- El entrenamiento diario se obvia; si comer lechuga fuera la panacea para lucir unos buenos abdominales, tendríamos la dieta del conejo, alfalfa y a la cama. Creo que tu acotación sobraba, es demasiado evidente.
- El hilo obvia que comer menos harina y azúcar es per se una solución para bajar de peso... Esa misma obviedad que señalas es la que obvio en mis argumentos. Lo que hace falta es cambiar de hábitos de vida. No puedes pretender comer verdura todos los días y no hacer ejercicio; acabarás cansado, tendrás un sueño de mala calidad y además sufrirás déficits alimenticios importantes. Las grasas, el azúcar y la harina tienen que proporcionarse en relación a nuestro peso y a nuestros hábitos diarios.
- Dame un pescado y comeré un día; enséñame a pescar y no sufriré carencias de pescado nunca... Preparar alimentos es fácil, el problema es que no todos saben cocinarlos. ¿Cuántas personas conoces que preparan masas en su casa? ¿Conoces a alguien que base parte de su dieta en masas horneadas? Conseguir harina integral es fácil, si puedes pagarla, claro está. Aparte obviemos que llevo dos años en Perú, estuve 6 meses en Jovenlandia, 2 en Egipto, y en estos lugares conseguir elementos frescos, orgánicos y naturales es mucho más sencillo. La pregunta es si detrás de esa pregunta impertinente no habrá un Smiling Jack frustrado.
- Entonces deberías leer nuevamente el hilo desde un comienzo, y no fiándote únicamente en el título. Le da el mismo trato a las harinas que a los hidratos; de hecho dice que hay que evitar los cereales, las galletas o las pizzas. Volvemos a lo mismo: yo no sufro de sobrepeso y como pizzas al menos 5 veces a la semana; la diferencia estriba en que tengo unos horarios muy marcados, y a la pizza no le meto lo que me sale de los cigot, sino que racionalizo y raciono lo que quiero echarle en relación a mis necesidades. Las galletas es igual: ¿qué galletas? El principal problema de las galletas no es la harina de la que están compuestas, sino la cantidad enorme de azúcar que tienen, y lo mismo pasa con los cereales; no me puedes comparar un mix de frutas deshidratadas, frutos secos y granos integrales con los cereales ultraprocesados que hay en el Dia.
"Restringir el consumo de pan (casi nada a la semana) y de lo que sean harinas, galletas, cereales para el desayuno, bizcochos, pizza, etc. En realidad, salvo algo de pan de vez en cuando (una o dos veces a la semana), no como casi nada de estos alimentos"
- Hablamos de las harinas como si fueran el malo, en vez de esforzarnos en separar el grano de la una manola. El pan es otro ejemplo: sea ultraprocesado o no, no importa si comes pan, importa la cantidad. Por otro lado no pasa nada si comes 50 gramos de pan para empujar una ensalada hecha de tomate, queso probiótico y frutos secos aderezada con vinagre de módena y aceite del bueno; el problema es comer 100 gramos de pan con unos canelones.
- Entonces no tendría sentido el hilo, ya que conozco mucha gente que no engorda nada y come fatal. Pero claro, como sus cuerpos son capaces de procesar tanta comida, de perdidos al río.
- Pues llegué a tener 12 kilos de más hace 5 años; cuando viajé a Perú adelgacé 15 kilos en 3 meses, verídico. ¿Por qué? Por un cambio brutal en mi rutina; en Perú la gente madruga a las 5-6 de la mañana, no como en España, donde está socialmente aceptado levantarse a las 10-11 de la mañana a desayunar. Aparte, las distancias eran largas y muchas veces las caminábamos; estuve trabajando en el desierto de Atacama y solo hacía dos comidas al día, principalmente arroz o legumbres, como los trabajadores pakistaníes o hindúes en Arabia Saudita. Aparte, la comida la compraba yo en persona, concretamente a proveedores de Puno, que es como decir en España "de Galicia". Te traían todo lo que querías, incluso carne fresca, de animales y verduras traídas de las montañas y tratadas de forma tradicional.
- Allí me refugié en una comunidad musulmana, por afinidad cultural, y comía Biryani, Lahmacún, Manakish, Kibeh, Cuscús con alpaca "a falta de distribuidor ilegal... la alpaca, la llama, la vicuña y el guanaco son camélidos andinos al fin y al cabo". A eso súmale el estrés de vivir en un país inseguro y el trabajo extenuante. En Tacna trabajaba desde las 6 de la mañana hasta las 8 de la noche... lo raro es que no hubiera acabado ingresado en un hospital.
