tomado por las tropas golpistas el 13 de agosto de 1936, en el que no se había producido ningún asesinato de personas de derechas. La noche del 28 de agosto de ese año, tras oficiarse una misa junto a la plaza del pueblo, con ocasión del traslado de la Virgen de Barbaño (patrona del pueblo) desde su ermita a la iglesia parroquial, 14 personas relacionadas de uno u otro modo con el régimen legítimo y legal de la República, fueron sacadas del depósito carcelario del Ayuntamiento y de la improvisada cárcel de la Casa del Navegante, subidas atadas de dos en dos a un camión y llevadas al cementerio cercano, junto a cuyas tapias fueron canceladas. Dio comienzo así una dura represión que, aún hoy día, sigue estando silenciada en buena parte de la memoria colectiva de este pueblo.
En el escrito se detalla el modus operandi de los asesinatos, quiénes eran los malos (con nombre y apellidos), la dirección donde vivían, su relación con las víctimas, el miedo de un pueblo que fue testigo de una locura homicida que se extendió hasta bien entrado 1937, cuyos principales artífices quedaron impunes y, en numerosos casos, se adueñaron de los bienes de los represaliados en concepto de botín de guerra.
Las fuentes son claramente orales, recogidas a lo largo de los años de la boca de vecinos y vecinas montijanos que fueron testigos y que, en su mayoría, han fallecido ya. Hay una excepción a esta memoria oral: el documento inédito de las memorias de quien fuera secretario municipal, titulado Recordando… que es gerundio. Su redactor había sido depurado como secretario municipal del Ayuntamiento de Montijo, detenido en enero de 1939, sometido a consejo de guerra por “auxilio a la rebelión” y condenado a pena de prisión de 12 años y un día. Una revisión de su caso y una retirada parcial de la acusación por parte del fiscal, según narra con su propia letra, le permitieron quedar libre en agosto de 1940 y ser rehabilitado como secretario de administración local en Montijo, donde en 1952 escribió estas memorias, con la relación nominal de sus delatores e implicados en los crímenes. Tales memorias están sin publicar y en posesión de la familia.
(mensaje citado en revisión)
El autor o autora del escrito anónimo, recopilador constante de tales fuentes, refiere que un testigo de aquellos hechos le contó que había escuchado a dos jerarcas falangistas montijanos que “trajeron de Badajoz la orden de que había que acabar al 1% de la población de Montijo para sembrar el terror”. Tenía entonces este pueblo 11.100 habitantes.
En aquellos luctuosos hechos intervinieron ansias de venganza e inquinas guardadas durante muchos años, sin obviar el mero capricho del asesinato sin motivo alguno, sólo por el hecho de que se podía cancelar a cualquiera con total impunidad, siempre que quien cancelar perteneciera al movimiento golpista. Al amparo de la Falange, se organizó en el pueblo un sistema de represión bendecida por la Iglesia, animada por su párroco y alentada por las autoridades ilegítimas del momento, alcaldía y Guardia Civil. Como se dice en el escrito, “dentro de la JONS de Montijo se creó la Escuadra zaina, con sus Brigadillas de Ejecuciones, que era la encargada de actuar por las noches, yendo a por los republicanos que había que detener y llevándolos a acabar de madrugada”.
En algunos casos, quienes se prestaban a estas tareas de “limpieza” eran falangistas jóvenes. Algunos de los nombres que se dan pertenecen a vecinos de apenas entre 20 y 25 años en 1936. Nada más tomar el pueblo la Columna Madrid (la Columna de la Gloria), se formaron las milicias falangistas, llamada la Falange de segunda línea o retaguardia, “pertrechadas con las armas que tenían escondidas, desde la primavera, en una huerta y con las que les proporcionó la Guardia Civil cuando volvió al pueblo, el 22 de agosto: los mosquetones Máuser, modelo Oviedo 1916, calibre 7,57 milímetros”.
Falange, Guardia Civil y las milicias de Guardia Cívica y Defensa Ciudadana, grupos paramilitares creados a instancias del alcalde repuesto por los facinerosos —lo había sido durante la dictadura de Primo de Rivera— y que estaban integrados por personas pertenecientes a partidos derechistas (Renovación Española, Partido Agrario Español, Acción Popular y Partido Radical), comenzaron la caza del rojo de casa en casa y por los campos aledaños.
