En la economía de mercado, la función de los emprendedores es crear nuevas ideas de negocio, no disponer del capital para ponerlas en marcha.
Puede estar Edison, que tiene la idea de comercializar bombillas eléctricas o Ford, que cree que sería un buen negocio construir coches utilitarios. Sin embargo, normalmente quienes tienen las ideas no tienen el capital. Quienes tienen el capital, por ejemplo los partícipes de un fondo de pensiones que hacen cada mes aportaciones para su futura jubilación, no tienen ideas de cómo invertir su capital o tiempo para pensar en ello.
Así que quienes tienen las nuevas ideas, que son crear una nueva empresa o ampliar una que ya existe, acuden a los 'mercados de capital' a obtener el capital con que financiar la nueva idea.
Los 'mercados de capital' son la Bolsa y el Mercado de Bonos (y para las empresas pequeñas los bancos)
Para financiar la nueva empresa, o la ampliación de una empresa, se diseña una 'estructura de capital', que define cómo se fragmenta la financiación entre el mercad de bonos y la Bolsa. En general, como el 90% de la financiación de las empresas en un libre mercado se hace desde el mercado de bonos y el otro 10% desde la Bolsa.
¿Por qué se divide la financiación entre acciones y bonos? Esto sería muy largo de explicar pero, en esencia, es un problema de eficiencia. La financiación solo con accionistas es muy cara, la financiación solo con bonistas (o préstamos de bancos) también es muy cara y existe una mezcla adecuada de las dos formas de financiación que proporciona la financiación conjunta más barata. Quien diseña la 'estructura de capital' de una empresa trata de encontrar esa mezcla exacta que proporcione los menores costes de financiación.
Una estructura de capital clásica estaba formada por esos dos componentes: deuda, financiación aportada por los bonistas, y capital, aportado por los accionistas. En la financiación moderna de empresas la estructura de capital contiene toda una variedad de formas intermedias entre un bono y una acción: cosas como convertibles, híbridos, etc, pero todas ellas son variaciones del concepto bono-acción