- Con esa regla de tres, apaga y vámonos, porque casi todo lo que se ha dicho en este hilo no representa a la mayor parte de los españoles. Como cada uno tiene su propia capacidad para sintetizar los alimentos.
No estoy de acuerdo.
Hay una diferencia abismal entre el estilo de vida sedentario actual y el estilo de vida de un atleta (que es lo que eran los gladiadores, al fin y al cabo) de hace 2000 años.
Por mucho que entrenes a diario, no entrenas tanto como aquellos cuyo trabajo era estar físicamente preparados para jugarse la vida. Pero es que ni aunque lo hicieras, hay cientos de tareas cotidianas que los avances tecnológicos hacen triviales, y que hace 2000 años no lo eran.
El hilo da, precisamente, parámetros para, A PESAR DE UNA VIDA SEDENTARIA, solucionar el sobrepeso y la obesidad.
Un servidor perdió el 15% de su peso en tres meses.
El primer mes, ni siquiera hacía ejercicio, ninguno, CERO.
Los otros dos meses, 15-20 minutos al día.
Al final de esos tres meses no tenía los abdominales cincelados en piedra, pero se veían por primera vez en décadas.
Ese es el tema: el entrenamiento NO TIENE (casi) NADA QUE VER con la pérdida de peso, es un factor MUY secundario.
(mensaje citado en revisión)
¿Qué verdura ni qué ocho cuartos? Si evitas las harinas y el azúcar, buenos chuletones con un dedo de grosor de grasa en el borde, empapados en salsa bearnesa, y aun así pierdes peso. No se trata de que al quitar harinas y azúcar comas menos (que también, pero porque no tienes tanto apetito: el hambre también está regulada hormonalmente), se trata de que al reajustar tu sistema endocrino, quemas más.
(mensaje citado en revisión)
No sé qué decirle. Para que la harina sea integral-integral, el grano y el salvado tienen que molerse juntos. Y para que no sea ultrarrefinada, los molinos tienen que ser tradicionales. Eso en países en vías de desarrollo será fácil, o incluso lo normal, pero en Europa... De las posibilidades de encontrar trigo anterior a la hibridación de los 60...
Con eso y con todo, como le decía más abajo, lo que le sirve a alguien con el metabolismo sano no le sirve al que necesita empezar por arreglarlo.
(mensaje citado en revisión)
Cereales = harinas
Galletas = harinas
Pizzas = harinas
Pastas = harinas
Se ha repetido hasta la saciedad que patatas, arroz, hortalizas, verduras, legumbres etc. , (que SON hidratos) no son la causa de la obesidad reinante ni es imprescindible suprimirlos para combatirla.
Lo del azúcar es aún peor, porque si bien los hidratos en general pueden ser perfectamente aceptables para personas con el metabolismo sano, un exceso de azúcar es una de las cosas que más deprisa te joroba el metabolismo.
Sobre lo remarcado en zain: si usted no sufre (ni ha sufrido) sobrepeso, entonces no sabe de lo que habla, o al menos no si basa su conocimiento sólo en su experiencia. Usted cree que no sufre sobrepeso porque hace A, B, o C, pero en realidad NO SABE si es por eso, o es por otros motivos.
Los que no sufrimos sobrepeso PERO LO HEMOS SUFRIDO y hemos probado diferentes estrategias, tenemos una idea más amplia de lo que funciona y de lo que no.
Los que además nos hemos interesado en escarbar en la literatura científica sobre el tema, sabemos por qué funciona lo que funciona, por qué falla lo que no, y por qué lo que le funciona a unos les falla a otros. Sobre todo, por qué lo que le funciona a la gente que no tiene ni ha tenido sobrepeso no funciona para los que son obesos e intentan dejar de serlo.
(mensaje citado en revisión)
Su proposición sobre la cantidad asume que controlamos lo que comemos. Esa proposición ES FALSA en el 99% de los casos.
NO SOMOS LOS AMOS DE NUESTRA CASA, como decía Freud.
En un pulso entre la voluntad y el hambre, el hambre gana de calle ¿Sabe por qué? Porque el hambre sale del cerebro reptiliano, y la voluntad del neocortex, y las conexiones que transmiten órdenes del primero al segundo son varios órdenes de magnitud más potentes que las que van del segundo al primero.
