Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

1933: los socialistas querían cambiar la bandera tricolor de los edificios oficiales por la bandera roja – Navarra confidencial
(imagen visible para usuarios registrados)
Este pasado domingo 14 de abril fue un año más el aniversario de la Segunda República. Un año más, los partidos de izquierdas aprovecharon la ocasión para expresar su nostalgia de esa república y su amor por sus símbolos, empezando por la bandera. Todo es sin embargo una farsa y una increíble impostura histórica. Desde luego la Segunda República no fue ningún régimen de libertad, pero es que la izquierda de la época no amaba ni la República ni la libertad. Todos los shows republicanistas a los que ahora asistimos son una absoluta reescritura de la historia, y si alguien no lo cree basta con que repase la hemeroteca histórica de los periódicos de la época. No lo que decían los periódicos de la derecha sobre la república, sino lo que decían los propios periódicos de la izquierda. Sirva como ejemplo lo que publicaba el 9 de noviembre de 1933 El Socialista, el diario oficial del PSOE fundado por Pablo Iglesias, recogiendo un discurso de su entonces líder Largo Caballero:
(imagen visible para usuarios registrados)
Cuando ahora por tanto se abrazan a la bandera republicana, conviene recordar estas cosas, ya que este actual amor por la tricolor no se corresponde a lo que realmente sentían en la época republicana. La izquierda amaba la república mientras la gobernaba, pero en cuanto perdió el poder en 1933 organízó un golpe de estado contra ella en 1934. Franco fue sólo el segundo en dar un golpe de estado contra la República. Paradójicamente, España está llena de calles, plazas y estatuas de golpistas contra la Segunda República, siempre que fueran golpistas de izquierdas.
X
Los socialistas que creían en la democracia eran traidores
El amor por la democracia de la izquierda española en los años 30 también resulta bastante cuestionable. Véase el Decálogo del Joven Socialistaque publicaba Renovación, el diario oficial de las Juventudes Socialistas, con especial antención al punto 8: “La única idea que hoy debe tener grabada el joven socialista en su cerebro es que el socialismo sólo puede imponerse por la violencia, y que aquel compañero que propugne lo contrario, que tenga todavía sueños democráticos, sea alto, sea bajo, no pasa de ser un traidor” Esto no se publicaba en plena Guerra Civil, se publicaba en febrero de 1934.
(imagen visible para usuarios registrados)
Además de todo lo anterior, en nuestra felicitación del 14 de abril no puede faltar el recuerdo del hecho de que la República nunca fue refrendada en las urnas. La Segunda República llegó por el abandono del país por parte del rey Alfonso XIII, no porque nadie votara en un referéndum que se instaurara un régimen republicano. El rey abandonó España tras unas elecciones municipales en las que, aunque perdiendo el voto en las grandes ciudades, sin embargo en conjunto los partidos monárquicos obtuvieron 22.150 concejales frente a los 5.875 de los partidos republicanos. Nunca se votó tampoco la Constitución republicana. La forma de estado que consagraba la Constitución y el marco jurídico de la Segunda República nunca fueron refrendados directamente por el pueblo español. Para todo lo demás, que hable la hemeroteca. Desde luego no se trata con todo esto de demonizar a los socialistas del presente, pero que no nos beatifiquen tampoco a los del pasado.
(imagen visible para usuarios registrados)(imagen visible para usuarios registrados)(imagen visible para usuarios registrados)
 
Así intento terminar La República con la Iglesia: “Hemos suprimido sus sacerdotes, las iglesias y el culto”
(imagen visible para usuarios registrados)
En 1939 la Iglesia emergía de una situación creada por los años de guerra (1936-39) y por los años precedentes de la República (1931-36). La nota dominante fue una persecución sistemática, denunciada solemnemente por el Papa y el Episcopado ante el mundo entero. La Constitución de la República y las leyes que la desarrollaron (1931-33) habían sometido a la Iglesia (a la institución y a los ciudadanos católicos) a los siguientes vejámenes😛rivación del derecho a la enseñanza religiosa en las escuelas públicas y retirada de los crucifijos. Prohibición a las Congregaciones Religiosas de ejercer la enseñanza, apenas paliada por retrat en la ejecución y por iniciativas creadoras de nuevos colegios; en 1936 el Gobierno manda ocupar los edificios.
(imagen visible para usuarios registrados)
Detención de Religiosas Adoratrices por milicianos

Disolución de las Ordenes con voto especial de obediencia al Papa, que se aplicó a la Compañía de Jesús, con nacionalización e incautación efectiva de todos sus bienes muebles e inmuebles y supresión de la vida en común. Nacionalización de todos los inmuebles de la Iglesia (templos, seminarios, conventos, etc.) y de todo el mobiliario destinado al culto. Extinción del Presupuesto del Clero, con el que se compensaban en parte las rentas de los bienes raíces anteriormente incautados: estrechez y aun miseria para el común de los sacerdotes. Leyes contra la institución familiar (secularización del matrimonio, divorcio, aborto). Precariedad en la asistencia religiosa a los católicos acogidos en centros asistenciales. Intromisión estatal en la vida de las Congregaciones. Restricción del culto fuera de los templos e incautación de los cementerios. Todo, agravado porque, al multiplicarse las arbitrariedades abusivas de autoridades subalternas, solían quedar impunes.

(imagen visible para usuarios registrados)
Imágenes profanadas y destruidas
Los Obispos de entonces resumieron así la situación: se trata a la Iglesia, no como a persona jurídica respetada, sino como a un peligro.Al llegar la guerra, la Iglesia recobró su libertad en la zona nacional. En la llamada zona roja se procedió desde el primer momento a su destrucción. La Iglesia deja de existir como institución pública reconocida. Lo que subsiste de su actividad es clandestino, especialmente en las grandes urbes, que facilitan el ocultamiento.

