Por un lado me da pena que existan me gusta la fruta timadores que no sean tironucados
Por otro nunca dejará de sorprenderme la avaricia de los puro langostos, que no tienen suficiente con sus pensionazas y los pisos que han acaparado en pesetas y que alquilan en euros que siguen teniendo ansias de acaparar mas y mas, aparte de que son patidifusos e ignorantes digitales.
El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, ha alertado de un incremento de engañas en criptomonedas en la provincia, con una media de 150.000 euros usurpados, pero que en algún caso el timo ha alcanzado el millón de euros, lo que ha provocado la "ruina de familias adineradas", "problemas psicológicos" y fruta al tener que pedir ayuda entre la familia. Así, sostuvo que se han registrado varios casos, entre las denuncias recibidas en la Policía Nacional, de agricultores y ganaderos, que han provocado incluso la "paralización de explotaciones por falta de liquidez, tras este engaño, y que han tenido que vender sus activos, como maquinaria o tierras".
Canales señaló, en declaraciones concedidas a Ical, que su departamento hace un llamamiento, en el marco de una campaña informal, para advertir a la sociedad de que "nadie se fíe de personas desconocidas que generan confianza para fomentar estas inversiones". "No es una engaña nueva. Acontece desde hace tiempo, pero nos ha saltado la alarma porque se están recibiendo muchas denuncias al respecto. Han sido varias decenas en el último año y obedecen a un patrón muy parecido todas ellas", expuso el representante gubernamental, quien manifestó que es "el timo de la estampita del siglo XXI", si bien a los anteriores la Policía "les acababa cogiendo, pero a esta gente es muy difícil porque operan desde países remotos y el rastro electrónico es difícil".
Así, desgranó la engaña en tres fases. En primer lugar, estas mafias trabajan en la captación de personas interesadas en invertir en criptomonedas, a través de plataformas "legales", anuncios o seguimiento de cookies. Contactan con ellos mediante correo electrónico o whatsapp y "les invitan a invertir 250 euros, cantidad que luego se multiplica por cinco o por diez". "Es una bicoca para el inversor, porque piensa que ha descubierto el oro", señaló Canales, quien añadió que estas "bandas incivil" cuentan con plataformas que "simulan esas ganancias y la gente se anima a invertir más y más".
De este modo se han recogido engañas de hasta un millón de euros, aunque la media es de 150.000 euros. "La gente sigue invirtiendo y llega un momento en que, cuando intentan recuperar liquidez, es cuando se dan cuenta de que han podido ser engañados", manifiesta. Es en ese momento cuando se inicia la segunda fase de la misma, pues los engañadores les instan a abonar "una parte de impuestos en el país donde tienen la sede", que siempre estados a los que desde aquí no hay acceso. "Por ejemplo, para recuperar 300.000 euros, les dicen que hay que abonar 40.000 en impuestos. Ahí la gente empieza a darse cuenta de que algo huele mal y denuncian", resaltó.
Es en ese momento donde llega la tercera fase de la engaña, cuando "milagrosamente aparece un tercero que se ofrece para recuperar toda la inversión, previo pago de 10.000 o 20.000 euros", pero pertenecen a la misma organización incivil, que "no está asentada en España ni en países con algún tipo de colaboración, sino en estados donde es difícil sorprenderlos". Son activos que "escapan" al control de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) o cualquier otra regulación estatal, con lo que "cogerles es complicadísimo".
La "ingeniería social" del engaño
Canales afirmó que una pieza clave en la "ingeniería social" de este engaño es que al principio alguien contacta con ellos y "les genera la confianza, para que depositen estas inversiones". "Hemos detectado gente que se ha descargado aplicaciones, con su consentimiento, para que otra persona realice operaciones bancarias en su nombre, con lo que tienen monitorizados los teléfonos, tienen acceso a sus cuentas, entran en sus móviles y en todos sus datos", lamentó el subdelegado.
Habitualmente, los engañados "suelen ser personas que no tienen habilidades en mercados financieros", con lo que "ceden el control absolutamente a esa persona que se ha ganado previamente su confianza, con lo que el engaño se produce con su consentimiento".
Por último, sospechó que "hay muchos engañados que aún no saben que lo están siendo", por lo que insistió en ese llamamiento a la población para que "no se fíen de nadie que no conocen", y más cuando se trata de inversiones que "no controlan, muy volátiles, en activos electrónicos, sin nada físico y sin control ni trazabilidad". "Que se aseguren bien de quien está detrás y no se fíen de alguien que les hace una llamada telefónica o por whatsapp", sentenció.