El recurso de Sancho cae: no volverá a España
Hay un guion que se repite en los despachos que llevan casos de españoles condenados en Asia: un familiar firma un presupuesto, un abogado promete una vía nueva y la factura crece. En el caso de
Daniel Sancho, el recurso presentado en Tailandia ha sido rechazado. Traducción directa:
no volverá a España a cumplir condena, al menos por esta vía.
Por qué Tailandia no lo suelta
La tesis que más se repite no es jurídica, sino de imagen. El país, sostiene una corriente de análisis, no puede permitirse que un extranjero con recursos llegue, cometa un delito grave y se vuelva a casa como si nada.
Quedarse allí pudriéndose sería, en ese relato, una cuestión de orgullo nacional y de turismo.
Frente a eso, otra parte del análisis pone el foco en el dinero como variable real: quien puede pagar, en ocasiones, negocia. La sospecha de que ciertos delitos se resuelven con pagos circula sin una sola prueba que la sostenga. Convicción, ninguna.
Quién defiende traerlo a España y por qué pierde
También hay quien sostiene lo contrario: que se le traiga a cumplir la pena aquí. Es la postura minoritaria, y choca con el argumento más repetido, el de la
impunidad de los niños bien: crecer en un entorno privilegiado enseña a esperar que papá arregle el problema. A miles de kilómetros de casa, ese arreglo no sirve de nada.
Nadie ha puesto una cifra sobre la mesa. Ni lo que ha costado ya la defensa, ni lo que costaría el siguiente intento ante el Supremo tailandés. Ese número, el único que quizá explique lo que queda por venir, sigue sin aparecer por ningún lado.