(imagen visible para usuarios registrados)
Quema del Colegio Ntra. Sra. de las Maravillas de los Hnos. de la Salle
Los grupos revolucionarios –socialistas, comunistas, anarquistas-, continuando lo que inició en 1934 la revolución organizada por el partido socialista, en Asturias, realizaron en forma premeditada una destrucción sistemática: con exhibición e impunidad y en gran medida como instrumentos del Estado o detentadores de su poder. Si la intensidad fue mayor en el año 1936, los efectos, con nuevas amenazas y no pocas víctimas, continuaron hasta el fin

(imagen visible para usuarios registrados)
Templos destruidos y profanados
Se interrumpió todo culto público, toda predicación, toda publicación, toda institución y asociación religiosa. Se inutilizaron para su destino todos los edificios (iglesias, conventos, seminarios, etc.), se profanaron, se convirtieron en almacenes, mercados, cuarteles…Se quemaron o destrozaron muchas iglesias y la mayor parte de los retablos, imágenes, altares. Se requisó o dispersó el ajuar litúrgico, con pérdidas de decenas de millares de obras del patrimonio artístico. Se saquearon o incendiaron numerosos archivos y se expoliaron bibliotecas.

(imagen visible para usuarios registrados)
Detención del Cardenal Segura
Los sacerdotes y religiosos fueron acosados con voluntad de exterminio. Entre los religiosos, principalmente, los varones; pero algunas de las víctimas más tempranas fueron religiosas de clausura, como las Carmelitas de Guadalajara, declaradas Mártires por la Santa Sede. Bastaba ser sacerdote para ser asesinado, casi siempre sin apariencia de juicio y en muchísimos casos con crueldad horrenda

(imagen visible para usuarios registrados)
Iglesia de las Madres Salesas
Un jefe revolucionario afirmó en agosto de 1936: “El problema de la Iglesia…nosotros lo hemos resuelto yendo a la raíz. Hemos suprimido sus sacerdotes, las iglesias y el culto”. “La Iglesia ha sido completamente aniquilada”.

(imagen visible para usuarios registrados)
Profanación de tumbas y cadáveres
Se salvaron de morir únicamente los que lograron esconderse o los que, como presos, se beneficiaron de la moderación de algunos funcionarios.

(imagen visible para usuarios registrados)
Parodia de milicianos. Los que iban a llevar a España a la libertad…
Pasada la tormenta, y ajustados los recuentos de víctimas se comprobó que habían sido sacrificados trece obispos (no se salvó ninguno de los que permanecieron en la zona, excepto un ciego hospitalizado), y unos siete mil sacerdotes y religiosos, lo que equivale, como promedio, a un tercio del total del Clero en la zona republicana, alcanzando en algunas diócesis casi la mitad.
Al Clero hay que añadir decenas de miles de seglares, asesinados sólo por su condición de católicos piadosos o miembros de asociaciones apostólicas, sin contar los ejecutados por razones más directamente políticas.

Fuente
 
Rafael Albertí, torturador durante la guerra civil – Javier Giral Palasí
(imagen visible para usuarios registrados)
Escrito por Javier Giral Palasí para el libro “Contra la Manipulación de la Izquierda”.
En agosto de 2009, el Mundo entrevistaba al religioso Antonio Hortelano a sus 90 años de edad. Le habían diagnosticado un cáncer terminal, le quedaba un mes de vida y estaba a punto de publicar las memorias de su dilatada existencia como agente secreto del Vaticano y del Mossad. Al referirse a Alberti dijo: “Metía a los prisioneros en cabinas de teléfonos con las paredes electrificadas con alta tensión”.
Unas declaraciones que no nos extrañan, pues van en la línea de lo que se ha venido sabiendo de Rafael Alberti en los últimos años sobre su papel en la Guerra Civil Española. Basta recordar que este poeta fue Secretario político de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, cuyo trabajo fue más allá del “ámbito cívico-cultural” y de las labores de propaganda, como afirmaba el poeta comunista que siempre militó en el PCE, sino que más bien se ocupó personalmente de la represión de muchos intelectuales, y no sólo intelectuales, que no habían cometido ningún delito salvo el no simpatizar con la revolución del Frente Popular.
La llamada Alianza de Intelectuales Antifascistas en agosto de 1936 dio paso al Comité de Depuración formado por Maroto, Luengo, Abril y el propio Rafael Alberti, cuya labor era “depurar” a todos los personajes del mundo de la cultura que considerase aquel comité, basta recordar que consideraban “facinerosos” a todos los que no fueran izquierdistas. Para saber cómo actuaban los defensores de la “cultura, la libertad y la democracia” de estos Comités de depuración basta leer la carta que el profesor Manuel García Morente publicó en París el 23 de octubre de 1936 después de escapar de Madrid:
“A poco supe confidencialmente que se había constituido una comisión de depuración (tal era la palabra usada) al profesorado de Universidad. Esa comisión propuso la cesantía de varios catedráticos de la Facultad de Filosofía y Letras. La lista iba encabezada con mi nombre. Los comisionados consideraban urgente el sacrificio de mi persona. En virtud de la comisión llamada depuradora, mi nombre iba a ser publicado como cesante y mi persona entregada a las ruines pasiones de los malos; hube de pensar en la necesidad de abandonar Madrid”.
Este poeta, Rafael Alberti, tan venerado por los gili-pogre de la “desmemoria histérica”, tuvo una columna en el periódico ABC incautado por el Frente Popular, que se llamaba nada más explícito que “A paseo”, con lo que en la España revolucionaria entonces significaba, en ella se indicaba los intelectuales que habían de ser apartados y asesinados.
Más sentido fue el testimonio de Alfonso Ussía, ante el silencio pasmoso del rebaño de la actual inquisición artística sobre las declaraciones respecto a Rafael Alberti del religioso-espía, Antonio Hortelano. Ussía añadió como el poeta gaditano no movió ni un dedo para sacar de la cheka y salvar la vida a su abuelo, el intelectual Pedro Muñoz Seca, a pesar de los constantes requerimientos de su hermano, Vicente Alberti, y que tenía amistad con la familia Muñoz Seca pues también era del Puerto de Santa María.
Para rematar este artículo veamos el “espíritu democrático” de Alberti leyendo unos versos dedicados a Stalin. Dice así:

“José Stalin ha perecid
Padre y maestro y camarada
Quiero llorar, quiero cantar
Que el agua clara me ilumine
Que tu alma clara me ilumine
En esta noche que te vas”
 
