La bola negra arranca con 4,7 millones y polémica por su relato
¿Cuánto pesa la taquilla y cuánto la guerra cultural en el fenómeno de La bola negra? La última película de Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis, llegaba a las salas el viernes 25 de septiembre y firmaba
4,7 millones de euros en su primer fin de semana. Un arranque de taquillazo que aterriza envuelto en un pulso sobre su contenido, su promoción en televisión pública y la lectura que hace de la Guerra Civil. El anuncio en pleno informativo terminó de encender la mecha.
¿Cuánto ha recaudado La bola negra y qué premios acumula?
4,7 millones de euros en tres días. A la taquilla se suma el
exaequo a mejor dirección en Cannes y los premios del público en los festivales de Toronto y San Sebastián; en Toronto se trata de un logro que no conseguía una cinta de habla no inglesa desde 2011. En Estados Unidos se estrena el 16 de octubre en un número limitado de salas, con
Netflix como distribuidora, para un mes y medio.
El circuito de festivales, para una parte del análisis, funciona menos como reconocimiento que como
campaña de posicionamiento: colocar la película en la conversación antes de que llegue al gran público. El reparto, con Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Lola Dueñas o Glenn Close, alimenta la misma tesis. El salto de un cantante emergente a protagonista junto a nombres internacionales hay quien lo lee como talento y hay quien lo lee como empuje de la industria. Con estos mimbres, lo raro sería lo contrario.
¿Cuál es el papel de Penélope Cruz en La bola negra?
Cruz aparece un total de
18 minutos en pantalla, pero su personaje abre una de las puertas de la trama. Da vida a la cupletista Nené Romero y suma dos números musicales en la
línea temporal ambientada en 1937, en plena Guerra Civil. En un intercambio breve de palabras anima al batallón durante una noche en el cuartel. Que una actriz con ese peso aparezca tan poco y aun así forme parte del cartel promocional dice bastante del modo en que se vende la película.
¿Por qué se acusa a la película de apología del satanismo?
La acusación la firma una parte del comentario crítico, no la crítica especializada.
Una corriente sostiene que la cinta hace apología del satanismo y que confunde oscuridad con profundidad. Otra parte denuncia escenas de contenido sexual que considera gratuitas y desubicadas, sin relación con la trama, y describe el conjunto como onírico, inconexo y largo en exceso. También hay quien señala la presencia de menores en la sala y cuestiona la idoneidad de la película para ese público. Conviene separar dos cosas: los juicios morales sobre una obra y los datos verificables sobre cómo se ha recibido.
San Sebastián, el mártir romano que inspira la cinta
San Sebastián, el de las flechas, no el festival ni la ciudad.
Mártir romano del siglo III, vinculado a la guardia imperial durante el gobierno de Diocleciano, cristiano en secreto y colaborador de otros cristianos perseguidos. Descubierta su fe, lo ataron a un poste y los arqueros lo acribillaron. Lo dieron por muerto; sobrevivió, y según la tradición volvió a presentarse ante el emperador. Su festividad se celebra el
20 de enero.
Una parte del análisis lee la película como una relectura de esa iconografía. La figura del santo, con el cuerpo atado y las flechas clavadas, ha sido históricamente explotada desde una estética del dolor. Que una producción actual vuelva sobre ella dice menos del mártir que del imaginario de quien la firma.
El detalle sobre el clero que se señala como error histórico
A comienzos del siglo XX, el Código de Derecho Canónico prohibía a los miembros del estado clerical participar en actividades indecorosas o ajenas a su condición:
toros, casinos, juego, negocios o espectáculos profanos. Por eso, según esta línea crítica, no podía haber curas ni obispos con autoridad para depositar bolas negras en un casino. El argumento no entra a valorar la película como ficción, sino a discutir su pretensión de retrato histórico. El terreno donde más se ha movido la polémica no es el estético, sino el de la fidelidad a lo que se cuenta.
Promoción pública y subvenciones: el reproche recurrente
Cuando un medio público pone una película en horario de informativo, la lectura cambia.
Hay quien lo interpreta como campaña y no como cultura, sobre todo si productora y distribuidora comparten ecosistema. La coincidencia de intereses se cita como prueba de un oligopolio que se da palmadas a sí mismo. A ello se suma el reproche clásico a las
subvenciones directas al cine español, que en esta ocasión vuelve con la misma música de siempre.
El reproche va más allá del dinero. Una parte del análisis sostiene que la cinta reaviva la división de la Guerra Civil y que su marco de buenos y malos simplifica un periodo complejo. Frente a eso, el argumento comercial es simple: 4,7 millones de euros en tres días. Que las dos cosas sean verdad a la vez es, probablemente, el dato que más incomoda.
Con 4,7 millones en tres días, premios en Cannes, Toronto y San Sebastián y una distribución internacional en marcha, a la película no le faltan espectadores. Lo que sigue sin medirse es cuántos entraron convencidos y cuántos, sencillamente, aguantaron hasta el final.