Del 1,5 al 6: la lotería de las revisiones de examen
¿Es posible pasar de un 2,5 a un 10 en una revisión? La respuesta, según casos documentados, es sí. Y no hace falta recurrir a favores: los errores humanos en las correcciones son más frecuentes de lo que se cree. Desde sumas mal hechas hasta notas asignadas al alumno equivocado, las revisiones pueden cambiar drásticamente un expediente.
El factor humano en las correcciones
Un estudiante de Filosofía del Derecho logró pasar de un 1,5 a un 6 al aclarar que su examen, aunque sintético, demostraba dominio de la materia. En otro caso, un error administrativo intercambió las notas de dos alumnos, dejando a uno con un 3,5 que no era suyo. La revisión, en estos casos, no es un favor: es la corrección de un fallo.
Cuando el sistema falla
La propia PAU, con su sistema de códigos numéricos, intenta evitar arbitrariedades. Pero el proceso sigue siendo opaco. Un profesor puede no entender un razonamiento original y penalizarlo, y solo una revisión presencial —casi un examen oral— logra deshacer el entuerto.
Con estos antecedentes, quien suspende con un 2,5 debería preguntarse si no será víctima de un error garrafal. Reclamar no cuesta nada, y el premio puede ser un 10. O al menos un 6.