¿En qué momento exacto se torció el rumbo de México?
De la promesa de ser uno de los países más ricos del mundo en 1845 a la realidad de violencia y pobreza que marcó el siglo XX, el debate sobre el origen del declive mexicano enfrenta dos narrativas. Una apunta a las heridas de la independencia y las deudas impagadas; la otra, a la revolución que fracturó el estado. Y mientras algunos ven un futuro prometedor, los datos dejan preguntas incómodas.
Independencia y deudas: el primer tropiezo
Tras 1821, México heredó una deuda colosal con bancos europeos. A pesar de ser en 1845 una de las economías más prósperas, la negativa a pagar desencadenó la intervención francesa en 1862. El país prometió resolver la deuda, pero la estabilidad nunca llegó del todo.
Del Porfiriato a la revolución: el punto de inflexión
Para algunos analistas, la Revolución Mexicana (1910-1920) fue el verdadero desastre. Una mezcla de comunismo incipiente y ausencia de estado central que, décadas después, allanaría el terreno a los carteles. La década de 1970 marcó el inicio de la era del narcotráfico, con un incremento brutal de violencia y pobreza.
¿Resurgimiento o espejismo?
Frente al pesimismo, hay quien defiende que México mantiene un crecimiento económico robusto y estable, y que está llamado a ser la décima potencia mundial en 2060. Las proyecciones chocan con el escepticismo de quienes recuerdan promesas similares para Brasil. Lo único seguro es que el debate sobre el declive mexicano sigue más abierto que el horizonte del país.