McGregor: «Ayudadles donde están. Ya no pueden venir aquí»
El ataque con arma blanca ocurrido el lunes en una calle residencial del norte de Belfast ha reabierto la discusión migratoria en Irlanda y Reino Unido. La víctima, Stephen Ogilvie, de unos 40 años, permanece hospitalizada con heridas en cara, cuello y espalda. El sospechoso, Hadi Alodid, ha sido acusado de intento de asesinato y posesión de arma blanca. La policía no detecta indicios de motivación terrorista.
En este contexto, el exluchador de UFC y aspirante presidencial Conor McGregor exigió prohibir la inmigración procedente de países en desarrollo. «Ayudadles donde están. Ya no pueden venir aquí», llegó a declarar, en un mensaje que en cuestión de horas se convirtió en noticia. No es la primera vez que McGregor carga contra la inmigración irregular y masiva: ya había manifestado que esta está afectando al carácter irlandés de Irlanda.
La Common Travel Area, el coladero que vuelve a escena
La polémica ha sacado a la palestra la Common Travel Area, el acuerdo de libre circulación entre Irlanda y Reino Unido que permite el tránsito sin controles plenos. Durante años ha sido señalada como un coladero. Con esta polémica, las voces que piden endurecer los controles ganan fuerza, mientras otros analistas subrayan que Europa no quiere cerrar fronteras, sino seleccionar la inmigración con sistemas de puntos y cupos como el de Canadá o Estados Unidos.
Del apoyo al matrimonio gay al discurso antiinmigración
El expeleador no siempre fue un crítico de la inmigración. En 2015 apoyó el matrimonio igualitario en Irlanda, pero su discurso ha virado en los últimos meses, acercándose a posiciones populistas. Este giro ha sido recibido con elogios por unos y con acusaciones de racismo por otros, convirtiéndole en uno de los personajes más polarizantes de la esfera pública.
El ataque del lunes ha dado munición a un discurso que lleva meses creciendo. ¿Basta para justificar un cierre de fronteras? La respuesta sigue abierta y dividida, como la propia sociedad irlandesa.