(mensaje citado en revisión)
Quienes no se mancharon las manos directamente fueron los miembros de lo que en el escrito se define como la oligarquía local, “los grandes propietarios de tierras e industriales, que habían estado afiliados durante la República a Renovación Española, a la CEDA, a los Agrarios”.
Estos —cita textual— delataban a aquellos que habían trabajado con ellos y les habían exigido aumento de salarios o mejores condiciones laborales; a los que habían intervenido en junio de 1932 en la huelga general del campo extremeño donde en Montijo hubo acciones contundentes contra las máquinas segadoras. También denunciaron a las mujeres que sirvieron en sus casas y que exigieron condiciones dignas, a quienes participaron en las ocupaciones de fincas del 25 de marzo de 1936, “a los milicianos que los llevaron a Los Charcos a hacer pocetas para plantar árboles cuando estaban detenidos en el convento de las monjas en los días rojos. Todo aquello no lo perdonaban y querían vengarse”.
(imagen visible para usuarios registrados)
Posible impacto de bala en el cementerio de Montijo.
Estos oligarcas, con el tiempo, verían incrementado su patrimonio al quedarse con las posesiones de los represaliados (casas, tierras, joyas, dinero). En el texto se dice que el 16 de enero de 1937, el alcalde de Montijo puesto por los facinerosos, una persona rencorosa y de bajos instintos, envió al Presidente de Reforma Agraria de Badajoz la relación de parcelas de algunos de los cancelados, entre ellos el legítimo alcalde republicano. Seis días antes se había creado, por Decreto-Ley del Gobierno golpista, la Comisión Central Administradora de Bienes Incautados, el método para regularizar el saqueo y el expolio.
El cuartel general de Falange se estableció en el actual Casino de la plaza, incautado a sus dueños naturales. Allí eran llevados a declarar los vecinos y vecinas, para que delataran a cualquiera que fuera sospechoso de desafección al régimen, o simplemente porque se le tenía ojeriza o era denunciado por quienes tenían el poder de hacerlo, como el caso que se narra del que fuera descendiente de un alcalde socialista, quien estaba jugando a las canicas cuando vinieron un grupo de falangistas (se dan los nombres) que le dijo: “Tú, vente que sólo te vamos a tomar declaración”. Después lo fusilaron. Tenía sólo unos 14 o 15 años.
Esta caterva uniformada creó la Delegación Local de Información e Investigación. Los oligarcas mencionados, latifundistas y señoritos del pueblo (se dan algunos nombres), señalaban a quiénes había que eliminar y los de la Falange elaboraban los listados. El listado era llevado al Cuartel de la Guardia Civil, donde lo firmaba el comandante del puesto. Después un guardia llevaba de nuevo ese listado al Ayuntamiento y le entregaba al carcelero el papel con los nombres de las personas a liquidar esa noche. Entre la una y las tres de la madrugada llegaba un camión y hacían la saca. Para mortificar más a quienes se habían librado del paseo, que sentían alivio cuando el camión se marchaba, dejaban el vehículo en arranque un rato largo frente al edificio consistorial, prolongando así la angustia de los encarcelados, quienes no sabían si les tocaría esa noche.
Después los llevaban a las tapias del cementerio y los fusilaban, no sin antes torturarlos. Aún quedan en las rejas de este cementerio viejo la huella de las balas. Los cadáveres quedaban allí tirados, hasta que por la mañana venían los enterradores a darles sepultura: “Abrían las fosa, metían los cuerpos, les echaban cal viva y los enterraban”. Para que esta labor no fuera vista por el resto de vecinos del pueblo, los Guardas Rurales “cortaban el paso por el camino del cementerio: una pareja se ponía en el puente de la vía y otra junto a la carretera de La Roca, en el pozo del Sindicato, y apartaban a los que querían transitar por él”. Quienes enterraban a los cancelados, a excepción del encargado municipal del cementerio, eran voluntarios.
