Torimbia
Madmaxista
Me compré unas botas Kamet de cuero que -vistas con ojos modernos- eran más malas que la carne de pescuezo. Pesaban un pavor, la suela parecía de hierro y no tenía la menor amortiguación. Y había que echarles grasa de sustancia ilegal como si no hubiese un mañana antes de cada salida. Así aguantaban media hora de nieve sin calar. Luego ya estabas […]Con ellas me he pateado de niño la sierra madrileña llena de nieve. Nos ponían bolsas de plástico y a correr...no había dinero para las botas de cuero Kamet...