Vengo de Catarroja.
Hemos podido limpiar cuatro casas, una de mi colega, y sus 3 vecinos que eran personas mayores.
Misma situación en las tres: el agua llegó a los dos metros, todo para tirar, y había barro hasta la altura de las rodillas.
La gente estaba muy agradecida de que fuéramos voluntarios a limpiar; nos han comentado que no han visto ni un policía, ni un bombero, ni uno del ejército... absolutamente nadie.
Que pueden beber y comer gracias a los voluntarios. Y que pueden limpiar sus casas gracias a voluntarios.
Había en todas las calles coches apilados, hasta llegar al segundo piso, una situación extrema.
A día de hoy siguen sin cobertura, electricidad o agua corriente.
El riesgo de infección es alto; me sorprendería si no coji fiebre. Hay un olor intenso a materia orgánica en descomposición, aguas estancadas por todas partes... Mucha gente ya enferma hoy. La situación es crítica.