La Ley de Memoria Histórica impide abrir la fosa común con las víctimas del bombardeo de Cabra
Sólo contempla los enterramientos clandestinos, no oficiales, y nunca de víctimas del bando republicano
(imagen visible para usuarios registrados)Una calle de Cabra con una casa destrozada por el bombardeo de 1938 – CRIS VELASCO / ARCHIVO DE LA BIBLIOTECA NACIONAL
Luis Miranda
@Luis_JMiranda
CórdobaActualizado:08/11/2018 11:35h
NOTICIAS RELACIONADAS
¿Hay más de medio centenar de personas condenadas a reposar para siempre en una fosa común, sin que haya ninguna herramienta legal para sacarlos de donde están? Según la norma actual, parece que la mitad de los perecid en elbombardeo de Cabra del 7 de noviembre de 1938, enterrados conjuntamente en el cementerio de la ciudad de la Subbética, no se pueden mover de donde están.
Un día después de la tragedia que acabaría llegando hasta los 109 perecid en las semanas siguientes, Cabra se dispuso a enterrar a los perecid y apenas había medios y lugares para hacerlo. Muchos pueblos vecinos ayudaron con comida, material sanitario y médicos, yLucena, además de eso, envió ataúdes, que eran necesarios para afrontar lo que había sucedido. A los perecid se les enterró en una fosa común en el cementerio municipal, que entonces quedó en una de las zonas finales, junto a una pared. No hubo otra forma.
Promovido por las autoridades
El profesor Antonio Arrabal, autor del libro «El bombardeo de Cabra: el Guernica de la Subbética», que publicó la editorial Sarriá y del que pronto llegará la tercera edición, intentó que los caídos aquel día tuvieran una sepultura más digna, pero no lo consiguió. Forma parte de la Comisión de Memoria Histórica de Cabra y allí planteó que se pudiese abrir aquella fosa para buscar un lugar mejor, pero la respuesta fue que la Ley de Memoria Histórica, que a esas horas buscaba abrir fosas en toda España, no lo permitía por sus características.

Una placa con los nombres y una cruz es el recuerdo en el cementerio de Cabra
Aquella, recuerda el autor, no es una fosa clandestina, realizada después de un fusilamiento en una cuenta, sino oficial, en un terreno municipal, y promovida por las mismas autoridades. «Y además está el hecho de que no son víctimas de la represión franquista, que es para lo que se hace la Ley de Memoria Histórica», sino de personas que murieron por una acción de la aviación gubernamental. Pero él lo tiene claro: «Son también víctimas de la Guerra Civil y se da por hecho que son sólo las que padecieron el franquismo».
Se colocó una lápida con los nombres de los fallecidos y hasta allí se trasladó una cruz que había estado junto al colegio de las Madres Escolapias, donde los «katiuskas» del ejército republicano descargaron la primera de las bombas con las que sembraron Cabra de gloria y destrucción de las 7.27 horas de la mañana de aquel 7 de noviembre de 1938.
Origen: La Ley de Memoria Histórica impide abrir la fosa común con las víctimas del bombardeo de Cabra
 
Periodistas asesinados por los milicianos del gobierno de Lluis Companys, ERC
(imagen visible para usuarios registrados)
Baró Bonet, José. Director de El Correo. Asesinado el 5-8-1936.
Barón Bonet, Miguel. Redactor de El Correo. Asesinado el 20-8-1936.
Batallá Catá, Martín. Redactor de El Diario de Gerona. Asesinado el 31-10-1936.
Bernat Guixà, Ramón. Redactor de Terra Ferma. Asesinado el 25-8-1936.
Boquera, Juan. Redactor de Avui publicado en Reus. Asesinado.
Bueno Bengoechea, Manuel. Periodista asesinado el 11-8-1936.
Capdevila Durán, Juan. Periodista de El Matí. Asesinado el 13-9-1936.
Caylá Grau, Tomás. Director de Juventud. Asesinado el 13-8-1936.
Chavarría Aguilar, José. Redactor del Diario de Lérida. Asesinado en 1936.
Condal Fontova, José. Redactor de Terra Ferma. Asesinado el 15-9-1936.
Cruells Aragonés, Luis de. Redactor de El Correo de Tortosa. Asesinado el 24-9-1936.
Domingo Soler, José Mª. Redactor de La Cruz. Asesinado.
Capdevila, Tomás. Redactor de Avui publicado en Reus. Asesinado.
Espinosa de los Monteros, Enrique. Redactor de Las Noticias. Asesinado.
Gómez Martorell, José. Director del Semanario Católico. Asesinado.
Farfán de los Godos, Carlos. Corresponsal de la Agencia Fabra. Asesinado.
Millán González, José. Redactor del Diario del Comercio de Barcelona. Asesinado.
Estrem Fa, Salvador. Redactor de Avui. Asesinado el 14-9-1936.
Fábregas Aran, Salvador. Redactor del Diario de Lérida. Asesinado el 26-7-1936.
Forner Reverté, Agustín. Redactor del Diario de Lérida. Asesinado el 25-7-1936.
Juncosa Vilanova, Manuel. Redactor de Avui. Asesinado el 10-12-36.
Marín Sanalot, Atilano. Fotógrafo y redactor de El Correo Catalán. Asesinado el 5-10-1936.
Martorell Camí, Modesto. Redactor de El Correo de Lérida. Asesinado el 25-8-1936.
Monravá Martorell, Juan. Redactor de La Cruz. Asesinado el 25-8-1936.
Sarracena Chic, José Mª. Colaborador periodístico de Lérida. Asesinado el 25-8-1936.
Mur Brull, Enrique. Redactor jefe de El Correo de Tortosa. Asesinado el 5-8-1936.
Murga Llopis, Fernando. Redactor de El Popular de Barcelona. Asesinado.
Niubó Casanelles, Jaime. Redactor de El Diario de Lérida. Asesinado el 27-11-1936.
Pagés García, José Mª. Director de La Voz de Tarragona. Asesinado el 23-11-1936.
Piñol Aguiló, Luis. Redactor de Avui. Asesinado el 1-11-1936.
Planas Martí, José Mª. Periodista. Asesinado el 25-8-1936.
Puig Estapé, Pedro. Redactor del Diario de Comercio de Barcelona. Asesinado.
Recasens Ros, Juan. Redactor. Redactor del Diario de Lérida. Asesinado el 15-11-1936.
Rico Ariza, Estanislao. Redactor de El Correo Catalán. Asesinado el 26-11-1936.
Sáenz de Barés, Pedro. Redactor de El Correo Catalán. Asesinado en septiembre de 1936.
Solé Companys, José. Sacerdote y redactor de El Correo Catalán. Asesinado el 25-7-1936.
Solé Montardit, José. Propietario de El Correo de Lérida. Asesinado el 25-7-1936.
Temporal Ponce, Ángel. Periodista. Asesinado el 23-8-1936.
Tuset Arbonés, Juan. Redactor de La Cruz. Asesinado el 28-11-1936.
Roca Domingo, Estanislao. Redactor de El Semanario Católico. Asesinado el 14-9-1936.
Rubio Benach, Jaime. Redactor de Terra Ferma. Asesinado el 2-2-1937.
Suárez Bravo y de Olalde, Francisco. Redactor del Diario de Barcelona. Asesinado el 14-3-1937.
Badía Casanovas, Antonio. Periodista asesinado el 27-2-1937.
Guasch Giménez, Ricardo. Redactor de La Tarde de Tarragona. Asesinado el 30-1-1939.
Ferré Guasch, Salvador. Redactor de La Voz de Tarragona. Asesinado el 16-1-1939.
Vilatimó Costa, Miguel. Redactor de La Cruz. Asesinado el 26-9-1936.
11 NOV 2018VERDADESOFENDEN
 
