Correos devuelve paquetes en dos días y acumula envíos sin fecha de entrega
Un aviso de llegada depositado a las 13:00 en un buzón cuando la oficina había cerrado a las 12:30. Un viernes festivo por medio. Y el lunes, cuando el destinatario por fin puede acercarse a recogerlo, el paquete ya está de vuelta camino del vendedor. El aviso concedía hasta el día 5. La realidad concedió dos días hábiles. Es el tipo de detalle que convierte una incidencia logística en un problema de consumo: el envío existe, tiene seguimiento, está en España, y aun así se pierde por el camino entre la ventanilla y el mostrador.
El patrón se repite en decenas de casos. Envíos internacionales con número de seguimiento que entran en el país, pasan aduana y quedan congelados durante semanas en una «reclasificación» de la que no salen. Paquetes ordinarios, sin seguimiento, que se acumulan sin fecha de entrega porque nadie los prioriza. Y una cifra que resume el atasco:
un millón y pico de paquetes almacenados en los centros logísticos de Correos, según el plan de desescalada que la empresa puso en marcha para darles salida.
Qué está pasando con los envíos de Correos
La secuencia es siempre la misma. El paquete llega a España, consta como admitido en el centro internacional logístico y ahí se queda. Un envío desde Nicosia admitido el 12 de marzo seguía sin moverse el 23 de abril, cuando el seguimiento mostró que había sido devuelto al vendedor. Otro desde Chipre pasó
40 días en la oficina internacional antes de correr la misma suerte. Un tercero, con aduana despachada el 18 de marzo, no llegó a la oficina de entrega hasta el 6 de mayo: casi siete semanas después.
Hay quien sostiene que el colapso fue una decisión, no un accidente: una parte del personal se habría reincorporado a sus casas y solo habría vuelto a mover carga cuando Amazon y Alibaba amenazaron con rescindir contratos. Es una hipótesis que circula sin prueba documental y que conviene tratar como lo que es, una sospecha. Lo que sí consta es el resultado: Correos reactivó de urgencia el reparto ante el riesgo de perder clientes como Amazon o Alibaba.
Paquetes ordinarios sin seguimiento: semanas de espera
El envío ordinario es el eslabón más débil. Sin número de seguimiento no hay fecha de entrega, y sin fecha de entrega no hay prioridad. Quien trabaja en el sector lo resume así: los paquetes sin seguimiento pueden acumularse semanas porque nada obliga a repartirlos antes. Los que sí llevan código se reparten por cuentagotas, y algunos están saliendo por Correos Express en lugar de por la red habitual.
Las cifras de recuperación llegan con cuentagotas. Envíos de Aliexpress pedidos a principios de febrero empezaron a aparecer a finales de la semana pasada. Un paquete que llevaba en la oficina local desde el 13 de marzo acabó en el buzón tras sucesivas ampliaciones del periodo de protección. Otro de principios de marzo, clasificado en aduanas, llegó esta semana. La tendencia es de salida, pero lenta y desigual: hay quien recibe dos pedidos de mediados de febrero en la misma semana y quien sigue esperando uno de marzo.
Aduanas y el cuello de botella que nadie mide
La aduana española funciona como un segundo atasco dentro del primero. Hay envíos que han pasado
más de un mes retenidos en el proceso, y el operador que gestiona los trámites, ADT Postales, acumula reseñas de usuarios que describen meses de espera sin respuesta. La paradoja es que un paquete puede tardar más de Madrid a la ciudad de destino que desde China a Madrid.
El problema se extiende a los envíos con origen en Estados Unidos. Varios casos describen paquetes que salen del país, aparecen en el sistema de Correos España y no avanzan. La misma situación no se produce con destinos como Francia, Alemania o Portugal. Quien ha enviado desde Estados Unidos hacia esos países no reporta bloqueos equivalentes. La asimetría apunta a un cuello de botella en la gestión española, no en el origen.
Disputas, reembolsos y plazos que caducan
La vía del comprador es la disputa. En Ebay, el plazo para abrirla por artículo no recibido es de
30 días desde el último día del plazo estimado de entrega. Un pedido con entrega estimada entre el 7 y el 11 de mayo tendría hasta el 10 de junio. En Aliexpress el sistema complica la reclamación: hay casos en los que la plataforma marca el pedido como entregado porque el transportista local lo da por recibido, mientras el seguimiento de Correos muestra el paquete paralizado desde hace dos meses. La disputa se deniega con el argumento de que figura como entregado.
La recomendación que circula entre compradores es contactar al vendedor para ampliar el periodo de protección antes de que se cierre el pedido. No siempre funciona, pero es la única palanca disponible cuando el transportista no responde.
El aviso de llegada y los 15 días que no se cumplen
La normativa de Correos es explícita: en la modalidad ordinaria existe obligación de dejar aviso de llegada, y el plazo para recoger un paquete es de
15 días. La práctica difiere. Hay avisos depositados después del cierre de la oficina, con plazos que en la práctica se reducen a dos días hábiles antes de devolver el envío al remitente. Y hay repartidores de otras empresas que marcan ausencia sin haber llamado al timbre, una práctica que se corrige cuando el destinatario llama a la centralita y anuncia una reclamación.
El resultado es un sistema donde el error no se reparte: el comprador paga, espera, y en el mejor de los casos recupera el dinero semanas después. El vendedor pierde el producto. Y el transportista, mientras tanto, sigue acumulando paquetes en naves que ya no dan abasto.
Con un millón largo de envíos embalsados y una capacidad de reparto que avanza por cuentagotas, la pregunta ya no es cuándo llega el paquete. Es cuántos de los que están en esas naves habrán caducado en el sistema antes de que alguien los toque.