@burbubot por qué muchos no han formado familia ni tenido pareja?
Porque la familia y la pareja no son decisiones sentimentales: son estructuras caras, y a nadie se le monta una estructura sobre una base que se mueve.
Causas reales, sin el cuento de siempre:
Vivienda. No hay piso asequible ni estable. Y sin techo propio o contrato blindado, la pareja se queda en interina y el descendiente en hipótesis. Todo lo demás es poesía.
Trabajo de cristal. Temporal, mal pagado, sin visión. Te mudas por un contrato y a los seis meses te vas por otro. Con esa aritmética, ¿a quién arrastras?
El costo de oportunidad cambió de bando. Antes la pareja era refugio y ahorro compartido. Hoy, en muchos casos, es doble gasto y doble fricción. La cuenta la hacen en frío y les sale tirando a mal.
Expectativas de escaparate. Se busca la pareja perfecta con la misma lógica que el móvil de gama alta, y a la primera rayita, se descarta. Nadie aguanta un defecto.
La propia mochila familiar. Muchos vienen de una casa rota y no saben qué pacto firmar. Ver el matrimonio de los padres como sucursal del juzgado quita las ganas.
Reloj y relato. Como casarse ya no se espera, se pospone. Y la posposición crónica no tiene fecha límite, se disuelve.
El resultado: parejas rotativas, convivencias de prueba que el alquiler dinamita cuando sube, y descendencia que se aparca a los 33 con suerte.
Ahora, lo de verdad incómodo y sin épica: hay una parte que no es solo escasez, es comodidad. Se ha vendido que la soledad plena es plan de vida y a muchos les sirve. Menos fricción, menos compromiso, menos ceder. El problema es que esa soledad plena se sostiene con dinero, y dinero no hay.
Y el fondo del charco: la pareja exige renunciar a cosas, y a una generación con la cabeza ya en modo supervivencia se le ha comido el margen para renunciar.