ATROCIDADES franquistas contra los presos REPUBLICANOS del Campo de CONCENTRACIÓN de Castuera (Badajoz)
(imagen visible para usuarios registrados)Los franquistas establecieron un campo de concentración en la población extremeña de Castuera, donde requetés, legionarios, y sobre todo guardias civiles y falangistas eliminaron selectivamente a dirigentes obreros, políticos y sindicales significados con la República. La violencia continuada tenía un mismo objetivo, el asesinato de los Republicanos más prominentes y la generación durante mucho tiempo de un miedo que cercenó la disidencia. La construcción del campo fue realizada por los prisioneros sometidos a rígidas normas, transportaron los materiales, levantaron barracones, construyeron nidos de ametralladoras, excavaron zanjas, erigieron alambradas, todo ello con escasas y rudimentarias herramientas. Dependiendo de las fechas, en el campo hubo entre 5.000 y 15.000 concentrados.
En los barracones se hacinaban entre 60 y 70 prisioneros. No había ningún mobiliario, ni sillas, catres, jergones. Dormían en el suelo de tierra, acostados unos sobre otros, con pocas mantas. La alimentación insuficiente, una sola toma diaria, un rancho frío de escaso pan y una sardina, rara vez un puñado de garbanzos, o cuando ni siquiera comían, escasa también el agua. “..teníamos tanta hambre que un día entramos en zona de cocinas…nos molieron a palos, cancelar a un pobre muchacho, que comía en el suelo, de un garrotazo en la nuca..”. La subalimentación crónica supuso incluso la gloria.
Las condiciones higiénicas eran terribles, el hacinamiento, la imposibilidad de asearse, ropa harapienta, obligación de realizar por las noches las necesidades dentro del barracón. La insalubridad y extenuación provocaron la extensión de enfermedades, cuadros de estreñimiento y diarrea crónica, la aparición de pulgas, rojos, ardilla y con ellos el tifus, la sarna, brotes de viruela.
Los falangistas ejercieron violencia, vejaciones, malos tratos, asesinatos sistemáticos o discrecionales, humillaciones y brutales caricia durante todo el período de funcionamiento del campo. Era muy frecuente el chantaje sensual a las familiares de los prisioneros: “..con las mujeres, pobrecitas, abusaban de ellas, los guardias les decían yo te saco a tu marido, sí…los falangistas entraban con la garrotilla trillando a palos..los sargentos se divertían pegando, nos tiraban con los palos de los picos…Al alcalde de Puebla de Alcocer dijeron que no lo mataban, pero le rompieron la médula…a un prisionero lo mató un centinela, el pobrecito vio llegar por la carretera de Castuera a su progenitora, saltó por la ventana y un centinela le pegó el tiro..”. El incivil protagonismo de los falangistas solo se comprende en un ámbito bajo jurisdicción castrense, con el consentimiento e incluso la incitación de las autoridades militares.
El clima de terror, violencia y arbitrariedad existente en el campo, da cuenta de los métodos envilecedores y brutales de sus represores. Las sacas se realizaban sin constancia oficial y casi siempre por la noche. Se elaboraban las listas de los que se debía “eliminar”, posteriormente los falangistas pasaban por los barracones “sacando” a los elegidos, lo hacían 3 noches a la semana, los prisioneros elegidos eran trasladados a diferentes zonas cercanas, entre ellas el cementerio de Castuera, donde eran asesinados y enterrados en fosas comunes, como a José González Bravo, último alcalde republicano de Zafra, de lo que se jactaron sus verdugos
“..fueron muchos los prisioneros a por los que iban los falangistas, vi cómo del barracón de al lado sacaban y los fusilaban…los falangistas de Castuera buscaban a individuos conocidos, se presentaban en las puertas de los barracones, alumbrándose con linternas, se los llevaban y ya no volvíamos a saber de ellos…de mi barracón se llevaron a 5 en una sola noche…los que fusilaban eran falangistas…íbamos a arreglar unos caminos que iban para Castuera, veíamos las zanjas hechas, y al día siguiente cuando íbamos por allí a arreglar eso, ya veíamos un trozo grande que lo habían tapado..”.
Otra técnica de “eliminación” masiva fue la cuerda india, grupos de prisioneros atados unos a otros con sogas por la cintura en largas filas, eran empujados a culatazos a las bocas de las minas próximas, donde eran arrojados arrastrándose entre sí: “..en medio de terribles sufrimientos, los presos recibían desde lo alto bombas de mano y ráfagas de metralla que acababan con sus vidas…sentíamos los lamentos de los compañeros al caer, era horrible…tras las explosiones, todo quedaba en silencio..”.
De modo paralelo y fundida con la represión falangista, se desarrolló por las autoridades militares una represión “legal”, auspiciada por los propios mandos, los consejos de guerra. De forma menos estridente, pero más regular fueron eliminados numerosos prisioneros. Los izquierdistas más destacados fueron ejecutados de forma abrumadora en farsas militares judiciales. Esta “zaina noche”, que se dio por igual en toda España, se tornaba doblemente terrible en los espacios cerrados de las zonas rurales como Extremadura, donde el control persistente de la Guardia Civil, el alcalde, el terrateniente, el párroco de turno, los falangistas, los propios convecinos, unas veces por temor, otras por convicción y otras por interés, condujo a un vacío social que rayaba el racismo ideológico.
La Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (Amecadec) ha publicado un listado con los nombres de al menos 266 personas víctimas de los franquistas, y que figura en el monumento memorial construido en el cementerio de la localidad.
 
