El problema es que da igual lo que digamos los ciudadanos seamos de la ciudad que seamos.
Existen tratados internacionales firmados por España que han de ser cumplidos. La actuación de nuestra política no debe responder a los ladridos de las fruteras y pescaderas de nuestro país.
Nosotros, los españoles y nuestro país, no somos ni siquiera el tablero de ajedrez geopolítico. No somos ni peones, somos menos aún.
Lo que quiere ISRAEL y EEUU es tocarle los cigot a ESPAÑA y a la UE.
Lo que quiere JOVENLANDIA es que BRUSELAS le de más miles de millones de euros para controlar las fronteras.
La soberanía de Ceuta no corre ningún peligro. A jovenlandia le conviene que siga siendo española, la UE le da mucho dinero.
Cuñaos premium, youtubers, medios, el gobierno, juegan a dar una versión de causas, movimientos geopolíticos, lecturas desde distintas perspectivas.
Todo eso está muy bien, pero al ceutí no le soluciona nada. Averiguar las causas o jugar en el tablero político internacional es el trabajo de otros.
Los ceutíes quieren poder vivir como vivían hace dos meses. Porque la situación es angustiosa.
Y por eso que cada uno con su pedrada particular los utilice como rehenes, sin que nadie haga absolutamente nada por solucionarles la papeleta, imagino que les reventará.
Dentro de poco empezarán los colegios. ¿Qué pasará cuando muchos niños, que antes podían ir solos, ahora ni siquiera acudan al colegio porque los padres no puedan llevarlos o porque en el colegio han metido forasteros en el pabellón y obviamente no se fían?
Existe la causa, la estrategia, la perspectiva humanitaria, la ideología, el relato.
A los verdaderos sufridores, los ceutíes, todo eso les importa muy poco. Quieren que les solucionen ya un problema que ya lleva un mes sin que nadie haga nada.