Elisa Beni cambia de discurso: el foro especula con el fin del sanchismo
El cambio de discurso de Elisa Beni ha dejado al personal con la boca abierta. La que fuera abogada y tertuliana de cabecera del sanchismo aparece ahora en un vídeo diciendo lo que muchos piensan, y el respetable no sabe si aplaudir o mirar debajo de la mesa. No es fake. No es IA. No está manipulado. Es, aunque parezca increíble, Elisa Beni diciendo lo que muchos piensan. El titular del vídeo que circula lo deja claro: no hay trampa ni cartón. La pregunta que sobrevuela es otra: ¿a qué viene este giro de guion?
El personal no ha tardado en tirar de hemeroteca. La Beni de ahora sería una facha para la Beni de antes. Cambian los vientos. Y no solo los vientos: cambian las nóminas, los cargos y las prebendas. En el fondo, según una opinión repetida en el hilo, todos estos mercenarios que viven del cuñadismo cuando les dejan fuera del reparto lo que hacen es enseñar los dientes para dar a entender lo peligrosos que son si les dejas fuera del reparto del pastel. La teoría más repetida es la del carguito: si a la Beni le hubieran dado un puesto de consejera en RTVE o la hubieran metido de cuñada en las mañanitas de la 1, sería una buena lacaya y haría propaganda del régimen como las otras. Como se quedó fuera del reparto, ahora tiene que venderse.
¿Por qué cambia de discurso Elisa Beni?
Hay dos lecturas que se abren paso en el hilo. La primera es tacticista: que vean ya muerto a Sánchez y quieran desligarse de él antes de que todo explote, para luego no ser señalados como gente que ha defendido lo indefendible. La segunda es más benévola: que, aunque cueste, sea realmente socialista de corazón, con la misma buena intención que alguien de otra ideología, y que llegado el momento vea todo tan fuera de lugar que se ponga en contra porque el nivel de burradas ha pasado ya de lo defendible. En ambos casos, para la causa es lo mismo.
La versión más cínica apunta al jefe en la sombra. El jefe en la sombra le ha dado instrucciones de cambiar de chaqueta, no hay más. La borrachuza esa está ahí de vocera de las élites y dice lo que le han dicho que diga. Cambian los vientos, pero no de manera natural sino ordenado por alguien. Y hay quien recuerda que no es la primera vez: la metamorfosis de Talegón ya avisó de que esto del cambio de chaqueta es un deporte de temporada. No hay más actores, que tienen que estar reinventándolos cada poco.
El olfato de las charos y el declive del Caudillo
Es buena señal. Las charos tienen un olfato especial para detectar el comienzo del declive del Caudillo Macho Alfa. Como las charos franquistas que luego se pasaron en masa al felipismo. Ya no les pone el gallito. Algo se mueve. Una que vislumbra el péndulo, a lo lejos, pero es enorme, y prefiere apartarse. En los últimos estertores del régimen veremos a decenas de ellos, los arrepentidos del último momento, intentando ponerse de perfil.
El problema es que el sociópata le quedan años y puede que no pocos. A sus socios los tiene bien comprados y no va a dejar de regarles con prebendas y dinero público porque sabe que depende de ellos para no caer en una moción de censura. Aún quedan años para las elecciones y la gente es muy pero que muy borrega. Dentro de tres meses nadie se acordará de lo de Valencia, al igual que pasó con La Palma. Este sólo se irá en una caja de pino, tiempo al tiempo. La analogía con el bobosolemene es inevitable: también dijo en 2007 tras ganar las segundas elecciones que por qué no una tercera reelección si el electorado lo aprobaba, anunció dos años más tarde que no se presentaba y un mes más tarde disolvió el parlamento.
El dinero de Valencia y la limosna de 5.000 euros
De Valencia ya no se acuerda casi nadie. ¿Les ha llegado el dinero a los valencianos? Creo que aún no, es probable que les llegue durante la primera quincena de este mes a los que ya hayan tramitado la ayuda, pero eso no es dinero, es una limosna. 5.000 euros cuando has perdido todo no valen ni para tirar tres meses en el mejor de los casos. Y ojo, que son a devolver. Los créditos que enmascaran como ayudas esos sí son para devolver. Como ya digo, 5.000 euros es una limosna, eso se lo gasta cualquier concejal de pueblo en un fin de semana de putas y coca. Con 5.000 pavos no cambias ni las puertas de una casa que se ha inundado. Los únicos que han pillado pasta son los que la han recibido del facha de Roig. El resto van jodidos, tarde, mal y nunca.
El BCE y la deuda: la única bala que puede tumbar a Sánchez
Lo único que sería letal para Sánchez es que se revolucionen las aguas en Bruselas y el BCE deje de comprar deuda española. En un mes hay que suspender pagos de pensiones y sueldos de funcionarios. Mientras tenga el apoyo entusiasta del BCE puede seguir pagando al ejército clientelar que tiene. Si Francia tiene el déficit que tiene con un programa de reducir sus presupuestos para ahorrar 60.000 millones y Alemania está en la crisis que está, a España no le van a dejar que la deuda española siga subiendo como está subiendo. Eurobonos ricos, trampas contables y 800.000 millones del plan Dragui, y la inflación y la ruina económica nos la vamos a comer nosotros porque somos gilipollas.
¿Hay socialistas buenos o es todo un cuento?
Sí, por supuesto. La mitad de la población de España es socialista. ¿Crees que en esos 23 millones de personas no hay gente estupenda? Es la misma falacia de la ultraderecha. Intentar hacer ver que existen 23 millones de nazis en España es ridículo, son simplificaciones que consiguen provocar efectos que interesan a los políticos. Pero obviamente es falso. Lo que pasa que los políticos de izquierda son mucho más deshonestos. Porque han metido en la cabeza de los suyos que si alguien no es socialista es porque es mala persona. Entonces hay socialistas buenos, y donde estaban escondidos cuando ZP. Porque Sánchez es solo la segunda temporada del culebrón.
Al final, la conclusión que se impone es la de siempre: la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. Salvo que esa verdad salga de la boca de un mamporrero, un mercenario, un psicópata a sueldo. Guarda cuidado de lo que esté por venir cuando el pregonero de Agamenón siente cátedra. Y mientras, el dato que descoloca: los 5.000 euros de la limosna valenciana se los gasta cualquier concejal de pueblo en un fin de semana. Esa es la verdadera medida de la solidaridad institucional.