María Topete interrogando a una reclusa en la cárcel de mujeres de Ventas (Madrid, España)

Descendiente de una aristocrática familia de marinos, a María Topete le abrieron las puertas de la cárcel de Ventas su currículo de persona “honorabilísima”, el ser una fervorosa católica y el tener ideología derechista de toda la vida. Entró como funcionaria, pese a carecer de preparación alguna en ese campo.

Llegó a ser directora de la Prisión de Madres Lactantes de Madrid. Su objetivo allí era reducir al máximo el contacto entre madres e descendientes, “impedir que los niños mamaran la leche comunista”. Como dice Victoria Carrasco, “Tenía a los niños todo el día en el patio, tanto si hacía frío como si hacía calor, y a las madres no nos dejaban coger a los niños aunque tuvieran hambre, estuvieran sucios o lloraran”.

Petra Cuevas, cuya hija murió de bronquitis porque María Topete impidió que la viese un médico, lo corrobora: “Era horrible, tú veías a tu descendiente llorando y no podías hacer nada”.

La Topete -como la llamaban las reclusas-, quiso convertirse en el brazo ejecutor de las ideas de Antonio Vallejo-Nájera, militar y psiquiatra al servicio del franquismo, que pensaba que el ser “rojo” venía dado por un defecto genético y que dejó para la posteridad perlas como éstas:

"La idea de las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la habíamos expuesto anteriormente en otros trabajos. La comprobación de nuestras hipótesis tiene enorme trascendencia político social, pues si militan en el marxismo de preferencia orate antisociales, como es nuestra idea, la separación injusta de estos sujetos desde la infancia, podría liberar a la sociedad de plaga tan terrible".

"A la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella".

"La raza es espíritu. España es espíritu. La Hispanidad es espíritu... Por eso hemos de impregnarnos de Hispanidad... para comprender nuestras esencias raciales y diferenciar nuestra raza de las extrañas. Este espíritu lo definía como "militarismo social, que quiere decir orden, disciplina, sacrificio personal, puntualidad en el servicio, porque la redoma militar encierra esencias puras de virtudes sociales, fortaleza corporal y espiritual". Y para mejorar la raza era necesaria "la militarización de la escuela, de la Universidad, del taller, del café, del teatro, de todos los ámbitos sociales".

En su afán de separar a los niños de sus madres para evitar que fuesen contaminados por el marxismo, María Topete los entregaba en adopción a familias pudientes afectas al régimen o a seminarios y conventos, donde quedaban condenados a convertirse en curas y monjas.

Murió en el año 2000 a la edad de 100 años.

(adjunto visible para usuarios registrados)
 

Adjuntos

Archivo oculto para usuarios no registrados
Gloria de un maestro republicano: "Le sacaron los ojos y le cortaron los testículos"

Un vil crimen, cometido por falangistas en una aldea de Lugo, convirtió a Arximiro Rico en un mártir de la educación pública. Hombre ilustrado, encarnó el pogre en el rural gallego, sometido al poder de curas y caciques, quienes apagaron su luz.

HENRIQUE MARIÑO


Llamaron a la puerta de la casa y su progenitora, la noche ya encima, le rogó que no abriese la puerta. Se lo llevaron. De camino a la sierra de la Ferradura, los falangistas pararon en una taberna a abrevar y a él, mientras, lo amarraron a una argolla. Monte arriba, cabalgaron sobre su lomo. Al llegar a la cima, “le cortaron los testículos, se los metieron en la boca, le cortaron la lengua y le quitaron los ojos… Y todo eso vivo, claro”. Luego lo molieron a palos y abrieron fuego. “Eran tiros de escopeta, porque la cabeza estaba desfigurada”. Gloria de un maestro. Primero de septiembre de 1937.

“Es Arximiro, criatura única y ser colectivo, nombre gentilicio de todos los maestros escarnecidos y asesinados por la réplica facineroso de Atila, que martirizó a la Galiza republicana entera”, escribe Xosé Manuel Beiras en uno de los prólogos de Maestros de la República, de María Antonia Iglesias. La periodista alumbró esta antología de mártires de la enseñanza, santos laicos a los que ningún cura rezó, tras descubrir el trágico fin de un hombre hecho a sí mismo y deshecho por otros. Lo leyó en Arximiro Rico, luz dos humildes, escrito a dos manos por Narciso de Gabriel y Xosé Manuel Sarille, quienes rescataron su figura del silencio.

“Escuché hablar de él desde pequeño, así como de su horrible gloria. Cuando iba a casa de mis padrinos, que vivían en Pol, por las noches contaban historias. Una versaba sobre una buena persona que no le había hecho nada malo a nadie. Mi padrino lamentaba aquel asesinato y se sorprendía por la carnicería. La narración fue tan contundente que siempre ha permanecido en mi memoria”, explica a Público De Gabriel, decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de A Coruña. La descripción del macabro ritual se la escuchó a Manuel Sarille, socialista represaliado y padre de Xosé Manuel, quien dedicó su vida a investigar el terror sembrado en Montecubeiro durante la Guerra Civil.


Aunque nada podría explicar el ensañamiento, la parroquia de Castroverde fue escenario de un luctuoso suceso que contextualiza el crimen. Un año después del golpe de 1936, dos guardias civiles a la caza de varios fugados fallecen en un tiroteo, lo que desata una feroz represión en este municipio del interior de Lugo. Una lista pone en el punto de mira a 65 inocentes, de los cuales quince son asesinados. Arximiro Rico da clases en una aldea de Baleira, un ayuntamiento vecino, si bien frecuenta la zona y tiene amistades con republicanos del lugar. Su cadáver fue abandonado en el límite entre ambos municipios. “Lo dejaron tirado en el monte para extender la sensación de terror”, explica a Público Sarille, profesor de Historia jubilado.

