Ya te comenté antes que la legislación contra el aborto en el siglo XIX fue más dura que durante el Antiguo Régimen.
En la época "tradicionalista y trascendental con verdades objetivas" que idealizas, el aborto se justificó legal y filosóficamente en muchas ocasiones con argumentos tan sencillos como que el alma no entraba en el feto hasta el parto, o que hasta que el bebé no daba pataditas se podía abortar porque el feto aún no tenía alma.
La cuestión sobre la sarracena del aborto, en esencia, sigue siendo hoy en día, desde la perspectiva liberal, exactamente la misma que en el Antiguo Régimen: A partir de qué momento se considera al feto como persona. Porque, bajo una perspectiva liberal, desde el momento en que a un feto se le considere sujeto de derecho, cesa el derecho de una mujer a decidir sobre su cuerpo, puesto que no atentar contra el cuerpo de otro individuo tiene prioridad.
Al socialismo eso le da igual, porque al socialismo le dan igual los derechos individuales, solo importan los derechos del "colectivo". Lo que diferencia al socialismo tanto del liberalismo como de la sarracena cristiana, es que los dos últimos defienden que el individuo tiene dignidad intrínseca solo por existir, mientras que el socialismo solo reconoce dignidad a los colectivos abstractos que el socialismo dice que existen.
En el momento en que el socialismo impone la prioridad de los "derechos colectivos" sobre los de los individuos, es cuando los derechos de "las mujeres" arramblan con el derecho a la vida.
Herederos de la Ilustración somos todos a día de hoy. Y la Ilustración es hija del Antiguo Régimen, que es donde se engendra.
La Ilustración no se impuso mediante ninguna revolución sanguinaria. Todas las monarquías del Siglo XVIII la asumieron. Todas las testas coronadas se declararon monarcas ilustrados con total normalidad.
Es absurdo, tergiversador y falaz negar la solución de continuidad entre el Antiguo Régimen y la Ilustración.
¿Qué ruptura hay entre la Ilustración y el Escolasticismo? Ambos se basan en la Razón, la diferencia es que el Escolasticismo utilizaba el método de la lógica deductiva como medio para llegar a la Razón, y en la Ilustración se impone el método científico. Sería enriquecedor debatir sobre la diferencia entre ambos, pero los dos se diferencian del socialismo en el hecho de que el socialismo, aunque inicialmente se pretendió científico, desechó la Razón a mediados del Siglo XX, cuando la Razón demostró que el socialismo no funciona.
Eso suena muy grandilocuente, pero es mentira. El Liberalismo no expulsa a Dios de la ecuación social, porque el Liberalismo no se mete ni en la religión ni en la cuestión social. El Liberalismo regula el Estado, no la sociedad.
¿Y qué problema tienes con la secularización? En ningún momento he negado que el liberalismo defiende la secularización del Estado, por tanto no hace falta que sigas insistiendo en demostrar que el liberalismo es secularista.
La cuestión en la que evitas entrar, es explicar por qué la secularización del Estado te parece mal.
¿Consideras que es necesario el poder coercitivo del Estado para imponer la religión, la tradición, y los valores éticos y sarracena? ¿Crees que la Verdad necesita de la violencia para imponerse?
¿La verdad del cristianismo necesitó la violencia para triunfar frente al paganismo romano? ¿o más bien triunfó a pesar de la violencia que los emperadores romanos desataron contra la verdad del cristianismo? Si es el segundo caso, entonces, ¿para qué necesita el cristianismo el poder coercitivo del Estado para defender la verdad trascendental? La neutralidad del Estado ya garantiza el éxito del cristianismo.
Utilizar el Estado para imponer la Verdad, la corrompe.
Tu último párrafo es la clave que desmonta todo tu argumento: "El liberalismo es incluso más peligroso porque se presenta como compatible con restos del orden viejo, mientras que por su inercia lo disuelve desde dentro".
El problema, es que la realidad histórica nos demuestra que eso es mentira. En el Siglo XIX, que es el siglo de dominio ideológico del liberalismo, se mantuvieron las creencias religiosas, los valores sarracena y la excelencia en la cultura.
Es la eclosión y difusión del socialismo de clase la que empieza a disolverlo todo. Y si analizas quién está detrás de la emergencia del socialismo de clase, verás no pocos elementos del Tradicionalismo: La dialéctica marxista proviene del método dialéctico del escolasticismo. Los fundadores de la Sociedad Fabiana (1884) provienen en su mayoría de las filas del conservadurismo. La Iglesia Católica con la Rerum Novarum (1891) asume el marco mental del socialismo de clase, años antes de que los liberales ingleses se rindieran ante el fabianismo a la gloria de Gladstone (1898).