No estoy demasiado de acuerdo con eso....creo que hay bastante de mito.
Si ves fotos de hace 100, 70, 50 años, te darás cuenta de que el aspecto ha cambiado radicalmente. La gente que hacía la mili parecía que tenía 40, la gente de 40 que estaban a punto de jubilarse, y a los 67 se tenía un aspecto de anciano brutal
Aún así, a los que aún sobreviven de épocas anteriores, se suele decir que tuvieron buena genética y buena alimentación y demás, pero la realidad es que han visto durante su vida morir a todos los demás, era bastante más común que hoy en día que gente joven o de mediana edad muriese.
Con lo cual, si eso no me parece que sea así, el resto es ya consecuencia. De hecho, antiguas generaciones comían mucho pan, porque se enfrentaron a algo que nosotros no hemos conocido: la (verdadera...) escasez. Y el pan es uno de los alimentos más baratos que existen en relación a lo que llenan.
Igualmente no es lo mismo comer pan hoy, que vas en coche, trabajas sentado y te da pereza ir al baño, con tu calefacción y tu nevera llena, que comer pan hace 70 años cuando la gente se movía muchísimo más, se pasaba frío en invierno, no había casi medios de transporte. Todo el perjuicio que pueda causar hoy se queda minimizado en gente que ni siquiera llegaba a consumir muchos días lo que necesitaba.
Por eso me parece que atribuir al cambio en los componentes del pan un efecto importante en esto...me parece que no es muy acertado. Cualquier persona que viviera en los 50 y viera como nos alimentamos, alucinaría. De variedad, de cantidad. Ellos aún tenían cartillas de racionamiento.
Creo que le damos mucha importancia que si a las semillas, que si antes la leche sabía a leche porque la bebías recién ordeñada, y cosas así, y no nos damos cuenta que el avance económico ha hecho que hoy se pueda tener una dieta mil veces más equilibrada, abundante....y segura. Porque muchos procesos que hoy se les hacen a los alimentos previenen precisamente muchas enfermedades de las que antes fallecía la gente.
El problema de hoy no creo que sea ese, sino los Kellogs, las pizzas, los helados cremosos, los bollicaos. Un tipo de comida que debería ser una excepción para un día y terminan siendo para muchos casi la base de la dieta.
Que si la leche le han quitao nosequé, o que a tal alimento le han metido nosecuantos, o que la especie ha mutado. Uf, yo de crío recuerdo que era frecuente que una partida comparad en un mercado de nosequé había producido X perecid. No existía ninguna cultura de la seguridad alimentaria, y para mi lo bueno que ha traído en comparación con lo malo se llevan una distancia sideral...
Buenas, puede que me haya expresado mal en relación al envejecimiento.
Quería referirme a la etapa de la vejez, la parte final de la vida, donde en cuestiones de fuerza, resistencia y sobre todo a nivel cognitivo y deterioro mental, las personas que antes llegaban a esa etapa lo hacían en mejores condiciones que las personas que lo hacen hoy en día.
Por desgracia ahora tenemos tenemos una epidemia de patologías a nivel de deterioro mental y neurológico que antes o no existían o eran muy extrañas. Demencias, Alzheimer, Neurodegeneraciones, etc...son enfermedades actuales, a mi modo de ver y entendimiento, provocadas por los fármacos y psicofarmacos, así como una mayor exposición a tóxicos.
Te doy la razón en que un adulto medio a día de hoy, tiene más posibilidades si quiere, de llevar un proceso de envejecimiento activo, más generoso y beneficioso de cara a su futuro. Aunque en resistencia física o fuerza bruta, sigo pensando que ganarían nuestros antepasados de calle si cogemos a grupos standars.
Sobre el resto, es muy interesante, porque está demostrado que todo ser vivo maneja mejor sus recursos y es más eficiente en la escasez (que no en la nada, ahí falleces) que en la abundancia, por lo que los resultados se optimizan, y "paradójicamente", un escenario de escasez (básico) acaba siendo más beneficioso que uno abundante para la salud de ese ser vivo.
Esto tiene explicaciones en el ser humano y otros animales o mamíferos en su historia evolutiva, han sido precisamente esos periodos de escasez los que han diseñado nuestros mecanismos internos preparándonos para ese escenario, no para el de la abundancia.
Lo podemos comprobar con una mascota, un gato al que alimentemos 3o4 veces al día va a ser un gato proclive a desarrollar obesidad y a tener peor calidad de vida antes que un gato que tenga acceso al exterior y deba buscarse la vida cazando lo que pille. Hablo de cuestiones de alimentación, una mascota a -5° en la calle durante varios meses va a ser proclive a contraer enfermades que puedan acabar con su vida mucho antes que un gato en el interior de una casa.
Los que tenemos huerto o frutales lo vemos también ahí. Nos han dicho siempre que una planta necesita agua, pero hasta un límite, es mucho más factible y probable que esa planta fallezca por exceso de riego que por lo contrario. En la escasez va a desarrollar mecanismos de supervivencia que de otra forma no se daría, lo va a dedicar todo a salvar sus frutos y con ello sus semillas y descendencia. Un ejemplo de ello son los pimientos de padrón, unos pican y otros no, pero los que pican (sin entrar en modificaciones genéticas, que las hay claro) son los que han sido sometidos a estrés, y este estrés es una amplía oscilación térmica y un mínimo acceso al agua que humedezca el terreno...asi la planta va a emitir una sustancia llamada capsaicina que le dará un picor a sus frutos que evite que depredadores externos se acerquen y le quiten los pocos recursos que tiene.
Así que extrapolándolo al ser humano y al campo de la comida, nos han bañado en un contexto de abundancia total y absoluta, disminuyendo el precio de muchos productos de tal manera que provocase que fuese más rentable comprarlo que producirlo (más dependencia) y es ese periodo de despiporre y café para todos de los últimos 30o50 años el que nos ha llevado a una situación, a mi modo de ver, muy precaria si hablamos del nivel de salud de los ciudadanos medios, y no sólo a nivel de salud física, sino a nivel de salud mental, que también está íntimamente ligado a lo que consumimos a diario.