Era un maestro ilustrado de origen humilde, aunque también un hombre que echaba una mano a sus vecinos: curaba a personas y animales, daba consejos sobre cultivos y repoblaciones forestales, enseñaba las cuatro reglas a niños y formaba a escolantes… “Pasaba por rojo, pero era un republicano centrista seguidor de Manuel Portela Valladares, quien estaba a la derecha de la Izquierda Republicana de Azaña”, matiza Sarille. Tampoco era un ateo, sino un creyente que había desterrado el crucifijo del aula. No daba clases de religión, mas regalaba catecismos a sus pupilos para que los leyesen en sus casas.
 
La noche de los 80. La MATANZA de REPUBLICANOS en Teba (Málaga) por las tropas franquistas en 1937
(imagen visible para usuarios registrados)Teba es un municipio situado en el nordeste de Málaga, en la comarca de Guadalteba. Desde mediados del siglo XIX destacó por la importancia de su movimiento obrero. La desigualdad en la distribución de la tierra hizo que la actividad política y sindical fuera muy activa, especialmente durante la 2ª República. La presencia de la UGT y el PSOE fue relevante desde principios de siglo y durante la República se fue abriendo camino el PCE. Y fue precisamente en la revolución de octubre de 1934 cuando el pueblo alcanzó un gran protagonismo con el intento de asalto del cuartel de la Guardia Civil y la posterior represión, que supuso el procesamiento de más de 100 personas.
En las elecciones de febrero de 1936 los resultados fueron favorables al Frente Popular con el 84% de los votos, el centro y la derecha se quedaron en el 16%. El 20 de septiembre de 1936 entraron las tropas franquistas. Muchos tebeños habían huido, pero cuando cayó Málaga un gran número regresaron a Teba, creyendo el embuste de la propaganda franquista de que no habría represalias. De entre los que no volvieron a Teba, 7 terminaron colaborando con la Resistencia Francesa y fueron degollados por la locura de los campos de concentración nancy.
Según llegaban a Teba, gran parte de ellos fueron detenidos. La brutal represión comenzó en septiembre de 1936. Hubo un goteo constante de fusilamientos desde ese momento hasta un año después. El momento más duro de la represión fue en la madrugada del 24 de febrero de 1937, la “Noche de los Ochenta”, cuando fueron canceladas 84 personas en grupos de 10, en las tapias del cementerio. Había 3 mujeres, una de 22 años, embarazada de 7 meses, que fue cancelada por haber portado la bandera republicana un 1º de Mayo. La mayoría de los cancelados no estaban señalados políticamente, ninguno tenía delitos de sangre. Los que habían tenido protagonismo habían huido.
Los vencedores arrojaron brutalmente a los cancelados, unos encima de otros, por prisas o por repruebo, a una inmensa fosa de 25 metros de longitud y 2 metros. Posteriormente fueron arrojadas más víctimas. Durante la exhumación de la fosa de Teba, gracias a la intervención de la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica de Antequera y su Comarca, fueron hallados un total de 151 cuerpos, 141 varones, 7 mujeres y 4 indeterminados. Se han hallado numerosos objetos personales, mecheros, monedas, medallas de la Virgen del Rosario patrona de Teba. La mayoría eran campesinos jóvenes, se han identificado documentalmente 140 personas. Los restos de las víctimas descansan ya en un panteón conjunto en el cementerio de Teba. El espacio ha sido declarado Lugar de la Memoria Histórica de Andalucía.
 
La noche de los 80. La MATANZA de REPUBLICANOS en Teba (Málaga) por las tropas franquistas en 1937
(imagen visible para usuarios registrados)Teba es un municipio situado en el nordeste de Málaga, en la comarca de Guadalteba. Desde mediados del siglo XIX destacó por la importancia de su movimiento obrero. La desigualdad en la distribución de la tierra hizo que la actividad política y sindical fuera muy activa, especialmente durante la 2ª República. La presencia de la UGT y el PSOE fue relevante desde principios de siglo y durante la República se fue abriendo camino el PCE. Y fue precisamente en la revolución de octubre de 1934 cuando el pueblo alcanzó un gran protagonismo con el intento de asalto del cuartel de la Guardia Civil y la posterior represión, que supuso el procesamiento de más de 100 personas.
En las elecciones de febrero de 1936 los resultados fueron favorables al Frente Popular con el 84% de los votos, el centro y la derecha se quedaron en el 16%. El 20 de septiembre de 1936 entraron las tropas franquistas. Muchos tebeños habían huido, pero cuando cayó Málaga un gran número regresaron a Teba, creyendo el embuste de la propaganda franquista de que no habría represalias. De entre los que no volvieron a Teba, 7 terminaron colaborando con la Resistencia Francesa y fueron degollados por la locura de los campos de concentración nancy.
Según llegaban a Teba, gran parte de ellos fueron detenidos. La brutal represión comenzó en septiembre de 1936. Hubo un goteo constante de fusilamientos desde ese momento hasta un año después. El momento más duro de la represión fue en la madrugada del 24 de febrero de 1937, la “Noche de los Ochenta”, cuando fueron canceladas 84 personas en grupos de 10, en las tapias del cementerio. Había 3 mujeres, una de 22 años, embarazada de 7 meses, que fue cancelada por haber portado la bandera republicana un 1º de Mayo. La mayoría de los cancelados no estaban señalados políticamente, ninguno tenía delitos de sangre. Los que habían tenido protagonismo habían huido.
Los vencedores arrojaron brutalmente a los cancelados, unos encima de otros, por prisas o por repruebo, a una inmensa fosa de 25 metros de longitud y 2 metros. Posteriormente fueron arrojadas más víctimas. Durante la exhumación de la fosa de Teba, gracias a la intervención de la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica de Antequera y su Comarca, fueron hallados un total de 151 cuerpos, 141 varones, 7 mujeres y 4 indeterminados. Se han hallado numerosos objetos personales, mecheros, monedas, medallas de la Virgen del Rosario patrona de Teba. La mayoría eran campesinos jóvenes, se han identificado documentalmente 140 personas. Los restos de las víctimas descansan ya en un panteón conjunto en el cementerio de Teba. El espacio ha sido declarado Lugar de la Memoria Histórica de Andalucía.

Repetido como es habitual, en el post de este hilo nº #199 de 22 de mayo. Copio contestación más que nada por aburrimiento ;

En la zona de Teba hubo una batalla importante con posterioridad a que se ejecutaran a unos 30 "derechistas" ; parte de los que hay en la fosa proceden de los combates en el frente de Teba en los que intervinieron, entre otros, la "Pablo Iglesias" de Málaga; otra parte participaron en combates o asaltos anteriores como en Campillos, Antequera. Es habitual "confundir" los caídos en combate con cancelados. Propio de quienes se dedican a la industria de la "memoria".