Si no fuera así, no es ya que no existiría la obesidad: es que no existirían las adicciones, NINGUNA. Ni el miedo. Ni el dolor.
Dato estadístico verídico: el 99% de las dietas de adelgazamiento basadas en la restricción calórica fracasan en el medio plazo.
Tú puedes decidir comer menos un tiempo, pero tu cuerpo lleva millones de años evolucionando para sobrevivir a la escasez, y se pasa lo que tú quieres por los cigot.
Si le mandas señales de escasez (que es lo que hace la restricción calórica), va a reducir el consumo basal y va a aumentar la sensación de hambre para instarte a buscar más comida. Y con esos mimbres, vas dao: cuando hayas perdido una cantidad insuficiente de peso, te estancarás porque tu cuerpo habrá reducido el consumo basal para igualar la ingesta. Encima el hambre será cada vez mayor, porque tu cuerpo trata de que recuperes el peso perdido (homeostasis). Si insistes en aumentar la restricción calórica, el cuerpo lo interpretará como una escasez pertinaz, y empezará a desembarazarse de los tejidos energéticamente más costosos (es decir, el músculo).
Al cabo de un tiempo, habrás perdido peso pero apenas habrás mejorado tu composición corporal, tendrás un hambre de sustancia ilegal, y tu metabolismo estará medio perecid. Harto de no pogre, abrirás la mano, darás rienda suelta a tu hambre exacerbada, y combinarás sobrealimentación con metabolismo al ralentí. Rebotazo...
...no, peor que rebotazo: porque QUEMAR músculo sólo requiere restricción calórica, pero FABRICAR músculo es otro historia distinta. Lo que perdiste en grasa y músculo lo vas a recuperar en grasa.
(mensaje citado en revisión)
Non sequitur: este hilo tiene sentido aunque haya gente con un sistema endocrino a prueba de bombas (de momento, que la resistencia a la insulina se va acumulando, y aquí puede acabar diabético y obeso hasta el más
pintao), porque está dirigido PRECISAMENTE a los que tienen el sistema endocrino averiado y están buscando la forma de arreglarlo. Como le decía el que lo hace todo mal y no engorda NO SABE por qué no engorda, y además le da igual. El que quiere saber por qué engorda, o por qué no es capaz de adelgazar: ese es el
target del hilo.
(mensaje citado en revisión)
Lo remarcado en zain es otra de las dimensiones normalmente ignoradas por el paradigma del balance energético, que en realidad es
CLAVE para mejorar el funcionamiento del sistema endocrino:
cuántas horas se dejan entre la primera comida y la última. Dos comidas al día significa dejar al menos 12 horas entre comidas, seguramente más.
Viniendo de occidente, donde nos meten a machamartillo que hay que comer cinco veces al día (si no más), que el desayuno es la comida más importante del día, y gaitas, nada más que pasar a un patrón 16/8 (16 horas de ayuno, 8 de alimentación) ya supondría un importante reajuste de su sistema endocrino que daría para perder un par de kilos (¡que le sobren! tampoco pierde peso igual el rellenito que el flaco) al mes
Y usted mismo señala que sólo comía COMIDA DE VERDAD (arroz, legumbres, verduras y carne fresca de pasto), nada de azúcares añadidos, nada de potenciadores del sabor que incitan a sobrecomer, nada de desequilibrio omega 3- omega 6, patrones de sueños adaptados al ciclo solar, más actividad física (que influye, aunque no sea como digo lo que más influye)...
Con esos mimbres, no me extraña nada que perdiera usted 15 kilos en 3 meses.
En lo que creo que se equivoca es en pensar que eso fuera malo, o en extrañarse de no haber acabado en un hospital: lo que hizo usted fue pasar a una vida mucho más saludable y cercana a aquella para la que hemos evolucionado (sí, riesgo para la vida incluido)
(mensaje citado en revisión)
No necesita representar a la mayor parte de los españoles:
sólo tiene que representar a los que tienen sobrepeso (que cada vez son más, pero esa es otra historia aunque muy relacionada). pero lo cierto es que el modelo hormonal de la obesidad
sí representa a la mayoría, porque no sólo explica que lo que al rellenito le engorda no le engorda al flaco, sino que explica por qué, y lo más importante,
cómo se pasa de flaco a rellenito y de rellenito a flaco.
En una palabra:
insulinorresistencia
Desensibilícese a la insulina, y
engordará aunque coma exactamente lo mismo.
Sensibilícese a la insulina, y
adelgazará aunque coma exactamente lo mismo.