Un mensaje difundido en un foro de economía sostiene que el ser humano es un "residuo orgánico aberrante" y pide una "eutanasia colectiva de la especie". El texto mezcla desprecio por el debate económico, ataques a la familia tradicional y una autoafirmación divina de quien lo firma.
El texto arranca con una premisa que presenta como axioma: "Humano es igual a CACA". A partir de ahí, su autor descalifica cualquier conversación económica y reduce la actualidad a un ciclo repetitivo de escándalos, elecciones y muertes de famosos. La economía y la bolsa, dice, son "estamentos ficticios controlados al milímetro" desde despachos de New York. No aporta ningún dato que sostenga esa afirmación.
Una premisa presentada como axioma
El mensaje no argumenta: decreta. Llama "verdad axiomática" a una equivalencia entre el ser humano y un residuo, y desde ahí ridiculiza a quienes debaten sobre economía y bolsa. Los acusa de "ir de intelectuales sofisticados" mientras, según él, repiten las mismas sandeces. Es una opinión sin prueba, no un análisis.
El desprecio alcanza también a la actualidad informativa. Un accidente de tren, unas elecciones o la muerte de un personaje público son, en su relato, eslabones de un "bucle neurótico e infinito". El texto no menciona ningún caso concreto ni ninguna cifra.
La familia tradicional, en el punto de mira
El autor pide que las familias "desaparezcan de inmediato" y que la especie deje de reproducirse "bajo la excusa de la carne y la fricción". Es una posición extrema sobre la familia, formulada sin datos y sin matices, que el texto presenta como consecuencia lógica de su premisa inicial.
También niega la idea de Dios como "cuento pueril" inventado para tapar miserias. Acto seguido, el propio autor se declara divinidad: "la verdadera divinidad siempre fui yo". La contradicción es explícita en el texto.
"Eutanasia colectiva" y clausura de la especie
El cierre es una llamada a eliminar a la especie humana, a la que llama "residuo orgánico aberrante" que "se debe eliminar del tejido cósmico". Lo formula como "eutanasia colectiva" y como clausura oficial bajo su firma. No hay enmienda, perdón ni prórroga, escribe.
El mensaje no identifica a ninguna persona ni colectivo concreto, pero su conclusión afecta a toda la especie. Se trata de una opinión extrema publicada en un foro, sin respaldo factual, y no de una propuesta con base científica o legal. Cualquier debate sobre salud o sobre el valor de la vida humana debe apoyarse en profesionales y en fuentes verificadas.