“Al estallar la sublevación, 19 guardias civiles al mando de un oficial se encerraron en el cuartel y en él se hicieron fuertes, en espera de que les llegaran más elementos facciosos para unirse a ellos. Los sublevados no se atrevían a salir, temerosos de que el pueblo diera buena cuenta de ellos.” Enterado de lo que ocurría, el alcalde de El Campillo movilizó a un grupo de campesinos, a los que se unieron milicianos de Teba y de otras localidades. Se organizó el ataque al cuartel con fusilería, bombas de mano y botellas de líquidos inflamables. El ataque fue tan tremendo, que los guardias civiles decidieron huir; pero ya tenían entonces 8 perecid. Más tarde fueron perecid, al ser perseguidos por los campesinos, y las milicias, los restantes guardias, a excepción de 4, que consiguieron desaparecer. Los guardias tenían en rehenes a 4 carabineros leales, los que pudieron unirse después a las fuerzas del gobierno."

INFORME MEMORIA HISTÓRICA DE TEBA - Asociación Memoria Histórica Antequera y Comarca.

Éstos huyeron a Teba, a seguir matando. PERO NINGUNO TENÍA DELITOS DE SANGRE ...

Sigue el show de los manipuladores ... Hacer pasar malos por víctimas o combatientes por civiles, uno de los trucos más afamados de quienes cobran por ello ...
 
ATROCIDADES franquistas contra los presos REPUBLICANOS del Campo de CONCENTRACIÓN de Castuera (Badajoz)
(imagen visible para usuarios registrados)Los franquistas establecieron un campo de concentración en la población extremeña de Castuera, donde requetés, legionarios, y sobre todo guardias civiles y falangistas eliminaron selectivamente a dirigentes obreros, políticos y sindicales significados con la República. La violencia continuada tenía un mismo objetivo, el asesinato de los Republicanos más prominentes y la generación durante mucho tiempo de un miedo que cercenó la disidencia. La construcción del campo fue realizada por los prisioneros sometidos a rígidas normas, transportaron los materiales, levantaron barracones, construyeron nidos de ametralladoras, excavaron zanjas, erigieron alambradas, todo ello con escasas y rudimentarias herramientas. Dependiendo de las fechas, en el campo hubo entre 5.000 y 15.000 concentrados.
En los barracones se hacinaban entre 60 y 70 prisioneros. No había ningún mobiliario, ni sillas, catres, jergones. Dormían en el suelo de tierra, acostados unos sobre otros, con pocas mantas. La alimentación insuficiente, una sola toma diaria, un rancho frío de escaso pan y una sardina, rara vez un puñado de garbanzos, o cuando ni siquiera comían, escasa también el agua. “..teníamos tanta hambre que un día entramos en zona de cocinas…nos molieron a palos, cancelar a un pobre muchacho, que comía en el suelo, de un garrotazo en la nuca..”. La subalimentación crónica supuso incluso la gloria.
Las condiciones higiénicas eran terribles, el hacinamiento, la imposibilidad de asearse, ropa harapienta, obligación de realizar por las noches las necesidades dentro del barracón. La insalubridad y extenuación provocaron la extensión de enfermedades, cuadros de estreñimiento y diarrea crónica, la aparición de pulgas, rojos, ardilla y con ellos el tifus, la sarna, brotes de viruela.
Los falangistas ejercieron violencia, vejaciones, malos tratos, asesinatos sistemáticos o discrecionales, humillaciones y brutales caricia durante todo el período de funcionamiento del campo. Era muy frecuente el chantaje sensual a las familiares de los prisioneros: “..con las mujeres, pobrecitas, abusaban de ellas, los guardias les decían yo te saco a tu marido, sí…los falangistas entraban con la garrotilla trillando a palos..los sargentos se divertían pegando, nos tiraban con los palos de los picos…Al alcalde de Puebla de Alcocer dijeron que no lo mataban, pero le rompieron la médula…a un prisionero lo mató un centinela, el pobrecito vio llegar por la carretera de Castuera a su progenitora, saltó por la ventana y un centinela le pegó el tiro..”. El incivil protagonismo de los falangistas solo se comprende en un ámbito bajo jurisdicción castrense, con el consentimiento e incluso la incitación de las autoridades militares.
El clima de terror, violencia y arbitrariedad existente en el campo, da cuenta de los métodos envilecedores y brutales de sus represores. Las sacas se realizaban sin constancia oficial y casi siempre por la noche. Se elaboraban las listas de los que se debía “eliminar”, posteriormente los falangistas pasaban por los barracones “sacando” a los elegidos, lo hacían 3 noches a la semana, los prisioneros elegidos eran trasladados a diferentes zonas cercanas, entre ellas el cementerio de Castuera, donde eran asesinados y enterrados en fosas comunes, como a José González Bravo, último alcalde republicano de Zafra, de lo que se jactaron sus verdugos
“..fueron muchos los prisioneros a por los que iban los falangistas, vi cómo del barracón de al lado sacaban y los fusilaban…los falangistas de Castuera buscaban a individuos conocidos, se presentaban en las puertas de los barracones, alumbrándose con linternas, se los llevaban y ya no volvíamos a saber de ellos…de mi barracón se llevaron a 5 en una sola noche…los que fusilaban eran falangistas…íbamos a arreglar unos caminos que iban para Castuera, veíamos las zanjas hechas, y al día siguiente cuando íbamos por allí a arreglar eso, ya veíamos un trozo grande que lo habían tapado..”.
Otra técnica de “eliminación” masiva fue la cuerda india, grupos de prisioneros atados unos a otros con sogas por la cintura en largas filas, eran empujados a culatazos a las bocas de las minas próximas, donde eran arrojados arrastrándose entre sí: “..en medio de terribles sufrimientos, los presos recibían desde lo alto bombas de mano y ráfagas de metralla que acababan con sus vidas…sentíamos los lamentos de los compañeros al caer, era horrible…tras las explosiones, todo quedaba en silencio..”.
De modo paralelo y fundida con la represión falangista, se desarrolló por las autoridades militares una represión “legal”, auspiciada por los propios mandos, los consejos de guerra. De forma menos estridente, pero más regular fueron eliminados numerosos prisioneros. Los izquierdistas más destacados fueron ejecutados de forma abrumadora en farsas militares judiciales. Esta “zaina noche”, que se dio por igual en toda España, se tornaba doblemente terrible en los espacios cerrados de las zonas rurales como Extremadura, donde el control persistente de la Guardia Civil, el alcalde, el terrateniente, el párroco de turno, los falangistas, los propios convecinos, unas veces por temor, otras por convicción y otras por interés, condujo a un vacío social que rayaba el racismo ideológico.
La Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (Amecadec) ha publicado un listado con los nombres de al menos 266 personas víctimas de los franquistas, y que figura en el monumento memorial construido en el cementerio de la localidad.
Hoy, vamos a hablar del bulo del “campo de exterminio de Castuera”, sitio donde le han puesto un monolito a quienes en su inmensa mayoría NO ESTUVIERON EN EL CAMPO DE CASTUERA, como es habitual de los “memorialistas”.

