Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.

Feijóo dijo en una entrevista que el PP no está en contra de subir el salario mínimo, sino el salario medio, y ante la repregunta del periodista respondió «yo qué sé ya». La frase mezcla dos conceptos distintos: el SMI lo fija el Gobierno y el salario medio lo determina el mercado laboral.
Feijóo dijo en una entrevista que el PP no está en contra de subir el salario mínimo, sino el salario medio, y ante la repregunta del periodista respondió «yo qué sé ya». La frase mezcla dos conceptos distintos: el SMI lo fija el Gobierno y el salario medio lo determina el mercado laboral.
La frase la soltó Alberto Núñez Feijóo en una entrevista radiofónica. «No voy a caer en la trampa de que el PP esté en contra de subir el salario mínimo. El PP está en contra de subir el salario medio», dijo. El periodista Aimar Bretos le pidió aclaración y el líder popular cerró con un «yo qué sé ya». La secuencia circula como clip y resume una confusión que conviene deshacer, porque los dos salarios no se tocan con la misma mano.
El salario mínimo interprofesional (SMI) es una cuantía que fija el Gobierno cada año por real decreto, previa consulta a los agentes sociales. Ninguna empresa puede pagar por debajo. Subirlo es una decisión política y tiene un coste medible: encarece la nómina de los trabajadores que están en ese suelo. El salario medio, en cambio, no se decreta. Es el resultado de sumar todas las retribuciones y dividirlas entre los asalariados. Depende de la estructura productiva, de la negociación colectiva y de cuántos empleos cualificados existan.
Un gobierno no puede aprobar por decreto que el salario medio suba, salvo que actúe por vías indirectas: elevar la productividad, cambiar el mix de empleo o aumentar el salario mínimo, que tira de la parte baja de la distribución. Decir que se está «en contra de subir el salario medio» suena a oponerse a que la gente cobre más, y ahí está el problema de comunicación. Si lo que se quería decir es que subir el SMI por encima de la productividad destruye empleo o presiona los precios, eso es un argumento económico discutible, pero es otro argumento.
La respuesta del periodista, «¿pero qué está diciendo, señor Feijóo?», marca el tono. En un tema sensible como el poder adquisitivo, la precisión importa: el SMI cerró 2023 en 1.080 euros brutos al mes en 14 pagas, y cada subida se negocia con patronal y sindicatos. Confundir el suelo legal con la media del mercado deja al oyente sin saber qué propone el partido. Y el «yo qué sé ya» remata la faena: convierte una posición económica en un titubeo. En campaña permanente, eso se paga.
- Feijóo: “No voy a caer en la trampa de que el PP esté en contra de subir el salario mínimo. El PP está en contra de subir el salario medio” - Aimar Bretos: “¿Pero qué está diciendo, señor Feijóo?” - Feijóo: “Yo que sé ya…” pic.twitter.com/onDVYDP5Fh
— BĒR Ver publicación en X
O tiene órdenes de minimizar el daño electoral que sufra el PSOE, preferentemente perdiendo otra vezNo parece estar en condiciones de dar entrevistas. Si sigue así dos semanas más, la victoria se la lleva el perro.