(mensaje citado en revisión)
Se estima que durante los primeros meses de la guerra más de 120 personas fueron asesinadas en Montijo por este sistema. Siempre según el texto anónimo, los pistoleros, gatilleros y sicarios eran algunos labradores de clase media, fascistizados, artesanos (herreros, carpinteros, herradores, carniceros, esparteros, etc.), “que trabajaban para los propietarios de tierras y ganado, que comían gracias a ellos, tenían ideas de derechas, y no dudaron en afiliarse a la Falange y hacer el trabajo sucio participando activamente en el fusilamiento de republicanos de izquierda”. Muchos de ellos fueron recompensados de diversos modos, bien con oficios de funcionario municipal o bien quedándose con huertas de sus víctimas, como es el caso de uno los enterradores que se prestó voluntario para la macabra labor. Otro de ellos se acabó casando con la hija de uno de los represaliados.
También intervenían los llamados “chaqueteros”, personas que antes de la toma del pueblo habían sido de izquierdas y que ahora, para salvar el pellejo, se dedicaban a delatar y acabar a sus antiguos compañeros.
No sólo eran malos, sino ladrones, matones y forzad. Cometían sus fechorías borrachos de coñac y con total impunidad. Era la manada descontrolada de aquella época, con pleno poder para hacer lo que les viniera en gana. En el escrito se narran las reiteradas y brutales abusa a una destacada sindicalista, conocida como La Pasionaria de Montijo, en su propia vivienda, en presencia de su misma familia, hasta que fue asesinada junto a un arroyo, entre La Roca de la Sierra y Villar del Rey. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.
Esta hueste de incivil mataba en Montijo y en otros pueblos de alrededor. A menudo solían hacerlo encapuchados, para que nadie les identificara. En cierta ocasión a uno de ellos una de sus víctimas le quitó la capucha en Cordobilla de Lácara y fue reconocido como vecino de Montijo. Llegaron a hacer tal escabechina que, según se dice en el texto recogido de fuentes orales, un terrateniente, a quien aún se reconoce, les dijo: “vais a quedar el pueblo sin obreros para trabajar la tierra”. No le preocupaba los asesinatos, sino la escasez de mano de obra.
En el escrito anónimo se dan los nombres y apellidos de todos estos malos, ladrones y forzad. Bestias azules. Se dice quién participó en cada una de las partes del incivil episodio. Quién delataba, quién extorsionaba, quién transportaba, quién torturaba, quién mataba, quién daba el tiro de gracia, quién enterraba, quién abusa, quién robaba. Se cuenta también cómo acabaron algunos de ellos. Unos cuantos se suicidaron con el tiempo, otros acabaron solos, enloquecidos y repudiados. Y algunos, los menos, se marcharon a vivir donde nadie les conociera. Pero también hubo quien se quedó en el pueblo y vivió con total impunidad, jactándose de lo que había hecho y volvería a hacer si se diera la ocasión. Muchos de ellos crearon prolíficas familias pudientes que van ya por varias generaciones. Afortunadamente, y a diferencia de quienes cometieron estos crímenes, la memoria colectiva del vecindario siempre ha excluido a los descendientes e hijas de semejantes bárbaros de cualquier acusación o culpa de los actos que, sin alma ni piedad ninguna, protagonizaron sus padres o abuelos.
(mensaje citado en revisión)
Aunque en este texto que suscribo —y cuyo mérito no es mío— no se haya dado ni un solo nombre, el escrito que lo inspira está cuajado de ellos. Son apellidos conocidos, que esconden el oprobio de un pueblo que aún no ha sabido, porque no se atreve a ello, reconocer sus propios fantasmas. Los hechos, corroborados por diversas investigaciones, coinciden con lo historiado en numerosos libros, la mayoría de ellos de Juan Carlos Molano Gragera, quien ha buceado en la historia más ingrata de este municipio, Montijo. Es de imaginar que la falta de pruebas documentales que certifiquen la identidad de quienes aparecen en estos papeles anónimos como despiadados verdugos y el natural miedo a posibles querellas en virtud del derecho al honor —miedo al fin y al cabo, tanto tiempo después— impiden, por ahora, la publicación libre y con autoría de los mismos, aunque me consta que somos varios los vecinos que disponemos de copia.
Los hechos son sobradamente conocidos. Sólo faltaban los nombres.
 

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