En primer lugar hay que diferenciar dos “Castueras” ; el pueblo de Castuera y el campo de concentración de prisioneros de guerra construído en sus cercanías.
CASTUERA ( Pueblo )
​
El pueblo de Castuera permanece bajo dominio republicano hasta el 24 de julio de 1.938. En los meses de julio y septiembre de 1.936 fueron ejecutadas 78 personas por ser de "derechas", además de los habituales encarcelamientos, robos, saqueos, incautaciones de fincas y destrucción del patrimonio historico – religioso producidos siempre donde gobernaba el PSOE de Pdr Snchz.. Si sumamos las personas ejecutadas hasta 1.938 el número sube hasta 86 ( hay mas pero lo dejaremos aquí ).

Se incluyen en estas gloria las 24 de la matanza de la estación de tren del “Quintillo” donde las víctimas, una vez seleccionadas por el "Comité democrático" del pueblo fueron rociadas con gasolina y abrasadas después de ser tiroteadas en las piernas.

CASTUERA ( Campo )​

El campo de concentración de Castuera estuvo situado a unos 3 km del núcleo urbano, en un entorno conocido como finca "La Verilleja". Operó por espacio de un año, entre marzo de 1.939 y marzo de 1.940, por lo que podría decirse que fue un establecimiento temporal destinado a albergar a la enorme cantidad de prisioneros una vez terminada la guerra en la comarca extremeña de "La Serena"..

Por lo demás, aquí empiezan los desacuerdos con la versión oficial :

Según la Asociación AMECADEC, el número de víctimas de Castuera es de 266 entre 1.936 y 1.949. NO ES CIERTO

Como ya se ha dicho, el campo estuvo abierto entre 1.939 y 1.940. ¿ Cómo se produjeron las víctimas en un campo que no existió ... ?

De otra parte ¿ es cierta la cifra de 266 ?? NO. Es la suma de TODOS los de Castuera que murieron ( si lo hicieron ) en cualquier parte y de cualquier modo. INCLUÍDOS LOS RESPONSABLES DE LAS 86 víctimas.

Ya conocemos las estrategias para hinchar las cifras de "represaliados". En esta ocasión deben de disimular los hechos del pueblo, por lo que han subido los datos un poco mas, hasta 266.

Las matanzas en el "campo de exterminio". La "cuerda india". NO ES CIERTO

El primero que difundió la leyenda fue Justo Vila Izquierdo en uno de sus escritos donde sostenía que Castuera fue «posiblemente la mayor aberración de la posguerra, donde se ensayaron métodos de exterminio masivo, utilizados después por los nancy en sus campos de gloria durante la segunda guerra mundial» y en esto consistían dichos métodos :

«Al principio, los perecid eran enterrados en zanjas abiertas al efecto, sin embargo, dada la gran cantidad de presos condenados diariamente, deciden poco después enterrar a
los
mismos en bocas de minas abandonadas.
Más tarde, el refinamiento, la crueldad y la barbarie de los ejecutores llegó hasta extremos difícilmente imaginables: los condenados eran atados con sogas por la cintura, unos a otros
en interminables filas y empujados a culatazos a las bocas de la mina, en medio de terribles sufrimientos, los presos recibían desde lo alto, bombas de mano y ráfagas de metralla que acaban con sus vidas»


Para afirmar semejante relato parece ser que se basó en testimonios que posteriormente se han demostrado falsos. El principal testigo, un tal Hernández Mulero, reconoció que la historia de la “cuerda india” no era mas que un bulo, un rumor sin base que circulaba por el campo y que en las fechas en que estuvo en el campo no se registró ninguna gloria.

Y para descartar definitivamente las fantasías, las excavaciones realizadas en los alrededores del campo no han encontrado ni fosas ni restos que confirmen las “matanzas” realizadas en el campo. Incluso tampoco se ha encontrado nada en las bocaminas como “Gamonita” donde decían que se arrojaron miles de cuerpos y se remataban con granadas. NO HAN ENCONTRADO NADA.

Las miles de víctimas en las fosas. El "exterminio masivo". NO ES CIERTO

Tan solo en el cementerio del pueblo se ha encontrado una fosa con 11 cuerpos, los cuales ha sido imposible identificar pero no sería extraño correspondieran a algunas de las personas que impusieron el terror durante la guerra en la comarca.

Como ya se ha dicho ni rastro de los miles de "represaliados", del "exterminio", del "exterminio masivo". NADA.


En resumen, otra versión mas que no se sostiene para encubrir los hechos inventándose "campos de exterminio" y "genocidios" de pacotilla. Y para conmemorar el delirio, ponen un Monolito incluyendo nombres de los responsables de "El Quintillo", por ejemplo, haciéndolos pasar por "víctimas".
 
Yo si fuera del PSOE, miembro de su militancia o de la propia Ejecutiva, llevaría a juicio al creador de este hilo con sartas de injurias que no se sostienen. Es vergonzoso que en este foro se cuelen cosas de este tipo.

Vamos hombre, anímate a nivel particular. Seguro que algún chiringuito te podrá financiar, que ya sabes cómo funcionan estos con el dinero público.
 

Estadísticas del foro

Temas
2.058.198
Mensajes
58.408.387
Miembros
191.046
Último miembro
exey

El blog de burbuja.info

-
-
Volver